Los frijoles negros, también conocidos como frijoles de tortuga, son una opción saludable, deliciosa y económica. Del tamaño de un guisante y de forma ovalada, tienen una piel negra satinada y brillante, y son particulares por su centro blanco. Se disfrutan en muchas culturas de todo el mundo, asociándose particularmente con la cocina latinoamericana, aunque pueden complementar alimentos de muchos lugares.
El nombre científico de los frijoles negros es Phaseolus vulgaris, una clasificación que se comparte con muchas otras variedades populares de frijoles, como los frijoles pintos y los frijoles blancos. La historia de los frijoles negros es antigua, con su primera aparición que se remonta a más de 7.000 años en la región de América del Sur. Se cultivan fácilmente en climas cálidos y se conservan bien, por lo que rápidamente se convirtieron en una parte integral de la dieta sudamericana.

El sabor de los frijoles negros es contundente y carnoso, a veces comparado con los champiñones por su calidad terrosa y abundante. Las cáscaras negras que recubren al frijol concentran el sabor y el valor nutricional. Al igual que otras legumbres, los frijoles negros tienen un gran potencial nutricional.
Valor Nutricional y Beneficios para la Salud
Los frijoles negros son muy ricos en fibra, folato, proteínas de origen vegetal, antioxidantes y vitamina B, junto con muchas otras vitaminas y minerales. Cuando se combinan con granos enteros como el arroz integral, los frijoles negros forman una proteína completa, siendo por ello comúnmente incluidos en la alimentación vegana y vegetariana. Además, son naturalmente libres de gluten.
Te sorprenderá saber que los frijoles negros son tan azules que parecen negros. Están llenos de antocianinas, un poderoso grupo de flavanoides que también hace que los arándanos, la col morada y las cebollas rojas sean tan nutritivos. Los frijoles negros tienen una fibra dietética llamada almidón resistente que no se descompone en el intestino delgado, lo que favorece la fermentación y hace el intestino más saludable al producir ácidos grasos de cadena corta, entre otros beneficios, de acuerdo con estudios publicados.

Beneficios Clave:
- Libres de Gluten: Los frijoles negros no contienen trigo, cebada ni centeno, los granos que normalmente contienen gluten. Son una excelente opción para personas con celiaquía o sensibilidad al gluten.
- Salud Cardiovascular: La fibra dietética de los frijoles negros puede tener un impacto positivo en la salud del corazón al ayudar a reducir el colesterol.
- Control de Azúcar en Sangre: Los frijoles negros tienen un índice glucémico bajo, lo que puede ayudar a mantener el nivel de azúcar en sangre en un rango esperado, siendo un buen alimento para personas con diabetes.
- Potencial Anticancerígeno: Aunque no existe un alimento mágico contra el cáncer, los frijoles negros pueden ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon.
- Fuente de Proteínas y Fibra: Son una buena fuente de proteína vegetal (aproximadamente 15.2 gramos por taza) y una excelente fuente de fibra dietética (aproximadamente 15 gramos por taza).
- Ricos en Minerales: Aportan hierro (alrededor de 3.6 mg por taza), potasio (aproximadamente 611 mg por taza), magnesio y calcio.
Consideraciones Dietéticas
Si bien los frijoles negros son nutritivos y libres de gluten, es importante considerar otros aspectos dietéticos:
- No son bajos en FODMAP: Los frijoles negros son altos en FODMAP, lo que puede causar molestias digestivas en personas sensibles, especialmente aquellas con síndrome del intestino irritable. Una sola taza puede superar el límite diario recomendado.
- Contenido de Carbohidratos: Son ricos en carbohidratos, con una porción de 1 taza aportando aproximadamente 40 gramos de carbohidratos. Por ello, en dietas como la cetogénica o Atkins, deben consumirse con moderación y en fases posteriores.
- Contenido de Sodio: El contenido de sodio puede variar. Los frijoles enlatados a menudo contienen sodio añadido, promediando alrededor de 480 mg por taza.
- No son altos en purinas: No se consideran altos en purinas, que son sustancias que el cuerpo convierte en ácido úrico.
- Contienen lectinas: Sí, los frijoles negros crudos contienen lectinas, en particular la fitohemaglutinina. Sin embargo, la cocción adecuada reduce significativamente su contenido.
- Contienen oxalatos: Contienen oxalatos, pero no se consideran un alimento alto en ellos.

Preparación y Versatilidad Culinaria
Hay muchas maneras deliciosas de disfrutar los frijoles negros. Funcionan como plato principal o como guarnición, siendo parte de burritos, ensaladas, hamburguesas y mucho más. Su versatilidad permite disfrutarlos a cualquier hora del día.
Recetas Destacadas:
- Frijoles Refritos: Una preparación clásica que se puede hacer en olla a presión o cocción lenta. Se lavan, se cuecen con laurel y se machacan hasta obtener una textura suave. Se pueden añadir especias y hierbas para realzar el sabor.
- Guiso de Frijoles Negros con Carnes: Una receta más elaborada que incluye chorizo criollo, lomo de cerdo, panceta y costilla de cerdo. Las carnes se sofríen y luego se cuecen junto con los frijoles, verduras y condimentos.
- Nachos con Carne y Frijoles: Una opción rápida y sabrosa donde los frijoles se integran en la preparación de la carne picada, servidos sobre nachos con pico de gallo y queso.
- Frijoles Negros Guisados con Verduras: Una versión vegetariana donde los frijoles se cuecen lentamente con cebolla, ajo, pimientos, comino y orégano, resultando en un plato reconfortante y lleno de sabor.
COMO PREPARAR UNOS DELICIOSOS FRIJOLES NEGROS
Al cocinar los frijoles negros secos desde cero, se tiene la oportunidad de añadir sabor con especias, ajo y aromáticas. Se pueden controlar la cocción para obtener la textura deseada, ya sea para ensaladas o burritos. Cocinar frijoles secos en casa requiere tiempo y paciencia, cociendo a fuego lento hasta que estén tiernos, por aproximadamente 90 a 120 minutos. El remojo previo durante la noche puede ayudar a mejorar la digestibilidad y reducir el tiempo de cocción.
Los frijoles negros enlatados, como los de GOYA®, son una opción conveniente que ya vienen cocidos y listos para usar. Estos productos son ganadores del premio ChefsBest® Excellence Award por su calidad, son bajos en grasa, sin grasas saturadas, sin colesterol y, lo más importante, sin gluten.
