El pimiento es una verdura comodín que utilizamos de muchas formas en la cocina. Existen multitud de variedades distintas, incluyendo los más pequeños y picantes, aunque el llamado pimiento morrón rojo reina sobre los demás. La calidad de los pimientos asados envasados deja mucho que desear en cuanto a textura y sabor. Por eso, merece la pena llenar la cesta de la compra con un gran cargamento de pimientos para asarlos en casa y aprovecharlos en muchos platos diferentes.
Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos.

¿Qué pimientos usar?
La respuesta es simple: cualquiera que nos guste. Todos los pimientos se pueden asar, solo depende de nuestras preferencias, de lo que ofrezca el mercado en cada momento o de cómo queremos utilizarlos después. En el caso de no tener una idea muy clara, yo apuesto por el clásico, el pimiento rojo morrón de gran tamaño, carnoso y hermoso. También podemos combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) que darán mucho colorido a nuestros platos.
Se pueden asar enteros o abiertos y sin semillas.
Preparación de los pimientos
El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande o si llevara hojas unidas. Para asarlos abiertos hay que abrirlos con un corte vertical para dejar cada pimiento y cortar el tallo superior con el gran núcleo de semillas. Finalmente se retiran los restos de semillas y los filamentos. Personalmente, no me gusta este segundo método porque tengo la impresión de que salen menos sabrosos.
Métodos para asar pimientos
No existe un único método válido para asar pimientos; podéis escoger el que más se adapte a vuestras necesidades y entre dentro de las posibilidades del hogar. Mi método favorito, fácil y práctico, es la plancha.
Asar en plancha eléctrica
Agudizando el ingenio y no queriendo dejar de asar pimientos, un día probé a ponerlos en una sartén de esas tipo grill o parrilla. Seguí probando y digo, caray, si tengo una plancha de esas eléctricas antiadherentes, saldrán aún mucho mejor. Colocamos los pimientos y dejamos a fuego medio, vigilando de vez en cuando hasta que la piel esté casi quemada, totalmente negra por ambos lados. Los vamos sacando a una bandeja y los tapamos con papel de plata hasta que estén fríos.
Lo primero que tenemos que hacer es encender la plancha eléctrica, dejar que se caliente un poco y coja temperatura. Mientras la plancha va cogiendo calor, cortaremos el pimiento en rodajas. No las cortaremos ni muy finas ni muy gruesas, aproximadamente de medio centímetro de grosor. Cuando la plancha ya está a temperatura media, incorporamos las rodajas de pimiento y dejamos que se cocinen unos 7 minutos a fuego suave. Pasados los minutos, les damos la vuelta para que se hagan por el otro lado durante 5 minutos. Id girando los pimientos hasta que veas que están tiernos.

Asar en sartén
Para asar los pimientos se ponen en una sartén que hay para ello, se van dando vueltas cuando se vayan tostando y una vez tostados por todos lados se echan en una olla para que se acaben de asar con el calor de asarlos. Una vez asados se les quita la piel y las semillas, se lavan y están listos para la plancha. Para hacerlos es muy sencillo, se coge una sartén con una gota de aceite, se ponen los pimientos extendidos por toda la base de la sartén y se le echa la pimienta y la sal marinera, esta es un molinillo que se compra en el súper, esta lleva sal y algunas hierbas para darle un pequeño toque. Se les da la vuelta cuando empiecen a dorar y se les echa otra vez la pimienta y la sal marinera y se dejan hacer dándole una vuelta hasta que estén en su punto.
Asar en horno o gratinador
Suelo aprovechar para hornear varias cosas a la vez cuando lo enciendo, y ya sabréis que mi horno no se toma vacaciones ni en plena ola de calor. Colocar los pimientos encima sin apelotonarlos demasiado. El punto final depende del gusto, a mí me gustan más hechos, más tiernos. También se pueden asar utilizando el gratinador, si es potente.

Asar directamente sobre la llama
Es un método no válido para cocinar de inducción o vitrocerámica, pero si tenéis fuegos de gas podéis asar pimientos directamente sobre la llama.
Asar pimientos y aliñarlos es tan fácil como respirar
El truco para pelar fácilmente los pimientos asados
Una vez asados a nuestro gusto hay que ser pacientes y dejar los pimientos reposar en un baño de vapor. Utilizaremos el propio calor de la verdura recién asada para “suden” y facilitar el proceso de retirar la piel. Esperaremos, como mínimo, 20 minutos. Dejando sudar los pimientos recién asados los pelaremos más fácilmente. Ahora queda la tarea más engorrosa, que no difícil. Hay que hacerse a la idea de que nos vamos a pringar un poco, quizá interese utilizar guantes aptos para uso alimentario. Dar la vuelta y pelar.
Conservación de los pimientos asados
Dependiendo de cómo vamos a emplear los pimientos, los cortaremos de una forma u otra. Lo habitual y más práctico es hacerlo en tiras largas, no demasiado finas, para apreciar bien su rica carne. Si vamos a consumirlos a corto plazo es suficiente con envasarlos en un recipiente hermético con sus jugos limpios, en la nevera. En el caso de que vayan a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
Ideas para disfrutar los pimientos asados
Pocas cosas hay tan simples y tan deliciosas como una cena rápida a base de pimientos asados, queso y buen pan. Prácticamente cualquier ensalada de temporada ganará muchos puntos añadiendo pimientos asados; combinan de maravilla con todo tipo de lechugas y hojas verdes crujientes, también con tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro.
¿Más ideas? Tostas, tostadas y canapés -hacen gran pareja con el aguacate y el jamón-, relleno de bocadillos y sándwiches fríos o calientes, salsas de pasta, pizzas, tartas saladas, tortillas, guarnición de carnes y pescados, ensaladas de hortalizas, hummus, pisto, currys, cuscús, guisos y salteados de legumbres, cremas de verduras...
Receta: Pimientos rojos con huevo a la plancha
La receta de hoy es súper sencilla y fácil de hacer, ideal para cualquier comida o cena. Además, lo que más nos gusta de esta receta es que es perfecta para mojar pan, un auténtico placer para cualquier paladar. Os adelantamos que solamente hay 2 ingredientes principales que son, el pimiento rojo y el huevo.
En el interior de cada rodaja de pimiento incorporamos un huevo. Le añadimos un poco de sal y si queréis también le podéis añadir alguna especia al gusto. Cuando veamos que el huevo tiene la cocción perfecta, retiramos los pimientos de la plancha y emplatamos. Sobre todo, es muy importante que con este plato sirvas pan para poder mojar, porque será el toque perfecto para que sea una receta de 10. Un plato súper fácil, sin ningún tipo de elaboración complicada, sabroso y con el que te chuparás los dedos. Además, para elaborarlo solamente necesitas 2 ingredientes, no te hará falta nada más. Cocínalo en casa y cuéntanos qué te ha parecido.
Tabla de preparación
| Concepto | Tiempo |
|---|---|
| Preparación | 15 min |
| Cocción | 15 min |
Pimientos de Padrón
Cada año siembro tres plantas de pimientos de Padrón en el huerto que nos regalan aproximadamente una sartén como esta de pimientos a la semana. ¡No está nada mal! Esta es la variedad dulce, es decir, la que no pica. Durante años sembré la variedad convencional pero picaban tanto que no se podían comer y terminaba por tirar media cosecha.
El pimiento de Padrón es un clásico en cualquier bar de tapas. Y por supuesto un clásico de la cocina gallega. Es sabroso, picante o dulzón, y sirve de guarnición a pescados y carnes. Espectaculares con huevos fritos. Se sirve frito o asado. Aunque hay devotos del pimiento de Padrón frito que no aceptan otra forma de preparación más que la fritura. Por supuesto fritos, ¡están riquísimos! con aceite de oliva virgen extra. Antes de servir, se
Todo sobre los pimientos asados a la plancha: técnicas, variedades y consejos
El pimiento es una verdura comodín que utilizamos de muchas formas en la cocina. Existen multitud de variedades distintas, incluyendo los más pequeños y picantes, aunque el llamado pimiento morrón rojo reina sobre los demás. La calidad de los pimientos asados envasados deja mucho desear en cuanto a textura y sabor. Por eso merece la pena llenar la cesta de la compra con un gran cargamento de pimientos para asarlos en casa y aprovecharlos en muchos platos diferentes.

¿Qué pimientos elegir para asar?
La respuesta es simple: cualquiera que nos guste. Todos los pimientos se pueden asar, solo depende de nuestras preferencias, de lo que ofrezca el mercado en cada momento o de cómo queremos utilizarlos después. En el caso de no tener una idea muy clara yo apuesto por el clásico, el pimiento rojo morrón de gran tamaño, carnoso y hermoso. Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos. También podemos combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) que darán mucho colorido a nuestros platos.
Otra opción muy popular es el pimiento de Padrón, que es un clásico en cualquier bar de tapas y, por supuesto, un clásico de la cocina gallega. Seguro que habéis escuchado alguna vez que los pimientos de padrón, “unos pican y otros no”. No obstante, en 2008 los técnicos registraron el Entenza, una nueva variedad de pimiento de Padrón que no pica. Es sabroso, picante o dulzón, y sirve de guarnición a pescados y carnes.
Comparativa de variedades comunes
- Pimiento Rojo Morrón: Variedad dulce, de gran tamaño, muy carnoso y ideal para asar entero.
- Pimiento de Padrón convencional: Sabroso, con la característica de que algunos ejemplares pueden ser muy picantes.
- Variedad Entenza: Una evolución del pimiento de Padrón seleccionada específicamente para que no pique.
- Pimientos de colores (Amarillo/Naranja): Aportan un toque visual distinto y un sabor suave y dulce.
Asar pimientos y aliñarlos es tan fácil como respirar
Cómo asar pimientos a la plancha o sartén
No existe un único método válido para asar pimientos; podéis escoger el que más se adapte a vuestras necesidades. Agudizando el ingenio y no queriendo dejar de asar pimientos, un día probé a ponerlos en una sartén de esas tipo grill o parrilla. Seguí probando y digo, caray si tengo una plancha de esas eléctricas antiadherentes, saldrán aún mucho mejor.
El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande. Lo primero que tenemos que hacer es encender la plancha eléctrica, dejar que se caliente un poco y coja temperatura. Colocamos los pimientos y dejamos a fuego medio, vigilando de vez en cuando hasta que la piel esté casi quemada, totalmente negra por ambos lados.

Para asar los pimientos se ponen en una sarten que hay para ello, se van dando vueltas cuando se vayan tostando y una vez tostados por todos lados se echan en una olla para que se acaben de asar con el calor de asarlos. Es un método muy sencillo: se coje una sarten con una gota de aceite, se ponen los pimientos estendidos por toda la base de la sarten y se le echa la pimienta y la sal marinera. Se les da la vuelta cuando empiezen a dorar y se dejan hacer hasta que esten en su punto.
El secreto para pelarlos con facilidad
Una vez asados a nuestro gusto hay que ser pacientes y dejar los pimientos reposar en un baño de vapor. Dejando sudar los pimientos recién asados los pelaremos más fácilmente. Utilizaremos el propio calor de la verdura recién asada para que “suden” y facilitar el proceso de retirar la piel. Los vamos sacando a una bandeja y los tapamos con papel de plata hasta que estén fríos. Esperaremos, como mínimo, 20 minutos.

Ahora queda la tarea más engorrosa, que no difícil. Hay que hacerse a la idea de que nos vamos a pringar un poco, quizá interese utilizar guantes aptos para uso alimentario. Una vez asados se les quita la piel y las semillas, se lavan y están listos. Dependiendo de cómo vamos a emplear los pimientos los cortaremos de una forma u otra. Lo habitual y más práctico es hacerlo en tiras largas, no demasiado finas, para apreciar bien su rica carne.
Asar pimientos y aliñarlos es tan fácil como respirar
Receta rápida: Rodajas de pimiento con huevo
La receta de hoy es súper sencilla y fácil de hacer, ideal para cualquier comida o cena. Solamente hay 2 ingredientes principales que son el pimiento rojo y el huevo:
- Mientras la plancha va cogiendo calor, cortaremos el pimiento en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor.
- Cuando la plancha ya está a temperatura media incorporamos las rodajas de pimiento y dejamos que se cocinen unos 7 minutos a fuego suave.
- Pasados los minutos, les damos la vuelta para que se hagan por el otro lado durante 5 minutos.
- En el interior de cada rodaja de pimiento incorporamos un huevo.
- Le añadimos un poco de sal y si queréis también le podéis añadir alguna especia al gusto.
- Cuando veamos que el huevo tiene la cocción perfecta, retiramos los pimientos de la plancha y emplatamos.
Sobre todo, es muy importante que con este plato sirvas pan para poder mojar, porque será el toque perfecto para que sea una receta de 10. Un plato súper fácil, sin ningún tipo de elaboración complicada, sabroso y con el que te chuparás los dedos.

Conservación y otros usos en la cocina
Si vamos a consumirlos a corto plazo es suficiente con envasarlos en un recipiente hermético con sus jugos limpios, en la nevera. En el caso de que vayan a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
Pocas cosas hay tan simples y tan deliciosas como una cena rápida a base de pimientos asados, queso y buen pan. Prácticamente cualquier ensalada de temporada ganará muchos puntos añadiendo pimientos asados; combinan de maravilla con todo tipo de lechugas, tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro. También son ideales para tostas, canapés, relleno de bocadillos, salsas de pasta, pizzas, tortillas o como guarnición de carnes y pescados.