Os traigo un plato muy especial para mí. Comparto una de las recetas más clásicas, es muy sencilla y sabrosa. Se trata de una propuesta original donde combinamos la textura del pimiento con el carácter marino, logrando un aperitivo delicioso, fácil de elaborar, y además económico, no se puede pedir más.
Lo descubrí en Isla Cristina y me encantó. Se trata de aros de cebolla y pimiento enharinados y fritos. Quedan igual de crujientes y ricos. Simplemente hay que hacer una masita ligera mezclando la harina con agua muy fría, pasar los aros de cebolla y pimiento bien escurridos por la masa de tempura y luego freír en aceite muy caliente.

El secreto del sabor: influencia del calamar
Importante hacerse con los servicios de un buen producto. Los calamares fritos pueden estar realmente deliciosos si conseguimos un calamar fresco y tierno. Si buscamos integrar ese sabor a calamar en nuestra receta de vegetales rebozados, podemos jugar con la técnica del rebozado clásico de los bocadillos de Madrid.
El secreto de un buen bocadillo de calamares reside en su rebozado. En esta ocasión, os enseñamos a prepararlo con un toque especial, utilizando harina de garbanzos que aporta una textura única y crujiente. Para recrear ese aroma marino en los pimientos, podemos añadir al rebozado un toque de pimentón dulce ahumado y sal marina.
Pasta para rebozar
Ingredientes y preparación del rebozado perfecto
Para conseguir ese resultado profesional en casa, es fundamental seguir un orden preciso en la preparación de los ingredientes:
- Harina común: 1 taza para la base.
- Pimentón dulce ahumado: 1 cucharadita para el sabor.
- Sal marina: 1 cucharadita.
- Pimienta negra: 1/2 cucharadita recién molida.
- Huevos de granja: Para dar consistencia.
Añade la harina en un bol aparte, junto con las especias. Mézclalo todo hasta que esté bien combinado. Rompe los huevos en otro bol, sazona con sal y bátelos hasta que tengan un color amarillo uniforme.

Pasos para la elaboración
- Corta los pimientos en aros gruesos para que mantengan la estructura.
- Para rebozar cada aro, añádelo primero a la mezcla de harina, luego a la de huevo y de nuevo a la de harina.
- Hazlo hasta que todos los anillos estén cubiertos.
- Calienta una sartén a fuego medio-alto y añade aceite de girasol.
- Una vez que el aceite esté bien caliente, comienza a añadir los pimientos.
- Cocina por tandas para no saturar la sartén.
Un buen aperitivo merece ser acompañado por una bebida que complemente su sabor. Un vino blanco joven y fresco, como un Albariño o un Verdejo, puede ser una excelente opción para equilibrar la fritura.