La Levadura de Cerveza y su Impacto en el Sistema Inmunológico

La levadura de cerveza, un producto clásico de la alimentación saludable, ha resurgido en los últimos años debido a sus múltiples propiedades y beneficios para nuestro organismo. Es un microorganismo microscópico del género Saccharomyces cerevisiae, utilizado principalmente para la producción de cerveza.

Este producto derivado de la fermentación de cereales como la cebada o el trigo, se seca, limpia y pasteuriza antes de comercializarse en forma de polvo, pastillas o copos. También se encuentra en cápsulas o comprimidos. Lo más destacable de la levadura de cerveza es su alto contenido en proteínas, alrededor del 40 o 60% de su peso, que contienen aminoácidos esenciales, grasas insaturadas, vitaminas del grupo B y minerales.

Factores que Influyen en el Sistema Inmunológico

El sistema inmune o sistema defensivo del organismo es clave para la prevención de enfermedades contagiosas e infecciones, y para una rápida actuación en caso de ataque de virus, microorganismos y bacterias. Nuestra salud inmunológica está influenciada por factores externos e internos. Entre los externos encontramos: cambios de temperatura, humedad y cambios de horarios (oscurece más temprano, tenemos menos horas de luz). Entre los factores internos, los que podemos manejar nosotros mismos son la alimentación y el estrés.

Para obtener los nutrientes necesarios para defender nuestro cuerpo, debemos tratar de alimentarnos con una mayor cantidad de vegetales, ya que ellos contienen vitaminas y minerales esenciales.

  • Vitamina C: se encuentra en las verduras crudas, verdes y rojas.
  • Vitaminas del grupo B: aumentan la actividad del sistema inmune. Principalmente las vitaminas B1 o tiamina, B5 o ácido pantoténico, B6 o riboflavina, B9 o ácido fólico (importante para las futuras mamás, ya que previene defectos del sistema nervioso en el feto), B12 o cobalamina.

Las vitaminas B6, B9 y B12 son esenciales para la incorporación de hierro al glóbulo rojo, ya que el hierro transporta el oxígeno necesario para todos los tejidos y muchas veces un resfrío o gripe que afecte la función pulmonar puede disminuir su absorción.

Tabla de nutrientes esenciales para el sistema inmunológico

La Levadura de Cerveza como Aliada Inmunológica

Las vitaminas del grupo B están presentes en los vegetales verdes, pero también en la levadura de cerveza, la cual posee minerales estimulantes del sistema inmune, sobre todo zinc y cobre. Estos son más difíciles de hallar en los alimentos en la cantidad necesaria, además del hierro ya mencionado.

Los hongos y levaduras, que son parte de los vegetales, también aportan lo suyo. Su uso alimentario está reconocido como estimulador de la acción del sistema inmune, aumentando la producción de interferón, linfocitos T y macrófagos. Estos nos ayudan en casos de herpes, gripes, resfriados y otras enfermedades inmunológicas.

Diagrama del sistema inmune y la acción de los linfocitos T y macrófagos

Además de esa función directa, actúan en forma indirecta, mejorando la función intestinal y aportando nutrientes para el "sistema biológico intestinal de defensa", que se considera una de las bases de la salud del sistema inmune. Nos referimos a las bacterias acidófilas o bacterias "buenas" del intestino grueso.

Los hongos y levaduras contienen:

  • Glutamina: un aminoácido formador de proteínas que mejora la barrera intestinal e impide la entrada de virus, bacterias y otros microorganismos dañinos para nuestra salud.
  • Betaglucanos: fibras presentes en abundancia en la pared celular de la levadura y en otros vegetales como algas y otras especies de hongos.

Los betaglucanos actúan también por vía sanguínea en caso de enfermedades alérgicas, ya que disminuyen la producción de moléculas inflamatorias como ciertas interleuquinas (IL-4 e IL-5) responsables de la manifestación clínica, como aumento de la mucosidad nasal y bronquial, estornudos, inflamación ocular, faríngea, etc. Si bien estos síntomas no son graves en un principio, indican una dificultad para reaccionar en el sistema inmune, lo que conduciría a padecer enfermedades en un futuro si no los prevenimos.

La Levadura de Cerveza como Suplemento Dietario

El interés de la levadura de cerveza virgen se centra especialmente en sus atributos como fuente natural de proteínas concentradas de alta calidad y abundancia del complejo vitamínico B. Puede mezclarse con todo tipo de alimentos para enriquecer su valor nutricional. Por sus características físicas, se puede combinar en cualquier proporción con leches, chocolate, yogur, cremas, azúcar, cereales, jugos de frutas, infusiones, verduras deshidratadas en polvo, sopas, pastas y ensaladas, carnes picadas, alimentos o dietas que necesiten un suplemento extra de vitaminas del grupo B, minerales y oligoelementos; alimentos para niños y como agente espesante, entre otros.

Se la recomienda como suplemento de la dieta durante el embarazo, la lactancia, a lo largo del desarrollo infantil, en la adolescencia, entre los deportistas y los mayores con algún déficit alimentario. También se indica como antioxidante natural, en pacientes desnutridos (por ejemplo, oncológicos, quemados, anémicos) y en aquellos que atraviesan un período posoperatorio.

BENEFICIOS DE LA LEVADURA DE CERVEZA | Dr. José Luis Pérez-Albela

La levadura de cerveza es rica en proteínas de alto valor biológico que contienen todos los aminoácidos esenciales y que son particularmente ricas en lisina. Aunque no es una proteína en sí, el glutatión es un tripéptido compuesto por glicina, ácido glutámico y cisteína, conocido por su potente acción antioxidante. Entre los minerales destacados se encuentran el selenio, conocido por sus propiedades antioxidantes, y el cromo, que es esencial para el metabolismo de azúcares y grasas.

Propiedades y Beneficios Adicionales

La levadura de cerveza es una fuente importante de vitaminas hidrosolubles del complejo B, principalmente: vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B7 y ácido fólico, por lo que se recomienda su consumo ante la carencia de estas. Sin embargo, es un mito que contenga vitamina B12, ya que esta se encuentra principalmente en alimentos de origen animal.

Además de sus propiedades para el sistema inmunológico, la levadura de cerveza ofrece otros beneficios:

  1. Un buen complemento alimenticio: Ideal para personas con anemia, con déficit de vitaminas o proteínas. También es excelente para los deportistas gracias a la energía que aporta.
  2. Alto valor proteico: Contiene entre 40 y 50 gramos de proteína por cada 100 gramos. Ideal para completar la dieta de los vegetarianos y veganos.
  3. Rica en vitamina B para uñas, piel y cabello: La levadura de cerveza es la fuente más grande de vitamina B, salvo vitamina B12. La vitamina B nos ayuda a tener un sistema inmunológico fuerte. Además, nos da energía y es buena para los huesos, uñas y para el pelo. La levadura de cerveza ayuda a transportar los aminoácidos a la piel, uñas y cabello, lo cual consigue fortalecer y mejorar su aspecto. Su alto contenido en proteínas, sobre todo en aminoácidos azufrados, ayuda a reestructurar la fibra capilar, que, de hecho, está compuesta en un 95 % por queratina. El consumo de levadura de cerveza se recomienda tradicionalmente a las personas que sufren imperfecciones cutáneas, debido a su cóctel de vitaminas B2, B3 y B8, todas las cuales contribuyen a mantener una piel normal.
  4. Para el colesterol: La levadura regula el colesterol gracias a la lecitina y los ácidos grasos insaturados. La presencia de betaglucanos le permite regular el LDL o colesterol malo.
  5. Para la hipertensión y la diabetes: Mantiene la tensión estable gracias a su bajo contenido en sodio y cero azúcares. Ideal también para personas con diabetes que necesitan completar su dieta. La riqueza en fibra de la levadura de cerveza ayuda a controlar los niveles de insulina y regular los niveles de azúcar en sangre. Debido a su contenido de cromo, la levadura de cerveza ayuda a mejorar el metabolismo de los carbohidratos, mejora la masa muscular y proporciona un impulso de energía, lo que la convierte en una opción popular entre los atletas.
  6. Para un corazón fuerte: Gracias a su alto contenido en ácidos grasos esenciales, ayuda a mantener un corazón fuerte y a prevenir problemas cardiovasculares.
  7. Para el estreñimiento: Gracias a su alto contenido en fibra. También es de utilidad en el tratamiento de ciertos trastornos digestivos como diarrea, síndrome de intestino irritable, colitis e intolerancia a la lactosa.
  8. Para la fatiga crónica: Si eres una persona con fatiga crónica, no dejes de incorporar la levadura de cerveza en tu dieta. Ayuda a mitigar la sensación de cansancio y fatiga del organismo y contribuye a disponer de más energía y vitalidad.
  9. Para el funcionamiento del tiroides: Es muy buena en caso de hipotiroidismo. Promueve la síntesis de hormonas tiroides, progesterona y testosterona.
  10. Para la flora intestinal: La flora intestinal puede verse afectada en casos de enfermedad o cuando estamos tomando muchos medicamentos. Una buena forma de regenerarla es con la levadura de cerveza. Al ser un fermentado, es también probiótico y, por tanto, contribuye al buen estado de la microbiota intestinal.
  11. Ayuda a la cicatrización: Tiene un alto contenido en biotina, lo que ayuda a la cicatrización.
  12. Refuerza el sistema nervioso: Favorece el normal funcionamiento cerebral. Su alto contenido en vitamina B1, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a una función psicológica normal, interviene en la producción y absorción de serotonina, un neurotransmisor encargado de regular el estado de ánimo y precursor de la melatonina (hormona del sueño).

Imagen de un corazón con símbolos de salud y bienestar

Modo de Uso y Dosis

La levadura de cerveza es un producto que procede de la fermentación de algunos cereales como el trigo, gracias al microorganismo Saccharomyces cerevisiae. El producto resultante se seca, limpia y pasteuriza antes de comercializarlo en forma de polvo, pastillas o copos. También se comercializa en forma de cápsulas o comprimidos.

Se recomienda tomarla en tres dosis diarias, preferiblemente durante las comidas para favorecer su absorción. La dosis es entre 3 y 4 cucharadas. Puedes tomarla espolvoreada sobre ensaladas, en tortilla, pastas, zumos, batidos, sopas o purés, yogur con cereales, salsas para pasta, cremas de verduras, en gratinados, para empanados y para un amplio surtido de frescos. Recuerda que hay unas levaduras más amargas que otras. Opta por la compra de proximidad para encontrar el sabor que más te guste para tus platos. También puedes tomarlas en pastillas, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Normalmente la dosis suele ser de 4 pastillas al día.

En general, la levadura de cerveza es segura cuando se consume en las dosis recomendadas. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar malestares digestivos o reacciones alérgicas. La levadura de cerveza inactiva conserva todos sus nutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes…) y sus propiedades esenciales, especialmente cosméticas.

Contraindicaciones

A pesar de las positivas propiedades de la levadura de cerveza, esta tiene un alto contenido en purina, por lo que está contraindicada en caso de cólicos nefríticos, gota, mujeres embarazadas y durante la lactancia (aunque hay opiniones dispares sobre este último punto). También puede interferir con algunos medicamentos. En las personas sensibles, su actividad fermentativa puede provocar trastornos digestivos: hinchazón, flatulencia… Sin embargo, estos se observan principalmente cuando la levadura se encuentra en su forma activa. Por lo tanto, no se recomienda en caso de enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa) o síndrome del intestino irritable para evitar que se agraven los síntomas. Por último, las personas inmunodeprimidas deben evitar la levadura de cerveza activa, todavía “viva”.

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