La expresión "Las chicas del escabeche" evoca una interesante convergencia de tradición culinaria y expresión artística. Aunque a primera vista pueda parecer una referencia puramente gastronómica, en el contexto de la información proporcionada, nos encontramos con dos vertientes distintas y fascinantes: por un lado, la arraigada cultura del escabeche en la cocina española, y por otro, la obra literaria de la reconocida escritora y actriz Ana Istarú, que incluye una pieza teatral titulada precisamente "Hombres en escabeche". Este artículo explorará ambas facetas, revelando cómo un término tan concreto puede encerrar tanta riqueza cultural.

El Escabeche en la Cocina Española: Tradición y Sabor
El escabeche es uno de esos pocos platos sumamente tradicionales en la gastronomía española. Aunque no se trate directamente de croquetas, el escabeche comparte con ellas un profundo arraigo en las cocinas familiares y una versatilidad que permite su preparación con diversos ingredientes. Particularmente, en el ámbito de las conservas, el escabeche adquiere una relevancia especial.
La Excelencia de las Conservas Gallegas y el Mariscar
Para entender la importancia del escabeche y las conservas en España, es fundamental mirar hacia Galicia, donde la tradición del mar y su cuidado es ancestral. Las "madres del mar", como se conoce a las mariscadoras y empacadoras en Cambados, Pontevedra, son guardianas de este legado. Cuidan del mar como de sus hijos, extrayendo las piezas que cumplen con el peso y tamaño legal.
El trabajo de mariscadora, tradicionalmente femenino, es codiciado. Mujeres como Victoria Ubiña, quien comenzó a mariscar con nueve años, han dedicado su vida a esta labor, organizándose en agrupaciones para asegurar precios justos y condiciones dignas. Entre el 70 y el 80% de la población de Cambados vive del mar, lo que subraya la vitalidad de esta actividad.
¿CÓMO es el MARISQUEO en GALICIA? La labor de las MARISCADORAS hace que sea el mejor MARISCO
Cada mariscadora sabe qué cantidad de piezas debe entregar y qué peso y tamaño deben tener. En el punto de control, se verifica que todo esté en regla y se les paga según el precio que alcanzó el marisco la víspera en la lonja. Cobran dos veces al mes y en temporada pueden llegar a los 1.400 euros por trabajar dos o tres horas al día, cinco días a la semana, según las mareas.
La sostenibilidad es clave. Las mariscadoras no solo extraen, sino que también cultivan, realizando resiembras de la simiente de moluscos y limpiando la costa regularmente. Este compromiso asegura la continuidad de los recursos marinos.
La Artesanía en la Real Conservera Española
La maestría en el manejo del marisco se extiende a su procesamiento. En la Real Conservera Española, el marisco se coloca a mano, como si fueran orfebres trabajando con joyas. Esta dedicación les ha valido siete premios "101 Best" en los World's 101 Best Canned Products, un reconocimiento a la calidad y el reposicionamiento del marisco y pescado gallego al nivel de grandes bocados como el foie o el caviar.

El proceso es meticuloso, desde la subasta en la lonja, que hoy en día está totalmente automatizada, hasta la depuración del marisco en agua de mar filtrada, donde pasa la noche soltando arena. Al día siguiente, el marisco llega a la planta en Cambados, donde la actividad es febril. Aquí, todo se hace de forma manual: limpieza, evisceración y empacado. El berberecho, por ejemplo, se cuece y pasa por un proceso de desconchado y purga para eliminar cualquier rastro de arena.
El Arte de Empacar
Las empacadoras son verdaderas artistas. Limpian los berberechos uno a uno y los colocan primorosamente en las latas. Este trabajo manual es lo que distingue a la Real Conservera Española. Si se trata de almejas, se les quita la branquia gris y se colocan en forma de espiga. Para los mejillones, la disposición es en forma de flor, con sus especias tradicionales como pimienta, clavo y laurel.
Finalmente, las latas se llenan con el "líquido de gobierno", que puede ser aceite, una salsa especial o una mezcla de agua, sal, limón, laurel y cebolla para los berberechos al natural. Las recetas centenarias se guisan a primera hora con ingredientes naturales. Después, las latas se sellan herméticamente, se estampa la fecha de caducidad y pasan por el proceso de autoclave, que garantiza la calidad y durabilidad de la conserva.

Las Chicas del Escabeche en la Literatura: Ana Istarú y "Hombres en Escabeche"
Más allá del ámbito culinario, la frase "Las chicas del escabeche" nos conduce a la obra de Ana Istarú, seudónimo de una destacada escritora y actriz que ha sido galardonada por sus roles protagónicos en obras teatrales. Su obra poética, que abarca seis poemarios, ha sido recogida en múltiples antologías americanas y europeas. Su libro más conocido, "La estación de fiebre", obtuvo el Premio Latinoamericano EDUCA en 1982.

Una Voz Femenina en la Literatura
Los críticos destacan que la poesía de Ana Istarú está cargada de erotismo, lo que ha generado polémica entre los lectores, al tiempo que posee una fuerte perspectiva de género. En su obra, Istarú expresa sin temor los sentimientos más profundos de la mujer. El jurado del Premio Latinoamericano EDUCA describió su poesía como "Transido de alta temperatura erótica sostenida de principio a fin, se expresa en un vocabulario personal y estricto logrando así, en tan difícil tema, una armonía de expresión emotiva con un gobierno infalible de la forma”.
"Hombres en Escabeche": Una Obra Teatral
Dentro de su repertorio, Ana Istarú cuenta con la obra de teatro titulada "Hombres en escabeche", publicada en 2001 por el Ayuntamiento de Sevilla. Esta obra forma parte de un catálogo extenso que incluye poemarios como "Palabra nueva" y "Poemas para un día cualquiera", y otras piezas teatrales como "Baby boom en el Paraíso" y "Madre nuestra que estás en la tierra".
¿CÓMO es el MARISQUEO en GALICIA? La labor de las MARISCADORAS hace que sea el mejor MARISCO
| Año | Premio | Obra |
|---|---|---|
| 1977 | Premio Joven Creación, Editorial Costa Rica | Poemas abiertos y otros amaneceres |
| 1982 | Premio Latinoamericano EDUCA | La estación de fiebre |
| 1980 | Premio Nacional a la Mejor Actriz Debutante | |
| 1996 | Premio Nacional a la Mejor Actriz Protagónica | |
| 2005 | Premio Nacional de Dramaturgia Aquileo Echeverría | |
| 2014 | Premio Nacional a la Mejor Actriz Protagónica |
Las piezas de Istarú han sido montadas no solo en Costa Rica, sino también en otros países de América, Estados Unidos y Europa, lo que demuestra la universalidad y relevancia de su trabajo. Sus poemas también han sido traducidos a diversos idiomas, como el alemán, francés, holandés, inglés e italiano.
A partir de 2002, Istarú ha incursionado en el periodismo de opinión, escribiendo columnas primero en el semanario El Financiero y luego en la revista dominical Proa de La Nación. Su madre, Matilde Marín Chinchilla de Soto, economista y política, le inculcó la pasión por el teatro, mientras que su padre, Enrique Soto Borbón, la introdujo en el mundo de las letras.
Chiripa: Un Homenaje al Sabor Tradicional
En Madrid, la taberna Chiripa se erige como un referente de la cocina honesta y de tradición. Aunque el escabeche sea de quisquilla, ha logrado un éxito sorprendente entre los madrileños. El "escabeche de quisquillas" se ha convertido en una opción que ha desbancado temporalmente a su famoso ajo blanco, demostrando la versatilidad y el aprecio por este tipo de preparaciones.

Manuel Figueroa y su equipo en Chiripa se enorgullecen de ofrecer platos que evocan la tradición, como la pastela de codorniz en pepitoria, una reinterpretación de la gallina en pepitoria de toda la vida. La molleja a la brasa también es uno de sus platos estrella, alabado por su sabor excepcional. El éxito de Chiripa radica en el cariño y la pasión que ponen en cada elaboración, ofreciendo una experiencia culinaria que conecta con los recuerdos de la infancia y la abuela de sus clientes.