Carlos Ríos es un famoso nutricionista que inventó el movimiento ‘Realfooding’, generando una gran polémica ante la incorporación de algunos ingredientes o productos a su doctrina. En 2019, empezó a ser conocido, afirmando en una entrevista que: “Los ultraprocesados nos matan lentamente porque la gente se excede en su consumo y no sabe lo que son”.
Estas palabras radicales encantaron a personas que, como él, creían y creen firmemente en cocinar comida real, como la de antes. Hizo una línea roja entre los alimentos buenos y malos, una forma de clasificarlos que cuajó entre determinados sectores y le dio una gran fama en redes sociales.

La gran contradicción de Carlos Ríos
La gran contradicción de Ríos está en criticar los alimentos procesados, contra los que luchó inicialmente con fuerza. Su filosofía nutricional se basaba en una comida real, que ha acabado siendo procesada. Una contradicción que nadie entiende y que ha generado polémica en las redes sociales.
Actualmente, Ríos vende incluso bollería, contra la que luchaba con fuerza, bajo la marca de comida real, aunque por su composición, ofrece cruasanes integrales con un aire ‘realfooding’. Otros nutricionistas han analizado con lupa cada uno de los productos que nacen de la factoría de este hombre.
Ríos ha tenido que dar más de una explicación por dejarse seducir por una potente industria alimentaria que lo ha acabado absorbiendo. El movimiento Realfooding se ha convertido en una forma de lo más rentable de ganar dinero con unos productos que, hace unos años, serían la fuente de duras críticas por parte de Ríos.
¿Qué es el Realfooding?
El Realfooding es un movimiento que promueve la alimentación basada en comida real, es decir, alimentos mínimamente procesados o sin procesar. La filosofía de Carlos Ríos tiene mucho que ver con la cocina tradicional, la de la abuela de toda la vida. Asegura que estamos tan acostumbrados a comer ultraprocesados que ya no sabemos encontrarle el gusto a las verduras.
Lo más importante es elegir el tipo de verdura que más te atraiga y entender qué método de preparación va más contigo. Si, por ejemplo, lo que no te gusta de ellas es la textura, puede que sea mejor tomarlas en puré. O si el sabor te parece soso, puedes combinarlas con aceite de oliva, con otros productos como carne, queso o prepararlas en revueltos.
El Realfooding establece que se debe consumir el 90% de comida real y al menos un 50% de origen vegetal. Esto es necesario para que estos alimentos, que son protectores, se incorporen a la dieta y no se sustituyan por otros. Es decir, si comemos demasiada carne, pescado, huevos y poca fruta, estamos generando un desequilibrio que no es del todo saludable. En la jerarquía del Realfooding, lo vegetal debe estar primero y luego el resto de alimentos.

La importancia de la cocina casera
Carlos Ríos insiste en que la cocina se ha ido delegando a la industria, y nos hemos acostumbrado a comprar productos precocinados elaborados con ingredientes insanos. Hemos dejado que otros cocinen por nosotros, no en base a nuestros intereses de salud, sino en base a sus propios intereses.
Hay que recuperar la práctica habitual de combinar los alimentos de comida real con preparaciones fáciles, asequibles y deliciosas. Si no sabes cocinar, caes en tomar lo que cocinan otros, es decir, la industria. Así es cómo se pierde el poder de decidir por tu salud.
Incluso, el microondas puede ser una herramienta muy útil para cocinar comida real que después puede ser incluso refrigerada y calentada de nuevo. Muchas recetas se pueden preparar en el microondas de forma rápida y fácil, una auténtica necesidad para quienes consumen comida real. Esto demuestra que no todo va a ser hacer un guiso de una hora a las 10 de la noche para cenar.
Ultraprocesados vs. Procesados buenos
Los ultraprocesados son malos todos. La propia palabra lo indica: “ultraprocesado” quiere decir que han tenido un procesamiento excesivo en el que se les ha añadido ingredientes insanos. Los buenos procesados son alimentos que han sido procesados pero sin estos ingredientes.
La clave está en mirar el listado de ingredientes de los procesados. Si tú reconoces los ingredientes en el listado, como una lata de sardinas en aceite de oliva, un gazpacho envasado, un hummus, un vasito de arroz listo para el microondas o un bote de tomate frito con aceite de oliva, pues posiblemente sea un buen procesado porque son ingredientes comunes que tú detectas que son saludables.
Carlos Ríos también señala que las palomitas, si se preparan en casa controlando la cantidad de sal y añadiéndoles aceite de oliva o especias, son saludables, ya que al final son maíz, un cereal. El problema es cuando las compramos en el supermercado ya listas para meter en el microondas, con toda esa grasa.
El Matrix del adelgazamiento y los edulcorantes
El Matrix de los ultraprocesados es el entorno que promueve su venta engañando y ganando dinero a costa de la salud. Una vez que estás enfermo o tienes sobrepeso u obesidad, aparece el matrix del adelgazamiento para vender la solución rápida, como métodos a base de suplementos, batidos sustitutivos o incluso fármacos, todos muy rentables para quien los vende.
Carlos Ríos da ejemplos como los negocios de venta de batidos de empresas como Herbalife o Juiceplus, que se basan en la esperanza de la gente por su deseo y frustración al adelgazar. Venden productos que sustituyen su alimentación saludable por batidos que no lo son y que, a mayores, prometen resultados milagrosos.

En cuanto a los edulcorantes, Ríos afirma que no han servido para que la gente gane menos grasa. Lo que está claro es que los edulcorantes no te hacen comer mejor, de hecho, se añaden en comida ultraprocesada que no aporta ningún tipo de vitaminas o nutrientes. Alguien que toma muchos edulcorantes es alguien que come mucha comida basura, aunque estos puedan tener menos calorías. Sin embargo, Ríos aconseja que si quieres dejar los refrescos azucarados, los cambies por refrescos light o bebidas zero para hacer una transición.
Motivación y hábitos saludables
Carlos Ríos dice que muchas veces es la falta de motivación la que hace que dejemos de poner orden en nuestra vida y recurramos a comidas poco saludables. Cada uno tiene que buscar una motivación intrínseca para empezar con este cambio de estilo de vida, ya que nadie te va a obligar a hacerlo y no te saldrá de forma natural.
Es crucial nadar contra corriente, y en este proceso, esa motivación inicial -que pueden ser cuestiones como tu salud o la de tu familia, querer mejorar tu bienestar, tus niveles de energía, prevenir enfermedades e incluso por disfrute- es crucial. Una vez hecho esto, hay que saber que perseverar será difícil porque tampoco podemos dejarnos actuar solo por motivaciones; habrá momentos en los que no estemos motivados, en los que será necesario entender que comer saludable es una carrera a largo plazo que tiene efectos positivos.
Hay diferentes técnicas para motivarse a uno mismo, pero lo más importante es coger el hábito para que luego se convierta en algo intuitivo, como lavarse los dientes antes de dormir o ducharse nada más levantarse de la cama.
Pérdida de grasa y el engaño de la báscula
Carlos Ríos se centra en la pérdida de grasa y no de peso, porque el número de la báscula es el sumatorio de muchas cosas: masa muscular, líquidos, grasa, peso de los órganos. Además, ese número también variará en función de si se tiene el período, porque habrá más retención de líquidos, o de si se tiene estreñimiento.
Es más fácil prevenir el engordar que revertirlo o tratarlo, porque el cuerpo está adaptado para evitar esa pérdida de grasa que hayamos ganado. Esa genética de nuestros antepasados, de nuestros tatarabuelos, la tenemos hoy en un ambiente cargado de ultraprocesados y de muchísima comida. Así, uno acumula grasa, y nuestra genética dificulta el perderla. Esto se produce, sobre todo, si se han hecho dietas que generaron un efecto rebote.
Una persona visiblemente delgada puede presentar características propias de una mala salud, como la grasa visceral. El problema de acumular grasa cerca del hígado, del corazón o del intestino es que te predispone a un mayor riesgo de infarto y de cáncer. Es una grasa metabólicamente más mala que está cerca de los órganos vitales. El hecho de pensar «estoy delgado, no tengo que hacer dieta» no es así.
Versión Completa. Mitos y realidades sobre la alimentación saludable. J.M. Mulet, científico
Antojos y restricciones en la dieta
Para los antojos, Carlos Ríos propone dos estrategias: evitar la exposición y proponer una buena sustitución. No tienes antojos cuando en tu casa no aparecen ultraprocesados ni en tu nevera ni en tu despensa. Cuando te apetezca algo, puedes tener la opción saludable.
En cuanto a las restricciones en la dieta, el Realfooding ya es una restricción que te dice que no debes comer todos los ultraprocesados que quieras de forma diaria y frecuente. Lo que se sabe es que cuanto más restrictiva sea una dieta, a nivel de calorías o de alimentos, mayor impacto fisiológico y mental puede tener en tu cuerpo. Aquí los extremos son malos y hay restricciones que te hacen engordar.
Carlos Ríos insiste en que si una persona tiene mala relación con la comida, no haga dieta. Hay personas que parten de la base de intentar adelgazar y, a nivel cognitivo, ya están mal, por lo que no será momento de buscar una pérdida de grasa, sino de solucionar ese tema de conducta con la alimentación.
| Tipo de Alimento | Descripción | Ejemplos |
|---|---|---|
| Comida Real | Alimentos mínimamente procesados o sin procesar. Base del Realfooding. | Frutas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, carnes, pescados, huevos. |
| Procesados Buenos | Alimentos procesados pero sin ingredientes insanos añadidos. | Lata de sardinas en aceite de oliva, gazpacho envasado, hummus, tomate frito con aceite de oliva. |
| Ultraprocesados | Alimentos con procesamiento excesivo y adición de ingredientes insanos. | Bollería industrial, refrescos azucarados, patatas fritas de bolsa, embutidos procesados. |