Comer sano es uno de los propósitos que siempre tenemos en mente y que, en ocasiones, no llevamos a cabo por las prisas del día a día. Por suerte, poco a poco se han ido diseñando artículos de cocina que ponen las cosas cada vez más fáciles y que permiten cocinar mientras se están realizando otras tareas. Es el caso de las ollas de cocción lenta, una opción asequible y práctica para preparar guisos a la vieja usanza pero con los beneficios de la tecnología actual.
Casi desconocidas en nuestro país hasta hace no tantos años, las ollas de cocción lenta son un electrodoméstico cada vez más común en nuestras cocinas. El boom que despertó la irrupción de las Crock-Pot en España trajo consigo una oferta comercial de estas ollas al que se fueron sumando numerosas marcas, lanzando poco a poco nuevos diseños y mejorando las tecnologías.

¿Qué es una olla de cocción lenta?
Una olla de cocción lenta o slow cooker es una cacerola que se puede conectar a la luz y programar para que la temperatura se mantenga constante. El recipiente para cocinar suele estar revestido con cerámica y se cierra con una tapa de cristal. Este producto, que tiene su origen en los Estados Unidos, permite preparar todo tipo de recetas: guisos de carne o pescado, legumbres, salsas, guarniciones y postres. Solo hay que introducir los alimentos, elegir el tiempo, y dejar que se vayan haciendo poco a poco.
Resumiendo mucho, son aparatos eléctricos que calientan a baja temperatura para alargar la cocción y obtener sabores más intensos y texturas más tiernas. La olla de cocción lenta, o slow cooker, ha revolucionado la cocina en los últimos tiempos por sus numerosas ventajas. Sirven para preparar una gran variedad de recetas, como verduras, legumbres, carne y pescado, bizcochos y pan, yogures, etc. El modo de uso es muy sencillo.
¿Cómo funcionan y qué beneficios aportan?
A través de un soporte con alimentación eléctrica, el recipiente cerámico se enchufa a la corriente y un sistema de resistencias internas hace que se vaya calentando. De esta forma, la temperatura va subiendo de forma gradual hasta un máximo de entre 95 y 100º, lo que permite conservar los nutrientes y aromas de los alimentos tal y como ocurría en la forma de cocinar tradicional. Las ollas se pueden programar y elegir entre dos potencias para que la temperatura final se alcance en menos o más tiempo. Es un producto que se puede introducir en el horno y también desmontar para lavar en el lavavajillas.
OLLA de COCCIÓN LENTA: funcionamiento + 2 RECETAS que se preparan en MENOS DE 10 MINUTOS | Crockpot
Ventajas de las ollas de cocción lenta
- Cocina saludable: Permite cocinar de manera saludable, consiguiendo que los alimentos conserven gran parte de sus nutrientes y sabores.
- Ahorro energético: Con potencias de entre 75 y 210 W, las ollas aseguran un consumo eléctrico bajo. Según los fabricantes, una slow cooker consume entre 75W y 150W en baja temperatura (suele ser 90º), y entre 150W y 350W en alta (suele ser en torno a 120º). La ventaja añadida es que puedes ponerla por la noche sin miedo a que nada se queme y aprovechar así el tramo más económico del precio de la electricidad.
- Programación: Otro beneficio es que se puede programar para encontrar la comida caliente al llegar a casa. Muchas de estas ollas son programables, como la Crock Pot, y permiten hasta 20 horas de cocinado, cocciones largas que suele utilizarse, sobre todo, para hacer caldos de pollo, verduras o pescado.
- Ahorro en la compra: Permite ahorrar en la lista de la compra, ya que se pueden obtener platos exquisitos con cortes de carne más baratos y duros, pues gelatiniza y ablanda las fibras.
- Versatilidad: Una de las ventajas añadidas es que sirven para preparar una gran variedad de recetas, como verduras, legumbres, carne y pescado, bizcochos y pan, yogures, etc.
- Facilidad de uso: Es muy sencilla de utilizar, tanto para los amantes de la cocina como para los que no saben ni freír un huevo.
- Mantenimiento del calor: Una vez que la comida está lista, la mayoría de ollas de cocción lenta ofrecen la opción de mantener la comida caliente hasta el momento de consumirla.

Consejos para el uso seguro de una olla de cocción lenta
Las ollas de cocción lenta son aparatos eléctricos pequeños que se usan sobre el mostrador, cocinan los alimentos lentamente a baja temperatura, generalmente entre 76.7°C y 137.8°C. Para garantizar la seguridad alimentaria, es importante seguir algunas pautas:
- Comience con una cocina limpia, utensilios limpios y un área de trabajo limpia.
- Mantenga los alimentos perecederos refrigerados hasta el momento de su preparación. Si corta la carne y las verduras por adelantado, guárdelas por separado en el refrigerador.
- La olla de cocción lenta puede tardar varias horas en alcanzar una temperatura segura que elimine las bacterias. Siempre descongele la carne o las aves antes de ponerlas en una olla de cocción lenta.
- Elija preparar alimentos con un alto contenido de humedad, como chile, sopa, guiso o salsa para espaguetis. Luego agregue la carne y la cantidad deseada de líquido sugerido en la receta, como caldo, agua o salsa barbacoa.
- La mayoría de las ollas de cocción lenta tienen dos o más configuraciones. Los alimentos tardan diferentes tiempos en cocinarse según la configuración utilizada. Ciertamente, los alimentos se cocinarán más rápido a temperatura alta que a temperatura baja.
- Si es posible, encienda la olla en la configuración más alta durante la primera hora de cocción y luego en la configuración baja o en la configuración requerida en su receta.
- Guarde las sobras en recipientes tapados poco profundos y refrigérelo dentro de las dos horas posteriores a la cocción.
- No se recomienda recalentar las sobras en una olla de cocción lenta. Los alimentos cocinados deben recalentarse en la estufa, en el microondas o en un horno convencional hasta que alcancen los 73.9°C.
¿Qué modelo de olla de cocción lenta elegir?
Hoy en día conviven en el mercado multitud de marcas y versiones de ollas de cocción lenta, pero Crock Pot sigue siendo una de las marcas de referencia en todo el mundo por su historia y calidad. A los modelos manuales iniciales se han unido los digitales, que incorporan un panel más completo y nuevas funciones como las recetas paso a paso. Para facilitar la elección, hemos recopilado cuatro modelos de diversos tamaños y prestaciones para adaptarse a distintas necesidades.
Factores a considerar al elegir una olla de cocción lenta
- Tamaño y capacidad: Es el primer factor a considerar, como en casi todos los aparatos de cocina. Si no tenemos sitio donde colocarla, mal empezamos. Además de tener en cuenta las medidas, su tamaño irá en función de la capacidad. Una olla grande nos dará más juego para cocinar alimentos voluminosos o tener raciones de más para envasar y congelar -es una función muy útil de estas ollas, gran aliada del batch cooking-. Cada fabricante suele indicar el número de raciones aproximado que rinde cada olla, pero se suele recomendar una capacidad de unos 5 litros como media genérica versátil para empezar. Se pueden encontrar desde ollas pequeñas con cabida para 1,5 litros hasta 7,5 litros.
- Materiales: La olla en sí misma donde se cocinan los alimentos puede ser de cerámica refractaria o metálica. Ambos materiales conducen bien el calor, aunque la cerámica tiende a hacerlo de manera más homogénea y también lo conserva mejor.
- Tipo de tapa: La tapa puede ser totalmente opaca, de plástico o metálica, o bien de vidrio transparente. En este caso tendremos la posibilidad de ver el interior de la olla sin necesidad de abrirla, aunque a veces se empañe demasiado por la humedad generada. Generalmente las tapas son totalmente separables del cuerpo de la olla, pero algunos modelos, generalmente más pequeños, la tienen adherida mediante un mecanismo abatible; esto puede ser un poco incómodo para su manejo o limpieza, si bien evita tener que dejarla en otra superficie al abrirla.
- Niveles de potencia y cocción: Lo habitual es que estas ollas ofrezcan dos niveles de potencia o de cocción, con dos temperaturas básicas: baja y alta. Es lo mínimo que podemos pedir a este tipo de ollas y no son muy recomendables los posibles modelos muy básicos que solo presenten un nivel de potencia.
- Programación y funciones adicionales: Puesto que una de sus grandes ventajas es la posibilidad de dejar la olla cocinando mientras nos dedicamos a otros menesteres, para tener la comida lista y caliente justo cuando lo necesitamos, los fabricantes apuestan cada vez más por ollas programables. Las ollas de cocción lenta más tradicionales siguen el modelo básico algo vintage con modo de uso manual; es simple, sencillo, funcional y práctico. Una pantalla básica digital simple nos ayudará a controlar mejor el tiempo de cocción, ya que suele mostrarlo en una cuenta regresiva que podemos reajustar sobre la marcha. Para distinguirse de la competencia -y animarnos a gastar un poco más-, las compañías están renovando el catálogo de ollas de cocción lenta sumando nuevas tecnologías y funcionalidades. Algo muy práctico es el accesorio de remover automáticamente; algunas ollas cuentan con uno o dos mecanismos intercambiables para que la olla remueva, ella sola, la comida periódicamente mientras guisa, logrando mejores resultados sobre todo en modelos más grandes.

Modelos destacados de Crock Pot
Todos estos modelos se pueden adquirir online a través de la tienda especializada Lecuine.
Olla digital Crock Pot 2,4 litros
- Capacidad: 2,4 litros, adecuado para 1 o 2 personas.
- Características: Incluye recetas, programación del tiempo de preparación, dos niveles de potencia, función "mantener caliente".
- Limpieza: Tapa de vidrio apta para lavavajillas, olla también apta para horno y lavavajillas.
- Garantía: Dos años.
- Diseño: Compacto en color negro cromado.
Olla digital Crock Pot 3,5 litros
- Capacidad: 3,5 litros, perfecta para 2 o 3 personas.
- Características: Acabado en gris plata, tiempo de cocción ajustable (30 minutos a 20 horas), dos niveles de potencia, tapadera abatible.
- Panel: Digital y sencillo de utilizar, con recetas programadas e utensilios incluidos.
- Limpieza: Desmontable para un lavado rápido y sencillo.
Olla de cocción lenta Crock Pot 4,7 litros (manual)
- Capacidad: 4,7 litros, recomendada para unas cinco personas.
- Características: Modelo manual original, programable, función para mantener calientes los platos.
- Diseño: Recipiente cerámico con tapa de vidrio.
- Dimensiones y peso: 35 x 31 x 26 centímetros, 5 kilos aproximadamente.
- Oferta: 20 % de descuento, ahorra 19 euros en Lecuine.
Olla ovalada digital Crock Pot 7,5 litros
- Capacidad: 7,5 litros, para diez personas o más.
- Material: Fabricada en acero inoxidable.
- Características: Formato ovalado, dos potencias de calor, panel frontal digital sencillo.
- Limpieza: Apta para horno y lavavajillas.
- Dimensiones y peso: 39 x 38,5 x 23,5 centímetros, 7,58 kilos.
- Uso: Ideal para familias numerosas o visitas.
Otros modelos interesantes en el mercado
- Cecotec Olla de Cocción Lenta 5,5L Chupchup Matic Spatula: Modelo digital con diseño tradicional a un precio asequible.
- Russell Hobbs Olla híbrida de cocción lenta y Sous Vide: Un modelo avanzado que conjuga la cocción lenta a baja temperatura con la técnica sous vide. Permite cocinar en técnica sous vide durante 20 horas, con control de la temperatura hasta 99 horas 59 minutos, y en cocción lenta 20 horas, manteniendo la temperatura caliente hasta 4.