Este popular guiso de la Axarquía malagueña utiliza como base la calabaza, ingrediente básico de la gastronomía popular de muchos pueblos. Es una receta típica de la Axarquía, más concretamente de Vélez-Málaga, que se presenta como un plato sencillo, muy sabroso y sano. Se trata de una de esas recetas marengas, creadas por las sabias manos de nuestras madres y abuelas, comidas auténticas de subsistencias, nacidas de la necesidad, de la penuria y la humildad.

Ingredientes y preparación tradicional
Para comenzar, es habitual realizar un sofrito con la cebolla, los ajos, el tomate y un poco de AOVE. Se limpia y pica la calabaza para poner a cocer; es mejor cortarla en trozos pequeños para que se deshaga antes. Se pone en la olla a cocer con agua, sal y las hojas de laurel.
Mientras tanto, se fríen en la sartén los ajos, las almendras y la rebanada de pan hasta que estén dorados y crujientes. Cuando esté bien frito, se pasa al mortero para majarlo y se añade el comino, pimienta en grano, orégano y pimentón. Este "majaíllo" es fundamental para aportar profundidad al sabor del guiso.

El toque marinero del plato
En la sartén con el resto de aceite se fríe el pimiento picado y cuando esté, se añade el tomate. Se fríe bien, se añade el vino y se deja reducir. En algunas versiones, se añade el bacalao y se hace a fuego muy suave para que suelte su grasa. Cuando la calabaza esté casi cocida, se añaden las almejas, se tapa y se espera a que se abran.
Receta de CALABAZA GUISADA, muy sabrosa!
Pasos clave para un resultado perfecto:
- Comenzar lavando y sumergiendo las almejas en un recipiente con agua y sal para que suelten toda la arena.
- Hacer un sofrito con dos dientes de ajo, la cebolla y el pimiento finamente picados.
- Cuando la calabaza esté casi toda deshecha, añadir el sofrito y mover muy bien para que se integre todo.
- Agregar las almejas y, opcionalmente, unos langostinos para enriquecer el sabor del mar.
- Terminar agregando el "majaíllo" preparado anteriormente.
Esta hortaliza de otoño, de la familia de las bayas, tiene muchas vitaminas y minerales, es baja en calorías, diurética, alta en contenido de fibra y tiene un índice glucémico bajo. Al servirlo, se recomienda dejarlo reposar un ratito, añadir un poco de pimienta negra molida y probar para rectificar de sal en caso necesario. Servimos calentito este deleite para el paladar más exigente.