En el corazón de muchas cocinas, existen herramientas que, aunque humildes, son fundamentales para la elaboración de platos tradicionales y modernos. Entre ellas, el colador chino y el pasapurés destacan por su capacidad de transformar ingredientes y elevar la calidad de nuestras preparaciones.
Chino y Pasapurés: ¿Son lo mismo?
Es muy frecuente confundir el chino con el pasapurés, pero existe una diferencia importante entre ambos. El pasapurés lo conocemos desde siempre en muchas cocinas, y de hecho, a menudo se hereda de generación en generación. Cuando aún no se conocían batidoras, minipimer ni los supermodernos robots de hoy, unas manos sacrificadas y dispuestas dirigían el pasapurés para moler con dedicación y esmero las papillas y guisotes de los niños pequeños y de los ancianos.
En cuanto al chino, que viene acompañado de una maza de madera para presionar sobre el alimento, se presenta con diferentes numeraciones. Por ejemplo, un chino con numeración 18 es adecuado para hogares intermedios. Es común utilizarlo para filtrar gazpachos veraniegos, incluso después de ser molidos por una Termomix, que no llega a trabajar en cosas tan insignificantes, y menos sin un enchufe.

Funciones y usos en la cocina
Pasapurés y chinos en la cocina son dos modos de filtrar pieles de ajos, cebollas, tomates y pimientos pochados, de conseguir mezclas homogéneas en purés de patatas, y de desdeñar pellejitos desagradables de los tomates gazpacheros.
El pasapurés va bien para hacer puré de patatas, pero los agujeros son demasiado gordos como para usarlo de colador, por ejemplo para los restos de pielecillas o grumillos que pueden quedar al preparar un gazpacho. Sin embargo, se puede ir cambiando el tamaño de los agujeros, ya que "normalmente los pasapurés estos se venden con varias plaquitas de los agujeros de diferentes tamaños y algunos tan finos como los de los chinos".
Desde una humilde opinión, la función de ambos es más o menos la misma. La manivela del pasapurés facilita la tarea de filtrado y al poder elegir el grosor del poro se puede adaptar mejor a las necesidades. Con el chino, si el agujero es muy grueso se cuela pulpa y si es muy fino, se queda la mitad del puré en el colador y la maza que lo acompaña no es tan cómoda ni permite hacer tanta presión como la pala giratoria del pasapurés. Es posible que ahora los turmix dejen los purés suficientemente finos para que no haga falta un pasapurés.
TRUCO: Salsas sin grumos con un colador chino
Las Legumbres en la Cocina China: Un Pilar Fundamental
La despensa china no puede prescindir de alubias y judías. Las hay rojas y negras, judías verdes, soja, pintas, incluso alubias con "cejas". Están tan introducidas en la gastronomía del país que apenas se repara en ellas, pero son indispensables.
Muchos guisos de carne y sopas las llevan, se mezclan con arroz o se fríen y sirven como una guarnición crujiente para acompañar a los noodles. Otra manera de consumirlas es en forma de postre. Se cocinan hasta obtener una pasta espesa y dulce con la que preparar tortas. La lista de recetas es interminable.

Beneficios para la salud y usos tradicionales
Para los chinos, la comida es medicina. Cada ingrediente encierra algún beneficio para la salud, y existen reglas estrictas sobre cuándo, qué y cómo comer. La judía roja, o adzuki, es a lo que recurren las madres cuando alguien de la familia no se encuentra del todo bien. Se dice que un puñado de estas alubias añadidas a un guiso de arroz mejoran la salud de la sangre.
Si la judía roja calienta la sangre, la verde enfría el cuerpo. Por eso se toma más en verano. La sopa de judías verdes con una pizca de hierbas secas quita la sed y combate la insolación, como cualquier abuela china diría. Frescas, las judías verdes se cocinan y se comen con su vaina.
Las judías verdes germinadas son tan habituales en China y cada vez están más presentes en las cocinas del mundo. A camino entre un brote y un haba verde, son dulces y se toman tanto crudas como ligeramente cocidas.
Y está la soja, que constituye la base de la comida china. Hay muchos productos derivados de la soja. Molido el grano y pasado por agua se convierte en leche de soja. El tofu se elabora con semillas de soja y se le añade un coagulante para formar estos bloques grisáceos que recuerdan al queso, pero cuyo sabor no tiene nada que ver. Es un producto muy consumido por los vegetarianos por su alto contenido en proteína. Una de las razones por las que la soja se procesa para obtener derivados es que resulta indigesta para algunas personas. Pero este inconveniente no afecta a su popularidad.
Receta de Lentejas con Arroz al Estilo Asiático
El comienzo de la rutina está a la vuelta de la esquina. Pronto tendrán fin las vacaciones para muchos, y llega la hora de dejar a un lado los excesos y de cuidar más nuestra dieta. Las legumbres son una buena opción para elaborar estos platos de cuchara. Garbanzos, habas o lentejas, las grandes protagonistas de la receta que hoy os traemos.
Se trata de una forma original de mezclar lentejas con arroz, pues no se hace como la típica receta en la que se mezclan ambos alimentos. Aunque a continuación veas una larga lista de ingredientes, esta receta apenas lleva prepararla una hora.
Ingredientes para Lentejas y Arroz Asiático
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Lenteja pardina | 500 gramos |
| Dientes de ajo | 6 (3 para lentejas, 3 para arroz) |
| Perejil | Al gusto |
| Agua | 2 litros |
| Cebolleta | 1 |
| Puerro | 1 |
| Pimentón | 1 cucharadita |
| Pimiento verde | 1 |
| Sal | Al gusto |
| Aceite de oliva virgen extra | Al gusto |
| Arroz de grano largo | 200 gr. |
| Huevos | 2 |
| Jengibre | 25 gr. |
| Jamón cocido (loncha gruesa) | 75 gr. |
| Salsa de soja | 2 cucharadas |
| Cebollino | 15 hojas |
| Aceite de sésamo | 2 o 3 cucharadas |
| Caldo de pollo | 500 ml. |
Preparación paso a paso
- Preparación de las lentejas y verduras: El cocinero comienza preparando las lentejas y las verduras con las que irá acompañada. Trocea la cebolla, el pimiento verde y el puerro en porciones muy pequeñas. En una olla rápida, incorpora las lentejas y las cubre con el agua, y además añade estas verduras que ha cortado previamente y tres dientes de ajo con piel. Por último, sazona, cierra la olla y deja que las lentejas se cocinen durante 15 minutos desde que suba la válvula.
- Preparación del arroz: Mientras se cocinan las lentejas, Joseba Arguiñano empieza a preparar el arroz. Pone tres cucharadas de aceite en una sartén y va pelando los otros tres dientes de ajo, los lamina y los agrega a la sartén junto al jengibre pelado y cortado en daditos cuando ya esté caliente el aceite. Antes de añadir el arroz, rehoga durante un minuto aproximadamente estos ingredientes, o hasta que empiecen a dorarse. Después mezcla todo bien con unas vueltas para que el arroz se integre con el ajo, el jengibre y el aceite, y a continuación vierte el caldo de pollo para proseguir. Por último, lo sazona y lo cocina durante nueve minutos.
- Toque asiático: El cocinero vasco agrega una cucharadita de pimentón a las lentejas al gusto (picante o no, depende de tus gustos culinarios). Seguidamente, incorpora un sofrito de ajo picado en láminas, que integra muy bien removiendo todo. Es el turno ahora del aceite de sésamo, el cual calienta en una sartén wok para posteriormente echar los huevos y removerlos hasta que empiecen a cuajar. Pero, advierte, que hay que tener alerta para que no se hagan mucho porque tienen que estar cremosos. Pero esto no acaba aquí, porque hay que cortar el jamón en daditos y también mezclarlo con el arroz. A continuación sube el fuego al máximo, trocea el cebollino muy pequeño para incorporarlo también e integra todo bien. Finalmente, agrega la salsa de soja preparada anteriormente y remueve hasta que quede bien mezclada para darle ese toque asiático tan diferenciador del plato.
- Servir: Por último, para servir, coloca un molde redondo en el centro de cada plato hondo y pone el arroz dentro del mismo y las lentejas fuera.