Las acelgas son una verdura con una larga historia y reconocida por sus múltiples beneficios para la salud. Aportan a nuestro organismo ácido fólico, vitaminas, fibra y sales minerales, además de un alto contenido en agua. Integrar las acelgas en nuestra dieta es una excelente manera de llevar una vida sana y equilibrada, gracias a su bajo contenido calórico, pocas grasas y mucha fibra.
Existen numerosas recetas tradicionales que utilizan verduras u hortalizas como ingrediente principal. Una opción deliciosa y fácil de preparar son las acelgas rehogadas con pimientos y cebolla, un verdadero manjar para los amantes de las verduras. Las acelgas quedan tiernas y muy sabrosas, y en conjunto con los demás ingredientes, el plato es una delicia.

Ingredientes para 4 personas
- 1 kg de acelgas
- 3 patatas grandes
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 1 cucharada de postre de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Preparación de las Acelgas Rehogadas con Patatas y Pimentón
1. Cocer las patatas
La forma más práctica, sabrosa y rápida de cocer las patatas es al vapor. Lava las patatas si tienen tierra y colócalas en un estuche para cocinar al vapor en el microondas. Introdúcelo en el microondas a máxima potencia durante 8 minutos. Si al pincharlas con un tenedor notas que están cocidas, ya puedes sacarlas. Si les falta un poco, dales un minuto más y vuelve a probar. Deja el estuche abierto para que se enfríen y resérvalas. Puedes cocerlas también por el clásico método de sumergirlas en agua hirviendo durante unos 20 minutos.

2. Preparar las acelgas
Mientras tanto, pon una olla con abundante agua a fuego alto con una cucharada de postre de sal y espera a que hierva. Córtale a las acelgas el extremo de las pencas (los tallos), es decir, apenas el último centímetro, y divide las acelgas en dos partes: por un lado las pencas y por otro las hojas. Lávalas muy bien con agua fría; lo mejor es dejarlas sumergidas en un recipiente con agua y repasarlas con las manos para eliminar la tierra que puedan llevar. Corta los tallos en trozos y haz lo mismo con las hojas, poniéndolas todas juntas unas encima de otras y cortándolas a la vez.
Cuando el agua esté hirviendo, introduce las pencas y, cuando vuelva a hervir, cuenta 5 minutos. Al cabo de ese tiempo, introduce también las hojas de las acelgas y cuenta 5 minutos más. Ya tienes las acelgas cocidas, así que vierte todo el contenido de la olla en un escurridor y deja que escurran bien todo el agua.
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3. Preparar el sofrito
Pela las patatas, córtalas por la mitad, cada mitad de nuevo por la mitad y en rodajas. También hay quien las cocina para esta receta chafándolas un poco con un tenedor, como si fuera a hacer un puré pero desmigándolas solo un poco. Pela los dientes de ajo y córtalos en rodajas finas. Pela la cebolla y pícala finita. Si vas a utilizar ajos tiernos, quítale las raíces y solo la parte más seca de la zona verde, retira la capa más externa y córtalos en rodajas finas.
En una sartén con un poco de aceite y a fuego medio, echa los ajos y la cebolla o los ajos tiernos junto con un poco de sal y cocínalos hasta que empiecen a dorarse.

4. Unir los ingredientes
A continuación, añade las patatas y el pimentón, mézclalas bien y cocina 2 minutos, evitando que el fuego esté fuerte para que el pimentón no se queme, ya que amargaría el plato. Incorpora las acelgas junto con un poco de sal y revuélvelo todo bien. Baja el fuego para que esté flojito y cocínalo todo junto durante 5 minutos o hasta que esté a tu gusto. Pruébalo de sal por si tienes que rectificar.
Consejos y Variaciones
- Cuando eches el pimentón, procura que el fuego no esté fuerte para que no se queme y no amargue el plato.
- En vez de pimentón, se puede aromatizar con otras especias como el comino, el curry o la pimienta negra, y con hierbas como el tomillo, el romero o el orégano.
- También es muy típico añadir un chorrito de vinagre de vino blanco al sofrito cuando ya está listo, justo antes de incorporar el pimentón y las patatas.
- Si quieres completar aún más el plato, te recomiendo preparar unos huevos fritos o a la plancha y un poco de jamón serrano y, cuando ya tengas las acelgas con patatas presentadas en una fuente, poner por encima los huevos y el jamón. Es una versión más ligera e igualmente deliciosa de los clásicos huevos rotos o huevos estrellados.

Sugerencias de Servicio y Almacenamiento
Estas acelgas rehogadas están buenísimas y se pueden preparar de forma sencilla. Se pueden comer calientes o frías y siempre están riquísimas. Es una receta que se puede preparar en el momento o bien con unas horas de antelación y calentarla justo antes de servirla. No te recomiendo guardarla demasiado en la nevera y sobre todo no congelarla, ya que las patatas no se llevan muy bien con el frío, aunque si te sobra o si lo tienes que preparar con antelación puedes dejarla sin problemas hasta 2 días en la nevera.
Casi siempre que las preparo las tomo como plato único, ya sea en la comida o sobre todo en la cena, pero también me parece que es una guarnición fantástica para platos de carne o pescado, ya que la combinación de verduras y patatas les va fenomenal. Las acelgas y las patatas quedan tiernas y sabrosas, y el puntito que les da el pimentón y el sofrito hace que estén de auténtico… ¡escándalo!