Cuando llega la hora de comer o de cenar, no siempre tenemos el tiempo o las ganas de ponernos a realizar recetas complicadas. Hoy te propongo una manera lúdica y sencilla de preparar una deliciosa pasta gratinada con verduras. Es ideal para quienes quieren comer un rico plato de pastas, así como para comer verduras de manera más amena que simplemente cocida en agua con sal.

¿Por qué elegir la pasta gratinada con verduras?
Esta sencilla receta la podrás hacer con los utensilios básicos de cualquier cocina, tan solo vas a necesitar utilizar una sartén antiadherente, una olla de cocina y un refractario para hornear. Es un plato versátil que permite mil variantes, pero hay dos puntos que hay que mantener fijos: 1) el queso y 2) la pasta. El queso tiene que ser uno que funda y se gratine. Mis recomendaciones son: queso cremoso, muzza de avena, de papa, de tofu o de maní.
Preparación tradicional con bechamel
Para esta receta, vamos a poner a hervir por 10 minutos los floretes de brócoli con una olla con sal. Cuando estén listos, los drenamos y reservamos. Enseguida picamos la cebolla y el diente de ajo que ponemos a sofreír en un sartén con aceite de oliva. Mientras tanto, pelamos las zanahorias, las cortamos en finas julianas que agregamos a la cebolla y el ajo. Añadimos entonces el brócoli y al puré de jitomate. Sazonamos con albahaca dulce seca, sal y pimienta. Ahora pondremos a hervir la pasta en agua con sal por unos 8 minutos aproximadamente o por el tiempo recomendado por el fabricante para que queden "al dente", es decir, firmes. Las drenamos y reservamos.
✅BECHAMEL receta fácil y rápida SALSA BLANCA
Finalmente, vamos a hacer la salsa bechamel poniendo a derretir la mantequilla con la harina. Vertemos luego la leche, sazonamos con albahaca, sal y pimienta. Revolvemos, en la lumbre baja, hasta que espese un poco. Para armar el gratín, vertemos un poco de bechamel en un refractario, enseguida colocamos la mitad de las pastas, las verduras, la otra mitad de las pastas y finalmente lo que sobra de la bechamel. Terminamos con el queso y horneamos, a 180ºC, por unos 35 minutos.

Variantes de verduras para tu pasta gratinada
Las verduras pueden variar según lo que tengas, suelo utilizar brócoli, espárragos, alcachofas, puerro, cebolla y zanahoria, pero se puede cambiar por bimi, champiñones, pimiento, berenjena, espinacas. Se podría hacer sólo con verduras, pero yo le pongo pechuga de pollo y queda genial, así es plato único.
En una olla con un poco de agua con sal escaldamos los espárragos sin que queden muy cocidos, los sacamos y metemos el brócoli a ramitas. Lo dejamos 7-8 minutos para no sobrecocerlo. En la misma sartén ponemos aceite y vamos sofriendo las verduras, primero las más duras: las alcachofas a tiras, después la zanahoria, el puerro y la cebolleta y por último añadimos el calabacín. Añadimos la pechuga cortada y removemos y las verduras cocidas, salteamos un poco removiendo con cuidado para que no se rompan mucho. Aquí podéis poner orégano, pimienta o las especias que os gusten.
Otras opciones de salsa y gratinado
Una receta sencilla en la que podemos emplear la verdura que más nos guste y con la que disfrutarán los amantes del queso (incluso en su versión vegana). Disponemos, en una bandeja para horno, verduras de todo tipo: calabacines en rodajas, puerro, cebolla, calabaza, pimientos, zanahoria, tres o cuatro tomates maduros, etc. Esta selección, por ejemplo, es estupenda. Una vez listas, las trituramos hasta conseguir una salsa y corregimos de sal, si es necesario. Si lo prefieres, puedes reservar algunas verduras sin triturar, o bien hacer que la salsa no llegue a tener una textura demasiado fina. Al gusto. Mezclamos la salsa con la pasta, la colocamos en una fuente y coronamos bien con queso rallado.

Gratinado sin lácteos
Para los que prefieran evitar también los derivados de origen animal, proponemos un gratinado que no lleva ni queso, ni nata, ni bechamel; lleva pan rallado. Para prepararlo necesitamos medio brócoli, tomates cherry, medio kilo de zanahorias, pan rallado, nuez moscada, dos dientes de ajo, 200 ml de leche de almendras y aceite de oliva virgen extra.
Cocemos las zanahorias en agua y sal unos 20 minutos hasta que estén bien blanditas. Escurrimos y pasamos por la batidora. Añadimos la leche de almendras y la nuez moscada, al gusto. Por otro lado, cocemos el brócoli en pequeños ramilletes unos cinco minutos y terminamos de cocinarlo a la sartén, con los ajos y el aceite de oliva. Añadimos los tomates cherry, damos un par de vueltas a la mezcla y retiramos del calor. Extendemos la pasta en una fuente, incorporamos el brócoli con los tomates y mezclamos. Finalmente, añadimos la salsa de zanahoria y espolvoreamos pan rallado por toda la superficie con el fin de que se forme una costra.
Consejos adicionales
Tal y como te lo comentaba al inicio, esta deliciosa pasta gratinada con verduras es perfecta para una comida o una cena sin complicaciones. La puedes comer sola si no consumes carne o la puedes servir como una guarnición muy completa de alguna proteína como carne blanca o pescado. Una copa de vino tinto ligero combinará muy bien con los sabores de la pasta.
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