Faber-Castell es una de las marcas de arte más prestigiosas y antiguas del mundo. Fundada en 1761 en Stein (Alemania) por el ebanista Kaspar Faber, esta fábrica de material artístico ha permanecido en la familia durante ocho generaciones. Especializada en lápices, grafito y rotuladores, entre otros productos, esta marca alemana es un referente en Europa y en buena parte del planeta. Los lápices de colores Faber Castell son mucho más que simples herramientas de color; son sinónimo de calidad, innovación y creatividad, el punto de partida perfecto para artistas de todas las edades.

Líneas de lápices de color Faber-Castell
Faber-Castell es una marca fantástica en todas sus variantes, un sinónimo de calidad, y todo lo que se ha probado de ella convence. Ofrece una amplia gama de opciones, como un set de 24 colores en caja metálica, otro de 36 colores en caja metálica, un lujoso set de 60 colores Edición Especial Desplegable, y un set de 120 colores en caja de madera.
Faber-Castell Polychromos
En el apartado de lápices de color, los Polychromos son una opción destacada. Su mina es de aceite pero consigue una cremosidad excepcional, muy alejada de la típica mina dura que precisa de múltiples capas para un mejor acabado. Tienen una gama muy amplia de colores (120) y, además, se mezclan muy bien entre ellos.

Faber-Castell Goldfaber
La línea Goldfaber de Faber-Castell, que pertenece a la gama “Creative studio”, se presenta como una serie para aprendices y artistas. Los Goldfaber son lápices delgados (más delgados que los Polychromos) que vienen pintados de color gris con la base del color a juego con la mina. A pesar de su delgadez, no es un lápiz frágil, ya que está diseñado con la misma tecnología anti-rotura que los Polychromos o Albrecht Dürer. El Goldfaber tiene una mina de 3 mm y una “excelente resistencia a la luz” (según la contraportada de la lata) aunque no se especifica más. La mina, fina y puntiaguda, está basada en la cera y es más suave (y patina más contra el papel) que la de los Polychromos. Sus colores son especialmente brillantes gracias a su tecnología innovadora. Los sets de Goldfaber vienen en 12, 24, 36 y 48 unidades.
Estos lápices no huelen a nada, y se supone que están hechos de la misma madera de cedro que los Polychromos, procedente de bosques sostenibles. La barra, pintada de gris, presenta por un lado el nombre y el logotipo de la compañía, la serie (Goldfaber) y por detrás el código de barras, una numeración larga y el número del color, aunque no el nombre. Sin embargo, la paleta de colores puede ser encontrada en el folleto que viene en la caja. Los Goldfaber poseen vivos pigmentos que cubren bien el papel y se mezclan sin problemas.
Faber-Castell Goldfaber Color Pencils
El set de 12 unidades viene dentro de una vistosa y ligera lata de metal en cuyo interior se presentan los lápices sostenidos por una frágil bandeja de plástico que no protegerá los lápices en caso de impacto. Una cosa que puede resultar molesta en general de las latas de Faber-Castell es que se abren con pasmosa facilidad, al estar sostenidas por bisagras que permiten a la tapa abrirse de buenas a primeras y…todos los lápices al suelo. Los Goldfaber vienen ordenados por colores y previamente afilados. Son redondos, manejables, no dejan grumos al pintar y, aunque no desprenden trocitos de mina al contacto con el papel, hay que tener cuidado al afilarlos muy agudamente, pues la punta puede romperse en caso de presión. Pueden afilarse con cualquier sacapuntas. En la lata también se adjunta el usual folleto con los colores y la información sobre la marca, pero también vienen algunas ideas sobre cómo dibujar. De hecho, el catálogo online de los Goldfaber está plagado de ideas y estilos bastante interesantes.
En general, el Goldfaber es un lápiz sólido y muy competente teniendo en cuenta su precio (la lata de 12 lápices puede encontrarse por aproximadamente 9 libras). Curiosamente, los Goldfaber salen más baratos en caja que por unidad (la unidad en tiendas, al menos en algunos lugares, cuesta dos libras). Son lápices complementarios de los Polychromos y dejan bastante satisfechos a los usuarios, el único arrepentimiento es no haber comprado un estuche con más colores.
Faber-Castell Albrecht Dürer (acuarelables)
El Goldfaber se presenta también en versión acuarelable, y se llama Goldfaber Aqua. Con respecto a los Albrecht Dürer -los lápices acuarelables-, su paleta de colores es la misma que la de los Polychromos pero, como era de esperar, son algo más terrosos y pálidos antes de aplicarles agua. El resultado es una acuarela profesional sin rayas adicionales, homogénea y muy similar a las acuarelas tradicionales.

Lápices escolares Faber-Castell
Los lápices de la caja roja de Faber-Castell son considerados mejores a nivel escolar que los de marcas extrañas. Están disponibles en dos conjuntos populares: uno de 12 colores y otro de 24 colores. El set de 12 colores es ideal para quienes comienzan su viaje artístico, ofreciendo una selección básica de colores para diversas aplicaciones, desde bocetos hasta ilustraciones más elaboradas. El set de 24 colores brinda una amplia gama de opciones para artistas más experimentados. Están diseñados pensando en los más jóvenes. Su forma ergonómica facilita un agarre cómodo y reduce la fatiga, lo que es especialmente beneficioso para niños y adolescentes que exploran su creatividad.
Faber Castell ofrece lápices especialmente diseñados para niños, como los Triangulares y Jumbo Grip. Son conocidos por su comodidad y durabilidad. Con sus zonas de agarre ergonómicas, estos lápices evitan que los dedos se cansen y mejoran la precisión al dibujar o colorear. Los Jumbo Grip ofrecen la misma comodidad que los Grip estándar, pero con un tamaño más grande que resulta perfecto para las manos pequeñas.

Lápices de grafito Faber-Castell 9000
Los lápices Faber Castell 9000 han sido los mejores lápices grafito usados por muchos, la elección favorita de los dibujantes profesionales de retrato realista en grafito. El lápiz Castell 9000, creado en 1905 por Alexander von Faber-Castell, es un testamento a las estrictas normas de Faber-Castell de calidad, tecnología y tradición. Los lápices Castell 9000 para dibujo ofrecen una calidad superior. Lo más importante a la hora de comprar lápices grafito es conocer las ventajas que ofrece en comparativa con los demás lápices de la misma gama. Se ha comprobado que, a diferencia de otros lápices grafito, los trazos en estos lápices no quedan con grumos, lo que asegura una gran suavidad en el dibujo. Esto es crucial, especialmente al realizar un retrato y agregar valores claros. La caja metálica, compacta, sirve para contener los lápices de forma ordenada, tal y cual como un estuche de lápices de dibujo. El diseño hexagonal de estos lápices permite tenerlos en la mesa sin la posibilidad de que puedan rodar y caer al piso. Estos lápices tienen la totalidad y durezas perfectas que se van a necesitar para producir dibujos.

| Línea de Lápices | Tipo de Mina | Características | Uso Recomendado | Sets Disponibles |
|---|---|---|---|---|
| Polychromos | Aceite | Cremosa, 120 colores, excelente mezcla | Profesionales | Hasta 120 unidades |
| Goldfaber | Cera | Delgados, anti-rotura, mina suave, colores brillantes | Aprendices y artistas | 12, 24, 36, 48 unidades |
| Albrecht Dürer | Acuarelable | Paleta de Polychromos, resultados profesionales | Artistas acuarelables | (Misma gama que Polychromos) |
| Escolares (Caja Roja) | Estándar | Ergonómicos, agarre cómodo, duraderos | Niños y estudiantes | 12, 24, 36, 60 unidades |
| Castell 9000 | Grafito | Calidad superior, suaves, sin grumos, diseño hexagonal | Dibujantes de retrato realista | Varias durezas |
Opinión general sobre Faber-Castell
Faber-Castell es una de las marcas mejor valoradas entre los profesionales y aficionados al dibujo, y sin lugar a dudas una de las de más éxito en el mundo del arte. Nada más coger el lápiz y escuchar ese sonido de roce tan característico al contacto con el papel, uno se da cuenta de que realmente son lápices de calidad. Aunque es cierto que los Faber-Castell no siempre tienen la intensidad de otras marcas en cuanto a color, son algo más difusos en sus tonalidades, pero están a la altura de las mejores. También es verdad que son más caros, pero, obviamente, la calidad se paga. Son considerados los únicos lápices, junto a otras marcas premium, que merece la pena adquirir para ser los colores protagonistas en tus dibujos, dejando los colores de otras marcas (Bic, Maped, Staedtler...) para zonas accesorias, secundarias o que no requieran una gran intensidad.
En cuanto a los colores que ofrecen, no están mal, pero en ocasiones se echan de menos unas tonalidades más específicas. Sin embargo, su negro es realmente negro, intensísimo, uno de los negros más fuertes que se pueden encontrar entre los lápices de color que hay en el mercado. No es extraño que en Faber-Castell estén tan seguros de su calidad, hasta el punto de garantizar sus productos (en el propio embalaje lo especifican) de forma que si no se está plenamente satisfecho se comprometen a devolver el dinero.
Faber-Castell nos ofrece, por tanto, unos lápices de colores de gran calidad, duraderos y con colores muy agradecidos. Elegir los lápices de colores Faber Castell que mejor se adapten a tu estilo y necesidades artísticas es crucial. Ya seas un estudiante, un artista profesional o un padre en busca del regalo perfecto, estos lápices son siempre una elección excepcional. Sumérgete en un mundo de colores y creatividad con Faber Castell.
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