La pizza con base de pechuga de pollo es una opción baja en carbohidratos que combina lo mejor de una pizza tradicional con una base diferente, ideal para quienes buscan una alternativa más saludable. No es necesario seguir una dieta keto o baja en carbohidratos para disfrutar de esta deliciosa versión de la clásica pizza italiana. En este caso, la habitual masa de harina y agua se sustituye por una capa de pollo molido y horneado, una base sobre la que se añaden el resto de ingredientes y toppings de las pizzas habituales.
De esta manera, eliminamos por completo la harina, lo cual convierte esta receta en una opción ideal para quienes busquen una dieta alta en proteína o incluso para celíacos o personas que renuncien al gluten. Esta pizza es ideal si quieres consumir una comida baja en carbohidratos, como es el caso de una dieta keto o cetogénica. De hecho, a esta pizza se la suele conocer como “pizza keto” o “pizza fit”, así de popular es.

Si comparas la pizza con base de pollo con la pizza margarita básica, comprobarás que la pizza con base de pollo tiene 4 veces más proteína que la pizza margarita. Es de mis recetas con pollo saludables favoritas para hacerlas el fin de semana.
Ingredientes para una Pizza con Base de Pollo
Para la base de pollo:
- Pechuga de pollo molida (o muslo de pollo molido): 500 g
- Queso rallado bajo en grasa: 100 g
- Huevo: 1
- Ajo en polvo: 1 cucharadita
- Especias al gusto (como orégano, albahaca, pimienta negra): 1 cucharadita
- Sal: al gusto
Para el topping de la pizza:
- Salsa de tomate natural: 200 g
- Queso mozzarella rallado: 150 g
- Toppings opcionales: jamón, champiñones, pimientos, aceitunas, albahaca fresca, etc.

Preparación Detallada
1. Preparar la base de pollo
Precalienta el horno a 200 °C (400 °F). Muele el pollo en una picadora o procesadora de alimentos si no lo has comprado ya molido. En un bol grande, mezcla el pollo molido con el huevo, el queso rallado, el ajo en polvo y las especias. Mezcla bien hasta que la masa sea homogénea y pegajosa. Coloca la mezcla sobre una bandeja para hornear forrada con papel de hornear. Dale forma de círculo o cuadrada, según prefieras, y aplana la mezcla con las manos hasta que tenga un grosor de aproximadamente 0.5 a 1 centímetro. Cuanto más fina se deje la masa, más crujiente va a quedarnos nuestra pizza.
2. Cocinar la base
Hornea la base en el horno durante 15-20 minutos o hasta que esté bien cocida y ligeramente dorada en los bordes. Es fundamental que la “masa” se cocine por sí sola en el horno durante al menos 15 minutos, para que resulte bien cocinada y con un toque crujiente en sus extremos. El tiempo variará según el grosor de esta capa. Una vez cocinada, esta base se saca del horno para colocar el resto de ingredientes.

3. Montar la pizza
Mientras se hornea la base, prepara los ingredientes: corta los vegetales, ralla el queso y ten a mano los toppings que desees. Una vez la base esté lista, sácala del horno y cubre con una capa uniforme de salsa de tomate. Añade el queso mozzarella y los toppings de tu elección.

4. Finalizar la pizza
Vuelve a meter la pizza al horno y cocina durante otros 5-10 minutos o hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente. Finalmente, la pizza volverá al horno durante unos minutos para fundir el queso y conseguir ese aspecto tan delicioso y característico.
Pizza con Base de Pollo/Cómo hacer PiZZA CASERA RAPIDA, con masa de pizza sin reposo/Pizza BARATA 🤯👍
5. Servir
Saca la pizza del horno, deja enfriar un poco y corta en porciones. Puedes comer pizza estando a dieta. Alternativas como esta pizza con base de pollo sin harinas en la que sustituyo la tradicional harina de la masa por pollo te permitirán hacerlo. De esta forma obtienes una pizza deliciosa muy baja en hidratos de carbono, alta en proteínas y con un sabor que en nada envidia a las pizzas tradicionales.
Variaciones y Toppings
Como ocurre con cualquier pizza, la variedad de combinaciones y toppings que puedes utilizar es infinita, pudiendo crear cada día pizzas para dieta diferentes y variadas. Aprovecha los alimentos frescos, de temporada y de proximidad a los que tengas acceso en tu zona y añade más vitaminas y minerales a tu pizza con base de pollo. En mi receta de pizza con base de pollo he utilizado calabacín y tomates cherry pero puedes utilizar champiñón, aceitunas, pimientos, espinacas, espárragos o jamón.
Puedes jugar con las verduras en el topping de la pizza. Puedes añadir verduras keto como los champiñones, las espinacas o los espárragos verdes. También puedes variar el tipo de queso utilizado o añadir un extra de sabor con unos toques de queso azul. Puedes utilizar otras verduras, pero también otras frutas. Sí, lo sé, el debate de la piña o no piña en la pizza, pero cada quién que le ponga lo que más le guste, ¿no crees?
También puedes variar los quesos en tu pizza. Yo he utilizado queso mozzarella rallado para mi receta de pizza con base de pollo pero puedes sustituirlo por queso parmesano, queso Edam, queso Cheddar o cualquier queso curado o semicurado que más te guste. En definitiva, tienes tantas opciones para versionar tu pizza con base de pollo como ingredientes tengas en casa y te animes a probar.