Los crêpes son una de las recetas más populares de la cocina francesa. Se trata de unas tortitas finas y ligeras que se pueden rellenar con infinidad de ingredientes. Se elaboran con una masa de harina de trigo, huevo y leche, se cuajan en una sartén o plancha y se rellenan. La masa es igual para casi todos, salvo algunas opciones que permiten sustituir la harina de trigo por harina de trigo sarraceno para incluir a intolerantes al gluten.
Los crêpes se pueden comer tanto como desayuno, merienda o postre, como plato principal o entrante. Todo depende del tipo de relleno que elijas. Son un plato muy versátil que se adapta a todos los gustos y ocasiones.

Cómo preparar crepes
Aprender a hacer crêpes es muy, muy sencillo: solo hay que batir los ingredientes y dejar reposar la masa. En el tiempo de reposo, será el momento de preparar el relleno. Por último, iremos haciendo los crêpes, uno a uno, en una sartén antiadherente y los rellenaremos para servir aún calientes.
Para la masa, mezcla bien el huevo, la leche, la harina, el azúcar y la sal hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. Puedes usar una batidora eléctrica. Calienta una sartén y engrasa con una pizca de mantequilla. Echa un par de cucharadas de masa y, cuando se empiece a secar por la parte superior, da la vuelta con cuidado. Normalmente el primer crêpe no sale bien, queda grueso, roto y mal cocido. Espera a que se haga bien, pasa por toda la sartén, retira y desecha. No hace falta que vuelvas a engrasar la sartén.
Consejos para preparar y servir crepes:
- Prepara los crêpes en el momento de comerlos, así estarán en su punto.
- Si son demasiados, puedes congelarlos. Coloca sobre una bandeja, uno junto a otro. Cuando estén fríos, apila con un trozo de papel de horno entre uno y otro.
- Los crêpes se pueden rellenar de mil y un ingredientes.
Cómo hacer crepes caseros finos y tiernos
Rellenos dulces para crêpes
Los rellenos dulces para crêpes son los más habituales y los que más gustan a los niños. ¡Hay vida más allá del azúcar, el chocolate o la mermelada! Te recomiendo sobre todo incorporar fruta fresca al típico crep de chocolate, o incluso usar solo fruta y un poco de miel para hacer un delicioso crep dulce no muy calórico. Algunas frutas que combinan muy bien con los crepes son la manzana al horno, el plátano, melocotón, fresas, etc. También podemos acompañar la fruta con un poco de yogur o también con mermelada.
Puedes usar frutas frescas o en almíbar, chocolate, mermelada, crema pastelera, nata montada, caramelo, miel, queso crema, helado o lo que se te ocurra.

Ideas de rellenos dulces:
- Crêpe de chocolate y plátano: un clásico que nunca falla. Solo tienes que untar el crêpe con chocolate fundido (puede ser negro, con leche o blanco) y poner unas rodajas de plátano por encima. Puedes añadir un poco de nata montada si quieres.
- Crêpe de manzana y canela: una opción ideal para el otoño o el invierno. Corta una manzana en trozos pequeños y cocínala en una sartén con un poco de mantequilla, azúcar y canela hasta que esté tierna. Rellena el crêpe con la mezcla y espolvorea más canela por encima.
- Crêpe de fresa y queso crema: una combinación fresca y ligera. Unta el crêpe con queso crema (puede ser tipo Philadelphia o mascarpone) y pon unas fresas lavadas y cortadas por encima. Puedes añadir un poco de miel o sirope de fresa si quieres.
- Crêpe de Nutella y frutos secos: una opción para los más golosos. Unta el crêpe con Nutella (o cualquier otra crema de cacao y avellanas) y esparce unos frutos secos picados por encima (pueden ser almendras, nueces, pistachos o lo que prefieras). Puedes añadir un poco de coco rallado si quieres.
- Crepes de dulce de leche: Esta receta de crêpes de dulce de leche es una delicia para el paladar.
- Helado: una opción sencilla y refrescante.
Rellenos salados para crêpes
Los rellenos salados para crêpes son una forma original y divertida de comer verduras, queso, carne, pescado o lo que más te guste. Podemos usar algunos rellenos habituales como el queso, el pollo, el jamón, la tortilla o los champiñones. Puedes usar salsa bechamel, tomate, queso rallado, hierbas aromáticas o especias para darles más sabor.

Ideas de rellenos salados:
- Crêpe de espinacas y queso: un relleno sencillo y nutritivo. Saltea unas espinacas frescas o congeladas en una sartén con un poco de aceite, sal y nuez moscada. Rellena el crêpe con las espinacas y queso rallado (puede ser mozzarella, emmental o el que más te guste). Gratina el crêpe en el horno hasta que el queso se funda.
- Crêpe de pollo y champiñones: un relleno sabroso y completo. Corta unas pechugas de pollo en trozos pequeños y cocínalas en una sartén con un poco de aceite, sal y pimienta. Añade unos champiñones laminados y saltea todo junto hasta que estén tiernos. Rellena el crêpe con la mezcla y cubre con salsa bechamel. Gratina el crêpe en el horno hasta que se dore.
- Crêpe de salmón y queso crema: un relleno delicado y elegante. Unta el crêpe con queso crema (puede ser tipo Philadelphia o mascarpone) y pon unas lonchas de salmón ahumado por encima. Añade unas alcaparras o unas tiras de pepino si quieres. Enrolla el crêpe y córtalo en trozos pequeños. Puedes servirlo frío o caliente.
- Crêpe de jamón y queso: un relleno clásico e infalible. Pon unas lonchas de jamón cocido o serrano sobre el crêpe y queso rallado (puede ser mozzarella, emmental o el que más te guste). Enrolla el crêpe y córtalo en trozos pequeños. Puedes servirlo frío o caliente.
- Crêpes de setas, rúcula y jamón: una combinación exquisita para los amantes de los sabores intensos.
- Crêpes de sobrasada, queso y miel: una propuesta original que mezcla dulce y salado.
- Jambon et fromage: uno de los más clásicos que suelen servirnos en Francia, a veces, con un huevo de por medio.
- Crêpe gratinado en el horno con muchas verduras y salsa de tomate: una opción completa y deliciosa.