La importancia de la equivalencia entre el peso de las alubias secas y cocidas

Al cocinar legumbres como lentejas, garbanzos o alubias, se produce un significativo aumento de volumen y peso. Es importante comprender la relación y equivalencia entre el peso de las legumbres crudas o cocidas, ya que ambos formatos se venden y usan por igual en recetas.

Conocer esta relación nos permitirá planificar nuestras recetas de manera más precisa y controlar mejor las cantidades que servimos. Para que te hagas una idea, la ración recomendada por persona de legumbres de bote cocidas está entre 150 a 200 gramos.

Si vamos cortos de tiempo, nos puede convenir usar legumbres cocidas en bote de cristal; si lo que escasea es el dinero, podemos optar por las crudas que son mucho más económicas. Este detalle, el correcto cálculo de las legumbres según sean secas o cocidas, puede afectar significativamente las porciones de nuestras recetas.

Alubias secas y cocidas en diferentes recipientes

¿Por qué las alubias cocidas pesan más que las crudas?

Hay un motivo principal por el cual las legumbres cocidas pesan más que las secas: el proceso de rehidratación. Pero también es necesario tener en cuenta el contenido en fibra y almidón de las diferentes legumbres.

Las legumbres cocidas contienen agua

La razón principal de que las legumbres cocidas pesen más que las crudas es muy sencilla: las legumbres cocidas contienen agua que absorben poco a poco durante el proceso de rehidratación y cocción. Cuando cocinamos, la mayoría de los alimentos experimentan cambios significativos en su peso y volumen, lo que puede afectar directamente a la precisión de nuestras recetas y planes alimenticios.

La fibra se ablanda y expande

Otra de las razones que hay detrás de este aumento de peso está relacionada con la fibra de las legumbres. La fibra se ablanda y expande durante la cocción.

El almidón se gelifica

Por último, es necesario hablar de la gelificación del almidón, también presente en las legumbres. Cuando el almidón se cocina y somete a altas temperaturas, absorbe agua, dando como resultado también un aumento del volumen y del peso.

Infografía: Proceso de rehidratación de las legumbres

¿Cuánto pesan las alubias crudas una vez cocidas?

Dependiendo del tipo de legumbre el peso puede variar, ya que no absorben la misma cantidad de agua unas lentejas que unos garbanzos o unas alubias. Sin embargo, de manera generalizada, las legumbres tienden a aumentar aproximadamente entre 2 y 3 veces su peso en crudo.

Alubias: triplican su peso una vez cocidas

En cuanto a las alubias, ocurre de manera similar que con el resto de legumbres. Si son más grandes absorberán más agua durante la cocción aumentando tanto su peso como su volumen. Las alubias blancas pueden triplicar su peso durante la cocción. 100g de alubias blancas secas equivalen a aproximadamente 250g después de cocinadas.

Garbanzos: triplican su peso una vez cocidos

Aunque en cuanto a garbanzos se refiere el aumento de volumen puede variar según el tipo específico de garbanzo, podemos decir que es de las legumbres que más aumentan su volumen, ya que tras la cocción pueden llegar a triplicar su peso. Debemos tener en cuenta este factor a la hora de calcular las raciones por persona. 100g de garbanzos secos se convierten en aproximadamente 240g después de cocinados. Para una receta que requiera 200g de garbanzos cocidos, necesitarías 83g de garbanzos secos.

Lentejas: duplican su peso una vez cocidas

Como ocurre con los garbanzos, dependiendo del tipo de lenteja, estas absorberán más o menos agua durante la cocción. Las lentejas de mayor tamaño absorberán más líquido durante la cocción aumentando considerablemente su volumen, a diferencia de lentejas de tamaño inferior que absorberán menos agua. De todos modos, de manera general las lentejas al cocerlas duplicarán su peso. Las lentejas tienen un factor de conversión de aproximadamente 1:2,3. Esto significa que 100g de lentejas crudas producirán unos 230g de lentejas cocidas.

Tabla comparativa de aumento de peso de diferentes legumbres

Valores nutricionales de las legumbres cocidas

Como ocurre con determinados alimentos, los valores nutricionales de las legumbres pueden verse afectados tras la cocción. Al cocinar las legumbres parte de las proteínas, vitaminas y minerales se liberan en el líquido de cocción durante el proceso de cocción. Esto hace que el caldo sea más rico en nutrientes pero reduce levemente el valor nutricional de las legumbres.

En lo que respecta a las calorías, debes saber que no cambian con la cocción, aumentarán únicamente si cocemos las legumbres con algún elemento graso.

Consejos para cocinar legumbres

La clave para cocinar las legumbres y que queden perfectas está en remojarlas antes. Para ello, bastará con que las pongamos en remojo la noche anterior en un recipiente. Otra de las cosas que deberías hacer es enjuagarlas antes de usarlas para eliminar cualquier impureza.

Comienza cocinando las legumbres a fuego fuerte y después baja la temperatura para mantener un hervor constante, aunque dependerá de las instrucciones del paquete. Asegúrate en todo momento de que no se quedan sin agua o caldo durante el cocinado y ve retirando la espuma de la superficie que se forma al principio de la cocción con una espumadera. Deja la olla semitapada. Ten mucho cuidado al remover la olla para evitar romper las legumbres una vez cocidas y añade sal solo al final de la cocción.

Además de consumirlas guisadas, las legumbres pueden cocinarse de diversas maneras para no cansarnos nunca y probarlas de formas muy originales.

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Alubias secas vs. alubias de bote

Las legumbres constituyen un grupo de alimentos de origen vegetal pertenecientes a la familia de las leguminosas, que incluye especies como los garbanzos, las lentejas, las judías, los guisantes secos y las habas. Se caracterizan por su elevado contenido en proteínas de origen vegetal, que oscila entre el 20% y el 25% de su peso en seco, convirtiéndolas en una alternativa excepcional a las proteínas de origen animal. Además, las legumbres destacan por su riqueza en fibra dietética, tanto soluble como insoluble, que favorece el tránsito intestinal y contribuye a la regulación de los niveles de glucosa y colesterol en sangre.

El consumo de legumbres en la dieta española sigue siendo inferior a las recomendaciones nutricionales establecidas por los expertos en alimentación. Uno de los principales motivos que explican esta situación es el tiempo que requiere la preparación de las legumbres secas, un inconveniente que puede solventarse optando por las legumbres de bote.

La preparación tradicional de las legumbres secas implica un proceso de remojo que puede extenderse durante al menos ocho horas, seguido de una cocción que varía según el tipo de leguminosa. Este procedimiento, aunque no requiere un esfuerzo físico considerable, sí demanda una planificación previa que no siempre resulta compatible con el ritmo de vida actual. No obstante, existen alternativas que permiten reducir significativamente el tiempo de cocción de las legumbres secas sin necesidad de recurrir a los productos envasados. El uso de una olla a presión, por ejemplo, permite cocinar lentejas en aproximadamente ocho minutos, mientras que las judías o alubias requieren menos de 20 minutos.

Olla a presión y bote de alubias

Diferencias nutricionales y de sodio

Desde el punto de vista de la composición nutricional básica, ambos tipos de legumbres mantienen valores prácticamente idénticos en cuanto a proteínas, fibra, hidratos de carbono complejos y micronutrientes esenciales como el hierro, el zinc o las vitaminas del grupo B. Contrariamente a la creencia popular, las legumbres envasadas no pierden propiedades nutricionales significativas durante el proceso de conservación. El contenido de proteínas, fibra y minerales se mantiene prácticamente intacto. Algunas vitaminas hidrosolubles, como la vitamina C o ciertas vitaminas del grupo B, pueden reducirse ligeramente, pero dado que las legumbres no son la fuente principal de estos nutrientes en la dieta, esta pérdida resulta poco relevante desde el punto de vista nutricional global. El proceso de esterilización al que se someten las legumbres envasadas garantiza su seguridad microbiológica y permite su conservación durante largos periodos sin necesidad de refrigeración.

Las legumbres de bote contienen una cantidad significativamente mayor de sodio que sus equivalentes secos debido a los conservantes añadidos durante el proceso de envasado. Estos aditivos, aunque están aprobados por las autoridades sanitarias y no resultan perjudiciales en las cantidades utilizadas, incrementan notablemente el aporte de sal del producto final. Afortunadamente, existen técnicas para minimizar el contenido de sodio presente en las legumbres envasadas. La más efectiva consiste en enjuagar abundantemente las legumbres bajo el grifo con agua fría durante al menos un minuto, desechando completamente el líquido de conservación. Este procedimiento puede eliminar hasta el 40% del sodio presente en el producto. Este método resulta especialmente útil cuando se van a consumir en preparaciones frías, como ensaladas, donde el sabor del líquido de conservación podría resultar más perceptible.

Diferencias económicas

Desde el punto de vista económico, las legumbres secas resultan significativamente más asequibles que las envasadas. El precio por kilogramo de legumbres secas suele ser entre dos y cuatro veces inferior al de las legumbres de bote, teniendo en cuenta que el peso de estas últimas incluye el líquido de conservación. Para familias numerosas o personas que consumen legumbres con frecuencia, la opción de cocinar grandes cantidades de legumbres secas y congelarlas en raciones individuales puede representar un ahorro económico considerable sin renunciar a la comodidad.

¿Por qué es importante conocer las equivalencias entre alimentos crudos y cocidos?

Entender las equivalencias entre alimentos crudos y cocidos es fundamental para cualquier persona interesada en la nutrición, ya sea un chef profesional, un aficionado a la cocina o alguien que sigue un plan nutricional específico. Cuando cocinamos, la mayoría de los alimentos experimentan cambios significativos en su peso y volumen, lo que puede afectar directamente a la precisión de nuestras recetas y planes alimenticios.

En términos prácticos, si una receta especifica 200g de arroz cocido pero solo tienes arroz crudo, necesitas saber cuánto arroz crudo debes utilizar para obtener esa cantidad una vez cocinado. De manera similar, si estás siguiendo un plan nutricional que indica 150g de pechuga de pollo cruda, pero solo tienes pollo ya cocinado, necesitas convertir esa medida.

Estas equivalencias no son solo importantes para la precisión de las recetas, sino también para el control de las calorías y nutrientes que consumimos. Los valores nutricionales de los alimentos suelen proporcionarse por 100g de producto, y estas cifras pueden variar considerablemente entre las versiones crudas y cocidas del mismo alimento.

Persona pesando alimentos en una báscula de cocina

Tabla de equivalencias: de crudo a cocido y viceversa

A continuación presentamos unas tablas detalladas de equivalencias de los alimentos más comunes. Para cada alimento, mostramos cuánto pesa después de cocinado partiendo de 100g en crudo, y también cuánto necesitarías en crudo si tienes 100g ya cocinados.

Legumbres

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Alubias blancas 100g 250g
Alubias pintas 100g 260g
Garbanzos 100g 240g
Guisantes 100g 95g
Habas 100g 90g
Judías verdes 100g 90g
Lentejas 100g 230g
Soja verde (edamame) 100g 250g

Cereales y granos

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Arroz basmati 100g 260g
Arroz blanco 100g 250g
Arroz integral 100g 280g
Avena 100g 250g
Bulgur 100g 240g
Cuscús 100g 250g
Mijo 100g 270g
Pasta 100g 250g
Pasta integral 100g 260g
Quinoa 100g 280g
Trigo sarraceno 100g 260g

Carnes

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Carne picada 100g 75g
Cerdo 100g 70g
Conejo 100g 70g
Cordero 100g 65g
Pato 100g 60g
Pavo 100g 75g
Pollo 100g 75g
Ternera 100g 70g

Pescados y mariscos

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Calamares 100g 60g
Gambas 100g 70g
Mejillones 100g 40g
Pescado azul (salmón, atún) 100g 75g
Pescado blanco (merluza, bacalao) 100g 80g
Pulpo 100g 50g
Sepia 100g 60g

Verduras

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Acelgas 100g 35g
Ajo 100g 70g
Alcachofa 100g 70g
Apio 100g 70g
Berenjena 100g 65g
Brócoli 100g 80g
Calabacín 100g 70g
Calabaza 100g 85g
Cebolla 100g 60g
Champiñones 100g 50g
Col 100g 70g
Coliflor 100g 80g
Espárrago 100g 80g
Espinacas 100g 30g
Nabo 100g 80g
Patata 100g 90g
Patata dulce (boniato) 100g 85g
Pimiento 100g 75g
Puerro 100g 70g
Remolacha 100g 85g
Repollo 100g 70g
Setas 100g 45g
Tomate 100g 50g
Zanahoria 100g 80g

Otros alimentos

Alimento Crudo (100g) Cocido (g)
Huevo 100g 90g
Seitán 100g 110g
Tofu 100g 85g

Factores que afectan a las equivalencias

Varios factores pueden influir en el cambio de peso y volumen de los alimentos durante la cocción:

  • Método de cocción: Hervir, asar, hornear, freír o cocinar al vapor afectan de manera diferente al contenido de agua del alimento. Por ejemplo, hervir puede hacer que algunos alimentos absorban más agua que al hornearlos.
  • Tiempo de cocción: Cuanto más tiempo se cocina un alimento, más agua puede perder o absorber, dependiendo de su naturaleza.
  • Temperatura: Las altas temperaturas tienden a provocar una mayor evaporación de agua, afectando al peso final.
  • Tamaño y forma: Los alimentos cortados en trozos pequeños o finos pueden perder agua más rápidamente que piezas grandes.
  • Contenido inicial de agua: Alimentos con alto contenido en agua experimentarán cambios más notables.

Aplicaciones prácticas: cocina y nutrición

Conocer las equivalencias entre alimentos crudos y cocidos tiene múltiples aplicaciones prácticas:

  • Seguimiento de dietas: Para quienes siguen planes nutricionales específicos, conocer estas equivalencias permite ajustar con precisión las cantidades de alimentos y su aporte calórico.
  • Precisión en recetas: Permite adaptar recetas cuando solo tienes ingredientes en estado crudo o cocido, manteniendo las proporciones correctas.
  • Compras más eficientes: Ayuda a calcular cuánto alimento crudo necesitas comprar para obtener la cantidad cocida deseada, evitando desperdicios.
  • Batch cooking: Para quienes preparan comidas para varios días, facilita el cálculo de las cantidades necesarias de ingredientes.

Por ejemplo, si sabes que 100g de arroz crudo equivalen a aproximadamente 250g de arroz cocido, puedes calcular fácilmente que necesitas 40g de arroz crudo para obtener la porción de 100g cocido que recomienda tu nutricionista.

Mitos y errores comunes sobre las equivalencias

Es importante desmentir algunos mitos frecuentes sobre las equivalencias entre alimentos crudos y cocidos:

  • Mito: La equivalencia es siempre la misma. La realidad es que el método de cocción, tiempo, temperatura y la calidad del alimento pueden afectar significativamente al resultado final.
  • Mito: El volumen cambia igual que el peso. Aunque el peso y el volumen están relacionados, no cambian proporcionalmente. Por ejemplo, 100g de arroz crudo pueden ocupar aproximadamente 125ml, mientras que los 250g cocidos pueden ocupar 425ml.
  • Mito: El valor nutricional por peso se mantiene constante. Cuando un alimento pierde agua, los nutrientes se concentran. Por tanto, 100g de espinacas cocidas contienen más calorías y nutrientes que 100g de espinacas crudas.
  • Error común: No considerar el método de cocción. Asar, hervir, cocinar al vapor o freír pueden producir diferentes resultados en términos de peso final.
  • Error común: Confundir peso con volumen. Muchas recetas utilizan medidas de volumen (tazas, cucharadas) en lugar de peso, lo que puede llevar a confusión.

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