Resistir la tentación de estrenar al segundo una nueva adquisición es complicado, casi quimérico, especialmente si se trata del artilugio del momento: una freidora de aire. Te recomendamos que, antes de pulsar el botoncito, leas estos consejos muy útiles sobre cómo empezar a utilizar tu deseada y eficaz primera freidora de aire.
Antes de encenderla por primera vez
Nada más abrir el paquete, verás que la freidora de aire incluye varios accesorios aparte de la propia máquina: la rejilla, la bandeja o la canasta son indispensables a la hora de utilizarla. Dependiendo de la marca o del modelo, tendrás uno o varios de estos complementos.
Preparación inicial de la freidora de aire
Independientemente de los accesorios que sean, el primer paso es lavarlos con cuidado. Mientras dejas que se sequen, es hora de sacar la freidora de la caja. Colócala en una superficie lisa, resistente al calor y a unos 20 centímetros de la pared, de forma que, cuando expulse el aire caliente por detrás, haya espacio suficiente para que este fluya y no se recaliente el tabique. Igualmente, es recomendable dejar un hueco entre los laterales de la airfryer y cualquier otra pared.
Recuerda, además, que la freidora de aire debe estar en un lugar accesible e identificable a simple vista; si la guardas con demasiado ahínco, acabarás olvidando que la tienes y, por lo tanto, no la utilizarás, lo que sería como no tenerla.
Cuando todos los accesorios se hayan secado, introdúcelos en la freidora de aire. Para ello (y para mucho más), puedes ayudarte de las instrucciones específicas de tu aparato.

Eliminar el olor a nuevo
Aunque el olor a nuevo nos encante en los libros, no en nuestra comida. Para eliminarlo, enciende y programa la freidora en el modo 'precalentar' durante aproximadamente diez minutos, como si fueses a cocinar algo. De esta forma se eliminará el olor a electrodoméstico recién comprado. Ese olor puede ser desagradable, pero no va más allá, no supone ningún problema.
Si tu freidora de aire no incluye la opción de precalentar específicamente, siempre puedes mantenerla encendida durante 5/10 minutos (dependiendo de tu airfryer) a una temperatura de 180/200º C.
A la hora de utilizarla por primera vez
Consejos para cocinar tus primeras recetas
Utiliza un spray de aceite para que tus recetas queden más sabrosas y crujientes. Con espolvorear una o dos veces es más que suficiente. Así, además, con el precio que tiene actualmente el AOVE, ahorrarás y de paso quitarás calorías a tus recetas, por lo que te ayudará a cuidarte un poco más.
Incluye siempre la rejilla en la cesta. Puede que tu cesta ya lleve incorporada la rejilla o puede que sea un accesorio suplementario; sea de la forma que sea, asegúrate de que siempre está colocada sobre la canasta, de forma que el aire circule con libertad por la comida. Esta es la clave para cocinar bien con ella y sacarle todo el partido. Además, evitarás que los alimentos se empapen del poco aceite o los jugos que caen al fondo.
Precalienta siempre el robot. Es la mejor forma de garantizar que el resultado quede tan crocante y apetecible como imaginas. Si metes los productos fríos y en frío, el resultado no terminará de ser óptimo y se perderá parte de la textura crujiente que tanto buscas.
Puedes abrir y cerrar la freidora durante el cocinado para comprobar el estado de los alimentos o removerlos. Para el segundo caso, recuerda utilizar unas pinzas anchas específicas, evitando que el revestimiento antiadherente de la freidora se estropee. También podrás usar esas mismas pinzas para sacar el resultado final de la freidora de aire. El propósito de la freidora es reducir en un 70% el porcentaje de grasas de un plato, reduciendo simultáneamente el volumen de aceite necesario para elaborarlo. Por tanto, es necesario el uso de pinzas anchas para sacar y colocar los alimentos en los platos.
Agitar la canasta mientras cocinas es básico para la inmensa mayoría de los ingredientes que cocinas. De esta forma conseguirás que la comida se cocine de manera uniforme.
TARTA o PASTEL Sin Azúcar, Grasa, Gluten. En Sarten, Freidora de Aire y Horno. P/Gastritis, Dieta.
Alimentos que no debes cocinar en la freidora de aire
Procura no cocinar nada con salsa, ya que al final goteará por la rejilla hasta el fondo de la canasta y se quemará, estropeando el plato.
Errores que pueden estropearte la receta y tu air fryer
Siempre hay una primera vez para todo y un error que cometer, pero podemos evitarlo prestando atención a los siguientes puntos:
- No te pases con el aceite: Como hemos puntualizado antes, basta con pulverizar una o dos veces el spray de AOVE. Ten en cuenta que la premisa número 1 de la freidora de aire es que literalmente se fríe con aire, no con aceite.
- Deshazte del exceso de humedad de los alimentos: Si los alimentos que se van a cocinar están aún mojados de haberlos lavado o con su humedad congénita, no se harán bien y lo que antes es agua, después se convierte en humo.
- Procura no llenar la cesta excesivamente: Siempre tiene que haber suficiente hueco para que el aire circule a través de los alimentos.
- No abras en exceso el cajón: Antes aclarábamos que es posible abrir y cerrar la freidora durante el cocinado. Sin embargo, es preferible que el cajón no se abra completamente, evitando que el calor se escape y modifique la preparación.
- Cuidadito con el termómetro: Respecto a la temperatura, es indispensable tener claro que la temperatura necesaria de cocinado en la air fryer y en el horno es completamente diferente. Ante la duda, baja la temperatura unos 5 grados centígrados.

Limpieza y mantenimiento
Una vez que el pitido te avisa de que el fin de la espera es inminente, no saques la cesta extraíble y la coloques cómodamente sobre la encimera sin ningún tipo de protección entre medias, pues esta se quemará. Relájate y espera a probar bocado.
Cada vez que termines de elaborar una receta, limpia el aparato al completo, veas o no manchas de aceite. Si hay alguna parte especialmente difícil de manejar, pasa un trapo húmedo con mimo.