Nantes, la antigua capital de Bretaña, es un paraíso para los amantes de la gastronomía, y sus creperías son una parte esencial de esta experiencia culinaria. Si bien es cierto que hay excelentes bistrós como Le Bistro des Enfants Nantais, con su comida exquisita y servicio cercano, es en las creperías donde se puede disfrutar de una de las especialidades más famosas de la región: el crepe bretón.
La Esencia del Crepe Bretón
El famoso crepe bretón es una de las especialidades culinarias de Nantes. Pueden ser dulces, y entonces se hacen con trigo, o saladas, en cuyo caso estarían hechas con alforfón (trigo sarraceno). A estos últimos se les llama «galettes». Esto es algo de lo que os daréis cuenta al instante cuando estéis paseando por las calles de la ciudad, especialmente las del barrio de Bouffay: hay muchas creperías en Nantes.
Las «galettes» se hacen con harina de trigo sarraceno, que le da una textura, un sabor y un color característico. Como seguro sabéis, las crêpes son originarias de la Bretaña francesa. Se rellenan tanto con salados como con dulces. La bebida típica de esta zona es la sidra de manzana, y al hablar de postre, es imprescindible probar y repetir hasta la saciedad, el caramelo a la flor de sal (caramel au beurre salé).

Creperías Destacadas en Nantes
Grand-mère Augustine: Tradición y Sabor
Grand-mère Augustine es una crepería muy valorada por su buena relación calidad-precio, con menús de mediodía a 8 € que incluyen todo lo que se puede esperar de una comida en una crepería: un crepe salado, un crepe dulce y un «bolée» de sidra. Los crepes son bastante copiosos y el ambiente es muy acogedor, con esa enorme pared de piedra donde todo el mundo se divierte dejando una moneda. En cuanto al personal, es siempre amable. Esta crepería está situada muy cerca del Castillo de los Duques de Bretaña, en una de las calles cercanas a la oficina de turismo, a la Catedral y al Ayuntamiento.

Le Coin des crêpes: Calidad Bio y Productos Locales
Le Coin des crêpes es una buena crepería cerca del Cours des 50 otages, una de las principales arterias de la ciudad. Se distingue de los demás lugares porque sus productos son bio, locales y de calidad. Se utilizan en sus crepes, pero también tienen productos a la venta para cualquiera que quiera llevarse un pedazo de Bretaña a casa (confitura, zumo de manzana, etc.). Es uno de los últimos sitios que hemos descubierto y nos ha conquistado desde el primer momento. Se come muy bien, con «galettes» copiosas y recetas originales. Otra de las cosas que nos gustan de esta crepería es la decoración escandinava que juega con los personajes del lobo y el ciervo.
Crepes caseros perfectos (receta fácil paso a paso)
Ker Juliette: Crepes al Estilo Fast-Food
Ker Juliette tiene un concepto diferente al de la crepería tradicional, pero que puede ser tu salvación si necesitas picar algo o tienes unas ganas horribles de comerte una «galette». A medio camino entre un establecimiento de comida rápida y una crepería, lo que Ker Juliette te propone es hacer una comida rápida a un precio más que correcto. A mediodía, no tienen servicio de mesa, sino en la barra, como en los fast-food.

Un Consejo para Apreciar la Calidad
Para mí, la calidad de una buena crepería se define por su «beurre-sucre», uno de los crepes dulces más clásicos.
Experiencias Gastronómicas Adicionales en Nantes
Si bien las creperías son un punto fuerte, Nantes ofrece otras joyas culinarias. El bistró Le Bistro des Enfants Nantais es un gran lugar para comer, con excelente comida y bebida. Ha recibido la calificación máxima de 5 en 834 reseñas, de las cuales 679 son excelentes y 108 muy buenas. Si buscas una comida deliciosa y un vino de alta calidad, este es el lugar perfecto. Nuestra primera experiencia con la comida de Nantes fue en este pequeño pero encantador bistro. La comida es exquisita y casera, y el servicio muy muy cercano y agradable. Ha sido una experiencia increíble. Habíamos leído buenísimas opiniones y no nos ha decepcionado. El lugar, no muy grande pero acogedor, la atención del servicio excepcional, la comida riquísima. En definitiva, un magnífico lugar en el que darte un pequeño homenaje de comida francesa.

En este bistró, puedes encontrar de entrante, un huevo cocotte con chorizo fuerte de sabor. Como plato principal, el favorito del mercado: un jarrete de cordero cocinado a fuego lento durante seis horas. O los riñones de ternera, acompañados de una salsa casera sutilmente elaborada: un equilibrio perfecto entre vino y cítricos. Y el café gourmet es simplemente excepcional: roca de coco, fondant de chocolate, panna cotta, galletas y una tarta de merengue de limón reinterpretada... Todo es de primera calidad: desde los platos hasta las verduras y las salsas, nada se deja al azar. Un pequeño consejo: ¡recuerde reservar! En resumen, un lugar para recordar si está de paso por Nantes.