La patata, un alimento básico a nivel mundial, ha encontrado en Córdoba un hogar para su transformación en un delicioso manjar: las patatas fritas. En la ciudad, negocios como Patatas Fritas Boni y Patatas El Perol, son ejemplos del esfuerzo y la dedicación para ofrecer un producto de calidad que conquista paladares.
Patatas Fritas Boni: Un Artesano con 34 Años de Experiencia
Adolfo Antonio Bonilla Luque, al frente de Patatas Fritas Boni en Ciudad Jardín, es un cualificado experto con 34 años de experiencia en el negocio. Comenzó como aprendiz a los nueve años en la calle Alfaros con Lorenzo Luque Moreno y, tras el servicio militar, se instaló por su cuenta, convirtiéndose en el fritero más antiguo de Córdoba.

El Arte de Freír Patatas
Para Adolfo, freír patatas es un arte, ya que todo lo que depende de la ejecución personal de un artesano se considera un arte. El secreto fundamental para obtener patatas crujientes y apetitosas radica en la calidad de los productos empleados. En un producto artesano, el toque personal y el buen hacer del profesional son imprescindibles, ya que es él quien marca los tiempos y no las máquinas.
La Materia Prima: Variedad y Temporalidad
Aunque se comenta que las mejores patatas para freír son las gallegas, Adolfo explica que la patata gallega es una patata de secano extraordinaria, pero tiene su época en invierno. En el resto del territorio nacional hay innumerables zonas con patatas de muy buena calidad y, según la época del año, provienen de una parte u otra. Él recomienda a sus clientes que un producto natural y sin aditivos, si no se va a consumir a corto plazo, se mantenga en un sitio fresco y seco, pudiendo conservar todo su sabor durante aproximadamente un mes.
Demanda y Consumo
La patata frita se consume todo el año, pero es en invierno cuando hay más demanda, ya que la mayoría de la gente se encuentra en la ciudad. En verano, debido a las altas temperaturas, muchos cordobeses salen de la ciudad, pero los clientes suelen llevarse las patatas a sus lugares de ocio y expansión.
Mitos y Realidades de las Patatas Fritas
- ¿Engorda comer patatas fritas? Adolfo opina que no tiene por qué, ya que es un alimento que se consume ocasionalmente y no es la base de ninguna dieta. Lo considera un placer que hay que dosificar. Destaca que muchos de sus clientes asiduos son deportistas y se mantienen en forma, enfatizando la importancia de hacer ejercicio para mantenerse bien.
- Virtudes para el organismo: La patata es rica en vitamina C y B. Guisada, al horno y acompañada de huevos, constituye un alimento que aporta proteínas de gran calidad, además de magnesio e hierro.
- Origen de las patatas chips: Según Adolfo, las patatas fritas cortadas en forma redonda y delgada surgieron en un restaurante de Nueva York en 1853. Un cliente se quejaba de que las patatas no estaban lo suficientemente finas, y el maître decidió darle una lección cortándolas excesivamente delgadas. El resultado fue un éxito inesperado, y los clientes comenzaron a pedir esta nueva especialidad. En 1920, se inventó la máquina mondadora de patatas, lo que permitió que las patatas tipo chips se produjeran tal como las conocemos hoy.
- Maridaje: Las patatas fritas se pueden acompañar con cerveza y vino, y si es posible, un espumoso, ya que su acidez y el cosquilleo de sus burbujas realzan el sabor. Para quienes no consumen alcohol, un refresco favorito es una buena opción.
Las PATATAS FRITAS y su HISTORIA: Importancia de la FRITURA y GRASA, ORIGEN de las PATATAS FRITAS
Patatas El Perol: De la Adversidad al Éxito Nacional
Fundada en 2009 por Rafael y Miguel Ángel tras el cierre de la firma en la que trabajaban, Patatas El Perol ha convertido una situación complicada en una historia de esfuerzo, superación y sabor auténtico que ya conquista toda España. Lo que comenzó como un acto de valentía de dos jóvenes emprendedores, se ha convertido en una marca con identidad propia, muy presente en nuestros aperitivos y momentos cotidianos.

Un Camino Lleno de Desafíos
Los primeros años no fueron fáciles: maquinaria antigua, recursos limitados y una producción diaria que apenas alcanzaba. Sin embargo, la constancia y el compromiso fueron clave. Incluso un incendio en la nave de fabricación, lejos de frenarles, fue el impulso para invertir en nueva maquinaria y seguir creciendo.
Calidad y Artesanía
Hoy, Patatas El Perol es un ejemplo de esfuerzo, adaptación y excelencia. Desde la selección de la materia prima hasta el envasado final, cada paso tiene un solo objetivo: llevar a la mesa una patata frita de calidad, con el sabor auténtico del sur. El proceso, que se mantiene fiel a la artesanía, busca preservar la autenticidad: patatas seleccionadas, corte adecuado, fritura en AOVE y un envasado que conserva frescura y sabor.
Origen de la Materia Prima
La fábrica tiene claro que el origen de las patatas depende de la temporada. En verano, la materia prima procede sobre todo de Córdoba, Sevilla y Cartagena. La variedad siempre es la misma: la patata agria, reconocida por su textura y sabor, y especialmente valorada para freír.
Expansión y Tienda Online
Aunque el 90% de la distribución se concentra en Andalucía, la empresa ha sabido crecer gracias a su tienda online, que les permite llegar a clientes en toda España.
Bonilla a la Vista: Un Legado Centenario
La historia de las patatas fritas de calidad en España no estaría completa sin mencionar a Bonilla a la Vista, una marca con una trayectoria centenaria que, aunque no tiene su origen en Córdoba, ha dejado una huella imborrable en el mundo de los snacks.
Un Inicio en Ferrol y el Traslado a A Coruña
La historia de Bonilla a la Vista comenzó en 1932, cuando Salvador Bonilla y su esposa se establecieron en Ferrol y abrieron su primera churrería, “BONILLA A LA VISTA”. Años más tarde, en noviembre de 1949, la familia se trasladó a A Coruña, donde inauguraron una nueva churrería en la Calle Orzán 138.
Nacimiento de Símbolos y Desafíos
En 1950, las patatas de BONILLA A LA VISTA se convirtieron en uno de los productos más solicitados por la hostelería local. César Bonilla, junto con su esposa Lolita, su madre y sus hermanas, atendían el negocio y envasaban las patatas, mientras César y su padre, Salvador, las freían durante toda la noche. Estas deliciosas patatas se envasaban en latas rectangulares de 1 kg con etiquetas diseñadas por la imprenta Roel, dando origen a los símbolos de la marca: la moto Guzzi y la lata. Sin embargo, en 1958, debido a la escasez de productos, Salvador Bonilla tomó la decisión de suspender la elaboración de las patatas fritas.

El Regreso y la Expansión
Treinta años después, en 1988, César Bonilla decidió apostar por el proyecto y puso en marcha la primera fábrica de patatas fritas BONILLA A LA VISTA en el Polígono de Sabón, en Arteixo. A partir del año 2000, la marca experimentó una etapa de crecimiento y expansión con la apertura de nuevas churrerías BONILLA A LA VISTA en A Coruña. La estética sencilla y elegante del embalaje de BONILLA A LA VISTA conquistó mercados internacionales, llegando incluso a París en 2014, y a Corea del Sur en 2016, donde su acogida fue extraordinaria.
Reconocimiento Internacional y Fama en el Cine
En febrero de 2020, la película coreana "Parásitos", ganadora del Óscar a Mejor Película, hizo historia al incorporar una de las icónicas latas de medio kilo BONILLA A LA VISTA en una de sus escenas más importantes. Este hecho catapultó la fama de la marca a nivel mundial. Más recientemente, en 2022, Oprah Winfrey seleccionó las patatas Bonilla a la Vista como uno de los productos recomendados en su lista "Oprah’s Favorite Things", lo que generó un aumento significativo en las ventas y la necesidad de incrementar la plantilla y la producción.