El asado es una de las comidas más populares en Argentina y que representa a nuestro país en el extranjero. Buenos Aires es una ciudad que sabe cómo celebrar su patrimonio culinario, y en el corazón de esa celebración está la parrilla. Estas parrillas tradicionales son donde los locales se reúnen para disfrutar de los ricos sabores de la carne argentina, asada a la perfección.
Desde las bulliciosas calles de Palermo hasta el encanto histórico de San Telmo, cada parrilla ofrece una experiencia única, mostrando no solo la comida, sino la vibrante cultura que la rodea. Ya seas un amante de la carne experimentado o un viajero curioso, las parrillas de la ciudad prometen un festín que te dejará con ganas de más. Pensando en distintos perfiles y presupuestos, esta selección de las mejores parrillas de Buenos Aires incluye desde puestos sencillos de choripán cerca de las canchas de fútbol, hasta restaurantes de hotel donde probar la mejor carne de pastura o madurada.

Parrillas con Precios de Barrio y Mucho Sabor
1. Parrilla en La Boca (sin nombre especificado)
Pese a ser súper turístico, a metros de Caminito en el corazón de La Boca, esta parrilla siempre tuvo precios de barrio. La montaron en un viejo conventillo del que mantuvieron la estructura y algunas habitaciones que pueden visitarse. Lo mejor: hay que destacar el lugar, un pedazo del Buenos Aires de los inmigrantes y la mística boquense. La parrillada completa llega a la mesa en las clásicas parrillitas portátiles, un ícono de la argentinidad al palo. Es una experiencia para el recuerdo y la foto, pintada de azul y amarillo y colmada de fotos de exjugadores, tiene más de medio siglo de historia.
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2. Parrilla Liniers-Mataderos (sin nombre especificado)
Ubicado en la frontera entre Liniers y Mataderos, esta moderna y linda parrilla es un lujo de la zona y sus vecinos lo saben porque siempre está llena. Usan animales de exportación, novillos grandes alimentados a pastura y granos, la carne es sabrosa y tienen una tabla de puntos para poder elegir el que más les guste. Lo mejor: el costillar, ancho, sabroso, con la cuota justa de esa grasita que le da el toque perfecto, y las morcillas especiadas. Julio Gagliano, dueño del lugar, es además de experto parrillero, sommelier de carnes (sí, la carrera existe y se dicta en la Facultad de Veterinaria). Dirección: Av. Larrazábal 502.
3. Parrilla Floresta (sin nombre especificado)
Este lugar es una rareza de Floresta: en pleno barrio coreano, esta parrilla porteña está liderada por Simón Kim que vive en Buenos Aires hace más de 40 años. Lo mejor: la picada Makarios que viene con pedacitos de chorizo, asado, vacío, cebolla, champiñones y morrones, entre otras cosas, siempre acompañada con un bol de kimchi. También el costillar es espectacular. Si ven un montón de gente haciendo cola para comer al paso, son los que vienen por el vaciopan y el bondiopan, dos clásicos de la casa.
4. Olegario (Colegiales)
Ubicado en una enorme casona de Colegiales, Olegario es el típico restaurante donde los fines de semana van a comer las familias que no quieren cocinar. Casi como una extensión del hogar, no solo por la comida sino por la calidez y el buen servicio. Lo mejor: la entraña y el ojo de bife son las estrellas de la carta aunque las mollejitas salen bien a punto y, si se acercan a chusmear la parrilla, no van a poder resistirse.
5. Parrilla de Manteles Blancos (sin nombre especificado)
Este restaurante no le hace justicia al nombre. Es un coqueto espacio, con mozos de camisa blanca y pantalón negro, de los que recuerdan la comanda y traen todo perfecto. Una parrilla prolija y familiar, de manteles blancos y copas, como los bodegones de antes. Lo mejor: recomendamos mucho el asado ancho y la colita de cuadril que salen por default, bien jugosas y a punto (también escuchan las preferencias del comensal). Las porciones son generosas y para compartir y, los precios, accesibles.
6. Parrilla Tradicional (sin nombre especificado)
Esta tradicional parrilla existe desde hace más de 30 años y tiene el espíritu del restaurante de barrio medio pituco y bien puesto, con mozos de oficio, y con una carta donde hay un poco de todo pero donde, la protagonista, es la carne. Lo mejor: la tira de asado y las mollejas de corazón son dos de los platos más pedidos y, es fácil entender por qué. Tiernos, sabrosos y en su punto justo, acá la destreza del parrillero queda clara.

Parrillas Icónicas y Reconocidas
1. La Cabrera (Palermo)
Comenzaron con un local en Palermo y terminaron abriendo uno en Filipinas (y en más de 13 lugares del mundo, Madrid, Barcelona y Miami, entre otros). La Cabrera supo también figurar entre los mejores 50 restaurantes de Latinoamérica. Las dos veces que he estado en la ciudad he ido a La Cabrera (previa reserva) y nunca falla. La primera vez que estuvimos pedimos de entrante una provoleta, después un ojo de bife cada uno y un postre y acabé con un empacho fino. Esta última vez pedimos 2 menús del día y patatas fritas aparte (no hubieran hecho falta). El menú incluía chorizo, empanada, un chuletón enorme, más de 12 guarniciones, helado de dulce de leche, vainilla y chocolate y una copa de vino. Dónde: José A. Cabrera 5127, Palermo.
2. Lo de Jesús (Palermo)
Nació como un almacén de ramos generales y bodegón español, en 1953, y a principios del siglo XXI, tras un cierre de dos años, reabrió con una propuesta en la que la carne tiene más relevancia en el menú. Dónde: Gurruchaga 1406, Palermo.
3. Don Jorge (Chacarita)
Don Jorge es una parrilla que te obliga a hacerte habitué. Cero hypeada y casi desconocida, tiene buenos precios y buena materia prima y ofrece un ambiente tranquilo y de barrio, en una esquina de Chacarita. Para entrar, hay que tocar el timbre. Todo está correcto. El dato: de casi todo se puede encargar media porción, lo que te permite probar más. Dónde: Villaroel 1201, Chacarita.
4. Cauce de los Fuegos (Puerto Madero)
Vamos a ser sinceros, en Cauce de los Fuegos se puede comer de todo, no es una mera parrilla. Recomendamos ir por el ojo de bife, la picaña o el bife de chorizo. Los tres pesan 500 gramos cada uno y son una locura. El dato: las guarniciones merecen mención aparte. Dónde: Alicia Moreau de Justo 440, Puerto Madero.
5. El Pobre Luis (Belgrano)
Con un nombre tan recordable como la calidad de sus mollejas de corazón, El Pobre Luis es una de las parrillas icónicas de Buenos Aires. Inaugurada por el parrillero uruguayo Luis Acuña, tras su muerte la heredó su hijo Luis. Cuenta con un salón decorado con guirnaldas de camisetas de fútbol de todo el mundo (más de 400) y fotos deportivas. Además de las mollejas, son famosas sus pamplonas, de las que han llegado a vender unas 40 cada día: se trata, ni más ni menos, que de una pieza de carne (lomo, cerdo o pollo) envuelta en la tela crepiné que recubre la panza del cerdo y que se rellena con queso, jamón, morrón y especias. El dato: la parrilla destaca por una particularidad, es una de las pocas de la ciudad que en lugar de ladrillos refractarios, tiene un piso de arena y tierra, que se cambia cada enero. “Eso le da un sabor particular, un sabor más ahumado. Dónde: Arribeños 2393, Belgrano.
6. El Desnivel (San Telmo)
Favorita de turistas y paseantes del barrio de San Telmo, el Desnivel en su rústico y sencillo salón se mixturan acentos de varias procedencias, desde el año 1994. Las porciones son generosas y la relación precio calidad, muy lograda. El dato: otro imperdible ¡el choripán! Puedes pedir churrascada, empanada frita, provoleta, entraña, vacío, asado, mollejas y bondiola con salsa barbacoa, entre otros. Dónde: Defensa 855, San Telmo.

7. El Litoral (Balvanera)
Es el típico sitio en el que al mediodía paran los taxistas. Tiene una ventana a la calle, para esos despachos fugaces, y un salón con unas seis o siete mesas para quienes disponen de más tiempo, siempre con la tele encendida y con capas geológicas de humo. El dato: ¿qué diferencia a El Litoral de otros establecimientos similares? El magnífico sándwich de bondiola con gustito alimonado que muchos ponderamos como el mejor de la ciudad. Es sustancioso, con varias capas de cerdo tierno y crocante que viene en un pan blanco tipo flauta tostado apenas. Consejo: Agregar mucha provenzal y chimichurri antes del primer bocado. Dónde: Moreno 2201, Balvanera.
8. Los Talas del Entrerriano (José León Suárez)
Es un asador famoso en las afueras de la ciudad, más exactamente en Jose León Suarez. Si la incluimos aquí es porque su fama está bien ganada y amerita el viaje hasta allí. El dato: el local es enorme: una buena opción es sentarse en la barra y pedir, por supuesto, la famosa carne cocida al asador (en estacas) a la leña. El vacío es una maravilla. Todos los días, de 11 a 16hs. Dónde: Av. Brig. Gral Juan Manuel de Rosas 1391, José León Suárez.
9. Parri La Esquina (Belgrano)
Algunos la conocen como “La esquina”, otros como “Parrillita Buena”. Como sea, es célebre en la zona de Belgrano y cada mediodía (solo abre para el almuerzo) rebosa de clientes. Muy sencilla, con toldos verdes y blancos y algunas mesas de plástico en la vereda, destaca por sus sándwiches a muy buen precio: de vacío, de bondiola, de matambre, y, por supuesto, también un choripán o un chinchupán (su famoso sándwich de chinchulines). Dónde: Miñones 1902, Belgrano.
10. Parrilla Peña (Palermo)
Inaugurada en 1982, Peña es una parrilla que jamás pierde vigencia; podríamos decir imperecedera, y que aman, tanto los locales, como los turistas. No hay tanto adorno. El dato: el ojo de bife es el corte a pedir, sale en el punto exacto. Papas correctas y un flan con dulce de leche y crema de colección. La Parrilla Peña es otro clásico que no falla y tiene precios más económicos que los restaurantes que te he recomendado antes. Al ser una parrilla menos turística, verás a muchos argentinos comiendo allí. La empanada frita de bienvenida es sublime y el ojo de bife que pedimos con patatas fritas para compartir estaba muy tierno. Para que te hagas una idea de los precios, el ojo de bife con patatas fritas y la botella de agua nos costó $ 5300 en total. Dónde: Guatemala 4699, Palermo.
11. Corte Comedor (Belgrano)
Parrilla con carnicería propia, que, desde que abrió en 2018, se ubicó entre las mejores de la ciudad. La carne, de pastura, es de una calidad superior. Dónde: Olazábal 1391, Belgrano.
12. Maure (Chacarita)
Maure es cumplidora y prolija, así podríamos definir a esta parrilla de esquina, que abrió en un barrio en el que faltaban opciones del estilo. Las mesas más lindas están en la vereda y los días de sol. El dato: recomendamos, en particular, su tira de asado. Abren todos los días, de 20 a 0hs. Dónde: Av. Córdoba 6401, Chacarita.
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13. La Carnicería (Palermo)
La Carnicería es muy pequeña, por lo que suele tener una larga fila de comensales esperando en la vereda. Dónde: Thames 2317, Palermo.
14. El Rebenque de Omar (Balvanera)
Era una más de las parrillas con buena relación precio-calidad de Buenos Aires hasta que Robert De Niro la pisó y la colocó en el mapa. Locación de la serie de Star, “Nada”, desde entonces, su concurrencia y fama se agrandó. Dónde: Matheu 24, Balvanera.
15. La Glorieta de Quique (La Boca)
Su choripán está muy bien, pero no vamos a negarlo: la razón número uno para poner en el listado a La Glorieta de Quique es su inmejorable locación: justo frente a la imponente cancha de Boca Juniors. Una experiencia para el recuerdo y la foto. Pintada de azul y amarillo y colmada de fotos de exjugadores, tiene más de medio siglo de historia. Dónde: Brandsen 810, La Boca.
16. El Secretito (Palermo)
Así como La Glorieta de Quique es “bostera” (de Boca Juniors), el Secretito es de Racing, otro de los grandes clubes de Argentina. La relación entre la carne y el fútbol es fraternal. Escondida en el primer piso de una propiedad de Palermo, es muy sencilla y frecuentada por grandes grupos de amigos (muchos después de jugar un partido). El dato: el plato estrella es el ojo de bife de 1 kilo y cinco dedos de altura. Luego de cortarle las puntas, la carne restante se cocina sobre una parrilla de losa, con caños (no en V) unos 45 minutos para quedar a punto jugoso. Aunque la mayoría de los clientes lo piden cortado mariposa. Dónde: Dorrego 2720, Palermo.
17. Happening (Costanera)
Sus orígenes se remontan a los años sesenta y están rodeados de brillos, glamour y celebridades. Vivió la época de gloria de los “carritos de la costanera”, restaurantes ubicados frente al río de la Plata y era frecuentado por artistas y músicos emergentes. Dónde: Av. Costanera Rafael Obligado 7030.
18. Don Zoilo (Villa Crespo)
Tiene 35 años de historia y hace once mil cubiertos por mes. Don Zoilo es un fenómeno que atraviesa modas y generaciones: fundada por dos amigos en el barrio de Villa Crespo, casi siempre tiene fila en la puerta. Dónde: Av. Dr. Juan Felipe Aranguren 1600, Villa Crespo.
19. Madre Rojas (Villa Crespo)
Su salón ubicado en una especie de invernadero, todo de vidrio, se presta para un almuerzo extendido de fin de semana. Sin apuros. Madre Rojas apuesta a una estética prolija y cuidada y a un estilo de carne no tan común: la Wagyu -raza originaria de Japón que destaca por su terneza y jugosidad. Dónde: Rojas 1600, Villa Crespo.
20. La Brigada (San Telmo)
La particularidad de esta parrilla de San Telmo, inaugurada en 1992 por el mendocino Hugo Echavarrieta, es su trabajo con el fuego. “Yo trabajo con el calor de los hierros, no con las brasas”, sostiene. A las 9 de la mañana se prende y hasta las cinco de la tarde aguanta. Nunca se aviva ni se le agrega más carbón. Los cortes y las achuras se sirven a distinto tiempo, en platos calientes, se cambian cada vez. El dato: por La Brigada han circulado desde estrellas de la música como Bono y Sting hasta figuras de la política como la exmandataria de Brasil, Dilma Rousseff y Mariano Rajoy, exprimer ministro de España. Dónde: Estados Unidos 465, San Telmo.

21. El Ferroviario (Liniers)
“Un lugar bien argentino”, se autodefine este emporio de la carne asada ubicada sobre antiguos terrenos ferroviarios (de ahí su nombre), a pocos metros de la cancha de Vélez Sarsfield, en el barrio de Liniers. Dónde: Av. Reservistas Argentinos 219, Liniers.
22. Lo de Charly (Villa Ortúzar)
Punto de encuentro para los que salen de bailar o de una fiesta con ganas de comer algo, lo más loable de esta famosa parrilla de Villa Ortuzar, es que jamás te va a dejar tirado: abre las 24 horas, todos los días del año. Así es: solo cierra para Navidad y Año Nuevo. Dónde: Av. Álvarez Thomas 2101, Villa Ortúzar.
23. Rufino (Recoleta)
Mezcla de speakeasy y de parrilla, Rufino se esconde en el subsuelo del Mio Hotel Buenos Aires, en Recoleta. Un salón a media luz, con un gran mural con la imagen de una vaca, conforman el ambiente. La cocina está a la vista. Para empezar, hay que pedir la empanada de humita y los perfectos morrones rellenos de cebolla y tres quesos. Dónde: Av. Pres. Manuel Quintana 465, Recoleta.
24. Cabaña Las Lilas (Puerto Madero)
Es uno de los sitios favoritos de los turistas brasileños: un asador enorme y elegante con una terraza frente al dique de Puerto Madero. Desde hace cuatro generaciones, en Cabaña Las Lilas producen su propia carne en campos de la provincia de Buenos Aires, que asan en una parrilla acristalada a la vista. Un único corte de carne te puede salir por $ 7000 y recuerdo que cuando estuve pedí una copa de vino tinto que, al cambio, me salió por 14 €. Dónde: Av. Alicia Moreau de Justo 516, Puerto Madero.
25. Somos Asado (Palermo)
Cocina a la leña, carnes maduradas, platitos con vegetales de estación, vino argentino. En Somos Asado no se consideran una clásica parrilla, sino un lugar para compartir alimento tratado con fuego. Dónde: Av. Raúl Scalabrini Ortiz 651, Palermo.
26. Rancho El Tata (San Antonio de Areco)
El de la parrilla rutera es un concepto bien argento: hay cientos sobre las rutas nacionales y provinciales de todo el país (por ejemplo en Dolores, camino a Mar del Plata). Pero acá te vamos a recomendar una en San Antonio de Areco, a una hora y media de la ciudad. Dónde: San Antonio de Areco.
Otras Opciones Gastronómicas de Interés
Pippo (Centro)
Este clásico bodegón del centro porteño tiene un amplio menú que incluye desde milanesas hasta pastas caseras, pero uno de sus platos más pedidos es la parrillada para compartir: se prepara para dos personas, pero tranquilamente comen tres, y sale acompañada por papas fritas. También se destaca el famoso Bife de Chorizo Pippo, que se sirve con huevo frito, morrón y papas fritas. El local, ubicado en Paraná 356, abre de martes a jueves en horario corrido, desde las 12 del mediodía hasta la medianoche; de viernes a domingos extiende la atención hasta la 1 de la madrugada. No toma reservas.

El Gran Mosquito (Villa Crespo)
Podés comer todos los cortes que quieras sin límite: hay chorizo, morcilla, riñón, chinchulín, asado, vacío, pollo, bondiola y lechón, acompañados con papas fritas o ensalada. La opción de parrilla libre también incluye la bebida y el postre. El Gran Mosquito queda en Tte. Gral. Juan Domingo Perón 4499.
Restaurante Manolo (San Telmo)
Otro sitio muy recomendable en San Telmo es el Restaurante Manolo. Tienen bastantes entrantes fríos y calientes, ensaladas, arroces, pastas caseras, pescados y mariscos, tortillas y parrilla, donde los protagonistas son el bife de chorizo y la entraña. Y ¿cuál es su plato estrella? Las milanesas de ternera, que sirven con patatas fritas y salsas de acompañamiento.
Güerrín (Avenida Corrientes)
Si buscas LA PIZZERÍA (en mayúsculas) donde comer en Buenos Aires, Güerrín es una apuesta segura. Ahora que la conozco de primera mano, solo puedo hablar maravillas. El local es enorme y está en la Avenida Corrientes, no muy lejos del Obelisco y del Teatro Colón. Nosotros pedimos una pizza grande (cada mitad de un sabor diferente), un refresco y una botella de agua por $ 3600. Una pena que descubriéramos la pizzería Güerrín el último día antes de terminar nuestra ruta por Buenos Aires en 5 días.
El Cuartito (Centro)
Otro clásico porteño con pizzas para caerse de espaldas es El Cuartito. Se puede comer sentado o en la barra y la masa esponjosa y crocante de las pizzas es una delicia (la fugazzeta tiene mucha fama).
Cuervo Café (sin dirección especificada)
Es muy típico pedir chocolate con churros, aunque también tienen medialunas y tartas que no se quedan atrás. Si buscas un sitio donde comer en Buenos Aires un buen café de especialidad, toma nota de Cuervo Café. Tienen varias especialidades de café que puedes tomar en su preciosa terraza con vistas. Yo tengo debilidad por los croissants y en esta cafetería los hacen muy ricos.
El Querandi (San Telmo)
El edificio en el que se encuentra fue declarado Monumento Histórico y sus techos altos y las vigas de hierro harán que te quedes con la boca abierta. El Querandi es uno de los sitios más especiales para disfrutar de un espectáculo de tango. Es una buena forma de probar la gastronomía argentina al mismo tiempo que ves el espectáculo en directo.