La salsa, más que un simple estilo musical o un baile, es una mezcla cultural única que fusiona influencias africanas, caribeñas y norteamericanas. Es un conjunto de ritmos afrocaribeños fusionados con el jazz y otros estilos, centrándose especialmente en el mambo, el danzón, el cha cha chá, la guaracha y el son montuno, enriquecidos más tarde con instrumentos como el saxofón, la trompeta o el trombón.
El origen de la salsa siempre ha sido, y seguirá siendo, muy discutido. Sin embargo, no todo el mundo sabe que un baile que caracteriza tanto a Latinoamérica nació en Estados Unidos, pero el origen de la salsa como manifestación musical está estrechamente vinculado a la inmigración.

Las Raíces Caribeñas de la Salsa
La historia de la salsa comienza en Cuba, a principios del siglo XX, con el son cubano. Cuba tuvo un papel protagonista en el origen de la salsa. Ya en la década de los 30 del siglo pasado sonaban en la isla caribeña melodías y ritmos provenientes de África. La exquisita melodía de estos nuevos ritmos pronto cuajó en otros países de América Latina. Se suele decir que la principal influencia de la salsa es el son cubano.
En las décadas cercanas a la Segunda Guerra Mundial, más y más personas del Caribe, especialmente de Puerto Rico, se habían mudado a la ciudad de Nueva York, trayendo consigo esta musicalidad distintiva. Muchos de los artistas de Fania venían de este barrio y cantaban sobre los desafíos y las recompensas de la vida allí. En las décadas de 1960 y 1970, aumentó la migración de hispanohablantes a Nueva York, lo que aseguró un suministro constante de músicos y audiencia para la música bailable latina.

El Nacimiento en la Gran Manzana: Nueva York como Crisol
Fueron los exiliados cubanos y los de Puerto Rico los que popularizaron en Nueva York la salsa allá por los años 50 del siglo XX. Sin embargo, no fue sino hasta su aparición en Estados Unidos, y más concretamente en el barrio del Bronx neoyorquino, cuando estos ritmos adquirieron una mayor repercusión. En los años 60, el Spanish Harlem de Nueva York era escenario de una enriquecedora diversidad cultural, lo que propició la fusión de ritmos afrocaribeños como el chachachá, el mambo y el son cubano; con otros estilos musicales existentes en Estados Unidos como el jazz, el funk y la música soul.
A partir de aquí, la salsa comenzó a cobrar un auge inesperado. No fue sino hasta finales de los 60 e inicios de los 70 cuando comienza a surgir el nombre de salsa como un género musical. Este proceso se realizó de forma muy curiosa: Izzy Sanabria, diseñador gráfico en los estudios de Fania All Stars, reunió a todos los ritmos de origen cubano que había hasta entonces bajo una misma denominación.

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Johnny Pacheco y Fania Records: Pioneros de la Salsa
La historia de la salsa, en la que participaron gran cantidad de músicos, puede rastrearse en cierta medida en la trayectoria de algunas importantes compañías discográficas. La compañía Fania Records fue fundada en marzo de 1964 por el abogado y empresario Jerry Masucci y el flautista dominicano y director de orquesta Johnny Pacheco.
"Algo que creo es que una vez que tienes una fórmula, no la cambias", dijo Johnny Pacheco. Pacheco, músico, fundó Fania Records en 1964. La compañía se convirtió en un imperio del entretenimiento que lo llevó a él y a una generación de músicos latinos al estrellato. En el proceso, Pacheco y los otros artistas de Fania transformaron un estilo afrocaribeño de música bailable específico de las comunidades latinas en la ciudad de Nueva York en un género distribuido globalmente, con un atractivo casi universal. La Fania Records de Pacheco incluso proporcionó un nombre para este sonido y cultura: “salsa”.
“Salsa” se refería a un estilo de música latina bailable que parecía haber aparecido de repente. De hecho, solo el nombre era nuevo. El género tenía raíces en la Cuba colonial y en la Nueva York de mediados del siglo XX. Luego, a fines de la década de 1960, cuando la música latina se volvía cada vez más popular entre el público de Nueva York, Pacheco y su socio comercial seleccionaron la palabra “salsa” como el identificador conveniente, memorable y comercializable del género. El nombre se convirtió en parte de una estrategia mucho más amplia que transformó la salsa en un fenómeno nacional y luego internacional.

El Talento de Johnny Pacheco
Pacheco había nacido en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, en 1935, y a temprana edad aprendió de su padre, que era músico y director de orquesta, a tocar varios instrumentos, incluidos el clarinete, el saxofón y el acordeón. En 1946, la familia emigró a los Estados Unidos, donde la educación musical del joven Pacheco se extendió a aún más instrumentos. La escuela Juilliard, el prestigioso conservatorio de música y artes escénicas de Nueva York, reconoció los talentos y esfuerzos de Pacheco con una beca para estudiar composición y teoría.
Durante su educación y después, Pacheco tocó percusión y otros instrumentos en las orquestas de baile latinas de la ciudad de Nueva York, y con el tiempo formó su propia orquesta. Inicialmente tuvo su mayor éxito como flautista, un éxito que ostentó en la portada del álbum de 1961 "Spotlight on Pacheco", que vendió más de 100,000 ejemplares. "Spotlight on Pacheco" es un reflejo de su momento particular en la escena de la música y la danza latinas en Nueva York, entonces dominada por estilos musicales de origen cubano. Pacheco casi perfeccionó esta mezcla de melodías, ritmos e instrumentos africanos y occidentales que evocaba la herencia de las diversas poblaciones del Caribe.
El Sonido Fania y la Fania All-Stars
A fines de la década de 1960, los oyentes más perceptivos ya podían discernir un "sonido Fania" distintivo. Las voces tendían a presentar coros más agudos con una inflexión nasal. Los solos de trompeta terminaban con una floritura ascendente. Las improvisaciones en el estudio incluso conservaban parte de la espontaneidad y la electricidad de las sesiones improvisadas en los lugares de música y baile latinos de la ciudad de Nueva York.
Fania Records le dio el espaldarazo definitivo al género al grabar y distribuir los discos de la gran mayoría de las estrellas salseras de los años 1970. La dotación instrumental de Fania All Stars representó los nuevos giros de la música caribeña en los años 1970. Además del piano y bajo, la presencia de instrumentos de percusión como timba, tumba y bongó que eran extensamente utilizados por las orquestas de Puerto Rico y Nueva York desde los años 1940. La sección de instrumentos de viento estaba constituida por tres trompetas y tres trombones, dotación bastante extraña en la tradición musical caribeña y que perfilaría el sonido particular de la Salsa hasta nuestros días. La ausencia del saxofón era notable, pues en ese momento pertenecía a conceptos musicales del pasado y a la fastuosidad de las Big Band. La sustitución del saxofón por el trombón permitía diferenciar, en algo, el sonido de la salsa del sonido cubano tradicional. Por último, se destaca la presencia del Cuatro puertorriqueño ejecutado por el músico Yomo Toro incorporado a la agrupación para traer al ámbito musical urbano la guitarra de las zonas rurales caribeñas (tanto el Tres cubano como el Cuatro puertorriqueño).
Pacheco formó una compañía de talentosos directores de orquesta e intérpretes latinos y la llamó Fania All Stars. El cortometraje documental Our Latin Thing (Nuestra cosa latina) dirigido por el estadounidense, Leon Gast, recoge la filmación de la noche en la que se considera que nació la salsa como género: el 16 de agosto de 1971 en el Club Cheetah de Midtown Manhattan. Fue en una velada donde tocaba la orquesta Fania All-Stars que, con Johnny Pacheco como director artístico, reunía a los mejores músicos latinos de la época. Por ahí pasaron figuras como Celia Cruz, Héctor Lavoe, Willie Colón, Rubén Blades y Eddie Palmieri, todos ahora convertidos en leyendas. Dos años después, Fania All-Stars atrajo a 40.000 personas a un concierto de salsa en el estadio Yankee y uno de los promotores más notorios de la época, Izzy Sanabria, llegó a compararlos con los Beatles.

| Año | Evento Clave de la Salsa en Nueva York | Artistas Destacados |
|---|---|---|
| 1964 | Fundación de Fania Records | Johnny Pacheco, Jerry Masucci |
| 1971 | Concierto Fania All-Stars en el Cheetah Club (Nacimiento de la salsa) | Celia Cruz, Héctor Lavoe, Willie Colón, Rubén Blades, Eddie Palmieri |
| 1973 | Concierto Fania All-Stars en el Yankee Stadium | Celia Cruz, Héctor Lavoe, Willie Colón, Rubén Blades, Eddie Palmieri |
| Mediados de los 70 | Fania producía casi el 80% de los discos de salsa en EE. UU. | Diversos artistas de Fania Records |
La Salsa como Identidad y Fenómeno Global
A medida que ganaba popularidad, la salsa adquiría nuevos significados y nuevas asociaciones, una vida propia. Connotaba cierto estilo de vida urbano y experiencia migrante, pero eludía una definición fija. Incluía culturas raciales, de clase y de género particulares de los pueblos hispanohablantes de todo el mundo, aunque conservaba asociaciones cercanas a la experiencia nuyorican en particular ("nuyorican" es una mezcla de New Yorker o "neoyorquino" y "puertorriqueño").
Para muchos latinos en los Estados Unidos, especialmente los puertorriqueños, la salsa formó un pilar de la identidad latina. “Mi gente” de Héctor Lavoe se convirtió en una especie de “himno nacional nuyorican”, según los fanáticos, e inspiró sentimientos de conexión con una comunidad más grande. Durante años, la música había funcionado como un aglutinante que unía a la mezcla de etnicidades representada por los hispanohablantes de Nueva York. Ahora, gracias a Fania, esta música tenía nombre y atractivo entre el público nacional e incluso internacional.

Expansión Internacional de la Salsa
Desde Nueva York la salsa se expandió primero en América, sobre todo en Puerto Rico, Cuba, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela y Perú. Miami se convirtió en una especie de «segunda metrópoli» para la música cubana, dado el peso específico de la gran cantidad de inmigrantes cubanos. Durante los años 1980, la salsa se expandió a Europa y Japón.
Los discos de Fania también obtuvieron seguidores en el África subsahariana. En 1974, Pacheco, Celia Cruz y otros asistieron a un festival de música masivo en Zaire con artistas como James Brown, B. B. King y las Pointer Sisters. Miles de personas (muchas coreando “¡Pa-che-co! ¡Pa-che-co!”) recibieron a la Fania All Stars en el aeropuerto mientras salían del avión. El festival dio lugar a una película de Leon Gast que ganó el premio Óscar, lo cual elevó aún más el perfil de Fania en casa.
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La Salsa en la Actualidad
El resultado fue una música de alegría contagiosa, al son de trombones y trompetas, que invita al disfrute y al movimiento, y cuyas letras tienen el añadido de servir como fuente de aprendizaje. Un género que sigue vivo en la gran manzana, donde nació el máximo exponente de la salsa en la actualidad: Marc Anthony (de padres puertorriqueños). Es aquí, en la cuna de la salsa, donde se siguen encontrando buena parte de las mejores academias de baile, de los profesores más respetados y de los conciertos más esperados. Otra buena parte están en Cali, Colombia, considerada la capital mundial de la salsa.
La ciudad de Nueva York también ofrece un sinfín de opciones para bailar los que ya son himnos salseros como Periódico de ayer, Llorarás o Pedro Navaja, desde discotecas con música latina como Copacabana, o locales con música en vivo donde se pueden tomar clases de salsa antes de cada concierto, como Club Cache, La iguana o SOB’s. A finales de verano, del 29 de agosto al 2 de septiembre, tiene lugar una de las citas anuales más esperadas para los salseros: el Congreso Internacional de Salsa de Nueva York, que cuenta ya con veinte años de andadura.
