Cuando probé hace unas semanas en un restaurante los saquitos de pera con queso de cabra, me propuse hacerlos un día en casa y así ha sido. Es sencillísimo y están riquísimos, con un gusto peculiar, mezcla del dulce de la pera y la miel con el salado del queso de cabra. Si queréis preparar un entrante con el que sorprender tanto por el sabor como por la presentación, os aconsejo que lo hagáis.
Hacía días que tenía esta recetita de los Saquitos de Peras y Queso de Cabra preparada para traerla, la vi en una revista francesa y me quedé enamorada desde el primer momento. Pensé, la pruebo y si me gusta, os la traigo a vosotros. Et voilà, aquí la tenéis pues está buenísima, en casa nos ha gustado de verdad, la adopto para mi recetario habitual, además de que será un comodín que utilizaré para los días de fiesta en los que tengo cenas en casa con amigos. Así que ya sabéis, una idea nueva, fácil y deliciosa.

Ingredientes para los Saquitos de Pasta Filo con Peras y Rulo de Cabra (para 4 personas):
- 4 rodajas de queso rulo de cabra
- 2 peras Conferencia grandes
- 4-8 hojas de Pasta Filo
- 2 cucharadas aceite oliva suave
- 1 ramita de romero
- 4 cucharaditas de miel de flores
- Sal y pimienta a gusto
Preparación de los saquitos
Comenzamos precalentando el horno a 180º. Lavamos las hojitas de romero y las peras, a continuación, cortamos estas últimas en rodajas de 1 cm de grosor y descorazonamos.
Preparamos las hojas de pasta filo que previamente habremos sacado de la nevera 3 horas antes sin abrir el envase (para que no se nos resequen). Las iremos extendiendo y untando con un pincel de cocina con un poco de aceite para que estén más manejables. Colocamos la primera rodaja de pera (la más ancha) y salamos un poco. Seguidamente ponemos la rodaja de queso de cabra con una pizca de sal, pimienta recién molida y unos trocitos de hojitas de romero. A continuación, verteremos un poco de miel en el centro y pondremos la segunda rodaja de pera encima.

Ya solo nos queda cerrar nuestro saquito con cuidado para que no se nos rompa, todo este proceso hay que intentar hacerlo en la mayor brevedad posible para que no se nos seque demasiado la pasta. Poco a poco lo vamos levantando y cubriendo el relleno y seguidamente lo atamos con un pequeño trozo de rafia o con un cebollino. Si nos ha sobrado mucha pasta por arriba y no nos queda bonito, podemos recortar con unas tijeras y darle la forma y longitud que más nos guste. Una vez tengamos todos los saquitos listos los pondremos en una bandeja de horno cubierta con un papel sulfurado y al horno durante unos 15 minutos y hasta que veáis que la pasta está lo suficientemente dorada en su parte alta.
Estos saquitos están deliciosos calentitos o cuando aún están tibios y podéis servirlos con una ensalada mezclum aliñada con aceite de oliva y vinagre balsámico.
Consejos para que los saquitos queden exquisitos
Si quieres dar a esta receta un plus de sabor, añade a la pera caramelizada unas pasas y unas nueces picaditas. Puedes presentar los saquitos con un poco de azúcar glas por encima o, si quieres que el postre tenga un toque refrescante, coloca en el plato de servicio una bola de helado de vainilla o de nata.
La pasta filo se reseca enseguida y puede romperse. Para que esto no suceda, trabájala rápido. Es importante poner capas ligeras de mantequilla derretida o de aceite cuando se empieza a preparar para rellenar, de esta forma estará más maleable. Y para que la masa filo no se humedezca y quede cruda en el interior, los rellenos deben ser bastante secos.

Sobre la pasta filo
Me encanta utilizar la pasta filo, es un gustazo una vez horneada, lo crujiente que queda y lo bien que casa con los sabores de cualquier ingrediente que le pongas. Es una masa o pasta blanda, fina y transparente como una hoja de papel, elaborada con harina común, aceite, sal y agua. Sabemos que es de origen griego y se utiliza en especial en la cocina griega y árabe, para repostería y rellena de preparaciones saladas. Puede comprarse o elaborarse de forma casera y se preserva hasta un año congelada. Aunque antes era más difícil de encontrar, ahora ya la tienen en todos los supermercados, así que seguro no tendréis problemas para encontrarla.
Una cosa importante a tener en cuenta cuando la trabajamos es que no debe estar nunca o lo menos posible, expuesta al aire mientras no se trabaja con ella, lo que debe hacerse con mucha rapidez y hay que cubrirla siempre con un paño o servilleta.