El Lisado de Fermento de Lactobacillus: Propiedades, Beneficios y Usos en Cuidado de la Piel y Agricultura

En el campo en rápida evolución del cuidado de la piel, mantener la salud cutánea ya no se trata únicamente de tratamientos químicos externos, sino que se centra cada vez más en el equilibrio del microbioma interno. El microbioma de la piel, compuesto por miles de millones de microorganismos, interactúa con las células cutáneas para mantener la función de barrera, la regulación inmunológica y los mecanismos antienvejecimiento.

Durante años se ha hablado del Lactobacillus en el contexto de la salud intestinal, los yogures y los probióticos humanos. Pero eso es solo una parte del relato. Hoy, gracias a una nueva generación de estudios aplicados y protocolos técnicos en campo, estas bacterias ácido lácticas (LAB) se posicionan como aliadas estratégicas en agricultura profesional, tanto en cultivos intensivos como extensivos.

En los últimos años, el fermento de lactobacilos, como ingrediente "postbiótico", ha surgido como un enfoque vanguardista en el cuidado de la piel debido a su multieficacia, seguridad y estabilidad.

¿Qué son los Lactobacillus y su Fermento?

Existen activos que por sus propiedades se convierten en tendencia para el cuidado de la piel. Con la investigación y la evolución de las fórmulas, estos pasan poco a poco ser protagonistas y los encontramos en cada vez más productos de skincare. Pero ¿realmente qué son los lactobacillus y cómo funcionan?

Los podemos encontrar en productos de alimentación, pero también forman parte de las rutinas de cosmética. En primer lugar, debemos de saber qué son realmente los lactobacillus. Eduardo Senante explica que es importante matizar que «a nivel generalista no se pueden utilizar ingredientes vivos en skincare, por lo que, cuando hablamos de lactobacillus, normalmente se habla de fermento de lactobacillus».

El fermento de lactobacilos es una colección de productos metabólicos obtenidos mediante la fermentación controlada de cepas específicas de bacterias lácticas, que incluyen ácidos orgánicos, péptidos antimicrobianos, vesículas extracelulares y otros componentes funcionales. No solo exhibe propiedades prebióticas que optimizan el entorno de la flora cutánea, sino que también proporciona múltiples beneficios activos como efectos antiinflamatorios, reparadores y antioxidantes. En comparación con los preparados bacterianos vivos tradicionales, los productos fermentados son estables, fáciles de preservar y evitan los riesgos inmunológicos potenciales asociados con las bacterias vivas.

Considera la farmacéutica Belén Acero que «en dermocosmética se utilizan sus derivados como lisados y fermentos, que actúan como probióticos o postbióticos de la piel», destacando Paula Rodríguez de Planet Skin que «son capaces de fortalecer el microbioma cutáneo, esa barrera natural que protege la piel de agresores externos como la contaminación o los rayos UV». Menciona también que «su acción se centra en equilibrar las bacterias buenas y mantener la salud de la piel en general».

En agricultura, cuando hablamos de Lactobacillus, en realidad estamos hablando de un grupo de bacterias fermentativas: microorganismos que convierten azúcares en ácidos orgánicos y cambian el entorno (pH, competencia microbiana y estabilidad del proceso). Esa es la lógica técnica detrás de su uso: no “matan por fuerza bruta”, sino que rediseñan el escenario para que el patógeno lo tenga más difícil y el cultivo gane margen operativo. Los Lactobacillus son bacterias que fermentan azúcares y generan ácido láctico, lo que reduce drásticamente el pH del entorno. Este mecanismo bioquímico tiene dos efectos inmediatos: desplaza hongos y bacterias patógenas, y estabiliza los procesos microbianos que rodean a la raíz.

Esquema de las bacterias Lactobacillus y su proceso de fermentación

Tipos de Lactobacillus y sus Aplicaciones

Los lactobacillus son un género de bacterias grampositivas que se encuentran en el tracto gastrointestinal, la vagina y varios alimentos fermentados. A continuación, se presentan algunos de los tipos más comunes y sus beneficios:

  • Lactobacillus acidophilus: Comúnmente utilizado como probiótico, mejora la salud intestinal y puede ayudar a prevenir infecciones vaginales.
  • Lactobacillus rhamnosus: Conocido por sus beneficios probióticos, ayuda en la prevención de diarreas y mejora la salud digestiva e inmunológica.
  • Lactobacillus plantarum: Capaz de sobrevivir en el ambiente gastrointestinal, ayuda a reducir la inflamación y mejora la salud digestiva. En agricultura, esta especie destaca por su robustez y versatilidad. Estudios recientes muestran su eficacia en la inhibición de Fusarium, Alternaria, Rhizoctonia, Colletotrichum y otros hongos relevantes en trigo, centeno, soja y fresales. En muchos casos, logró reducir los síntomas entre un 30 y un 95 por ciento, dependiendo del cultivo y el momento de aplicación.
  • Lactobacillus reuteri: Beneficia la salud oral y gastrointestinal, y puede ayudar en la prevención de infecciones.
  • Lactobacillus fermentum: Ayuda en la mejora de la salud gastrointestinal y tiene propiedades antioxidantes.
  • Lactobacillus paracasei: Contribuye a la salud digestiva y puede mejorar la función inmunológica.

Propiedades y Beneficios del Fermento de Lactobacillus en la Piel

Para Senante, los lactobacillus «han demostrado que tienen un efecto antiinflamatorio, que estimula a la piel para defenderse mejor de los agresores externos». Añade que es un activo «calmante y que consigue que el microbioma esté más equilibrado, algo que se traduce en una piel más sana, más saludable, menos enrojecida y menos inflamada».

Continúa Rosa Roselló de Druni hablando sobre sus funcionalidades y menciona que «aumenta la hidratación», añade que «también tiene un efecto calmante, lo que los hace ideales para pieles sensibles o propensas a la hidratación». Por su parte, Paula Rodríguez menciona que «en pieles maduras puede mejorar la firmeza y la elasticidad».

Eficacia Central y Evidencia Científica

  1. Antiinflamatorio y Calmante: En estudios celulares y animales, este fermento inhibe significativamente la expresión de factores proinflamatorios (como TNF-α e IL-6), alivia los síntomas de la dermatitis atópica y reduce el enrojecimiento y la picazón. Sus mecanismos incluyen la regulación de vías inmunológicas y la supresión de la autofagia excesiva, ofreciendo una solución para afecciones cutáneas sensibles e inflamatorias.
  2. Antienvejecimiento y Reparación de la Barrera: En modelos celulares de fotoenvejecimiento, este ingrediente promueve la síntesis de colágeno, inhibe su degradación y mejora la elasticidad de la piel. También aumenta la producción de ceramidas y la expresión de genes relacionados, fortaleciendo la barrera física de la piel y mejorando la retención de humedad, combatiendo así el envejecimiento y el daño ambiental desde la raíz.
  3. Iluminación y Antioxidante: El fermento inhibe la actividad de la tirosinasa, reduce la producción de melanina e ilumina el tono de la piel. También demuestra una fuerte capacidad de eliminación de radicales libres, combatiendo el estrés oxidativo y retrasando el envejecimiento cutáneo.
  4. Sistema inmunológico: Su principal beneficio es mejorar el sistema inmunitario ya que contribuyen a modularlo, ayudando a la prevención de infecciones y enfermedades inflamatorias. Y es que los lactobacillus ayudan a producir bacteriocinas o proteínas que inhiben su crecimiento. Además, compiten con los microorganismos patógenos por los nutrientes, ayudando a que estos no sobrevivan. También se adhieren a las células epiteliales, impidiendo que se fijen otros microorganismos dañinos. O producen ácido láctico, provocando una disminución del pH que dificulta el crecimiento de varios tipos de patógenos y previene las vaginitis y vaginosis.
Infografía sobre los beneficios del fermento de Lactobacillus en la piel

¿Por qué los Lactobacillus son un Activo de Tendencia?

Explica la farmacéutica Belén Acero que su popularidad «no es una casualidad. Vivimos en un mundo donde el estrés, la contaminación y el abuso de productos agresivos desequilibran la piel». Por esta razón, cree la experta que «ofrecen una solución natural y efectiva, alineada con la búsqueda de una cosmética más respetuosa con nuestro organismo y el medioambiente».

Por su parte, explica la bioquímica Paula Rodríguez que «la tendencia skinimalista ha puesto de moda activos multifuncionales como este, que no sólo hidratan, sino que reparan y protegen». Profundiza el farmacéutico Eduardo Senante y menciona que «el equilibrio de la flora intestinal, del microbioma intestinal, es fundamental para tener una buena salud en general». Por ello, prosigue detallando que «hay que darse cuenta de que el microbioma de la piel está formado por muchísimas bacterias, virus y hongos que son los que componen el microbioma cutáneo para el correcto envejecimiento de la piel».

Por este motivo, «si existe un desequilibrio, se va a traducir en envejecimiento, arrugas más visibles, piel más seca, piel más alterada, irritada e incluso aparición de impurezas». Senante continúa y cree que los lactobacillus son un gran aliado en las rutinas cosméticas porque «es importantísimo el equilibrio de este microbioma intestinal para una buena salud del organismo y para tener un microbioma cutáneo equilibrado y no alterado».

Otra de sus grandes ventajas es, además, que «son ingredientes que se incorporan al mundo del skincare y que son tolerados por prácticamente el 100% de las personas». Esto quiere decir que «incluso personas con una piel alterada, irritada o sensible son curiosamente las que más se van a ver beneficiadas de este reequilibrio en el microbioma cutáneo».

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Cómo Incorporar el Fermento de Lactobacillus en la Rutina de Cuidado de la Piel

Para Eduardo Senante se trata de un ingrediente que funciona muy bien en la limpieza, «influenciado por el mito de la cosmética coreana y se encuentra sobre todo en tónicos o esencias, pero también está en sérums, hidratantes o protección solar». En este punto coincide Rosa Roselló, responsable de formación de Druni y menciona que «se pueden aplicar tanto por la mañana como por la noche, dependiendo de las necesidades de cada tipo de piel».

En el caso de Belén Acero, su momento perfecto de aplicación es «justo después de la limpieza» y destaca que «un sérum con lactobacillus puede ser el primer paso perfecto antes de tu hidratante habitual». Los lactobacillus son muy beneficiosos en aquellas pieles más sensibles.

Combinación con Otros Activos

A la hora de incorporarlos a la rutina con otros activos, cree Eduardo Senante que «la centella asiática o cica actúan en consonancia porque regeneran y calma; la niacinamida es el único que ayuda a estimular la producción de ceramidas para fortalecer la barrera cutánea de la piel». También menciona el «ácido hialurónico y antioxidantes de tipo calmante como la vitamina E o también el glutatión».

En el caso de Paula Rodríguez, menciona también la niacinamida, la centella asiática y el ácido hialurónico y añade «el pantenol». Por último, Belén Acero cree que «en las pieles maduras, los lactobacillus se pueden combinar con retinoides de baja concentración o péptidos, ayudando a minimizar posibles irritaciones y maximizando la regeneración».

Activos a Evitar en la Misma Rutina

A pesar de sus grandes beneficios, existen activos con los que los lactobacillus no actúan tanto en consonancia. Rosa Roselló de Druni advierte que «es importante evitar combinarlos con exfoliantes químicos muy potentes, como ácidos AHA o BHA, en la misma rutina». La causa de esto es que «pueden alterar el microbioma temporalmente, disminuyendo la eficacia de los lactobacillus». Explica Belén Acero que «lo ideal es alternar, usa tus exfoliantes por la noche y lactobacillus por la mañana o viceversa». En este tipo de activos coincide el farmacéutico Eduardo Senante y menciona también la vitamina C pura. ¿Por qué cree que no son recomendables? Afirma que «es más fácil que con estos ingredientes se altere la barrera cutánea, el equilibrio cutáneo y algunos de ellos se formulan a un pH más extremo al ser ingredientes a elevada potencia, por lo que, todo lo que sea alterar la barrera cutánea, hace que los lactobacillus no actúen de manera adecuada».

Otras Recomendaciones

Senante menciona que hay expertos que recomiendan que «los productos con lactobacillus se mantengan refrigerados siempre para así evitar su degradación». La farmacéutica Belén Acero recomienda complementarlos con la alimentación «con una dieta rica en probióticos, como yogures naturales o kombucha. Cuidar la piel desde dentro y desde fuera siempre es un acierto». En último lugar, Rosa Roselló recalca que «no hay que olvidarse de la constancia. Incorporar lactobacillus a tu rutina no es sólo una moda, es una inversión a largo plazo en la salud de la piel».

Productos con Lactobacillus para el cuidado de la piel

Uso del Lactobacillus en Agricultura

En condiciones de campo, estas dinámicas se traducen en mayor disponibilidad de nutrientes, mejor salud radicular y un biofilm protector que modula el entorno rizosférico. Desde 2020, la taxonomía del género se ha actualizado, y muchas cepas ahora pertenecen a géneros como Lactiplantibacillus, Lacticaseibacillus o Limosilactobacillus. Sin embargo, en la práctica profesional, el término “Lactobacillus” sigue siendo funcional para referirse al conjunto de cepas de interés agronómico.

Los Lactobacillus no son promesas futuras. Son una tecnología viva que ya está funcionando en campo. Pero como toda herramienta profesional, su eficacia depende del contexto, la cepa y el protocolo. No son productos mágicos. Son microorganismos con funciones específicas que, bien usados, marcan la diferencia. Mal usados, no hacen nada. O peor aún. Generan problemas.

Agricultor aplicando fertilizante con Lactobacillus en cultivos

Usos Agrícolas de los Lactobacillus

Los Lactobacillus se utilizan en agricultura por varias razones concretas. No es marketing. Es función biológica. Aquí resumimos los usos principales validados por literatura científica y prácticas de campo.

  1. Control biológico de patógenos: Al acidificar el entorno y producir metabolitos antifúngicos y antibacterianos, los Lactobacillus inhiben el desarrollo de hongos como Fusarium, Alternaria, Rhizoctonia, Colletotrichum y bacterias como Pseudomonas y Xanthomonas. No los mata directamente. Cambia el entorno para que no prosperen. Eso los convierte en una barrera biológica viva.
  2. Mejora del ensilado y calidad del forraje: Lactobacillus plantarum y otras cepas seleccionadas se usan como inoculantes de ensilado. Aceleran la fermentación láctica, bajan el pH rápidamente y previenen la proliferación de microorganismos indeseables. Resultado: mejor conservación, mayor valor nutricional, menos pérdidas.
  3. Estimulación del desarrollo radicular y vigor de plántulas: Diversos estudios en maíz, soja y papa demuestran que ciertos Lactobacillus, aplicados en semillas o en etapas tempranas, mejoran germinación, longitud de radícula y resistencia al estrés salino. También activan rutas hormonales que favorecen el desarrollo vegetativo.
  4. Función biofertilizante y activación del suelo: Cuando se integran en consorcios microbianos con otras bacterias del suelo, los Lactobacillus participan en procesos de solubilización de nutrientes, activación enzimática y mejora de la estructura del suelo. No son solubilizadores primarios, pero crean condiciones que facilitan la actividad de otros microorganismos clave.
  5. Aplicaciones foliares en prevención de enfermedades: Se han usado con éxito en cultivos como kiwi, frutales de hueso y fresales, para reducir infecciones foliares. En campo, se aplican en bajos volúmenes junto con coadyuvantes o cubiertos. Su acción es preventiva. No curativa. Funcionan creando competencia ecológica en la superficie foliar.
  6. Potencial acción antialimentaria (antifeedant): Aunque aún se investiga, hay evidencias de que ciertos metabolitos del Lactobacillus, como los ácidos orgánicos y el alcohol producido en fermentaciones mal controladas, pueden alterar el comportamiento de insectos plaga. Por ejemplo, el alcohol generado en procesos azucarados puede atraer o repeler dependiendo de la especie. No es un insecticida, pero puede tener efecto ecológico indirecto sobre la dinámica de insectos.

Casos de Éxito del Lactobacillus en Agricultura

Los Lactobacillus han demostrado su eficacia en diversos escenarios agrícolas:

  1. Ensilado de alta calidad: En forrajes con buena relación azúcar-humedad, la aplicación de Lactobacillus plantarum permitió bajar el pH en menos de 48 horas. Se obtuvo un forraje más estable, con menor producción de amoníaco y menos hongos de poscosecha. Resultado: menos pérdidas y mejor digestibilidad.
  2. Fermentados tipo chucrut como bioinsumo funcional: En pequeñas parcelas de hortícolas, la aplicación de fermentados caseros de crucíferas (como Capsela triturada) mostró mejoras visibles en estructura del suelo, desaparición de olores anaeróbicos y mejor respuesta del cultivo a estrés hídrico. El olor ácido y las burbujas fueron señales claras de fermentación activa. En estos casos, se observó una mejora en el desarrollo radicular.
  3. Control preventivo en fresales: Aplicaciones foliares semanales de una cepa estandarizada de Lactobacillus plantarum lograron reducir la incidencia de angular leaf spot sin generar residuos ni fitotoxicidad. El resultado fue mejor uniformidad en la producción y menos pérdida por descarte.
  4. Activación radicular en papa bajo salinidad: En ambientes con 100 mM de NaCl, tratamientos con Lactobacillus helveticus aumentaron el peso fresco, la tasa fotosintética y el color verde en hojas. Las plantas tratadas superaron en vigor a los controles y mostraron mayor tolerancia al estrés abiótico.

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Fracasos Comunes y Cómo Evitarlos

Aunque los beneficios son claros, también es importante evitar errores frecuentes que limitan los resultados. Uno de ellos es generalizar por género. «Me tomo Lactobacillus» no tiene ningún sentido técnico. Los beneficios dependen siempre de la cepa, la dosis y el contexto. Otro fallo habitual es confiar en productos sin trazabilidad. En el mercado hay suplementos y fermentos que no cumplen con la cantidad de CFU declarada, o que simplemente no contienen la cepa indicada. En procesos agrícolas, esto se traduce en ineficacia o incluso en riesgos.

  1. Generalización sin cepa ni protocolo: Muchos agricultores aplican “fermento” sin saber qué contiene. Si no hay cepa activa, no hay efecto. El error más común es asumir que todos los Lactobacillus sirven para todo. La eficacia depende de la cepa, la dosis y la aplicación. No se puede usar cualquier fermento en cualquier cultivo.
  2. Aplicaciones en condiciones inadecuadas: En suelos con alta salinidad y baja materia orgánica, sin cobertura vegetal, las aplicaciones directas de Lactobacillus no generaron ningún cambio. Sin un ambiente favorable, las bacterias no se establecen. Son organismos vivos. Necesitan condiciones.
  3. Interferencias no deseadas: En vinificaciones artesanales, la presencia de Lactobacillus kunkeei en exceso inhibió el desarrollo de levaduras como Saccharomyces cerevisiae. Resultado: fermentaciones detenidas y vino inestable. Este es un ejemplo claro de que no toda bacteria es compatible con todo proceso.
  4. Fermentaciones mal controladas que atraen plagas: En algunos casos, fermentos azucarados aplicados sin filtrar y en descomposición generaron olores alcohólicos que atrajeron mosca blanca y otros dípteros. El alcohol actúa como mVOC. Si no se controla la fermentación, puede generar efectos no deseados.

Recomendaciones Prácticas para el Agricultor

Si quieres usar Lactobacillus de forma efectiva en agricultura, sigue tres reglas básicas:

  1. Define la indicación concreta: control biológico, biofertilización, inoculación de semillas, etc.
  2. Elige la cepa adecuada: busca estudios que respalden su uso para ese fin.
  3. Asegúrate de la calidad del producto: con cepa declarada, número de CFU viable al final de vida útil y condiciones de conservación garantizadas.

No es una cuestión de suerte ni de fe. Es ciencia aplicada. Y si quieres que forme parte de tu estrategia agronómica, necesitas trabajar con proveedores, laboratorios y formuladores que comprendan eso.

Lactobacillus: ¿Aerobios o Anaerobios?

Una de las preguntas más comunes es si los lactobacillus son aerobios o anaerobios. La respuesta técnica es que son anaerobios facultativos. Es decir, pueden vivir en presencia de oxígeno, pero prefieren ambientes con poco o nada de oxígeno. En otras palabras. Sobreviven en ambos contextos, pero su actividad metabólica óptima ocurre en condiciones anaeróbicas.

Esto tiene implicancias prácticas en agricultura. Por ejemplo. En fermentaciones, necesitan un entorno sin aire para producir ácido láctico de forma eficiente. Por eso, al elaborar un lactobacillus fermento, es clave mantener el material sumergido, usar tapas o barreras que eviten el ingreso de oxígeno y permitir que se desarrollen en condiciones controladas.

En aplicaciones foliares o al suelo, estos microorganismos pueden adaptarse momentáneamente a condiciones aéreas, pero no sobreviven mucho tiempo expuestos a sol directo, desecación o temperaturas extremas. Por eso es recomendable aplicar en sombra, temprano por la mañana o al atardecer, y siempre que haya algo de humedad disponible.

Productos que Contienen Fermento de Lactobacillus

La cosmética protectora con probióticos está ganando popularidad gracias a sus beneficios únicos para pieles dañadas, sensibles y envejecidas. En Soy Green, utilizan ingredientes de última generación como el Ferment Lysate, un activo que mejora visiblemente la calidad de la piel y promueve su regeneración.

Los probióticos son microorganismos beneficiosos que, al aplicarse sobre la piel, ayudan a equilibrar su microbiota. El uso de probióticos en cosmética ha demostrado ser eficaz para mejorar la salud de la piel de forma visible. El Ferment Lysate utilizado en sus productos es un ingrediente clave que aporta numerosos beneficios para la piel:

  • Equilibrio de la Microbiota Cutánea: Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio saludable de las bacterias presentes en la piel.
  • Fortalecimiento de la Barrera Cutánea: La barrera cutánea es esencial para retener la humedad y proteger la piel de agentes externos.
  • Reparación y Regeneración de la Piel: El uso regular de probióticos en la piel promueve la regeneración celular, mejorando la textura y la elasticidad de la piel.
  • Protección contra el Envejecimiento Prematuro: Los probióticos tienen propiedades antioxidantes que combaten los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro.

A continuación, se presentan algunos productos destacados que incorporan fermento de lactobacillus en sus formulaciones:

Producto Marca Ingredientes Clave con Lactobacillus Beneficios Destacados
Ampolla ID Exo-V Plus PlaCosmetics Colágeno, péptidos, elastina, ácido hialurónico, probióticos (incluyendo lactobacillus) Revitaliza, hidrata, recupera elasticidad, mejora tono, alivia irritación.
Ampollas Acción Permanente Prebióticos Germinal Prebióticos (incluyendo lactobacillus) Calma, protege, hidrata, efecto flash y tensor para pieles sensibles.
Clean Drops - Lactobacillus Calma, reduce inflamación, restaura barrera cutánea. Fórmula vegana.
Fizzy Pop - Lactobacillus Limpiador facial en espuma, limpia poros, calma la piel, no reseca.
Moisture Surge 100H Clinique Fermento de Lactobacillus Recupera hidratación, fortalece función barrera, piel tersa y jugosa.
Dara's Water - Lactobacillus Agua limpiadora, pH bajo, retira suciedad y maquillaje, alternativa a conservantes sintéticos.
Intral Sérum Calmante Darphin Lactobacillus ferment Reduce irritación, fortalece piel, disminuye enrojecimiento, equilibra piel sensible.
Leucidal® SF Complete - Lactobacillus Ferment & Lactobacillus & Cocos Nucifera (Coconut) Fruit Extract Conservante natural de amplio espectro, protección contra bacterias, levaduras y mohos.

Lactobacillus Ferment & Lactobacillus & Cocos Nucifera (Coconut) Fruit Extract es una mezcla innovadora de péptidos antimicrobianos desarrollada mediante tecnología moderna de fermentación. Estos péptidos actúan como conservantes naturales y como postbióticos, ofreciendo protección frente a microorganismos dañinos. El primer péptido antimicrobiano proviene de la bacteria Lactobacillus, un tipo de bacteria del ácido láctico. Lactobacillus ayuda a inhibir el crecimiento de otros microorganismos al acidificar su entorno. Además, produce bacteriocinas, que son péptidos antimicrobianos que actúan como una barrera natural contra las bacterias. Para mejorar su eficacia, se utiliza lisozima durante el proceso de fermentación, lo que facilita la liberación de estos péptidos y maximiza su acción antimicrobiana.

El segundo tipo de péptido antimicrobiano se obtiene a partir de la fermentación del aceite de coco (Cocos nucifera) con Lactobacillus. El aceite de coco tiene una larga historia de uso para tratar infecciones fúngicas y problemas de la piel, gracias a su contenido de triglicéridos de cadena media, como el ácido láurico, que tiene propiedades antifúngicas. Durante la fermentación, los triglicéridos de cadena media del coco ayudan a destruir hongos, brindando una protección eficaz. A diferencia de otros conservantes naturales que a menudo no son efectivos contra una amplia gama de microorganismos, este compuesto, registrado con el nombre Leucidal® SF Complete, ofrece protección de amplio espectro contra bacterias, levaduras y mohos.

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