El pollo es una de las carnes más consumidas en el mundo, sin embargo, con frecuencia está contaminado con bacterias como Campylobacter y algunas veces con bacterias Salmonella y Clostridium perfringens. Al comer pollo que no está bien cocido, puede contraer una enfermedad transmitida por los alimentos, conocida como intoxicación alimentaria.
Saber cómo preparar un pollo entero desde cero es una habilidad esencial que cualquier amante de la cocina debe tener. Además, la preparación siempre comienza con una limpieza profunda, pero es fundamental seguir los protocolos adecuados de seguridad alimentaria.

El mito de lavar el pollo
Muchas personas tienen la costumbre de lavar o enjuagar el pollo crudo antes de cocinarlo; sin embargo, esta práctica no es recomendada por expertos en inocuidad de los alimentos porque aumenta el riesgo de tener una intoxicación alimentaria. Lavar o enjuagar el pollo crudo antes de cocinarlo puede propagar la bacteria Campylobacter al salpicar el agua en manos, ropa, superficies, utensilios y equipamientos de cocina.
La principal forma en la que se puede transmitir la bacteria es a través de la contaminación cruzada del pollo crudo con otros alimentos y superficies. El pollo naturalmente tiene una cierta cantidad de bacterias y la mejor manera de eliminarlas es a través del proceso de cocción. Lo ideal es que el corazón del alimento alcance una temperatura de al menos 70 °C.
Pasos para la preparación del pollo
Si decide manipular el ave, siga estas recomendaciones para mantener la higiene:
- Lo primero que debe de hacer es poner el pollo en una bolsa desechable antes de ponerlo en el carrito de compras o en su refrigerador para evitar que sus jugos contaminen otros alimentos.
- Luego debe de lavar sus manos con agua tibia jabonosa por 20 segundos antes y después de manipular la carne de pollo.
- Si el ave ha permanecido guardada en el congelador, primero descongélala en el refrigerador durante toda la noche. Es una mala idea intentar descongelar un pollo congelado en el microondas.
- Para cocinar el pollo y cortarlo es necesario utilizar una tabla de cortar diferente. Las toallas de papel actuarán como una barrera que evitará que los jugos del pollo caigan sobre las encimeras.
Cómo cortar un pollo entero (muy fácil). Despiece del pollo
Limpieza de vísceras y grasa
Los pollos enteros a veces vienen con sus vísceras u órganos internos empacados dentro. Ingresa a la cavidad cerca de la sección de la rabadilla, retira los órganos y colócalos a un lado. Una vez retiradas las menudencias, examina la parte interna de la cavidad para identificar los riñones; tómalos en la parte en la que se unan al tejido y jálalos de un tirón.
En la mayoría de los casos, los depósitos de grasa se encuentran alrededor del cuello y el área de la rabadilla. Cuando te encuentres con tejido no deseado, retíralo de la carne con una mano y usa un cuchillo filoso para arrancarlo cuidadosamente.

Consejos para un asado perfecto
Una vez que el pollo esté limpio, estará listo para ser condimentado. Para obtener el mejor sabor, rellena la cavidad con elementos aromáticos llenos de sabor, como rodajas de limón, unas cuantas espigas de romero o dientes de ajo enteros. Inyectar tu salmuera o marinada favorita debajo de la piel permitirá que el pollo sea más suave y jugoso.
| Acción | Recomendación |
|---|---|
| Temperatura de cocción | Al menos 70 °C en el centro |
| Higiene | No lavar el pollo para evitar salpicaduras |
| Sabor | Usar hierbas, limón y ajo en la cavidad |
| Seguridad | Descongelar siempre en refrigeración |
Tan pronto como hayas terminado de manipular el pollo, lava todas las herramientas y los materiales que hayas utilizado con jabón antibacteriano y agua caliente. Recuerda que la limpieza y la cocción adecuada son los dos pilares fundamentales para disfrutar de un pollo asado delicioso y, sobre todo, seguro para toda la familia.