¡Os mostramos todos los secretos para preparar la masa para freír! Una preparación que no puede faltar en vuestro cuaderno de recetas. Es una elaboración sencilla que permite obtener una capa crujiente, ideal para acompañar diversos ingredientes o disfrutarla sola. En esta guía, nos enfocaremos en la receta de tortas de pan fritas, una delicia que resulta increíblemente apetitosa.

Ingredientes necesarios
Para preparar 8 tortas de pan fritas, necesitaremos los siguientes ingredientes:
- 200 g de harina de fuerza (W=200).
- 125 g de agua.
- 4 g de levadura fresca o 1,3 g de levadura seca.
- 15 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
- 3,5 g de sal.
- 1/2 litro de aceite de oliva suave para freír.
Elaboración de la masa
En un bol amplio, añadimos la harina junto con el agua y la levadura desmigada. Comenzamos a mezclar con las manos hasta lograr una masa, más o menos, homogénea. En mi caso, prefiero añadir el agua poco a poco para controlar mejor la hidratación final. Incorporamos la sal y continuamos amasando para lograr una masa amalgamada.
Pasamos la masa a una superficie de trabajo limpia y amasamos hasta lograr un gluten medianamente desarrollado. En ese momento, comenzamos a incorporar la mantequilla poco a poco, esperando a que se integre por completo antes de añadir más cantidad. Una vez integrada, amasamos hasta lograr una masa bien desarrollada. Boleamos la pieza, la introducimos en un bol cubierto con film y dejamos que crezca hasta casi triplicar su volumen (aproximadamente 2 horas y 20 minutos a 24ºC).
Proceso Amasado a Mano
Formado y fritura
Volcamos la masa sobre una superficie limpia y desgasificamos con suavidad. Dividimos la masa en 8 piezas de 40 g aproximadamente, boleamos y dejamos reposar cubiertas con film durante 20 minutos. Para freír, añadimos el aceite de oliva en un cazo a calor medio-alto, buscando alcanzar unos 180º-185ºC.
Cogemos una de las piezas, aplanamos con la palma de la mano y estiramos con un rodillo hasta alcanzar un diámetro de unos 10 cm. Introducimos en el aceite caliente y observaremos que la masa crece y sufla muy deprisa. Una vez dorada, retiramos con pinzas y colocamos sobre un tazón forrado con papel absorbente.

Consejos para un resultado perfecto
Es importante desarrollar bien el gluten para obtener un buen resultado cuando las freímos. Recordad que la cantidad final de agua puede variar según la capacidad de absorción de la harina. Si el aceite no tiene la temperatura adecuada, la masa se hundirá, tardará en crecer y cogerá demasiado aceite. Lo ideal es consumirlas en el mismo momento que las freímos, ya que es una elaboración que no aguanta bien de un día para otro.