¿Quién de vosotros, madridistas sin complejos y madridistas en general, no ha saltado alguna vez en su vida al grito de "ES POLACO EL QUE NO BOTE"? ¿Quién no lo ha gritado alguna vez, ya sea en el Bernabeu, en la plaza de su pueblo celebrando un título de nuestro equipo o en cualquier bar para tocar los cojones a los culés allí presentes? Apuesto a que todos los madridistas de bien lo han hecho.
Los que se limitan al pipeo y al critiqueo en el minuto 2 del primer partido de la temporada, dudo que lo hagan. Pero, ¿sabeis cual es el origen de aplicar el término "polaco" a los catalanes en general y a la afición barcelonista en particular? No nos ha entrado de repente ningún complejo de "wikipedia", ni queremos dar lecciones de Historia al estilo César Vidal. Lo que si queremos hacer es aportar un dato curioso a algo que vemos con normalidad de toda la vida: llamar "polacos" a los culés.
La mayoría de la gente cree que se trata simplemente de aludir al hecho de que en Cataluña se habla una lengua diferente de la que es oficial en el resto de España, el castellano. Esta reflexión no deja de ser una chorrada, ya que en otras regiones españolas poseen lengua propia y no se les califica con ningún gentilicio de un pais extranjero. Al "gafapastismo buenafuentero" le gusta pensar que es "por no se qué forma de Estado que reclamó Polonia en el siglo no se cuantos y que quiso adoptar Cataluña como propia...", ya sabeis, el cuento de siempre.
La explicación más verosímil la podemos encontrar en dos acontecimientos históricos que ocurrieron de manera paralela en 1939: La invasión del ejército nazi en Polonia y la entrada de las tropas de Franco en Cataluña. Ambos hechos ocurrieron en el mismo año y, al parecer, el uso de este adjetivo para calificar a los catalanes, surgió a partir de la Guerra Cívil española en los ambientes castrenses.

De sobra es conocido por todos que, con el paso de los años, el término polaco, ha quedado para adjetivar casi en exclusividad a los aficionados del FC Barcelona. Algo lógico por otra parte.
De esta reflexión pueden surgir varias dudas: A día de hoy, ¿es "polaco" todo aquel que es catalán? ¿para ser "polaco" hay que ser separatista? ¿puede ser "polaco" un aficionado culé de Lepe, Bollullos del Condado o Santander?
Sería injusto a día de hoy llamar "polacos" a la totalidad de la población catalana, ya que dentro de la misma encontramos nobles ejemplos que, ni son separataindependentistas ni profesan la "religión" culé.
El prototipo de "polaco", cumple ambos requisitos, pero añado una excepción: todo seguidor del Barsa, no catalán, sea cual sea su nacionalidad, sexo, raza o religión, es polaco. Aquí, algún tonto de estos que nos visitan, se llevará las manos a la cabeza. Que no se preocupe, se lo explico.
El hecho de ser seguidor de un Club, como el Barsa, que lleva por bandera el independentismo, el separatismo, el odio a lo español. Un Club cuyos aficionados vociferan contra el Himno de España, que presume de ser "mes que un Club" por lo que representa políticamente, por ser esa especie de "Selecció Catalana" ficticia. Que consiente desde tiempos pretéritos todo tipo de demostraciones independentistas en forma de pancartas, campañas por la "nació", consultas soberanistas en su propio estadio etc... Pues bien, ese hecho, te hace ser "polaco" como el que más. Por la sencilla razón de que otorgan con todo.
En la dichosa Final de "la pitada", ¡claro que habría extremeños, andaluces, madrileños o gallegos en la grada azulgrana!, pero no se vió ni un puto reproche al comportamiento antiespañol de sus acólitos. (Tan sólo, a ese noble seguidor del Athletic, con la mano en el pecho mientras sonaban los acordes).
Nunca he escuchado a la Peña culé de Móstoles, Zafra o Calatayud salir en prensa criticando la eterna deriva separatista de su equipo. Nunca he leido ningún comunicado de ninguna Federación de Peñas o grupo de anónimos seguidores, lamentando y diciendo que no comparten la misma mierda que pregona su Club.

Por lo tanto, y a día de hoy, "polaco" es todo aquel catalán independentista y culé, sólo independentista o culé sin ser catalán, del que nos seguiremos riendo al grito de:¡¡ES POLACO EL QUE NO BOTE!!