Los periodistas Òscar Broc y Toni Garcia Ramon acaban de publicar 'Bocatas: arte entre dos panes' (Editorial Debate). Después de muchos años comiendo a dos manos -y manchándoselas, por supuesto- , han escrito al alimón esta obra que recorre España a través de 50 bocatas, esas piezas que en su día fueron considerados artefactos de emergencia para llenar el buche y que en los últimos tiempos se han convertido en tentaciones para 'gourmets'.
A menudo denostado en la alta cocina, el bocadillo se está reivindicando con más fuerza que nunca. Recuperado el respeto que se le había perdido, ya no es patrimonio exclusivo de bares y cafeterías, sino que se encuentra en formato gourmet en infinidad de bocadillerías de nuevo cuño y en las cartas de algunos de los mejores restaurantes del momento. Porque, en definitiva, entre dos panes solo hay un universo infinito de posibilidades. Esa es su magia, el triunfo de una idea genial que nos sobrevivirá a todos e incluso maravillará a las civilizaciones alienígenas que, dentro de varios milenios, visiten las ruinas de nuestro mundo y encuentren restos de un bocata de calamares. «Pues no eran tan tontos, los malditos humanos».

España es un país de bocadillo, no de pandereta.
Los autores: Maestros del periodismo y la gastronomía
Toni Garcia Ramon (Mataró, 1971) es periodista y escritor. Colaborador habitual de El País, Vogue, Vanity Fair, Esquire, Rac1 y Catalunya Ràdio. Durante años se ha dedicado a fingir que sabía algo del séptimo arte para cubrir festivales de cine por todo el mundo, farsa que plasmó en el libro Mata a tus ídolos. Ha escrito sobre lujo, moda, viajes, música y series, aunque últimamente le ha dado por la comida, para tener una excusa creíble y poder comer de gorra en todas partes. Si te lo encuentras, se deja invitar a gin-tonics. En Debate ha publicado los libros La barbacoa (2021), Bocatas (2022) y Bar Alegría (2024).
Òscar Broc (Barcelona, 1975) escribe en todo tipo de publicaciones culturales y deja sus observaciones en programas de radio y televisión. Empezó su carrera como periodista musical y extendió sus tentáculos a otras disciplinas, como la gastronomía. Se pasa tres cuartos de su vida trabajando en los incontables medios en los que colabora (Sexta, iCat, Rac1) y aún le queda tiempo para visitar todos los restaurantes que puede. Actualmente escribe sobre comida y bebida en El Periódico y El Comidista, y participa en la sección gastronómica La Teca, en el programa La Tarda de Catalunya. Su mejor amigo se llama Dry Martini.
Un viaje culinario por España
El libro 'Bocatas: arte entre dos panes' nos presenta un compendio de bocadillos para quitarse el sombrero. Pero no sólo nos pone las recetas para que nos deleitemos con tan excelsos manjares, también nos cuentan la historia del bocadillo, nos relatan todas sus bondades con una prosa fluida y divertida que te engancha. Es un divertimento leer este libro, ejecutar la receta un paseo relajante y cargado de futuro y terminar compartiendo y comiendo estos súper bocatas todo un lujo.
Los autores han dividido los bocadillos que ocupan este libro en diferentes secciones. Empezamos con los carnívoros dónde encontramos los clásicos pepitos de ternera, los chivitos, los bikinis de sobrasada o un increíble bocata de albóndigas con carne. Después encontraremos los bocatas del mar con los clásicos de bacalao con pimientos del piquillo, ó el de anchoas. El siguiente capítulo que nos encontramos es el de los clasicazos y allí es un viaje por las tradiciones “bocadilleras” de nuestra gastronomía: la pringá que junto al serranito son súper famosos en Andalucía; el bocata de calamares tan consumido en Madrid; el San Francisco granadino; el de pata de Telde ó el de chorizos de Teror que nos vienen desde Gran Canarias y otros muchos más. No podemos dejar de visitar el capítulo de los nuevos clásicos dónde encontramos el matrimonio de anchoas y boquerones ó el de Almussafes, otro bocadillo que me ha gustado muchísimo típico de Valencia en el que se conjugan, en una locura gastronómica, la sobrasada el queso fundido y el toque de cebolla pochada que le da un matiz diferente. Otro bocadillo molón es el Popeye, el rey de la barra del Café Doble de Barcelona donde mezclan jamón ibérico queso Emmental y espinacas. No te voy a contar más solamente te digo que te compres el libro que te lo leas y que prepares bocatas que te lo vas a pasar muy bien.

Los bocadillos favoritos de los autores
Òscar Broc
- Bocadillo de albóndigas con salsa de tomate: "El bocadillo menorquín que roba más corazones, un chute de energía incomparable con unas albóndigas más pequeñas de lo normal y un baño de salsa de tomate irresistible: orgullo de Ciutadella". ¿Dónde comerlo? "Bar Tritón (Ciutadella)".
- Bocadillo de mejillones con 'chips': "El aperitivo entre dos panes, una maravilla que conjuga simplicidad, sabor y un pelín de locura. Pero que nadie se confunda, la combinación termina enganchando más que cualquier droga ilegal". ¿Dónde comerlo? "En este caso reivindico los bocadillos perdidos porque el mejor era el de El Porrón Canalla (Madrid), pero está cerrado".
- Bocadillo Popeye: "Un clásico de BCN que ha popularizado el veterano Café Dole: tiene una legión de adeptos gracias a su jugosa combinación de jamón ibérico, queso fundido, espinacas frescas y plancha, mucha plancha". ¿Dónde comerlo? "Café Dole (Barcelona)".
Toni Garcia Ramón
- Bocata de tortilla de patatas: "Esto sí es un clásico y no el maldito Barça-Madrid. Nada de gilipolleces, embutidos de segunda clase ni insípidas tortillas francesas: unos buenos huevos, patatas gallegas, cebolla (somos 'concebollistas' y enarbolamos con orgullo esa bandera) y poco cuajada. Maldita sea, que cada mordisco te llene la boca. Si esto no te hace feliz, ve al médico". ¿Dónde comerlo? "Bar Cervantes (Barcelona)".
- El bikini de Carles Abellan: "La maravillosa aportación del chef Carles Abellan al inmortal bikini (el mixto de toda la vida si uno no es de Barcelona o similares): un bocadillo en pan de molde bien tostado, con 'mozzarella', trufa y jamón ibérico. Un manjar tan gozoso que el paladar vibra como Nueva Orleans en el Mardi Gras. Sencillo, delicado, enorme. Un milagro". ¿Dónde comerlo? "Tapas 24 y Bar Alegria (Barcelona)".
- Bocadillo de bonito: "El bocadillo de cuando tienes hambre sofisticada, de cuando tienes tiempo, y criterio y materia prima. Buenas anchoas, piparras jugosas , bonito de altos vuelos, un pan-pan. Debes tener mandíbula poderosa y un vino blanco (espléndido) a mano, porque de lo contrario deberías hacer el primo y comerte un bocata de mortadela. ¿Entendido?".
Por qué la cocina fue esencial en nuestra evolución | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA
La reivindicación del bocadillo
El bocadillo, a menudo denostado en la alta cocina, se está reivindicando con más fuerza que nunca. Recuperado el respeto que se le había perdido, ya no es patrimonio exclusivo de bares y cafeterías, sino que se encuentra en formato gourmet en infinidad de bocadillerías de nuevo cuño y en las cartas de algunos de los mejores restaurantes del momento. Porque, en definitiva, entre dos panes solo hay un universo infinito de posibilidades. Esa es su magia, el triunfo de una idea genial que nos sobrevivirá a todos e incluso maravillará a las civilizaciones alienígenas que, dentro de varios milenios, visiten las ruinas de nuestro mundo y encuentren restos de un bocata de calamares.
Toni García y Óscar Broc defienden que no existe otro formato comestible que conjugue tantas cosas positivas: es un invento barato (salvo que te vayas a una de esas bocadillerías que decíamos unos reglones arriba), transversal, funcional y muy práctico. Y democrático, porque cualquiera se lo puede hacer.

Como resaltan los autores los bocadillos es lo más práctico del mundo, un recurso al alcance de todos: pobres ó ricos, torpes ó listos, buenos ó pésimos cocineros, da igual, todos sabemos hacer un bocadillo y todos tenemos en nuestro recuerdo uno muy especial en nuestra memoria gastronómica que casi, casi nos hace llorar cuando lo evocamos.

El pan chicloso es uno de los peores atentados que puedes perpetrar contra un bocadillo. También la sequedad es un enemigo a batir. Por eso decimos sí a las salsas en los bocadillos, sí al tomate y, sobre todo, sí al aceite de oliva para lubricar. Hay lugares que no tienen ni la decencia de mojar un poco el pan con un chorrito de aceite. A ver quién mastica eso.
| Bocadillo | Autores | Descripción | Lugar recomendado |
|---|---|---|---|
| Albóndigas con salsa de tomate | Òscar Broc | Chute de energía incomparable con unas albóndigas más pequeñas de lo normal y un baño de salsa de tomate irresistible. | Bar Tritón (Ciutadella) |
| Mejillones con 'chips' | Òscar Broc | Maravilla que conjuga simplicidad, sabor y un pelín de locura. | El Porrón Canalla (Madrid, cerrado) |
| Popeye | Òscar Broc | Jugosa combinación de jamón ibérico, queso fundido y espinacas frescas. | Café Dole (Barcelona) |
| Tortilla de patatas | Toni Garcia Ramón | Un clásico con buenos huevos, patatas gallegas, cebolla y poco cuajada. | Bar Cervantes (Barcelona) |
| El bikini de Carles Abellan | Toni Garcia Ramón | Pan de molde tostado con 'mozzarella', trufa y jamón ibérico. | Tapas 24 y Bar Alegria (Barcelona) |
| Bonito | Toni Garcia Ramón | Buenas anchoas, piparras jugosas, bonito de altos vuelos, y un buen pan. | (No especificado en el texto) |