La marea blanca: Vertido de pélets plásticos en las costas de Galicia

El 8 de diciembre de 2023, el buque carguero Toconao perdió seis de los contenedores que transportaba frente a la costa de Portugal. Entre la carga extraviada se encontraban más de 27 toneladas de pélets de plástico, distribuidos en 1.050 sacos de 26,25 kilos cada uno. Unos días después del incidente, estos plásticos comenzaron a llegar a las playas de Galicia, desatando una crisis medioambiental y un debate sobre la prevención y gestión de este tipo de vertidos.

Mapa de la zona del vertido del buque Toconao y las costas afectadas en Galicia

¿Qué son los pélets de plástico?

Los pélets, también denominados "granza", son la materia prima utilizada para producir todos los plásticos. En su mayoría, miden menos de 5 milímetros, aunque también los hay de mayores dimensiones. Son pequeños fragmentos de plástico, en forma de lágrima, que suelen tener unos 3 milímetros, el tamaño de una lenteja. Se utilizan para fabricar productos plásticos como botellas, contenedores o bolsas.

Existen diferentes tipos de plásticos, como polietilentereftalato (PET), polietileno (PE) o polipropileno (PP), entre otros. Los pélets vertidos en Galicia son una mezcla de 88-90% de polietileno y un 12-10% del aditivo denominado UV 622, un componente que se agrega a los plásticos para hacerlos resistentes a la luz. Estos pélets se conocen con la denominación UV9000-UV Masterbatch y están elaborados por Coraplast, una firma india relacionada con el grupo Bedeko, una empresa productora y distribuidora de aditivos y polímeros, localizada en Polonia.

Imagen de pélets de plástico

El incidente de Galicia: ¿una catástrofe anunciada?

Lo ocurrido en Galicia es un problema realmente común, según señala Raúl García, portavoz del programa de pesca de WWF. Cada año, se pierden en Europa alrededor de 160.000 toneladas de estos microplásticos, y hasta 12 millones de toneladas de plásticos de todo tipo se vierten a los océanos anualmente. El incidente de Galicia ha servido para visibilizar una problemática global.

El buque Toconao, con bandera de Liberia, perdió los contenedores a unos 80 kilómetros al oeste de Viana do Castelo, en Portugal, en aguas donde el salvamento es responsabilidad de este país. El 13 de diciembre, cinco días después del incidente, los servicios de emergencias 112 de la Xunta de Galicia informaron a Salvamento Marítimo sobre la aparición de un saco de pélets plásticos. Los primeros microplásticos se encontraron ese mismo día en la playa de Espiñeirido (A Coruña).

A finales de diciembre, los pélets llegaron a Ribeira y Porto do Son. El 3 de enero se tuvo constancia de su llegada al concello de Muros, y a lo largo de los días 6 y 7 de enero comenzaron a aparecer más al norte, hasta A Coruña y Oleiros, y más al sur, hasta la ría de Vigo. El rastro de estos microplásticos se extiende desde Nigrán, en el sur de la comunidad, hasta los municipios de la Mariña lucense. La Xunta ha cifrado en 30 las playas afectadas, "con presencia testimonial" de estos microplásticos.

Analizan impacto de microplásticos en los organismos marinos

Peligrosidad de los pélets y sus consecuencias

La vicepresidenta segunda de la Xunta y conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, aseguró inicialmente que las pequeñas bolas de plástico “no son tóxicas ni peligrosas”, basándose en informes técnicos. Sin embargo, este mismo informe recomienda, “en caso de vertido, no inhalar el polvo y evitar el contacto con la piel, los ojos y la ropa”.

Por su parte, Carmen Morales, investigadora de excelencia del área de Ecología del Instituto Universitario de Investigación Marina de la Universidad de Cádiz, ha precisado que “además del evidente impacto visual, estas esferas presentan un rango de tamaño que hace que puedan ser confundidas con un alimento y consumidas por los organismos marinos; una vez ingeridos, los pélets pueden producir daños físicos, como el generado al alterar la ingesta de alimento o por abrasión y también a otros niveles, como alteraciones endocrinas o impactos derivados de sustancias tóxicas asociadas”.

La Fiscalía de Medio Ambiente ha confirmado que los materiales del vertido "presentan indicios de toxicidad". En su informe, la unidad especializada del Ministerio Fiscal confirma que las pequeñas bolitas blancas podrían tener una toxicidad elevada y duradera para el medio marino y podrían afectar a la salud humana. La Comisión Europea también ha advertido de que "estas pequeñas partículas de plástico no se biodegradan y no pueden eliminarse" y "se acumulan en animales, incluidos los peces y los moluscos, y, por consiguiente, también son consumidos por los seres humanos en los alimentos", lo que sugiere una posible toxicidad.

Los pélets se vuelven más atractivos para ser consumidos por los animales con el paso del tiempo, ya que adoptan aspecto orgánico e incluso olor. "Se llenan de pequeños organismos; microalgas, por ejemplo, que los hace todavía más atractivos", aclara Raúl García de WWF.

Dado su pequeño tamaño, estos plásticos, diseminados por toda la columna de agua, acabarán, con toda seguridad, siendo integrados en las cadenas tróficas. Es fácil que aves y peces los ingieran al confundirlos con alimentos, pues parecen "pequeños huevos". Su ingesta puede provocar en esos animales problemas gástricos e, incluso, la muerte, así como que acaben integrados en la cadena alimentaria.

Además, es muy probable que se vayan descomponiendo poco a poco en microplásticos, llegando así a afectar a organismos filtradores. Estos componentes plásticos acaban absorbiendo otros contaminantes marinos haciéndose más peligrosos con el tiempo. El vertido de pélets en Galicia es una muy mala noticia. Estas pequeñas esferas plásticas son altamente persistentes en el medio natural. Dada su flotabilidad, pueden ser dispersadas por las corrientes, lo que hace muy difícil su recuperación. Con el tiempo, parte de estos plásticos llegarán a las costas, pero otra parte quedará fuera de la vista, bien porque han sido transportados mar adentro o porque aumentan su densidad y acaban hundiéndose, enredándose con materia orgánica o enterrándose en los sedimentos.

Tabla de composiciones y riesgos de los pélets

Componente Porcentaje Riesgos
Polietileno (PE) 88-90% Ingestión por fauna marina, alteración de la cadena alimentaria, posible acumulación en tejidos.
Aditivo UV 622 12-10% Resistencia a la luz UV, posible toxicidad elevada y duradera para el medio marino.
Otros aditivos (ftalatos, bisfenol A) No especificado Tóxicos y perjudiciales en caso de ingestión, pueden transferirse al animal que lo consuma.

Respuesta y críticas a la gestión del vertido

La Xunta de Galicia activó el 5 de enero el Plan Territorial de Contingencias por Contaminación Mariña Accidental, conocido como Camgal, en el nivel 1 de alerta. Sin embargo, no lo subió al nivel 2 hasta días después, un requisito necesario para la intervención de medios estatales. Esta demora generó un cruce de acusaciones entre el Gobierno central y la Xunta de Galicia, donde cada parte responsabilizaba a la otra por la falta de información y la tardanza en la activación de los protocolos.

Mientras tanto, han sido principalmente grupos de voluntarios quienes han protagonizado los trabajos de limpieza en las playas. Cientos de personas se movilizaron para retirar estos residuos, organizándose a través de las redes sociales. Las asociaciones ecologistas y los voluntarios han criticado a la Xunta por demorar la puesta en marcha del nivel 2 de emergencia y han solicitado a la administración pública organización y medios para retirar estos residuos.

El propio OMI (Organización Marítima Internacional) avisa de que es prácticamente imposible rescatar los pélets en el mar; y en tierra, la tarea es ineficiente y requiere de filtrados para no extraer (involuntariamente) la materia orgánica y aumentar la degradación del ecosistema. En consecuencia, algunas organizaciones se muestran críticas con este tipo de actuaciones y defienden que en todo momento el foco debería situarse en la prevención de este tipo de incidentes, que tienen un elevado potencial de convertirse en catástrofe.

Regulación y prevención de los vertidos de pélets

Este vertido ha servido para poner en agenda esta problemática y retomar la conversación sobre nuevos reglamentos. La Comisión Europea también se posiciona al respecto, y advierte de que una vez en el medio ambiente, estas pequeñas partículas de plástico no se biodegradan y no pueden eliminarse.

Las organizaciones medioambientales llevan años reclamando una regulación específica a nivel europeo sobre los pélets. La Eurocámara debate una propuesta realizada el pasado mes de octubre para reducir la contaminación por microplásticos procedente de gránulos de plástico, que se ha tensado tras el incidente de Galicia. Las medidas contempladas inicialmente por la Comisión Europea son: mejores prácticas de manipulación para los operadores, certificación obligatoria y autodeclaraciones, una metodología armonizada para estimar las pérdidas y requisitos menos estrictos para las PYME.

Otras negociaciones que todavía no han llegado a puerto son las relacionadas con el tratado global de plásticos, en el que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) trabaja desde marzo de 2022; y la posible clasificación de los pélets como "sustancias peligrosas" de la Organización Marítima Internacional (OMI). "En lo que respecta a las fugas de microplásticos, la única solución es la prevención".

Para evitar que pélets acaben en el medio ambiente y aprovechar al máximo la materia prima, el sector puso en marcha la iniciativa Operation Clean Sweep, a la que la industria española se adhirió en 2016 y que cuenta con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica desde 2021. Al ser una iniciativa voluntaria, se basa en la autoevaluación de las empresas, que deben localizar los puntos de sus instalaciones en los que pueden producirse fugas de pélets.

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