Con el aumento de las temperaturas llega el momento de disfrutar uno de los platos estrella del verano: el gazpacho. El gazpacho andaluz es mucho más que una sopa fría; es un icono de la cocina mediterránea y un emblema de la cultura de Andalucía. Este plato, fresco y nutritivo, ha conquistado paladares alrededor del mundo gracias a su sabor único y sus beneficios para la salud. Refrescante, nutritivo y fácil de preparar: estamos hablando del gazpacho. Es un plato de sopa fría, originario de la región sur de Andalucía en España. Su popularidad traspasa fronteras y se ha popularizado en muchos países y, a menudo, se sirve como aperitivo o como comida durante el verano.
Originalmente es un alimento sólidamente asociado a la gente más humilde, y ha estado alimentando a la gran mayoría de la población andaluza desde hace siglos. De ser la comida de la gente más humilde en un principio ha evolucionado hasta adoptar los materiales de primerísima calidad.
Historia y Origen del Gazpacho
El gazpacho tiene una historia fascinante que se remonta a épocas antiguas. En esta ocasión, hablaremos del gazpacho, qué es, cómo, y cuándo surge. Pero antes de profundizar, hemos de matizar que nos referimos al gazpacho andaluz. Su origen geográfico está ligado a las regiones españolas más calurosas, donde los trabajadores del campo necesitaban un plato barato que cumpliera sus necesidades nutricionales en un clima tan riguroso. En la Andalucía rural, el gazpacho era una forma de sustento para los jornaleros que trabajaban largas horas bajo el sol. Esta sopa refrescante no solo calmaba la sed, sino que también aportaba energía y nutrientes esenciales.
El origen del gazpacho es incierto, aunque tradicionalmente se lo ha considerado un plato del interior de Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y los veranos muy secos y calurosos. Por esta razón, se lo conoce comúnmente como gazpacho andaluz. Algunos autores afirman del gazpacho, en tono jocoso, que «tiene raíces, pero no historia, al menos de historia escrita». La existencia de un gazpacho primigenio a base de migas de pan, agua, vinagre y aceite de oliva ha ido evolucionando a lo largo de la historia, incorporando ingredientes, hasta llegar a la versión contemporánea.
El Proto-Gazpacho y sus Influencias Antiguas
Antes del famoso gazpacho elaborado a base de tomate, ya existía en Al-Ándalus un gazpacho preparado con agua, ajo, vinagre y pimienta. El proto-gazpacho se elaboraba ya en la época del al-Ándalus y los ingredientes eran pan, ajo, aceite de oliva, vinagre, sal y agua. Después del Imperio romano, el gazpacho también debió de seguir elaborándose en la época del al-Ándalus y los ingredientes eran pan en migas (a pellizcos), ajo, aceite de oliva, vinagre, sal y agua. Estos ingredientes se majaban en un dornillo y eran servidos como una sopa. Todos ellos eran ingredientes halal (admitidos) según las normas alimenticias musulmanas.
El gazpacho primigenio (mezcla de pan desmigado, aceite de oliva y vinagre) estuvo alimentando a campesinos ibéricos del sur durante siglos. El gazpacho también refleja las influencias culturales que han pasado por Andalucía. Los romanos trajeron el aceite de oliva y el vinagre, elementos esenciales de la receta, mientras que los árabes introdujeron el pan remojado y el gusto por las mezclas frescas y ligeras.
Los soldados romanos acostumbraban a beber como refresco una bebida austera a base de vinagre (vino avinagrado) y agua que denominaban posca, que de algún modo está en el origen del gazpacho andaluz. Algunos autores sugieren que los propios soldados romanos quizás mojasen esta bebida con pan y aceite de oliva, haciendo un gazpacho primitivo bebido como una sopa que no tenía sin embargo ese nombre, sino el de posca con pan. La costumbre de refrescar con bebidas majadas (machacadas) las narra Publio Virgilio Marón en el siglo I en el que describe en una égloga cómo una esclava llamada Testilis ofrecía a los segadores una mezcla de ajos majados con hierbas aromáticas y vinos añejos (avinagrados). Es de suponer que lo que la esclava preparaba era el moretum, un plato tradicional de la Antigua Roma. De la misma forma los agricultores griegos tomaban una mezcla denominada kykeón. Todos ellos antecedentes del gazpacho.

Evolución del Nombre y sus Ingredientes
La etimología de la palabra gazpacho ayuda a entender un poco los orígenes y su evolución hasta llegar a ser el plato en forma de sopa que conocemos hoy en día. Se ha propuesto que quizá provenga del ár. hisp. *gazpáčo, y este del gr. γαζοφυλάκιον gazophylákion ‘cepillo de la iglesia’, por alus. a la diversidad de su contenido, ya que en él se depositaban como limosna monedas, mendrugos y otros objetos. Este término, Gazofilacio, refiere al lugar donde se recogían las limosnas, rentas y riquezas del templo de Jerusalén, y su etimología es del griego γαζοφυλάκιον (gazophylákion), de γαζα, tesoro y φυλάζ, guarda. La idea de "aglutinador de elementos o sobras" conecta con la diversidad de ingredientes del gazpacho.
Para los romanos, caccabaceus, de donde procede la palabra gazpacho, era el nombre de un tipo de pan así llamado porque para tomarlo se echaba en un caldero (caccabus) puesto al fuego con otros ingredientes, y que pudo aplicarse al plato en su conjunto. Solo recientemente se ha ofrecido una explicación convincente del término gazpacho tanto desde el punto de vista fonético como semántico a partir del latín caccabaceus, adjetivo derivado de caccabus ('caldero'), pues originariamente designaba un tipo de pan que se echaba en el caldero, y que debía de ser similar a las tortas de gazpacho de La Mancha.
Según Corominas, el término derivaría de la raíz «caspa», probablemente prerromano y que vendría a significar «residuos, restos, sobras de ningún valor». En 1954 propuso J. Corominas en el Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana un origen a partir del portugués caspacho que a su vez derivaría de la voz prerromana caspa, que significaría fragmento en el término derivado con un característico sufijo mozárabe -acho, aludiendo a que se hacía con cachos de pan; el sufijo -acho parece mozárabe y se extiende por la zona de Andalucía. Pero él mismo y J.A. Pascual reconocen en la edición de 1990 del Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico que el origen del término es incierto.
La Real Academia Española define gazpacho como: «1. m. Sopa fría cuyos ingredientes básicos son tomate, pimiento, aceite, vinagre, ajo y sal, que es propia sobre todo de Andalucía. 2. m. Especie de migas que las gentes del campo hacen de la torta cocida en el rescoldo o entre las brasas.» Asimismo, destaca el término gazpachuelo, referido a Andalucía como: «Sopa caliente con huevos, batida la yema y cuajada la clara, y que se adereza con vinagre o limón». El concepto de gazpacho y gazpachuelo no parecen tener similaridad a pesar de tener una raíz compartida, refiriéndose la una a sopa fría y la otra a sopa caliente.
El Diccionario de uso del español de María Moliner (1973) lo define como: «sopa fría o ensalada, hecha de trocitos de pan, cebolla, tomate, etc., sazonada con ajo, sal, aceite y viagre, todo ello en crudo». Esta definición se asemeja enormemente a la actual de la RAE, salvo por el hecho de que ya no refiere al pimiento, que ha salido de la receta, o que, si lo leemos en un sentido cronológico, sería añadido con posterioridad.
La Transformación con Ingredientes del Nuevo Mundo
Resulta evidente que los primeros gazpachos no poseían los ingredientes del gazpacho contemporáneo, debido a que no existían algunos de los elementos que habrían de venir posteriormente del Nuevo Mundo (tomate y pimiento) tras el descubrimiento de América. Al igual que ocurría con la tortilla de patatas, la receta actual del gazpacho andaluz no pudo darse antes de la introducción del pimiento y el tomate a través del contacto con América en el siglo XVI. Lo que está claro es que gazpacho con tomate no existía antes del intercambio con América.
El tomate, uno de los ingredientes primordiales del gazpacho contemporáneo, no se consume en España hasta el siglo XVII y comienzos del XVIII. Para comprender el origen del gazpacho contemporáneo, es necesario comprender los orígenes en España de algunos de sus ingredientes básicos, siendo uno de los principales es el tomate (Solanum lycopersicum). A mediados del siglo XVI entró el tomate en tierras españolas procedente de los aztecas (América), y Castilla era el primer paso de entrada al resto de Europa debido al monopolio que poseía sobre el transporte de productos provenientes del Nuevo Mundo. Aparece en la lista de plantas provenientes del Nuevo Mundo del códice: Historia general de las cosas de la Nueva España. Ya, en 1608, aparecen documentos en forma de listas de la compra para el Hospital de la Sangre en Sevilla que indican la presencia de tomates y pepinos para la elaboración de ensaladas. Entre 1645 y 1646 el pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo realiza una obra denominada La cocina de los ángeles en la que se muestra la preparación de un plato con tomates.
El otro ingrediente del gazpacho es el pepino (Cucumis sativus) y existe la creencia entre los investigadores botánicos de que su procedencia es de la India. Desde allí se introdujo en Grecia y posteriormente su cultivo extensivo durante la época del Imperio romano lo hizo extenderse a todas las zonas ocupadas, esto incluía a Hispania. La producción durante esta época de romanización abarcaba todo el año debido al empleo de invernaderos. Esta hortaliza pasó al Nuevo Mundo durante la colonización española de América. Existen evidencias de que antes del siglo XVI el pepino era usado habitualmente en la cocina Española.
El ajo se pensaba hasta comienzos del siglo XIX que era originario de la zona mediterránea, siendo Sicilia uno de sus posibles orígenes. Investigaciones posteriores fueron dando su origen definitivo en Asia Central. La expansión de este cultivo, así como su aceptación en la cocina mediterránea data ya de los griegos.
El pimiento (grupo de cultivo de Capsicum annuum) es el tercero de los ingredientes del gazpacho moderno, y se trata de una hortaliza originaria de México. Con el tiempo, se puso de moda añadir a la mezcla otros vegetales como pepino o pimiento rojo o verde y cebolla. Los gazpachos han ido evolucionando tal y como puede verse en la literatura, hasta llegar al gazpacho contemporáneo. Esta evolución ha ido dejando a lo largo del tiempo variedades de gazpacho por el sur de España y Portugal, siendo de todas ellas el más popular e internacionalizado el denominado gazpacho andaluz.
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Definición y Composición del Gazpacho Andaluz
El gazpacho es una sopa fría servida habitualmente como primer plato. Es de elaboración muy sencilla y a la que se le añaden diferentes hortalizas y verduras, aliño con aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Para esta mezcla de tomate, pimiento, pepino, ajo, pan, sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre yo sigo esta receta con estas medidas. Consiste en una sopa fría que no tiene demasiada complicación (pero requiere mucho “arte”) a la hora de ser elaborado y que consta principalmente de verduras troceadas, tomate, cebolla y ajo.
El gazpacho denominado andaluz suele ser definido por algunos autores culinarios como una mezcla entre sopa y ensalada. Se emplea como un refresco en la mayoría de las ocasiones, el cual es servido por regla general en verano. Suele servirse fresco como una bebida/comida de aromas agradables y reconfortantes. Su color varía desde el anaranjado pálido al rojo, según se empleen tomates más o menos maduros (que aportan un colorante natural denominado licopeno). El gazpacho dispone de unas características organolépticas peculiares de sabor, aroma y color debido a la variedad de verduras que lo componen.
Ingredientes Clave del Gazpacho Andaluz
Los ingredientes fundamentales para un auténtico gazpacho andaluz son:
- 1 Kg. de tomates rojos bien maduros. Se dice que el mejor es el de pera, aunque para un gazpacho inmejorable los tomates deben ser de la huerta y de verdad. Los tomates deben estar maduros, lo notarás al tacto y por su color.
- 1 pimiento verde grande
- 1 pepino
- 1 diente de ajo
- 150 g. de pan blanco (un trozo), molletes andaluces o si no encontráis pan de trigo blanco (mejor que tenga un día o dos)
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 30 ml del vinagre de Jerez o el que más os guste
- Un pellizco de sal (esto al gusto)
- Agua como ingrediente opcional
Tomates, deben ser bien maduros para que aporten dulzura, antes eran solo posibles en otoño, pero con el desarrollo de invernaderos y del transporte desde otras latitudes, es posible tener tomates curados casi durante todo el año. Esta hortaliza es la que brinda el color rojo al gazpacho debido a su contenido en licopeno (colorante natural en la piel y carne del tomate). Su exclusión o inclusión como ingrediente hace que se hable de "gazpachos blancos" o de "gazpachos rojos", respectivamente.
Pimientos (rojos o verdes) y ajo, el ajo en pequeñas cantidades proporciona un aroma característico, dependiendo de los gustos se añade más o menos. Pan se emplea para aumentar volumen o espesar, pero si se emplea se reduce el carácter de bebida refrescante. Hay dos ingredientes que aparecen en casi todas las recetas, incluidas las de notables "chefs". Estos son el pepino y la cebolla. El pepino se lleva bien con el vinagre. Su sabor es fuerte y su proporción es una medida a tener en cuenta por el gazpachero. Cuando su elaboración no incluye pepino se suele tildar de "gazpacho suave". Cebollas, en las recetas suele ponerse una cierta cantidad. El aceite de oliva, vinagre, agua y sal son el resto de ingredientes.

Beneficios para la Salud del Gazpacho Andaluz
El gazpacho, además de refrescante, es supersaludable. Y es que está elaborado con verduras y hortalizas que son muy beneficiosas para tu salud. Uno de los motivos por los que el gazpacho es tan apreciado es por sus numerosos beneficios para la salud. Este cóctel de vitaminas y minerales para el organismo es una fuente natural de vitamina C (principalmente por el pimiento), también vitaminas A y E, hidratos de carbono, y algunos minerales como el fósforo, hierro, calcio, magnesio, zinc, potasio y sodio.
Es depurativo y diurético y contiene los nutrientes naturales del aove. El gazpacho es una fuente rica en antioxidantes gracias a sus ingredientes frescos como el tomate, el pimiento y el pepino. Dado que el gazpacho se consume frío y tiene un alto contenido en agua, es una excelente opción para mantenerse hidratado durante los meses calurosos. Además, los ingredientes del gazpacho son ricos en vitaminas y minerales esenciales. El gazpacho es una opción baja en calorías (aproximadamente 65kcal/100g), ideal para quienes buscan mantener un peso saludable. Los ingredientes del gazpacho, como el ajo y el aceite de oliva, poseen propiedades antiinflamatorias. El ajo es conocido por sus beneficios para la salud cardiovascular y su capacidad para reducir la inflamación. El consumo regular de gazpacho puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico debido a su alto contenido en vitaminas y antioxidantes.
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Cómo Preparar el Auténtico Gazpacho Andaluz
La elaboración del gazpacho es muy sencilla. Aquí te detallamos el proceso:
- Preparación de los ingredientes: Limpiamos bien los tomates y lavamos toda la verdura que vamos a emplear. Hay que tener en cuenta que es una receta que no va cocinada, y a pesar de acidificarla con el vinagre es muy importante que todo vaya bien limpio. Pelamos los pepinos y les cortamos los extremos. Los cortamos en trocitos pequeños. Cortaremos del mismo modo la cebolla pelada y el pimiento verde. Cortamos el pan en trozos pequeños y le añadimos un poco de agua, lo dejamos reposar durante unos 10 minutos. Pelamos el diente de ajo y como lo vamos a usar en crudo le quitamos el centro para que no repita.
- Mezcla y trituración: Ponemos todo en el vaso de la batidora o un bol grande y echamos el aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez y la sal. Pasamos esta salsa por un colador o un chino, así retiramos posibles trozos de piel y pequeñas pepitas que hayan quedado para que nos quede lo más fino posible. Yo no tengo Thermomix, dicen que se consigue con ella un gazpacho muy fino. Yo uso batidora y os aseguro que vale perfectamente, no queda súper fino pero a mí también me gusta ver de qué está hecho. Si veo un pequeño trocito milimétrico de piel de tomate me da lo mismo. Mi madre siempre usa un truquito para que no queden pielecillas ni grumos ¡y seguro que en Andalucía lo tenían hace cien años! El majao/majado es entendido como el machacado o triturado de sus ingredientes. De esta forma se majan a medida que se vierte, poco a poco, aceite de oliva, vinagre, agua, y a veces, alguna especia como cominos.
- Avances en la preparación: Durante mucho tiempo la versión tradicional de esta bebida se hacía en un mortero, pero con la aparición de tecnologías como la batidora eléctrica, a mediados del siglo XX se sustituyó al mortero modificando y facilitando la trituración de los ingredientes. Fuera del ámbito rural es muy raro encontrar una familia que "maje" (machaque) el gazpacho a mano. De la misma forma los avances en electrodomésticos han hecho que las temperaturas de servir el gazpacho hayan bajado, antes de esto el gazpacho se elaboraba con productos a temperatura ligeramente por debajo del ambiente, esto hacía que los aromas y sabores se acentuaran. El invento de la licuadora por Herbert Johnston en 1908 contribuyó a que se hiciera menos laboriosa su preparación casera y que aumentara su consumo, pero debe decirse que este invento no llegó a los hogares hasta mediados del siglo XX.
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Consejos para Servir y Conservar
Para emplatarlo lo mejor es ponerlo en un plato hondo o cuenco y acompañar con unas lascas de jamón de bellota (un poquito sólo no os va a arruinar) o unos taquitos de queso fresco tipo mozzarella. Para mí, el mejor gazpacho se toma simplemente en vaso y ya está, directamente para el cuerpo. Cuando lo tomo a la cena sólo para beber va con un poco de agua y más suelto. Sigue siendo sopa pero más suave. Si es para comer mi consejo es que tenga una cierta consistencia.
En muchas casas el gazpacho se prepara en gran cantidad y se mete en la nevera. Sirve para acompañar la comida, como aperitivo o para darse un refrigerio entre las comidas. Si le quitas el pan, que por cierto se usa pan duro no pan del mismo día, también esta muy bueno y te saldrá mas rojo. Una amiga de Estepona le pone una hojita de hierbabuena fresca, dice que queda muy refrescante. Además me ha dicho que es mejor no ponerle el vinagre si lo vas a guardar en la nevera para más tarde, que se oxida y coge un sabor metálico. Para la guarnición se puede picar 1 cebolla pequeña, 1 tomate, 50 g de pimiento verde y 50 g de pepino. Suele servirse fresco en los meses calurosos de verano.
Variantes del Gazpacho y su Internacionalización
Recetas de gazpacho hay muchas, tantas como cocinillas, todo el mundo aporta su toque y adapta los ingredientes a sus gustos o a la temporada. Pero más allá del «con mucho ajo o con poco», lo importante es el tomate. El gazpacho antiguo ha dado lugar a diferentes versiones de gazpachos calientes y fríos. Entre los fríos se tiene el ajoblanco y el salmorejo. Se denomina andaluz por haber trascendido así al resto de regiones de España y del mundo, pero en Andalucía se toman gazpachos blancos (un ejemplo es el gazpacho blanco cordobés) que no contienen tomate, y gazpachos rojos que sí los tienen.
Dentro de la propia Andalucía encontramos las primeras variantes de gazpacho andaluz, con añadidos de ingredientes poco comunes como por ejemplo los frutos secos de almendras y piñones e incluso garbanzos, sobre todo si nos desplazamos hasta Córdoba. Es el denominado gazpacho blanco cordobés que también tiene trozos de huevo duro. Además, cuando los gazpachos son más espesos de lo normal, realizados de esta forma completamente por voluntad de quien lo prepara, estamos ante los “sopeaos”, muy característicos de Almería. Los primeros gazpachos que se conocen llevaban solamente pan, vinagre, aceite y con frecuencia ajo y a veces frutos secos molidos como puede ser la almendra (ajoblanco) en uno de los gazpachos más antiguos que se conocen.
La disparidad de recetas complica el camino que queremos emprender a lo largo de los diferentes diccionarios que se han ido dando en la lengua castellana durante los últimos siglos, ya que habitualmente no aclaran a qué tipo de gazpacho se refieren. Entre los calientes, más propios de La Mancha, se los denomina gazpachos manchegos (o galianos), existiendo alguna variante igualmente en pueblos de Andalucía. En Castilla el gazpacho también acoge nuevas variantes. Algunas consisten en la combinación de agua, pimentón y vinagre. El gazpacho extremeño, correspondiente a su ubicación en Extremadura, modifica la receta del gazpacho andaluz sobre todo por el uso de colorante rojo en lugar de tomate para su elaboración. Terminando con las variantes españolas, el gazpacho andaluz también se extendió a Castilla la Mancha. Obviamente, conforme nos alejamos de Andalucía, el gazpacho andaluz es cada vez más diferente y va perdiendo incluso su esencia original. Algunas de las variantes más curiosas añaden al conjunto cosas tan dispares como gambas o incluso nueces.
La internacionalización del gazpacho se debió inicialmente a Eugenia de Montijo de Granada (consorte de Napoleón III) responsable de llevar la receta a Francia. Los viajeros románticos que viajaban a lo largo de España describían al gazpacho en sus libros. Otro viajero inglés del siglo XVIII llamado Richard Twiss afirmó haber cenado un gazpacho y en la descripción de ingredientes no figura el tomate, aunque sí el agua fría. Richard denomina a la sopa con nomenclatura francesa como: soupe maigre (sopa magra). En el siglo XIX el plato pasa de las clases más humildes, a las mesas de la clase burguesa. Y es justo en ese momento cuando surge la costumbre de: al ser servido se añaden pequeños trozos de hortalizas denominados tropezones. Las diferencias entre el gazpacho popular y el humilde eran debidas principalmente a la terminación del plato, al menaje y servicio empleado.
A partir de 1960, con el turismo empezó a ser conocido el gazpacho internacionalmente, teniendo un gran auge y expansión. En 1983, Rafael de Aquino Ruiz, inventó el gazpacho industrial y empezó a comercializar el gazpacho andaluz ya envasado fresco y natural, a través de la firma «La Gazpachería Andaluza». Durante la Expo 92 de Sevilla tuvo una enorme aceptación. Lo hemos visto en películas icónicas como la oscarizada “Mujeres al borde de un ataque de nervios” de Almodóvar. Estamos hablando de una auténtica joya culinaria conocida por su frescura y sabor único, el gazpacho.
En México, la variante de gazpacho añade fruta picada, así como salsa picante y chile en polvo. Cabe destacar también los gazpachos de cereza, de fresa, de remolacha o el de manzana y aguacate, que se encuentran hoy en día en el mercado como versiones innovadoras. También cabe destacar el singular gazpacho del que se habla en el Quijote, esa venerable “Biblia” de gastronomía española: los galianos, es decir, el gazpacho manchego. Es básicamente una torta grande y redonda de harina cocida en las brasas de un fuego, sobre el cual se pondrá un guiso más o menos rico y complejo, pero en el que intervendrán carnes de caza o pastoreo, ajos, cebolla, pimientos secos y sustancias aromáticas y picantes.

Gazpacho vs. Salmorejo: Una Comparativa
El gazpacho clásico es junto con el salmorejo uno de los platos más tradicionales y apetecibles como recetas de verano. Una de las principales diferencias entre el gazpacho y el salmorejo es la consistencia y los ingredientes. El gazpacho es más ligero y se sirve generalmente como bebida. Incluye una variedad de verduras como tomates, pepinos y pimientos, y se adereza con vinagre y aceite de oliva. Por otro lado, el salmorejo es más espeso, casi una crema, y se elabora principalmente con tomates, pan duro, ajo y aceite de oliva.
| Característica | Gazpacho Andaluz | Salmorejo Cordobés |
|---|---|---|
| Consistencia | Ligero, se puede beber | Espeso, casi una crema |
| Ingredientes Base | Tomate, pimiento, pepino, ajo, pan, aceite, vinagre, sal, agua | Tomate, pan duro, ajo, aceite, sal |
| Verduras adicionales | Sí (pimiento, pepino, cebolla) | No típicamente |
| Pan | Opcional, para espesar o dar volumen | Fundamental para la textura espesa |
| Servicio | Generalmente en vaso o cuenco, como bebida o primer plato | Generalmente en cuenco, como crema o primer plato |
| Guarnición común | Hortalizas picadas, picatostes, jamón, huevo duro | Jamón ibérico, huevo duro picado |