Los Pekenikes es un grupo musical español que nació en 1959, formado por algunos alumnos del Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, y dirigido por los hermanos Alfonso y Lucas Sainz. Integrado por cantantes y músicos españoles, colombianos y filipinos, el grupo comenzó con un vocalista, realizando versiones en castellano de temas de rock and roll anglosajón y adaptando a ese estilo algunas canciones tradicionales españolas.
Durante los primeros años de su carrera, el grupo se dedicó a realizar versiones en castellano de canciones del rock and roll anglosajón, siempre con un vocalista al frente. Sin embargo, las idas y venidas de los miembros hicieron que se quedaran sin vocalista principal, por lo que decidieron centrarse exclusivamente en la música instrumental, especialmente en el rock instrumental.
Con un sonido refinado, muy bien ejecutado y sin ningún rastro de interpretación vocal, Los Pekenikes consiguieron triunfar tanto dentro como fuera del país. Su primer gran álbum instrumental data del año 1966 y en él se recogen grandes éxitos como "Lady Pepa", "Frente a Palacio" o "Hilo de seda", entre otros.

A pesar del buen momento en el que se encontraban, comenzaron a aparecer problemas dentro de la formación. El servicio militar obligatorio para los miembros sembró el caos y se empezaron a formar escisiones y grupos paralelos que enturbiaron la trayectoria del grupo.
Gershon Kingsley y el origen de "Popcorn"
En 1969, el músico estadounidense de origen judío-alemán Gershon Kingsley lanzó al mercado el tema "Popcorn". Esta melodía instrumental, compuesta para su álbum de estudio "Music to Moog By", fue realizada usando el sintetizador Moog modular. La melodía pegadiza del tema no pasó desapercibida y, desde entonces, más artistas la han grabado. De hecho, existen más de 500 ediciones, en distintas versiones y mezclas, ya que además se ha utilizado mucho para temas de película, fondos musicales para anuncios televisivos e incluso para videojuegos, como Pengo.

Gershon Kingsley había nacido en Alemania en 1922 y falleció a los 97 años en Estados Unidos, su país de adopción, sin perder su visión de la modernidad. Él fue un visionario de la música, pero a la vez respetuoso con el pasado, recordando: «el clarinete es un instrumento técnico. Es tecnología. Incluso el piano es tecnología».
Ilustres son los tiempos en que Gershon Kingsley acompañaba a Jean-Jacques Perrey, también desaparecido hace unos años, a la tele y la gente se asombraba de que de un sintetizador pudiera salir el sonido real de un clarinete, un violín o una trompeta.
Aunque Gershon Kingsley publicó numerosas bandas sonoras y composiciones en formato largo, creó música para televisión o para musicales e incluso fue nominado a los Tony por su trabajo en teatro, será siempre recordado por "Popcorn", su composición de 1969 creada tempranamente con el sintetizador Moog para su álbum "Music to Moog By". Aquel disco contenía versiones de "Para Elisa", los Beatles o "Campanita del lugar", pero también originales como la mencionada canción que en España siempre hemos conocido como "Palomitas de Maíz".
Kingsley solía decir que se había adentrado en la música electrónica porque «la tecnología estaba anticipando lo que iba a pasar», algo que «hoy hemos dado por hecho», pero no siempre ha estado ahí. El artista llegó a conocer en Nueva York a Robert Moog, quien había sido el fundador de Moog Music en 1964, y desde aquel momento quedó prendado por el sintetizador. «Me quedé tan fascinado por el sonido que salía de ahí que decidí que tenía que tenerlo. Y eso es lo que pasó».
El éxito global de "Popcorn" y su impacto
No sucedió mucho con ese mencionado disco que parece mentira que sea de 1969 ni tampoco con su banda siguiente, First Moog Quartet, la primera que ofreció un recital de electrónica en el neoyorquino Carnegie Hall. Sin embargo, la suerte empezó a sonreírle en cuanto a derechos de autor cuando Hot Butter, surgida de la banda original de directo de Kingsley, y especializada en versiones instrumentales, versionó "Popcorn" en 1972.

Hot Butter la convirtió en el primer éxito global basado en dicha melodía, alcanzando el top 1 en Australia, Francia, Suiza, Alemania, Países Bajos y Noruega y el top 9 en Estados Unidos un año después del éxito de "Switched-On Bach" de Wendy Carlos en este país (eran los tiempos en que Billboard contaba con una lista de "easy-listening", en la que la canción fue top 4).
Repercusión de "Popcorn" en las listas de éxitos
| Año | Artista | Versión | País/Lista | Posición máxima |
|---|---|---|---|---|
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Australia | #1 |
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Francia | #1 |
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Suiza | #1 |
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Alemania | #1 |
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Países Bajos | #1 |
| 1972 | Hot Butter | Instrumental | Noruega | #1 |
| 1973 | Hot Butter | Instrumental | Estados Unidos (Billboard Hot 100) | #9 |
| 2005 | Crazy Frog | Remix | España | #1 |
| 2005 | Crazy Frog | Remix | Francia | #1 |
| 2005 | Crazy Frog | Remix | Bélgica | #1 |
Puede que la reinterpretación que hacía de ella DJ Crazy Frog en 2005, publicada en plena era del politono como inspira su sonido al escucharla en la actualidad, sea ahora la más recordada al lograr el top 1 de singles en España y también en Francia y Bélgica, pero no la más significativa. «Después de escribir ‘Popcorn’, Roland sacó un sintetizador con un sonido que llamaron «Popcorn»», solía recordar el artista, y aun a día de hoy, la popularidad de ‘Popcorn’ es tal que la canción cuenta con su propia página web.
La versión de Los Pekenikes: "Palomitas de maíz"
A España también llegó esta melodía. Cuando Los Pekenikes la escucharon decidieron crear su propia versión. Así nació "Palomitas de maíz".
«Palomitas de maíz» fue el colofón final de una carrera digna de elogios para Los Pekenikes. Se colaron entre los mejores artistas musicales de la década de los 60 y 70 solo con música instrumental. Como composición, "Popcorn" desde luego lo merece, aunque solo sea porque la pegadiza melodía de sintetizador parece anticipar el sonido del trance, como si, en sus dos minutos y medio de duración, el futuro posara sin avisar su enorme sombra sobre los años 60, a los que tanto suenan las guitarras usadas en la canción, muy spaghetti western, una influencia en todo el ambiente del álbum que la contenía. Y es que puede discutirse la sofisticación de esta melodía por lo irritante, pero no que fuera una canción absolutamente moderna dentro de su tiempo.