La morcilla es uno de esos placeres humildes de los que tan buenos ejemplos nos brinda la gastronomía española. Este embutido elaborado con sangre de cerdo, cebolla y, en muchos lugares, arroz, no es difícil de cocinar. Pero lograr que quede perfecto, con un exterior crujiente y un interior jugoso, tiene su truco.
La morcilla de Burgos es uno de los embutidos tradicionales más conocidos y populares ya no solo de Burgos sino de todo el territorio español. La morcilla de Burgos es un embutido a base de arroz y sangre de cerdo típica de la gastronomía burgalesa. A los ingredientes mencionados se les añade cebolla, manteca de cerdo, sal, pimienta, pimentón, orégano, y otras especias. Los ingredientes incluyen cebolla, arroz, manteca de cerdo, sal, pimienta molida, pimentón dulce, pimentón picante, sangre de cerdo, tripas (de cerdo). La variedad de Aranda de Duero tradicionalmente utiliza como especias el comino, pimienta negra y un punto de canela. Es la variedad más consumida en el mundo, caracterizada por un fuerte pero cuidado sabor. Se fabrica en las localidades cercanas la ciudad burgalesa. Existen una amplia variedad de tipos, que varían según la localidad.
La morcilla de arroz está mejor frita. La morcilla de Burgos está muy rica frita, y es uno de los aperitivos más típicos que se sirven en los bares y restaurantes de esta ciudad castellanoleonesa. Hoy vamos a conocer los trucos para conseguir la morcilla crujiente por fuera y jugosa por dentro. El aspecto más importante para hacer en casa una morcilla de Burgos frita perfecta es utilizar una morcilla que sea de buena calidad que esté embutida en tripa natural. También es importante cortar la morcilla con un cuchillo que esté bien afilado para no desgarrar la piel.

Preparación de la Morcilla de Arroz Frita
Si hemos comprado la morcilla al vacío es importante abrir el envase 15 minutos antes de cocinarla, para que se airee el embutido. En primer lugar quitamos el cordón y las grapas de la morcilla, que, lógicamente, desechamos. Después, cortamos la morcilla en rodajas no muy gruesas, de en torno a centímetro y medio. Para garantizar una perfecta fritura de la morcilla de Burgos, es importante cortarla en medallones de unos 2 cm de grosor. Si la cortamos más fina, la piel se contrae y se saldrá el relleno, por lo que no os recomiendo hacerlo fino.
En un sartén, calentamos abundante aceite de girasol, mucho mejor para esta receta que el aceite de oliva, pues necesitamos que alcance una mayor temperatura y no de sabor al embutido. Cunado el aceite de girasol esté bien caliente, introducimos las rodajas de morcilla, que debemos freir en torno a minuto y medio por lado. Como en cualquier fritura, es importante no añadir demasiadas rodajas al mismo tiempo. Sabremos que está bien hecha si los granos de arroz están bien tostados y adquieren una tonalidad marrón. Según se vayan haciendo las rodajas de morcilla, las colocamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Servimos inmediatamente.
Otra de las nuevas modalidades de cocción y cocinado es la freidora de aire. La freidora de aire es un electrodoméstico que busca cocinar los alimentos y darle una textura crujiente sin emplear ningún tipo de grasa. Como en otras ocasiones, para garantizar el perfecto cocinado, hay que cortarla morcilla en medallones y retirar la tripa que la envuelve.
Hay quienes rebozan las morcillas en harina, para que no se deshagan, pero si el embutido es bueno y se fríe correctamente es un añadido innecesario, que no aporta nada al resultado final y aumenta innecesariamente las calorías del plato. La mejor recomendación es hacer la morcilla sin nada de aceite en una sartén antiadherente y hacedme caso que sale perfecta. Pon una sartén con medio dedo de aceite de girasol y cuando esté caliente introduce las rodajas de morcilla de Burgos. Ahora ponemos un sartén sin aceite al fuego y colocamos las rodajas por ambos lados un par de minutos.
Cómo freír una morcilla sin que se rompa 👌 Truco de Cocina
Valor Nutricional y Beneficios de la Morcilla
La morcilla tiene fama de indigesta. Pero las buenas, que se distinguen sobre todo por tener un mayor contenido de cebolla, que es su ingrediente principal, no son especialmente pesadas, ni siquiera en lo que respecta a las calorías. Hablamos de en torno a 250 Kcal por 100 g, una cantidad similar a la de la carne de pollo.
La morcilla de Burgos, es un alimento muy rico en hierro, por lo que reduce el riesgo de anemia y ayuda a una pronta recuperación a aquellos que la padecen. A diferencia del hierro que contienen las legumbres y los cereales (hierro no Hemato) el hierro sangíneo que contiene la morcilla de Burgos es de fácil absorción para el organismo. Es un producto muy recomendable para los deportistas que realizan ejercicio de alto rendimiento. Además de las vitaminas A y B12, la mocilla es rica en vintaminas B1,B2, B3, B6, E y ácido fólico.

Versatilidad Culinaria de la Morcilla de Arroz
Una morcilla bien frita es un aperitivo estupendo, pero también nos encanta para desayunar, almorzar o comer, acompañada de un huevo frito o una ensalada y, claro está, un poco de pan. La morcilla de Burgos se ha convertido en un referente de la Gastronomía española mas popular. Un plato que perdura en el tiempo y que se adapta a la cocina mas vanguardistas a través de nuevas texturas.
Recetas Populares con Morcilla de Arroz
- Olla podrida: Uno de los platos emblemáticos de la cocina castellana es la olla podrida. Los amantes del cuchareo quedarán deleitados con este tipo de cocido burgalés. Una receta que se remonta al medievo y se elabora con verduras, legumbres y, por supuesto, morcilla de arroz.
- Empanada de morcilla, manzana y piñones: La empanada es una de las elaboraciones más versátiles que pueden encontrarse en nuestra gastronomía. Aunque son populares las recetas que utilizan carne picada, atún o pisto, prepararla con morcilla es toda una delicia.
- Croquetas de morcilla y cebolla: ¿A quién no le gustan las croquetas? Ya sea para salir del apuro con una receta rápida, o preparar algo que pueda comer todo el mundo, te dejamos una propuesta de lo más interesante.
- Montaditos de morcilla y champiñones: Os presentamos una de las maneras más habituales de comer morcilla de arroz. Esta sencilla tapa, muy común de encontrar en bares de Castilla y León, tiene muchísimas variantes.
- Revuelto de morcilla y pasas: Revueltos se pueden hacer de muchos tipos, pero si quieres aprovechar bien una morcilla de arroz te aconsejamos seguir los pasos de esta receta. ¿El resultado? Un plato tan diferente como exquisito.
- Crema de morcilla de Burgos: Este es el caso de la crema de morcilla de Burgos, el cual se elabora a partir de la morcilla de Burgos tradicional, pelada y hecha puré con leche ó nata. Un untable delicioso, que permite comer tanto en tostada como integrar en otras elaboraciones.
- Tosta de morcilla de Burgos «mas bestia»: De entre todas las todas que se pueden elaborar, te recomendamos que pruebes la tosta de morcilla de Burgos «mas bestia». Para ello necesitaremos una rebanada de pan de semillas y la vamos a tostar en la tostadora o en la sartén. Vamos a cubrir la rebanada con unos pimientos de piquillo, luego colocaremos los medalones de morcilla de Sotopalacios ya fritos y desmenuzados y la terminaremos con 2 huevos pochados encima.
Las croquetas son una especialidad española de lo mas versátil, por eso no puede faltar una croqueta de morcilla de Burgos. El procedimiento es exactamente igual que si se elabora una croqueta de jamón o de pollo. Recomendamos freir con poco aceite la morcilla de arroz ya pelada y desmenuzada, ya que va a soltar algo de grasa y posteriormente, si es necesario, puedes añadir un poco de aceite, en caso de que sea necesario. A la hora de añadir la bechamel, recomendamos elaborarla directamente sobre la morcilla, para corregir un posible exceso de grasa y para acertar con la textura final, haciendo que la morcilla de Burgos esté muy bien integrada.
El potaje de lentejas es un plato muy popular durante los meses más fríos del año. Por lo general se un puchero caldoso con un sofrito de verduras y una carne grasa. Esto hace a la morcilla de Burgos un ingrediente fantástico para este plato.
