La mermelada de tomate confitado es una delicia que transforma cualquier plato en una experiencia gastronómica. Su versatilidad la hace perfecta para acompañar desde canapés hasta pescados, aportando un toque agridulce y aromático que sorprenderá a tu paladar.
No habría imaginado que hacer una mermelada en casa fuera tan fácil. Yo la hago a mi manera, y ni las del comercio están así de buenas. Se acabó comprar mermeladas hechas.

Tipos de Tomate Ideales para la Mermelada
Para hacer la mermelada de tomate casera es preferible utilizar tomates pera, o rama, ya que son más carnosos. Si tienes muchos tomates de huerto, tienes que escaldarlos para quitar la piel y apretarlos bien para quitar el agua. Y ya los troceas sin que queden triturados. Puedes usar tomate natural pero ya triturado, de ese que viene en jugo entero no saldrá bien pues tiene mucha agua.
Si prefieres los tomates cherry, estos son pequeños lujos: dulces, aromáticos y llenos de sabor. Inspirados en la necesidad de dar salida a la producción veraniega, esta receta convierte cualquier plato en un auténtico espectáculo gastronómico. El verano es su momento estelar, cuando es más fácil encontrarlos en abundancia. Por eso aprovecho para confitar al menos un par de kilos y así poder disfrutarlos en cualquier momento del invierno.

Receta Básica de Mermelada de Tomate
La cantidad de esta receta es de 1 kilo de tomates y le corresponden 500 gramos de azúcar.
Ingredientes para 1 kg de tomates
- 1 kg de tomates (pera o rama)
- 500 gramos de azúcar (mitad moreno, mitad blanco)
- Un poco de zumo de limón
- Opcional: una ramita de canela o unos clavos de olor
Preparación:
- Comenzamos pelando los tomates. Una vez estén fríos podemos pasar a pelarlos con mayor facilidad.
- Cortamos en trozos pequeños.
- Pesamos el tomate y ponemos la mitad de su peso en partes iguales de azúcar moreno y blanco.
- Lo ponemos en una cacerola con el zumo de limón a fuego fuerte hasta que empiece a salir una especie de espuma, la quitamos y dejamos cocer a fuego lento unos 20-30 minutos dependiendo de la cantidad de tomate. Pasados los 10 minutos, bajamos el fuego y lo ponemos muy bajito. Dejamos que se vaya cocinando durante al menos tres cuartos de hora o unos cincuenta minutos. Si ves que te queda algo líquida la pones un poco más de tiempo.
- ¡Listo! Ya tenemos nuestra mermelada de tomate casera en sus botes de cristal cerrada de manera hermética.
🍅 Mermelada de tomate casera y muy fácil ESTÁ BUENÍSIMA !!
Consejos para una Mermelada Perfecta
- Para un sabor más intenso, puedes añadir un poco de zumo de limón, una ramita de canela o bien, unos clavos de olor, y así aromatizarla. Si no tienes clavo de olor, no pasa nada, le da un toquecillo especial, pero queda muy rica también sin el clavo.
- Si te gusta más fina, trituráis unos segundos. A mí me gusta encontrar trocitos.
- Si la mermelada queda líquida, puedes escurrir los tomates muy bien antes de cocinar o reducir más tiempo al fuego destapado. También puedes usar latas de tomate natural triturado, yo muchas veces las uso, y no veas qué espesita queda.
- La gelatina se pone ya al final en caliente, hidratada y escurrida ya al final, cuando la tengas hecha, la pones y mezclas 6 segundos a vel.4.
Mermelada de Tomate con Thermomix
Ingredientes:
- 1 kg de tomates naturales triturados
- 500 gramos de azúcar
- Zumo de limón
- 700 gr de agua (para el cesto)
Preparación:
- Para preparar mermelada casera con la Thermomix utilizaremos el cesto e incluiremos en nuestra receta 700 gr de agua.
- Programamos a temperatura varoma, a velocidad 1, durante 4 minutos.
- Pasado el tiempo quitamos la tapa, e introducimos el cesto y colocamos los tomates dentro. Programamos otra vez a temperatura varoma, a velocidad 1, durante 4 minutos.
- Tras ello añadimos el azúcar y programamos durante 45 minutos a velocidad 3, y a 90º de temperatura.
- Si os gusta más fina, trituráis unos segundos.
Mermelada de Tomates Cherry a la Vainilla
Esta confitura de tomates cherry a la vainilla resulta magnífica para untar en unas tostas y añadirles unas lonchas de jamón serrano por encima, aquí el contraste dulce y salado queda perfecto. Los tomates cherrys confitados adquieren un delicado dulzor que se realza con el sabor de la salsa que liberan durante el confitado. Al mezclarse con el resto de los ingredientes y las hierbas aromáticas, se convierte en un auténtico espectáculo de sabores.
Ingredientes:
- Tomates cherrys
- Azúcar
- Agua
- Vaina de vainilla
- Pizca de sal
- Zumo de limón y su corteza (sin parte blanca)
Preparación:
- Comenzar lavando y secando los tomates cherry, seguidamente quitarles el rabito y reservarlos en un bol.
- En una cacerola mezclar el azúcar con el agua, remover y poner la olla a fuego medio a hervir. Se irá formando una especie de jarabe, se sabrá que se ha acabado de hacer cuando midiendo con un termómetro de cocina este alcance una temperatura de unos 116ºC.
- Añadir al almíbar los tomates cherry enteros, la vaina de vainilla abierta longitudinalmente con un corte, una pizca de sal, el zumo de limón y su corteza, sin parte blanca. Cocer durante unos 40 minutos.
- Pasar la confitura por el chino si se quiere sin piel ni pepitas para librarse fácilmente de ellas y que os quede una confitura lisa, brillante y sin tropezones.
- Envasarla en caliente en los botes herméticos llenándolos hasta arriba, cerrarlos y dejarlos enfriar dados la vuelta con la tapa hacia abajo.

Tomates Confitados al Horno o Sin Horno
La cocción al horno a baja temperatura les da un aspecto diferente al clásico tomate asado. Yo desde que los he descubierto preparo a menudo una tanda grande que voy utilizando ahora que las recetas con el buen tiempo son más frescas y ligeras.
Ingredientes para 5 botes de 330 cc:
- 2 kg de tomates cherrys
- Romero, orégano, albahaca, comino y todas aquellas hierbas aromáticas que tengas por casa (frescas o secas)
- 1 chorro Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra molida
- 3 o 4 dientes de ajo con piel y otros tantos sin piel
- 1 chorro de vinagre de manzana o el vinagre que tengas
Preparación al Horno:
- Lavar bien los tomates y escurrirlos.
- Partir los tomates a la mitad (si se ponen enteros conviene darles un pequeño corte para que no exploten con el calor del horno).
- Espolvorear la sal y la pimienta recién molida y los ajos enteros y con piel y los que están sin ella.
- Romper las hierbas aromáticas groseramente con la mano y distribuirlas por toda la superficie.
- Regar con un generoso chorro de aceite de oliva y el vinagre.
- Hornear a 130º durante 100 minutos (si te gustan más secos, los dejas unos minutos más, incluso puedes programar a 200ºC 10 minutos más para que se sequen más, depende de tu horno y de tus gustos).
- Envasa con el líquido que sueltan los tomates durante la cocción.
Preparación sin Horno:
- Poner los tomates partidos a la mitad en una olla o sartén grande.
- Agregar el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta, los ajos enteros con y sin piel, mezclar.
- Agregamos todas las hierbas aromáticas, y volvemos a mezclar bien.
- Encendemos el fuego y lo ponemos alto hasta que la olla tome temperatura, cuando veamos que comienza a chisporrotear, bajamos a medio-bajo y los dejamos hacerse lentamente confitando con tiempo, unos 40 minutos. Los últimos 10 minutos subimos la temperatura a alta para que evapore un poco de líquido y que los veamos bien caramelizados.
- Envasa con el líquido que sueltan los tomates durante la cocción.

Conservación de la Mermelada de Tomate
La mermelada de tomate se puede conservar perfectamente en la nevera durante bastante tiempo. Para una conservación más prolongada, puedes hervir los tarros bien cerrados y limpios, que cubra el agua a las tapas, 25 minutos contando desde que empieza a hervir el agua, y duran años. Si haces este proceso, ya no te hace falta nevera, en la despensa.
Usos Versátiles de la Mermelada de Tomate
La mermelada de tomate es ideal para acompañar multitud de platos, canapés, pizzas, hamburguesas... Con el queso azul la mermelada de tomate va genial y con algún pescado le aporta un toque que os garantizo os encantará. Extender en tostadas, para guisos, canapés, volovanes, con queso de untar, de cabra, cebolla caramelizada.
Me encantan como guarnición de pescados o carnes a la plancha, para completar una tosta, dar un toque especial a la pasta o cubrir una pizza. Sin duda, son una delicia fácil de preparar y que aporta sabor y color a cualquier plato.
