Deléitate con la Pasta Filo: Recetas Crujientes y Consejos Esenciales

La pasta filo es una masa de origen griego, muy utilizada también en la cocina árabe, que se ha ganado un lugar privilegiado en las mesas de todo el mundo gracias a su versatilidad y su textura inconfundible. Su característica principal es que, una vez estirada, queda fina como el papel. Esta masa, elaborada con harina de trigo, agua y sal, es ideal para realizar todo tipo de recetas, tanto dulces como saladas. ¡Es superversátil! Además, tiene la ventaja de que puede hornearse o freírse. Y, una vez lista, queda ligera y supercrujiente.

La pasta filo se puede hacer casera o comprarse refrigerada, y tiene un punto a favor: si la congelamos, puede durar hasta un año en buenas condiciones. Aunque algunas versiones llevan también aceite, la masa filo está elaborada básicamente con harina de trigo y agua, formando capas muy, muy finas y delicadas que necesitan humedad para no romperse al contacto con el aire.

Paquete de pasta filo en la sección de refrigerados

Consejos Esenciales para Manipular la Pasta Filo

La elaboración casera de la pasta filo es un poco delicada y requiere de destreza y paciencia; por tanto, para facilitar las tareas, emplearemos la pasta filo industrial. Para trabajar con ella, se recomienda tener listo un cuenco con aceite o mantequilla derretida y un pincel, para ir untando cada capa a medida que se extiende. La pasta filo es tan delicada que el mero hecho de estar en contacto con el aire la seca, por lo que no debe estar nunca, o lo menos posible, expuesta al aire mientras no se trabaja con ella. Así que si no la estamos utilizando, debe estar cerrada de manera hermética para que mantenga su textura y su humedad. Las demás hay que dejarlas protegidas bajo un paño ligeramente húmedo, o el papel protector que viene con el paquete.

Es algo puñetera -como diría mi madre- precisamente porque se rompe casi con mirarla, pero ahí reside su magia: superponiendo muchas capas de masa filo logramos un efecto similar al hojaldrado. Un truco para que la pasta filo no se humedezca y evitar quede cruda en el interior es usar rellenos que no tengan mucho jugo. Si son cremosos, pero no con salsa, mejor. Por ejemplo, se puede rellenar con un queso cremoso, con unos trocitos de verduras, desmigado de chistorra, marisco salteado, trocitos de pollo asado…

Diferencias entre Pasta Filo y Pasta Brick

Muy parecida a la filo es la masa o pasta brick, originalmente redonda y más típica de países como Marruecos o Túnez. Se elabora con harina de trigo o sémola, a veces de maíz, y sí suele incorporar aceite. Es fina, pero no tan frágil, algo más rústica y más elástica, más sencilla de manejar. Esta masa se elabora cocinándola aplicando a la plancha una especie de baño maría, que proporciona la temperatura perfecta para gelatinizar los almidones. Así se consigue una elasticidad muy agradecida que permite doblarla sobre sí misma más fácilmente, por eso es perfecta para hacer mini empanadillas, triángulos rellenos, rollitos o paquetes. Mientras que la filo y la brick sí podrían ser intercambiables en casi cualquier receta, el hojaldre presenta características más particulares por su propia naturaleza.

Diferencias entre masa filo y masa brick

PASTA FILO / PASTA BRICK SIN GLUTEN ¡Super fina!

Formas y Usos de la Pasta Filo

Hay muchas recetas que se pueden hacer con pasta filo. A mí, me gusta formar saquitos con esta masa y rellenarla de verduritas, pero también puedes formar rollitos, conos, empanadillas o samosas, tartas… A la pasta filo se le pueden dar muchas formas y usos diferentes: como base de una tarta o pastel, como base para tartaletas, se puede enrollar o doblar para rellenarla... Luego, haciendo forma de paquetitos cuadraditos, triangulares o enrollados, se hornean hasta que la superficie se endurece, se dora ligeramente y queda crujiente. Se sirven recién horneados.

También se puede hornear entre dos flaneras, haciendo la forma de cesta, para que una vez horneada sirva como recipiente de un helado, por ejemplo, con trocitos de frutas frescas o de una mousse ligera con frutos secos.

Ejemplos de Formas Comunes con Pasta Filo:

  • Saquitos: ideales para aperitivos y entrantes, rellenos dulces o salados.
  • Rollitos y Canutillos: perfectos para rellenos alargados, dulces o salados.
  • Samosas y Triángulos: inspiración oriental para rellenos de verduras o carne.
  • Tartas y Pasteles: una base crujiente para quiches o postres.
  • Cestas o Tulipanes: para servir ensaladas, cremas o postres de forma elegante.

Recetas con Pasta Filo para Sorprender

En nuestra recopilación encontrarás una gran variedad de ideas para que puedas escoger la que más te guste y puedas deleitar a los tuyos. Ya te aviso que todas son tan vistosas que te será difícil escoger solo una.

1. Saquitos de Pasta Filo con Rellenos Variados

Para preparar estos canapés con masa filo con forma de saquito, necesitamos hojas de masa filo y una variedad de rellenos sabrosos para sorprender a todos nuestros invitados. Los rellenos que hemos escogido para hacer esta receta incluyen, en primer lugar, un relleno de tomates secos en aceite con queso crema y un toque crujiente de piñones. Nuestro segundo relleno se compone de queso de cabra en rulo combinado con el dulzor de la miel. Para el relleno de sobrasada, mezclamos 40 g de sobrasada con 40 g de queso brie cortado pequeño.

Cómo hacer saquitos de masa filo:

  1. En primer lugar, precalentamos el horno a 180 ºC.
  2. Cortamos 4 hojas de masa filo en cuadrados de 15 x 15 cm.
  3. Disponemos grupos de 2 cuadrados de masa, uno encima del otro, superpuestos.
  4. Repartimos los rellenos en cada grupo de cuadrados de masa y repetimos hasta terminar.
  5. Derretimos 25 g de mantequilla durante unos segundos en el microondas y pintamos con ella los saquitos.
  6. Horneamos los saquitos durante 10 minutos hasta que estén dorados.

Con las cantidades de esta receta, hemos obtenido 2 saquitos de tomate, 2 saquitos de queso de cabra y 4 saquitos de sobrasada.

Saquitos de pasta filo rellenos con diferentes ingredientes

2. Pastel Crujiente de Berenjenas con Masa Filo (al estilo turco)

Con las versátiles berenjenas y un rico sofrito de tomate y cebolla preparamos un pastel crujiente, al estilo turco, que sorprenderá a todos tus comensales. Es muy sencillo de hacer y queda, realmente, espectacular.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 berenjenas
  • 1 cebolla morada
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 3 tomates maduros
  • Queso parmesano rallado
  • ½ vaso de leche
  • ½ cucharadita de pimentón dulce
  • Unas ramitas de perejil
  • 1 huevo
  • Sal
  • Pimienta

Paso a paso:

  1. Corta las berenjenas: Lava las berenjenas, sécalas y córtalas en rodajas de 1 cm aproximadamente. Espolvoréalas con sal por todas partes y déjalas “sudar” durante 30 minutos. Luego, sécalas con papel de cocina.
  2. Pica el ajo y la cebolla: Pela la cebolla y los dientes de ajo. Corta la primera en rodajas y los segundos bien menudos.
  3. Hornea las berenjenas: Forra una bandeja de horno con papel sulfurizado, reparte todas las rodajas de berenjena y cocínalas durante 25 minutos a 200 °C.
  4. Prepara el sofrito: Calienta una sartén con aceite, coloca la cebolla y el ajo y póchalos, durante 2 o 3 minutos, removiendo de vez en cuando.
  5. Corta el tomate: Corta los tomates en rodajas y estas, por la mitad. Añádelas al sofrito de la sartén. Rectifica de sal y pimienta y añade también una pizca de pimentón. Retira la sartén y añade el perejil picado y un chorrito de aceite de oliva. Remueve bien.
  6. Bate el aceite con la leche: Coloca la leche y un poco de aceite de oliva en un cuenco y bátelos bien para que se integren.
  7. Prepara la pasta filo: Forra una bandeja con papel de horno y cubre toda la base con 4 láminas de masa filo superponiéndolas. Pinta con la mezcla de aceite y leche toda la base sin llegar a los bordes.
  8. Monta las capas y hornea: Encima de las láminas reparte las rodajas de berenjena y el relleno de la sartén. Tapa con otras 4 láminas de masa filo, vuelve a pintarlas y repite la operación con las berenjenas y el sofrito y acaba cubriendo con el queso rallado. Tapa la elaboración con otras 4 láminas de masa, píntalas y dobla hacia dentro para sellar los bordes. Pincela con huevo batido y leche.

3. Samosas Rellenas de Verduras con Salsa de Hummus

A la que pruebes estas samosas, se convertirán en una de tus recetas preferidas para servir a la hora del picoteo. Están rellenas con unas verduritas rehogadas con curry y se acompañan con una crema de garbanzos (tipo hummus) que está de rechupete.

Ingredientes para 4 personas:

  • 5 hojas de pasta filo
  • ½ cebolla
  • 2 zanahorias
  • ½ pimiento rojo
  • ½ calabacín
  • 10 espárragos
  • 1 patata
  • 1 trozo de jengibre
  • 1 cucharada de curry
  • 250 mililitros de caldo de verduras
  • 100 gramos de garbanzos cocidos
  • 1 yogur
  • 1 diente de ajo
  • ½ limón
  • 1 ramita de perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Paso a paso:

  1. Pica las verduras: Pela la cebolla y las zanahorias, limpia el pimiento y los espárragos y despunta el calabacín. Lava y pica todo menudo. Pela el jengibre y rállalo. Pela las patatas, lávalas y córtalas en cubitos.
  2. Rehógalas en una sartén: Calienta una sartén amplia con un poco de aceite y rehoga todas las verduras durante unos 10 minutos. Condimenta con sal, pimienta y curry y rehoga 2 minutos más.
  3. Cuécelas en el caldo: Vierte el caldo y cuece hasta que el líquido se evapore por completo. Aparta y deja que el relleno se enfríe.
  4. Forma tiras con la masa: Corta las hojas de pasta filo en tiras largas de 5 cm de ancho y tápalas con un paño húmedo de cocina para que no se sequen. Extiende 4-5 tiras de pasta sobre la encimera y coloca una cucharada del relleno de verduras en uno de los extremos.
  5. Crea los triángulos: Dobla la pasta sobre el relleno formando un paquete. Sigue doblando de la misma forma hasta llegar a la mitad de la tira. Pinta el resto con aceite y termina de doblar los triángulos. Repite hasta terminar todas las tiras. Precalienta el horno a 180 °C.
  6. Cuécelos en el horno: Forra una placa de horno con papel vegetal, coloca los paquetitos y hornéalos durante 12-14 minutos.
  7. Prepara el hummus: Coloca los garbanzos en el vaso de la batidora, agrega el ajo pelado, el yogur, el zumo de limón y sal, y tritura hasta obtener una salsa cremosa.
Samosas de pasta filo con relleno de verduras y curry

4. Ensalada Tropical de Aguacate con Frutas y Gambas, en Tubitos Crujientes

¿Tienes una comida especial y quieres empezarla con un entrante original y delicioso? No te pierdas esta ensalada tropical. Lleva trocitos de aguacate, canónigos, mango, piña, frambuesas, gambas… Y se sirve dentro de unos originales cilindros de pasta filo.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 paquete de pasta filo
  • 8 colas de gamba frescas
  • 25 gramos de mantequilla
  • 1 aguacate
  • El zumo de 1 lima
  • 300 gramos de mango
  • 300 gramos de piña fresca
  • 30 gramos de piñones
  • 80 gramos de canónigos
  • 40 gramos de frambuesas liofilizadas
  • Semillas de sésamo
  • Vinagre de arroz
  • Aceite de oliva
  • Sal

Paso a paso:

  1. Prepara los moldes: Forra el exterior de unos moldes cilíndricos de 4 centímetros de diámetro y 5 o 6 centímetros de altura con papel vegetal.
  2. Corta la pasta filo: Funde la mantequilla en una sartén y déjala templar. Engrasa el papel con un poco de mantequilla y pincela también las láminas de pasta filo. Precalienta el horno a 180 °C. Extiende las láminas de pasta y superponlas de 3 en 3. Luego, córtalas en tiras de 5-6 cm de ancho.
  3. Cuécela en el horno: Enróllalas en los moldes por la parte exterior y hornéalas durante unos 5 minutos o hasta que estén doradas.
  4. Corta las frutas y el aguacate: Abre el aguacate, retira la pulpa, córtala en daditos y riégala con el zumo de la lima. Pela el mango y la piña, y córtalos del mismo modo. Coloca los tres ingredientes en un cuenco, agrega los piñones, los canónigos, las frambuesas, aceite, vinagre y sal, y mezcla bien.
  5. Saltea las gambas: Coloca las colas de gamba en una sartén y saltéalas brevemente.

5. Salmón en Camisa Crujiente de Pasta Filo

El salmón es uno de los pescados que más comemos en casa. Siempre sale bueno y admite muchas y diferentes recetas. Una de ellas es el salmón en camisa crujiente, una especie de papillote cocinada dentro de unas finas láminas de pasta filo. Una camisa que resulta muy favorecedora para este gran pez de la familia de los salmoniformes.

Ingredientes:

  • 800 grs de lomo de salmón
  • Pasta filo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sésamo
  • Ramitas de tomillo fresco

Paso a paso:

  1. Precalentamos el horno a 180º.
  2. Lavamos la pieza de lomo de salmón y secamos en profundidad con un paño limpio. Cortamos en tajadas de unos cinco centímetros cada una.
  3. Extendemos sobre la tabla unas cuatro o cinco hojas de pasta filo y envolvemos cada tajada de salmón en ellas.
  4. Colocamos una ramita de tomillo fresco encima de cada una y envolvemos el salmón con las hojas de masa filo haciendo un paquete.
  5. Pincelamos los paquetes con aceite de oliva virgen extra, espolvoreamos con sésamo y horneamos durante unos 15 minutos.

Este salmón en camisa crujiente sale muy sabroso y resulta muy entretenido de comer. Los niños se ven atraídos por la curiosidad de ver qué hay en el interior, y las capas crujientes de filo son un regalo para los sentidos.

Salmón envuelto en pasta filo y horneado

6. Baklava de Frutos Secos con Pasta Filo

Si te gusta viajar a países lejanos con el paladar, no te pierdas esta baklava de frutos secos, un dulce de origen árabe delicioso. Para realizarlo se combinan capas de pasta filo con pistachos, almendras, nueces y piñones, todos picaditos. Luego, se hornea el pastel y, antes de servir, se baña con almíbar. Este postre está tan rico y queda tan vistoso que, si lo sirves en una comida de celebración, todo el mundo lo recordará durante meses.

Baklava tradicional con pasta filo y frutos secos

Más ideas para utilizar la masa filo:

  1. Canutillo de pasta filo relleno de macedonia y yogur: Una receta para aprovechar la fruta y presentarla de una manera original y divertida. Primero, hay que lavar, pelar y trocear un par de plátanos, 100 gramos de fresas, una manzana, una pera, frambuesas y uvas. Después, mezclamos todo con el yogur natural y ponemos al punto de azúcar. Envolvemos la macedonia y el yogur con la pasta filo, haciendo canutillos, y los introducimos en el horno en modo gratinador. Servimos con un poco de mermelada de fresa aligerada.
  2. Ensalada de marisco en copita crujiente de filo: Una manera divertida de presentar una ensalada de marisco es hacerlo en recipientes comestibles elaborados con unas hojas de pasta filo horneadas. La presentación queda espectacular.
  3. Paquetitos de pasta filo rellenos de morcilla y manzana: Primero, cortamos y sofreímos un trocito de cebolla y un diente de ajo picado. A continuación, agregamos una puntita de pimiento verde muy troceado y media manzana (pelada y troceada en cuadraditos muy pequeños). Una vez cocinadas las hortalizas y la manzana, añadimos una morcilla sin piel y desmigada, y salteamos todo el conjunto. Preparamos la pasta filo, cortando en dos mitades cada oblea. Colocamos en cada mitad una porción del salteado de morcilla y manzana, agregamos una cucharadita de queso brie sobre el relleno y cerramos, haciendo paquetitos de pasta filo. Los paquetitos se pueden freír u hornear hasta que se dore la superficie.
  4. Pizza hawaiana de jamón y piña con pasta filo: En una bandeja de horno colocamos una base de papel de horno y, sobre él, unas cinco o seis hojas de pasta filo. Después, les damos un toque de calor para que la masa se seque un poquito y aguante bien los ingredientes que añadiremos encima. Sobre las capas de pasta filo vertemos una base de salsa de tomate casera y decoramos con queso rallado, jamón cocido troceado y un poco de piña. Cuando hayamos montado la pizza, la introducimos de nuevo en el horno (precalentado a 200 ºC) y dejamos que se cocine durante 15 minutos.
  5. Torreta de pasta filo con avellanas y helado: Trituramos unas avellanas mezcladas con un poco de azúcar y una clara de huevo hasta formar una crema. Sacamos las hojas de la pasta filo del paquete, las untamos con esta crema de avellana, y horneamos a 200 ºC hasta que se dore la superficie. En el momento de servir, cortamos irregularmente los trozos de pasta filo con avellanas y montamos con ellos una especie de milhojas y helado del sabor que más nos guste.

tags: #paquetes #de #pasta #filo