Hay infinidad de maneras de preparar las berenjenas, pero sin lugar a dudas esta es una de las más sabrosas. Inspirada en la clásica receta del sur de Italia conocida como melanzane alla parmigiana, se hace a modo de lasaña intercalando capas de berenjena, queso parmesano y mozzarella. Es una forma muy rica de comer berenjena que seguro que encanta también a los más pequeños o a esos que os cuesta un poquito comer verdura.

Preparación y selección de ingredientes
Asegúrate de elegir unas berenjenas que tengan buen tamaño y la piel sea firme y brillante, eso querrá decir que están en su mejor momento. Dependiendo de la variedad de berenjena que utilicéis, estas pueden amargar. La solución para evitar que las berenjenas amarguen es dejarlas reposar, después de haberlas cortado, con sal mientras preparáis los otros pasos de la receta. De esta forma, las berenjenas perderán un poco de agua y, si son amargas, también perderán amargor.
Ingredientes principales
- 800 g de berenjenas
- 800 g de tomate natural triturado
- 250 g de queso mozzarella
- 150 g de queso parmesano
- 250 g de queso ricotta
- Aceite de oliva, sal y pimienta
- Hojas de albahaca fresca
- Piñones (opcional, para dar textura)
Lasaña de Berenjena. Fácil y Deliciosa
Pasos para elaborar la receta
- Preparar las berenjenas: Corta las berenjenas en láminas de unos 5 mm. Añade sal y déjalas reposar unos 30 minutos. Lava y seca bien las láminas antes de cocinarlas a la plancha o al horno hasta que se doren por ambos lados.
- Elaborar la salsa: Sofríe cebolla y ajo picados, añade el tomate triturado, azúcar para corregir la acidez, sal, pimienta y hierbas al gusto (tomillo, albahaca u orégano). Cocina a fuego lento hasta que la salsa reduzca y no quede líquida.
- Montaje: En una fuente apta para horno, coloca una base de salsa. Intercala capas de berenjena, la mezcla de quesos (mozzarella, ricotta y parmesano), un poco de salsa y albahaca.
- Horneado: Termina la bandeja con una capa de tomate y abundante queso parmesano. Hornea a 200 ºC durante unos 20-30 minutos, gratinando los últimos minutos para lograr una capa superior crujiente.

Consejos para un resultado perfecto
Aunque a primera vista parezca complicada, prepararla es mucho sencillo de lo que puedas pensar. Eso sí, es algo laboriosa porque todo se hace de manera tradicional y cocinado a fuego lento. Acuérdate de reducir bien la salsa de tomate para que no quede agua y, al sacar la lasaña del horno, déjala reposar unos 10 o 15 minutos antes de trocearla; esto te permitirá obtener raciones más limpias y estructuradas.
Para aligerar la receta, puedes prescindir de la pasta y disfrutar de una versión low-carb o sin gluten. Si quieres añadir un toque proteico extra, puedes enriquecerla con lonchas de pechuga de pavo, jamón cocido o incluso carne picada, transformándola en un plato único muy completo para cualquier comida familiar.