La sabiduría del refrán: "Los duelos con pan son menos" y su profundo significado

La expresión popular "Los duelos con pan son menos" es un dicho castellano antiguo que se ha transmitido de generación en generación, llegando incluso a escucharse en Canarias y en algunos países de América.

Este refrán afirma que cualquier dolor o adversidad es más llevadera y soportable si hay bienes materiales, especialmente alimento. La pena se alivia cuando se cuenta con el sustento necesario. Es un dicho que se utiliza para indicar que si estamos provistos de alimentos es más llevadero afrontar las adversidades.

Una cesta de pan recién horneado

Orígenes y variantes del refrán

Este refrán tiene sus raíces en el siglo XVI y ha sido documentado por diversas autoridades a lo largo de la historia. Se conocen al menos tres variantes de este refrán:

  • "Los duelos con pan son buenos"
  • "Los duelos con pan son menos"
  • "Todos los duelos con pan son buenos"

El "pan", en sentido estricto, tiene el significado de alimento y sustento diario. En sentido lato, puede hacer referencia a cualquier necesidad material y primaria a satisfacer.

Presencia en la literatura clásica

La importancia de este refrán se ve reflejada en su aparición en obras cumbre de la literatura española. Mateo Alemán lo incluye en su "Primera parte de Guzmán de Alfarache" (1599), donde se lee: «El día primero sentí mucho, aunque más el segundo, porque creció el cuidado y llovió sobre mojado. Había de comer y comía, que los duelos con pan son menos. Bueno es tener padre, bueno es tener madre; pero el comer todo lo rapa».

Asimismo, en "El Quijote" de Miguel de Cervantes, encontramos variantes como "Los duelos con pan son menos" (Q, II-XIII) y "todos los duelos con pan son buenos" (Q, II- LV). Incluso el personaje Sancho Panza, conocido por su sabiduría popular y su apego a la comida, pudo haberlo dicho pensando más en el comer que en el verdadero significado del refrán.

Sancho Panza comiendo pan

Contexto histórico y cultural

En algunos pueblos era común que los parientes más allegados del difunto, durante los días cercanos a la muerte y hasta el funeral, se ganaran los favores de otros familiares y vecinos que les llevaban comida diariamente.

En algunas localidades de Gran Canaria, al menos hasta el siglo pasado, existía la costumbre de ofrecer donaciones de alimentos, como grano, gofio, azúcar y café, e incluso tela negra para el luto o dinero, al cónyuge viudo o a otros familiares cercanos tras el fallecimiento de un vecino. Estos dones eran "devueltos" en ocasiones de otra muerte, enfermedad o casamiento de una hija. Este gesto solidario, que no es exclusivo de la sociedad canaria, son vestigios de una forma incipiente de mutualismo asistencial, presente en las comunidades humanas organizadas desde la Antigüedad.

Esta costumbre ha sobrevivido en algunos pueblos del Archipiélago con prácticas concretas, como hacerle "una compra" a la viuda y llevársela el día de la "visita" que se efectúa en las semanas siguientes al fallecimiento del marido. O, de forma más simbólica, todavía hoy se ofrecen paquetes de café, azúcar, galletas u otros productos que llevan las vecinas, amigas y familiares como obsequio a la viuda cuando van a "acompañar" en los días sucesivos al funeral.

¿Por qué es costumbre o tradición, dar de comer en los funerales?

Fundamento neurofisiológico del refrán

La tradición popular constata aquí un hecho cierto que se fundamenta en razones neurofisiológicas y que explican la relación entre el proceso digestivo y la sensación de bienestar. ¿Quién no ha escuchado decir a su abuela o a su madre que «las penas con pan son menos»?

Cuando comemos pan, nuestro organismo libera unas hormonas llamadas endorfinas, que nos dan una sensación de bienestar. El pan, como carbohidrato, nos llena de energía. Una vez dentro de nuestro cuerpo, el pan se convierte en glucosa y esta permite una descarga de endorfinas, lo cual se traduce en una sensación de saciedad que provoca un estado de satisfacción. Las endorfinas son responsables de que el individuo se sienta bien, predispuesto al buen humor y que reducen el estrés y la ansiedad, entre otros beneficios.

Así, este refrán se sigue empleando para expresar que las situaciones de dolor o aflicción, como la pérdida de un ser querido o cualquier otra circunstancia que nos apene, son más llevaderas cuando se afrontan con el estómago lleno, es decir, cuando el individuo se siente saciado. El refrán nos recuerda, pues, que conviene no desatender la satisfacción de una necesidad primaria cual es el comer, que acaso ayuda a mejorar el ánimo y el humor ante la tristeza.

Representación de la liberación de endorfinas al comer

El pan como vínculo social y de solidaridad

El pan es el vínculo social de la solidaridad y el acompañamiento. En este sentido, la adversidad es más llevadera y soportable si hay bienes materiales.

Desde Horno Al-Madain, empresa creada en 2004 por profesionales con más de 30 años de experiencia en el sector panadero, elaboran el mejor pan para que, con pan, tengamos todos menos penas.

tags: #los #duelos #con #pan #son #menos