La pasta frolla es una joya culinaria de la repostería italiana y argentina, conocida por su textura quebradiza y su versatilidad. A lo largo de los años, ha evolucionado, adoptando diferentes nombres y adaptaciones según la región y el gusto personal. Entender sus características, su historia y las ventajas de su versión congelada es clave para cualquier aficionado o profesional de la cocina.

¿Qué es la Pasta Frolla?
La pasta frolla es una masa muy similar a las masas quebradas francesas, aunque con menos especificidad en la proporción de ingredientes. Es la masa más genérica que los italianos emplean para preparar sus populares crostatas, tartas que casi siempre contienen un relleno de fruta y se coronan con tiras de la misma masa. La pasta frolla puede llevar o no levadura, frutos secos molidos o distintos aromas, es quebradiza pero más elástica, y sirve para todo tipo de elaboraciones dulces.
Sus ingredientes principales son harina floja, azúcar, mantequilla fría en dados, yemas, vainilla y ralladura de limón. Puede o no llevar levadura química. A diferencia de otras masas quebradas, no lleva agua, solo yema, y sí va aromatizada con vainilla y ralladura de limón.
El término "frolla" en español significa "quebrada", es decir, la masa de la famosa tarta es una masa quebrada que se rompe en cuanto se corta o se manipula un poco. En España, por ejemplo, también se la llama pasta brisa debido a su frágil carácter.
Orígenes e Historia de la Pasta Frolla
La historia de la pasta frolla se inicia en Italia, pero la influencia de las diferentes comunidades inmigratorias que llegaron a Argentina durante la primera mitad del siglo XX la convirtieron en un postre típico de su ADN.
La versión italiana cuenta que la receta ya era conocida en Venecia antes del año mil cuando se utilizaba como preparación neutra tanto para comidas saladas como dulces. Se dice que la primera descripción registrada de la preparación data del siglo VI. Los pasteleros genoveses la convirtieron en dulce cuando le incorporaron la caña de azúcar llegada de Siria y Egipto después del siglo X.
Juan Pablo Lugo, Profesor de la Licenciatura en Gastronomía de la Fundación UADE / IAG, explica: "La preparación y estilo desciende de las crostate italianas. La crostata es una tarta que si es dulce se elabora con la masa que los italianos denominan pasta frolla y que luego rellenan con frutas frescas, con dulces, con crema pastelera o ricotta y que se termina con el típico enrejado de masa".
La pasta frola argentina es una versión de la Linzer Torte suiza con el mix del tipo de masa genovesa, señala Juliana Herrera Dappe, chef patissere de MADA Patisserie. El relleno clásico argentino es casi exclusivamente de membrillo, aunque en Italia las crostate tienen sus variedades: damascos, duraznos, frutas rojas. Los membrillos son una fruta popular en Turquía, en los países de Medio Oriente y en España, y llegó a Argentina de la mano de los inmigrantes procedentes de estas regiones.

Existen otras versiones que aseguran que la pasta frola en lugar de venir de Génova tiene sus orígenes en Nápoles. Una historia cuenta que la tarta fue creada por las monjas del convento de San Gregorio de Armeno y se hizo popular en la región. Se dice que un marqués tuvo un accidente con su carruaje y, al ser socorrido por unos campesinos, probó la tarta y le gustó tanto que la llevó a los reyes Borbones. María Teresa de Austria, esposa de Fernando II de Borbón, conocida como la reina que nunca sonreía, probó el postre y no pudo evitar hacer una gran sonrisa, consagrando así la frolla como una de las recetas más populares.
Pasta Frolla Congelada: Una Solución Práctica
La pasta fresca congelada se ha consolidado como una solución estratégica en cocinas profesionales y hogares, combinando la artesanía de la pasta fresca con las ventajas logísticas de un producto de alta durabilidad.
Ventajas de la Pasta Frolla Congelada
- Preservación óptima de la calidad: La congelación inmediata tras la producción permite preservar las características organolépticas esenciales: textura, sabor y propiedades nutritivas. Procesos avanzados de ultracongelación aseguran que la estructura de la pasta no se vea comprometida, ofreciendo una experiencia similar a la de un producto recién elaborado.
- Eficiencia operativa y reducción de tiempos: La pasta fresca congelada elimina la necesidad de producir pasta diariamente, optimizando tiempos y recursos en la cocina. Se cocina directamente desde el congelador, sin necesidad de descongelación previa, lo que permite mantener un flujo de trabajo ágil incluso en servicios de alto volumen.
- Control de porciones y reducción del desperdicio: Al ofrecer porciones exactas, se minimiza el desperdicio alimentario, ya que solo se utiliza la cantidad necesaria en cada servicio. Esto permite un control más preciso del inventario y un mejor aprovechamiento del producto.
- Consistencia en la calidad del plato: La utilización de pasta congelada de alta gama garantiza una uniformidad en textura y sabor, independientemente de la demanda o del personal que la prepare. Esto asegura una experiencia consistente para el comensal en cada servicio.
- Versatilidad en la oferta gastronómica: Disponibilizar una amplia gama de formatos y variedades de pasta permite diversificar la carta sin aumentar la complejidad operativa. La pasta congelada permite a los chefs innovar en las recetas sin comprometer la eficiencia.
- Optimización de costes: Al prolongar la vida útil del producto y reducir las mermas, la pasta fresca congelada supone una inversión inteligente, especialmente en establecimientos con alta rotación o menús estacionales.
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Tipos de Pasta para Congelar
Se puede congelar la pasta que hemos cocido previamente, lo cual es una solución práctica para aprovechar las sobras o preparar el batch cooking en casa. Es un proceso completamente seguro. Sin embargo, hay algunas consideraciones:
- Pasta corta: Penne rigate, lumaconi, rigatone… Es la pasta que mejor se puede congelar.
- Pasta rellena: Se puede congelar la pasta rellena, pero es mejor hacerlo sin cocer.
- Pasta con salsa: Si se pregunta si se puede congelar la pasta cocida con salsa, la respuesta es negativa. La salsa deberá ir a un lado y la pasta en otro, o de lo contrario se reblandecerá la pasta.
Cómo Congelar y Descongelar la Pasta Cocida
Para congelar pasta y después comerla en las mejores condiciones, esta debe haber sido enfriada previamente y guardada en un recipiente con cierre hermético. Los pasos son:
- Enfriar la pasta después de cocerla.
- Agregar aceite de oliva a la pasta para evitar que se pegue.
- Dividir la pasta en diferentes porciones.
- Conservarla en bolsas herméticas o tuppers aptos para congelar.
- Poner etiqueta con la fecha.
- Congelar la pasta.
Para descongelar la pasta, se puede calentar la pasta con un poco de aceite en el microondas o descongelarla en la nevera desde la noche anterior.
Preparación de la Pasta Frolla
Aunque la pasta frolla congelada es una excelente opción, preparar la masa desde cero tiene su encanto. Es una masa que requiere poco amasado para evitar que desarrolle el gluten, por lo que se usa harina floja. Siempre hay que trabajarla hasta que se forme una bola y, en cuanto la tengamos, envolverla en papel film y dejarla reposar en la nevera mínimo treinta minutos.
Si la masa se trabajara demasiado, lo único que os puede pasar es que a la hora de hornear se os "haga más pequeña". También suele deformarse o hacerse un poco más pequeña cuando la masa está caliente. Por ello, las masas quebradas SIEMPRE hay que trabajarlas estando bien frías y para que no se comiencen a fundir mientras las trabajamos, hay que ser bastante rápidos.
Consejos para Trabajar la Pasta Frolla
- Mantequilla fría: La mantequilla debe estar BIEN fría y cortada en cuadritos.
- Reposo en frío: Siempre hay que dejar reposar la masa en la nevera y envuelta en papel film para que no se seque.
- Estirado: Si tenéis poca experiencia, se recomienda el uso de dos papeles de horno a la hora de estirar con el rodillo. Hay que ser algo rápido y que no haga mucha calor en la cocina. Cuando la retiremos de los papeles y la pasemos a la mesa, hay que echar muy, muy poca harina.
- Horneado con peso: A la hora de poner peso encima, es decir, garbanzos normales y corrientes, es importante que no los pongáis sobre la masa directamente, ya que os dejarán mucha forma además de que se os pueden quedar pegados a la masa. Recortar un círculo de papel de horno del tamaño de la tartaleta y a este círculo cortarle "flecos" por los lados para que cuando pongamos los garbanzos encima, al doblarse el papel de horno no estropee nuestra tartaleta. Se recomienda que los garbanzos que se usen para hornear las tartas ya no se usen para cocinar, solo para esto.
Técnicas de Horneado para Pasta Frolla
Existen varias formas de hornear las bases de pasta quebrada:
- Pre-horneado con peso: Pre-horneas la masa primero y siempre con peso encima (se le suelen poner garbanzos) y luego ya se pone el relleno y se termina de hornear. Lo suyo es cocerla la mitad del tiempo con el peso, luego quitarle los garbanzos y terminar de hornear. Esta forma es ideal para las tartaletas con ganaches de chocolate. Horno precalentado a 200ºC y horneamos durante 20-25 minutos.
- Horneado en crudo: Se mete todo en crudo, tanto la masa como el relleno, en el horno. Esta no es tan recomendable porque no siempre, dependiendo del relleno, la masa no se llega a cocer del todo. Además, hay que bajarle más la temperatura y hornear durante más rato. Horno precalentado a 165ºC - 170ºC durante 45-50 minutos.
- Horneado completo y relleno en frío: Hornear la base con el peso encima y una vez fría rellenar con algún relleno que seguramente cuaje en frío y tengáis que reservarla en nevera durante unas horas (crema y frutas, o nata y frutas).

Más Allá de la Pasta Frolla: Otras Masas Quebradas
Todas estas masas quebradas son de la misma familia, muy similares las unas a las otras, pero cada una de ellas nos viene mejor para una elaboración que para otra. Las masas para tartas constituyen uno de los elementos básicos en pastelería dulce y salada, agrupadas bajo el término genérico de masas quebradas o pastas brisas.
Tipos de Masas Quebradas
- Masa Quebrada (Pasta Brisa / Pâte Brisée): Es la misma, solo que en algunos sitios la llaman masa quebrada y en otras pasta brisa. Es un básico o comodín que todo repostero debería tener. Sus ingredientes son: harina de trigo floja, mantequilla, agua y sal. Se puede añadir huevo para reducir un poco la cantidad de mantequilla y añadir sabor y color. Se usa para hacer quiches y no lleva azúcar en su versión salada.
- Pasta o Masa Azucarada (Pâte Sucrée): Es un derivado de la pasta brisa, aunque mucho más fácil de trabajar gracias a su alto contenido en azúcar, es más elástica y mejor como base para tartas. Se utiliza azúcar glas en su elaboración para obtener una masa más fina y "elegante". Una receta básica genérica al estilo francés llevaría 125 g de harina, 75 g de mantequilla troceada, 2 cucharaditas de azúcar glasé, 30 g de huevo batido, 1 cucharadita de agua fría y una pizca de sal.
- Masa Sablé o Sablé Bretón: A diferencia de la masa quebrada, la masa sablé es más desmenuzable y quebradiza, tiene una textura arenosa y se usa tanto para galletas como para bases de tartas. No llevan agua y, al igual que la pasta azucarada, se elabora con azúcar glas para obtener una masa más fina y agradable en boca. La diferencia entre una sablé y una sablé bretón es la levadura: la masa sablé no lleva levadura y la sablé bretón sí. Para obtener 250 g de masa sablé, se necesitarían 110 g de harina floja, 65 g de mantequilla troceada fría, 45 g de azúcar glasé, 1 cucharada de almendra molida, 20 g de yema de huevo y 1 pizca de sal.
- Crumble o Streusel: Ambos términos podrían traducirse como "migajas"; el primero es en inglés y el segundo en alemán. Es la masa más fácil de todas, una masa quebrada que lleva SIEMPRE la misma proporción de mantequilla, harina y azúcar hasta que quede arenosa. El crumble puede ser un postre en sí mismo, mientras que el streusel se emplea más bien como componente. Para hacer un crumble o streusel, se frotan o trituran con robot la mantequilla fría troceada con harina, azúcar (no glasé) y sal, todo a la vez, hasta tener una textura de migas.
Comparativa de Masas Quebradas
Para una mejor comprensión de las diferencias entre las masas quebradas, presentamos la siguiente tabla comparativa:
| Tipo de Masa | Características Principales | Uso Típico | Ingredientes Clave |
|---|---|---|---|
| Pasta Brisa (Masa Quebrada) | Neutro, quebradiza, base | Quiches, tartas saladas | Harina floja, mantequilla, agua, sal (opcional huevo) |
| Pâte Sucrée (Masa Azucarada) | Más elástica, fina, dulce | Bases de tartas dulces, tartaletas | Harina floja, mantequilla, azúcar glas, huevo, sal |
| Sablé / Sablé Bretón | Arenosa, desmenuzable, quebradiza | Galletas, bases de tartas | Harina floja, mantequilla fría, azúcar glas, almendra molida, yema (Sablé Bretón lleva levadura) |
| Pasta Frolla | Quebradiza pero elástica, aromatizada | Crostatas (tartas italianas), bases dulces | Harina floja, azúcar, mantequilla fría, yemas, vainilla, ralladura de limón (opcional levadura) |
| Crumble / Streusel | Textura de migas, arenosa | Cubierta para postres de frutas, postres individuales | Mantequilla fría, harina, azúcar, sal |