Receta de Pechugas al Roquefort sin Nata: Una Opción Ligera y Sabrosa

Como veis, he recalcado que la salsa roquefort es sin nata ya que existen diferentes recetas de salsa roquefort que la incluyen, pero en mi opinión, esta versión es la mejor si te gusta el roquefort, además de ser menos calórica y tener una textura más ligera. Es perfecta para acompañar un buen plato de pasta o carnes como el solomillo. Es muy fácil y rápida de preparar y queda cremosa, con un potente sabor a roquefort. Además, puedes preparar bastante y mantenerla en la nevera durante 2-3 días o incluso congelarla para tenerla siempre a mano.

Pechugas de pollo con salsa roquefort

¿Qué es la Salsa Roquefort y Por Qué sin Nata?

Podríamos definir la salsa como una elaboración entre líquida y cremosa que busca aportar matices, colores y aromas, complementando en perfecta sinergia al plato que acompaña. Las salsas tienen presencia en el repertorio gastronómico, al menos desde la época del Imperio Romano, civilización que cultivó un gusto exquisito por la buena mesa. La cocina mediterránea está sumamente influenciada por la gastronomía francesa, destacando la figura, entre otras, de Auguste Escoffier, el gastrónomo que se enfrentó a la titánica tarea de recopilar y actualizar las técnicas de cocina tradicionales. Así, se estipula que las salsas madres son exactamente 6, a saber: la bechamel, la española, la holandesa, la mayonesa, la pomodoro y la velouté, capaces de englobar a todas las demás. Entre sus usos más habituales, se encuentra el de acompañar, ya sea en forma de salsa o desmigado, a la carne, sobre todo a cortes de nobles como el solomillo.

Como comentaba al principio, existen tantas formas de realizar la salsa de roquefort como cocineros, aunque en mi opinión no todas lo suficientemente bien ejecutadas, como la que incluye nata. Personalmente, considero que partir de una bechamel, ayuda a amortiguar la picazón y no ahogar el delicado sabor de la carne.

Si quieres tomar elaboraciones bajas en calorías, apunta esta receta de salsa Roquefort sin nata. Es posible reemplazando la nata por lácteos bajos en grasa. Así se obtiene una textura cremosa y brillante, mucho más ligera que la salsa original, apta para disfrutar y cuidar la silueta. Con ella las pastas, carnes o ensaladas quedan irresistibles. La leche desnatada o evaporada son las opciones para preparar una salsa saludable y de calidad. Es muy sencillo; solo hay que tener cuidado de ir probando la salsa a medida que se cocina para aligerar o sazonar correctamente. Aprender la técnica de hacer salsa roquefort sin nata viene estupendo cuando no se cuenta con ese ingrediente en la nevera.

Ingredientes para salsa roquefort sin nata

Ingredientes para la Receta de Pechugas al Roquefort sin Nata

  • 300 ml de leche desnatada.
  • 100 g de queso roquefort.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharadita de harina fina de maíz o maicena.
  • Aceite, sal y pimienta negra molida.

Preparación, cómo hacer la receta de salsa roquefort sin nata

Receta Salsa Roquefort - Recetas de cocina, paso a paso, tutorial. Loli Domínguez

  1. Pela la cebolla y pícala muy finita.
  2. En una sartén o cazo con un poco de aceite y fuego medio, añade la cebolla y un poco de sal, y deja que se poche durante 10 minutos, para que quede transparente sin llegar a dorarse.
  3. Desmiga el roquefort y añádelo a la cebolla cuando esté lista, remueve para que se derrita.
  4. En un vaso, mezcla parte de la leche con la harina de maíz, y con ayuda de una cucharilla disuélvela bien.
  5. Cuando el roquefort se haya derretido, incorpora la leche con la harina de maíz, remueve un poco y ve añadiendo el resto de la leche, sin dejar de remover.
  6. Añade un pimienta negra molida al gusto y sal.
  7. Deja el fuego lento y, removiendo, deja que se haga durante 5-10 minutos, hasta que veas que se espesa ligeramente. Si se ha espesado demasiado añade un poco de leche y aparta del fuego, y si por el contrario está demasiado líquida para tu gusto, vuelve a diluir un poco de harina en leche y añádela. Apártala del fuego cuando comience a espesarse y déjala reposar.
Cebolla pochándose en una sartén

Preparación de las Pechugas

En primer lugar limpiamos bien la pechuga de pollo y la cortamos en filetes más bien gruesos y no muy grandes. Cortamos el diente de ajo en láminas y los salteamos en una sartén con el aceite de oliva hasta que queden dorados. Sacamos los filetitos de la sartén y los reservamos mientras preparamos la salsa de queso en la misma sartén. Para ello añadimos el queso azul troceado y lo calentamos a fuego medio. Inmediatamente echamos los filetes sobre la salsa de roquefort y los impregnamos bien sin parar de remover. Hay que servir inmediatamente para que la salsa quede suelta y ligera. Os recomiendo acompañarlos con unas patatas hechas en el microondas con unas gotitas de aceite y doradas después en la sartén.

Consejos para la Salsa Perfecta

Recuerda siempre probar la salsa antes de servirla, y dejarla a tu gusto, tanto en sabor como en textura. Puedes preparar una gran cantidad y reservarla en la nevera durante 2-3 días o incluso congelarla y disponer de ella siempre que quieras. La salsa perfecta para darle un toque especial a la carne. Es bueno preparar esta salsa en mayor cantidad y congelar lo que no se use. Así se puede tener a mano cuando apetezca un plato enriquecido con el irresistible sabor del roquefort. Para que quede aún más ligera, se reemplaza la mantequilla por aceite de oliva o girasol. El resultado siempre es una delicia. Aparte, mezclar la fécula de maíz con tres cucharadas de leche. Cuando el queso esté fundido, agregar esta mezcla a la sartén. Si queda demasiado espesa, añadir unas cucharadas más de leche. Ya sabes cómo hacer salsa roquefort sin nata.

Variaciones y Alternativas

Puedes hacer esta misma salsa pero con otro tipo de queso fuerte, por ejemplo cabrales, o rulo de cabra. Añade la cantidad de queso que prefieras. Si pruebas la salsa mientras se está haciendo y quieres añadirle más queso, simplemente desmígalo e incorpóralo y remueve para que se derrita y se integre. Si se me permite la vanidad, no es necesario recurrir a un queso azul francés como el roquefort, máxime cuando en España atesoramos una riqueza en materia de quesos sin parangón, con el distinguido y laureado Queso Cabrales o el Picón, sin olvidarnos del Gamonéu o el queso de la Peral.

Variedades de quesos azules españoles

Sirve y Degusta

Sírvela en una salsera bien caliente y aprovecha para acompañar carnes (ideal con solomillos de cerdo) y pescados, o bien disponla encima de tu plato y sírvela directamente en él. También puedes mezclarla con pasta, por ejemplo para preparar unos deliciosos macarrones al roquefort, que está alucinantes. El roquefort es un queso que está plenamente integrado en multitud de recetas de cocina, ya que puede degustarse solo con unas tostaditas, o en salsas, como relleno de algunas masas, derretido, gratinado… Es toda una delicia para los que somos amantes de los quesos fuertes.

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