Siempre he creído que el pollo asado es uno de los mejores recursos tanto para una comida o cena entre semana como un plato para quedar bien si tienes invitados. Es un plato sencillo, pero muy sabroso, y esta Pechuga de pollo al horno con limón y patatas al estilo griego es una versión que nunca falla. La lista de ingredientes es realmente simple en comparación al resultado que da este plato.
Además, son ingredientes tan mediterráneos que es imposible no encontrarlos. Aromatizado con limón y orégano, este plato combina la jugosidad del pollo con la suavidad de las patatas. Todo se cocina en una sola bandeja, ideal para una comida fácil pero llena de sabor, perfecta para cualquier ocasión, ya sea entre semana o con invitados.

Ingredientes clave y posibles sustituciones
Los ingredientes para esta receta son muy sencillos de encontrar. Aquí te detallamos los principales y algunas notas sobre ellos e ideas de sustitución:
- Pollo: Puedes usar muslo, contramuslo, pechuga o como se ha hecho en algunas versiones, la patata entera. Dejar la piel y el hueso da más sabor (aunque al final no te comas la piel).
- Patata: La patata monalisa es una excelente opción, ya que queda muy suave y aguanta todo el tiempo de cocción. Puedes pelarlas o no, según tu gusto.
- Remolacha: Es opcional, pero si está de temporada, añade un toque de color y sabor.
- Limón: Usaremos su jugo. ¡IMPORTANTE! Si tus limones son muy ácidos, te recomendamos usar mitad zumo de limón mitad agua o caldo.
- Orégano: Vamos a usar orégano seco para más intensidad con menos cantidad.
- Ajo: Si quieres añadirle ajo, ya sea picado en el aliño o dientes enteros con las patatas y remolacha, adelante. Si son enteros no hace falta pelarlos.
Para el Aliño (ver notas)
- 150 ml de zumo de limón - aprox 3 limones grandes
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cdas de orégano - seco
- 1,5 cdtas de sal
- 3/4 cdtas de pimienta negra
Para el Pollo y Acompañamientos
- 1 kg de patatas - se recomienda la monalisa porque no hace falta pelarlas
- 2 remolachas (opcional)
- 4 patas de pollo - con piel y hueso para dar más sabor. Puedes usar solo muslos, solo contramuslos o incluso pechugas o una combinación si lo prefieres
- Sal
- Pimienta Negra
Para Servir
- Cebollino - u otras hierbas frescas como eneldo o perejil

Preparación paso a paso
La receta de pollo asado es un clásico en todas las casas. En muchas, solía ser un habitual de las comidas de los domingos. Los asados se hacen solos, enciendes el horno y te olvidas. Pero también porque la carne queda tierna y jugosa, y porque puedes darle mil sabores y matices según con qué ingredientes los acompañes. Esta receta tiene 4 partes diferenciadas, todas muy sencillas.
Paso 1: Precalentar y preparar las verduras
- Precalienta el horno a 190ºC.
- Lava bien las patatas y córtalas a gajos del mismo tamaño aprox (peladas o no al gusto). Transfiérelas a una fuente de horno de unos 23x33 cm aprox.
- Pela las remolachas, córtalas a trozos y ponlas en la fuente con las patatas.
Paso 2: Preparar el aderezo
- Mezcla en una jarra o bol pequeño el zumo de limón, aceite de oliva, orégano, sal y pimienta negra. Reserva.
- Dale otro meneo al aliño para asegurarte de que está bien mezclado y añade la mitad sobre las patatas y la remolacha. Remueve para que se impregnen bien.
Pollo ASADO Súper Fácil y Jugoso | KWA
Paso 3: Preparar el pollo
- Salpimenta las patas de pollo por ambos lados y colócalas con la piel bocabajo sobre las patatas.
- Vierte un cuarto del aliño por encima del pollo, masajeándolo para que se impregne bien. Dales la vuelta y vierte el resto del aliño por encima de la piel, masajeando de nuevo si hace falta para que el aliño quede bien repartido.
- Distribuir encima y alrededor del pollo la cebolla, el ajo, los limones y el tomillo si decides añadirlos.
Paso 4: Hornear
- Hornea hasta que el pollo esté cocinado (la carne se separará fácilmente del hueso) entre 50 y 60 minutos, el tiempo exacto depende de cada horno y del tamaño de las piezas de pollo.
- Retira el pollo de la fuente y reserva.
- Enciende el grill del horno y devuelve las patatas con la remolacha al horno (al nivel del medio, no hace falta en el tercio superior), durante 5-15 minutos para que se evapore un poco el líquido restante y las patatas y la remolacha se doren. El tiempo exacto dependerá de la potencia de tu grill y del dorado que prefieras, pero no te despistes para que no se quemen.
- Devuelve el pollo a la fuente y hornea debajo del grill unos 3-5 minutos más para que la piel quede crujiente.

Consejos para un pollo jugoso y con piel crujiente
Para que tu pollo al horno quede perfecto, con una carne tierna y una piel dorada y crujiente, ten en cuenta estos consejos:
- Salpimentar adecuadamente: Antes de empezar a cocinar, espolvorea todas las piezas con sal y pimienta. Para que quede muy sabroso, la proporción es dos partes de sal por una de pimienta.
- Limón fresco: Este pollo se cocina con zumo de limón 100% natural, recién exprimido y colado (de esta manera, no encontrarás molestas pepitas). Y el jugo que queda después de hornearlo es... simplemente único.
- Trocear el pollo: Puedes cocinar el pollo entero, pero tardará más en hornearse y luego será un poco engorroso trincharlo. Nuestro consejo es que lo hornees ya troceado, a cuartos o a octavos, así podrás salpimentar mejor cada trozo y regarlos bien con el zumo de limón.
- Posición en el horno: Los trozos de pollo hay que colocarlos en la bandeja del horno, a media altura, con un chorrito de aceite de oliva, primero con la piel hacia abajo. Cuando veas que empiezan a dorarse es momento de darles la vuelta. Así se cocina la parte de la piel al final del horneado, se consigue que quede tostada y de lo más crujiente.
- Bandeja adecuada: Sobre todo escoge una bandeja que sea grande para que entren bien todos los ingredientes.
- Incorporar las patatas: Respecto a las patatas, córtalas en trozos y añádelas en el mismo momento que el pollo. De esta manera, se irán impregnando con el limón y los jugos que va soltando el pollo y quedarán deliciosas.
Variaciones y guarniciones
Aunque no es imprescindible, las hierbas aromáticas aportarán al pollo asado un toque muy especial. Puedes agregar unas ramitas de tomillo, de romero o de orégano. Si son frescas, mejor, pero si no tienes hierbas frescas, puedes usar secas. Sé prudente al espolvorearlas porque las hierbas secas son mucho más potentes de sabor. También puedes decantarte por una mezcla de especias especial para el pollo con limón, que suele llevar cebolla y ajo en polvo, algunas hierbas aromáticas, nuez moscada, hinojo y pimienta negra.
¿Con qué acompañar el pollo asado al limón?
Tienes muchas opciones para servir como guarnición de este pollo al horno. Estas son algunas de las preferidas:
- Patatas asadas: Se hacen al microondas o al horno (como en nuestra receta) y puedes espolvorearlas con romero o hierbas provenzales o servirlas con una ajonesa casera.
- Arroz blanco: Es perfecto para mezclar con la salsita que queda en el pollo, mezcla del aceite, el limón, la sal, la pimienta y los propios jugos del pollo.
- Verduras salteadas: Calabacín, berenjena, pimiento, cebolla, brócoli, col lombarda... Trocéalos y saltéalos unos minutos en una sartén o un wok con un poquito de aceite y alguna hierba aromática. No necesitas que estén muy hechos, si quedan al dente estarán más crujientes y deliciosos.
- Verduras al vapor: La técnica de cocción al vapor es una de las más saludables, ya que los alimentos se cocinan sin grasa. Solo tienes que colocar las verduras escogidas en el cestito para cocer al vapor, encajarlo en una olla con agua hirviendo y dejar que se cuezan.
- Ensaladas: Vistosas, saludables y ligeras, además de ser muy versátiles y facilísimas de realizar, las ensaladas aportarán a tu menú un toque de frescor.
Conservación
Si te sobra pollo al limón con patatas, puedes guardarlo para disfrutarlo más tarde:
- En la nevera: Pon el pollo en un recipiente hermético con las patatas, remolacha y jugos que hayan sobrado. Una vez frío, guárdalo en la nevera hasta 4 días.
- En el congelador: Pon el pollo en un recipiente hermético con las patatas, remolacha y jugos que hayan sobrado. Una vez frío, guárdalo en el congelador 4 meses.