Las judías, alubias o habichuelas (Phaseolus vulgaris), son plantas de la familia de las leguminosas que llegaron a Europa de la mano de los colonizadores españoles. Se calcula que hay más de 300 variedades entre blancas, rojas, negras canela y pintas.
Hay diferentes variedades de judías clasificadas en función de la altura de crecimiento, de la mata (alta/de enrame o baja/enana) o por la forma de la vaina (plana o cilíndrica). La alubia es un cultivo vinculado económica y socialmente a la provincia de León, donde se cultivan, con fines comerciales, hasta una docena de variedades, siendo las más importantes por su volumen la pinta americana y la blanca de riñón.
Condiciones óptimas para el cultivo de alubias
La alubia pertenece a la familia de las leguminosas y es una planta que se desarrolla sin problemas con temperaturas cálidas, por lo que es habitual su siembra a principios de primavera y durante el verano. Necesita temperaturas alrededor de los 10ºC para germinar y de entre 15 y 25ºC para ser polinizada correctamente. No crecerán si las temperaturas son inferiores a 10ºC o si se reduce el fotoperíodo (la cantidad de luz recibida en un día). Se desarrollan mejor en climas cálidos y templados.
No se desarrollan bien en tierras frías y húmedas, pero tampoco si están muy secos. Les favorecen suelos mullidos, bien cavados, frescos y ricos en humus, pero sin restos de materia orgánica fresca.
Las alubias no requieren abonado ya que al igual que el resto de leguminosas, son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias nitrificantes que poseen en sus raíces.
Las alubias requieren de suelos que no se resequen, soportan mal la carencia de humedad. Una vez sembradas, es recomendable no regar hasta la aparición de los primeros brotes. A partir de entonces, el riego debe ser regular, tirando a escaso. Puedes incrementar el riego con la llegada de la floración y durante la fructificación de las vainas.

Siembra y tipos de alubias
Llegado el momento de la siembra, lo haremos directamente en la tierra. El marco de plantación habitual es de 70-80 cm entre líneas y 40 cm entre plantas, aunque las variedades enanas o de mata baja admiten siembras más densas.
Las judías también pueden sembrarse en macetas o jardineras. Es importante tener en cuenta que necesitarán un mínimo de 5 litros de volumen por planta para que puedan crecer bien. Si escoges hacer la siembra en un recipiente, se recomienda optar por variedades de mata baja para evitar el uso de tutores, ya que suelen formar un tallo erecto de no más de 30-50cm de altura.
Variedades de mata baja
- JUDÍA EFEQUINCE: variedad de mata baja y vainas cilíndricas de unos 15-17 cm de largo y no más de 1 cm de grosor.
- JUDÍA ROMANO BUSH-PLAJA: esta judía también es de mata baja pero sus vainas son planas de unos 15cm de largo y 1,5cm de ancho.
A diferencia de las variedades de mata baja, las variedades de mata alta o de enrame, precisan de tutores que permitan su crecimiento vertical.
Las vainas estarán listas para cosechar a los 15-25 días desde la floración.

Plagas y enfermedades
- Araña roja y otros ácaros: éstos pueden atacar si hay falta de riego.
- Antracnosis: es una enfermedad que se manifiesta por la aparición de manchas oscuras sobre las hojas y vainas si el tiempo es muy húmedo. Se debe intentar no tocar o cosechar si el tiempo es muy húmedo. En el caso de que se cultiven en zonas húmedas, se podría fumigar con cola de caballo.
- El oídio: es un hongo que suele aparecer si hay exceso de humedad ambiental y elevadas temperaturas. Para prevenirlo, aplicar cola de caballo e intentar que las plantas tengan una buena aireación.
Cultivo de alubias en regadío y secano
La gran expansión del cultivo de alubias en León llegó de la mano de los regadíos, a partir de los años 60 del pasado siglo, ocupando una parte importante de las nuevas superficies regables dependientes del pantano de Barrios de Luna y del pantano del Porma. Hasta ese momento las alubias se cultivaban en los regadíos tradicionales de las zonas de ribera y en pequeñas fincas con regadío de pozos.
En la provincia de León, en los años de bonanza del cultivo de las alubias, se produjo también la bonanza en el cultivo de lentejas, una legumbre vinculada a las tierras de secano de Tierra de Campos.
Las alubias se adaptaban muy bien a las tierras de cultivo, a la rotación con los cultivos predominantes entonces (cereales y remolacha), no existían grandes problemas de plagas y enfermedades, y al no ser un cultivo perecedero se podía absorber en un año posterior la abundancia de cosecha de otro anterior con excedentes.

Ejemplos regionales de cultivo
En la Comunidad Foral de Navarra y la provincia de Álava, el cultivo de alubias ha sido y sigue siendo significativo en diversas localidades:
- En Agurain (Álava), las alubias se siembran directamente, sin trasplante, y se cultivan en pequeñas parcelas, generalmente en reines o en huertas, principalmente para consumo propio.
- En Argandoña (Álava), con la introducción del regadío en las piezas, se ha multiplicado la siembra de alubias, patatas, remolacha y otras leguminosas.
- En Apodaka (Álava), antes se sembraban alubia blanca y caparrón. En las huertas, se cultivan habas, guisantes, pepinos y calabacines.
- En Moreda (Álava), aunque el cereal es el cultivo predominante, las alubias forman parte de la diversidad de productos.
- En Valderejo (Álava), en las huertas de Lahoz, se cultivaban alubias, unas para fresco y otras para secas. En Lalastra se cultivaban los mismos productos que en Lahoz, pero la escasez de agua era un factor limitante. Sin embargo, en Villamardones, al disponer de agua, los productos eran de mayor calidad y más cuantiosos.
- En Pipaón (Álava), las alubias y los garbanzos se han cultivado para uso familiar.
- En Ribera Alta (Álava), la legumbre más importante ha sido y es la alubia pinta alavesa.
- En Bernedo (Álava), las legumbres que se cultivaban eran variadas, sobre todo alubia pinta y blanca, así como alubias para comer verdes en vaina (caparrones).
- En Valtierra (Navarra), las legumbres que se cultivan son habas, alubias y guisantes. Se siembran en las huertas, a menudo trasplantadas de semilleros.
- En Obanos (Navarra), las legumbres que se han cultivado tradicionalmente para consumo familiar son alubia roja y blanca, garbanzo, guisante y habas. En tiempos recientes (2010), con el Canal de Navarra, se cultivan con fines comerciales alubia verde, guisante y haba, con siembra y recolección mecanizada.
- En Muez y Ugar (Navarra), el Valle de Yerri tiene un 80% de su población dedicada a la agricultura de secano, con muy escasa tierra destinada a regadío (menos de un 1%). Las leguminosas están representadas por haba seca, arveja y arvejuela.
- En Guesálaz (Navarra), el 75% de la población se dedica a la agricultura, predominando el secano. Las leguminosas también están representadas por las habas.
- En Aoiz (Navarra), en parcelas de menor tamaño se sembraron patatas, alubias y otras leguminosas. En las huertas se plantan alubias verdes, y también para pochas y secas.
- En el Valle de Roncal (Navarra), en las huertas se cultivaban alubias (ya fueran pocha o kaparrona).
- En Sartaguda (Navarra), abundaban la remolacha y el cereal en el secano y la patata y el pimiento de bola en el regadío. Se plantaban alubias y habas para casa y para vender.
- En Abadiño (Vizcaya), los productos de la huerta son alubia (babie) (roja y blanca), guisante (iderra), vaina (bañie) y haba (baba baltza).
- En Amorebieta-Etxano (Vizcaya), en las huertas se sembraban alubias.
- En Heleta (Navarra), en las heredades se cultivaba trigo, maíz, alubia, centeno, nabo, trébol, alfalfa, alholva y calabaza.
La alubia en el mercado y la rotación de cultivos
España se convirtió en país importador de legumbres desde la entrada en la entonces Comunidad Económica Europea en 1986, relegando la producción nacional de las alubias y otras legumbres a cifras poco relevantes, debido a que las legumbres se importan desde entonces sin cuotas y con aranceles poco disuasorios.
La media histórica de las últimas décadas, en la producción de alubias de la provincia de León, podría estar en 2.500 hectáreas, una cifra que se ha mejorado en los últimos años, y que en 2019 ha alcanzado las 4.123 hectáreas. La producción actual de alubias en la provincia puede alcanzar las 12.000 toneladas, lo que representará el 66% de toda la producción de alubias de España (unas 18.000 toneladas).
España debe aspirar a ser autosuficiente en la producción de legumbres, incluidas las alubias, y lo ha de ser compitiendo en un libre mercado mundial donde se apliquen normas de reciprocidad, es decir, se exijan las mismas condiciones a la producción en las distintas zonas (sociales, medioambientales, fiscales, seguridad alimentaria, bienestar animal).
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Una importante industria de envasado de legumbres, con centros en la zona de influencia de La Bañeza, Astorga, Santa María del Páramo y León capital, atendía las necesidades del país con legumbre nacional.
Los almacenistas de legumbres han de mostrar más interés por las legumbres nacionales y fijar con los productores cantidades objetivo a comprar y precios que sean remuneradores. Aunque ASAJA tiene muy pocas expectativas en la IGP Alubia de La Bañeza León, por el escaso interés de los envasadores de etiquetar con este marchamo, la organización agraria siempre apostará por impulsar la figura de calidad dando al consumidor la opción de elegir productos de su tierra, productos de cercanía, que reúnan a la vez un plus de calidad.
La Junta de Castilla y León debe condicionar las ayudas a las empresas de envasado y procesado de legumbres a sus compromisos con los productores locales. El objetivo para los próximos años debería ser una siembra de alubias en la provincia de 6.000 hectáreas y 20.000 toneladas de producción.
Las alubias son una buena alternativa para la rotación de cultivos debido a que es un cultivo mejorante del terreno y a que por su ciclo corto (junio-septiembre) se combina bien con otras producciones. Las alubias eran una buena alternativa para cumplir con la Superficie de Interés Ecológico de la PAC, pero se ha truncado con la entrada en vigor del Reglamento Omnibus que exige que en estas superficies no se utilicen plaguicidas.
La Junta de Castilla y León, a través del Itacyl, debe trabajar en la mejora genética de las variedades para que sean más productivas, se mecanicen mejor, y sean más resistentes a plagas y enfermedades. El productor necesita disponer de productos químicos con principios activos que resulten efectivos para combatir las malas hierbas, las plagas y las enfermedades del cultivo. La Junta de Castilla y León ha de seguir apoyando el seguro agrario para la línea de seguros que cubre los daños climáticos de las alubias, y junto con el sector hacer propuestas a Enesa que mejoren las condiciones técnicas de los seguros.
| Año | Superficie (hectáreas) | Producción (toneladas) | % de producción nacional |
|---|---|---|---|
| Media histórica (últimas décadas) | 2.500 | - | - |
| 2019 | 4.123 | 12.000 | 66% |
| Objetivo futuros | 6.000 | 20.000 | - |