Intoxicación Alimentaria por Salmonella y el Riesgo de la Mayonesa: Una Guía Completa

La intoxicación alimentaria, un tipo de enfermedad que se transmite por los alimentos, es una afección que las personas contraen a partir de algo que comieron o bebieron. Los síntomas de la intoxicación por alimentos a menudo son malestar estomacal, heces acuosas y vómitos. La mayoría de las personas con intoxicación por alimentos presenta una forma leve de la enfermedad y mejora sin recibir tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, puede ser grave y requerir atención médica.

Muchos gérmenes u otras sustancias dañinas en los alimentos o las bebidas, llamados contaminantes, pueden causar intoxicación con alimentos. Se dice que los alimentos o las bebidas que contienen un contaminante están contaminados. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan a raíz de bacterias comunes como el estafilococo o la Escherichia coli (E coli).

Esquema de las causas de la intoxicación alimentaria

La Salmonella y la Mayonesa: Una Combinación Peligrosa

La Salmonella es una bacteria que se encuentra en el tracto digestivo de algunos animales, como las aves, y se expulsa a través de las heces. Este alimento puede contener la bacteria Salmonella, causante de diarrea, vómitos y fiebre. La mayonesa tradicional, hecha principalmente de aceite, huevo y vinagre o jugo de limón, es rica en grasas, particularmente en grasas saturadas. La mayonesa casera, que a menudo se hace con huevos crudos, puede ser un caldo de cultivo para bacterias como la Salmonella.

Aproximadamente, 60 personas se intoxicaron y una murió luego de que comieran mayonesa en mal estado en un local de comida. Si no se realiza una correcta manipulación y conservación de este plato, los comensales podrían contagiarse de salmonelosis. La Salmonella es una bacteria que puede causar infecciones graves en el tracto intestinal, con síntomas que incluyen fiebre, diarrea, vómitos y dolor abdominal.

Por esto, el Ministerio de Salud estableció que los restaurantes solo utilicen mayonesa hecha con huevos pasteurizados o deshidratados (en polvo). Esta bacteria se ha detectado en muestras de alimentos avícolas, huevos o carne de ave. “La cocción adecuada de estos alimentos elimina el riesgo de infección, al igual que el uso de huevos pasteurizados en la fabricación de mayonesa comercial.

Riesgos Adicionales de la Mayonesa

Uno de los principales riesgos asociados con el consumo de mayonesa es su alto contenido calórico y en grasas. Una sola cucharada de mayonesa puede contener aproximadamente 90 calorías y 10 gramos de grasa. Las dietas altas en grasas saturadas también están relacionadas con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

La mayonesa comercial a menudo contiene aditivos y conservantes para prolongar su vida útil y mejorar su textura y sabor. Algunos de estos aditivos, como los estabilizantes y los emulsionantes, pueden causar problemas de salud en personas sensibles o con alergias. Dado que la mayonesa puede ser un riesgo para la salud cuando se consume en grandes cantidades o cuando se maneja incorrectamente, es recomendable considerar alternativas más saludables. Existen versiones de mayonesa reducidas en grasa y calorías, que utilizan ingredientes como el yogur griego en lugar del aceite, lo que disminuye significativamente el contenido calórico y en grasas.

Tabla comparativa de calorías y grasas en mayonesa regular y baja en grasa
Tipo de Mayonesa Calorías (por cucharada) Grasas (por cucharada)
Tradicional ~90 kcal ~10 g
Reducida en grasa ~45 kcal ~5 g
Con yogur griego ~25 kcal ~2.5 g

Cómo se Contaminan los Alimentos

Los alimentos pueden contaminarse en cualquier momento desde que salen de la granja o la pescadería hasta que llegan a la mesa. Cualquier persona que manipule alimentos puede contaminarlos. Esto puede suceder de diferentes maneras:

  • La carne de res o de aves puede entrar en contacto con las bacterias normales de los intestinos de un animal que se está procesando.
  • El agua que se utiliza durante el cultivo o embarque puede contener estiércol o desechos humanos.
  • El alimento se puede manipular de manera insegura durante la preparación en tiendas de abarrotes, restaurantes o casas.
  • Lavarse mal las manos: Los restos de heces en las manos después de ir al baño pueden contaminar los alimentos.
  • No limpiar las zonas donde se cocina o se come.
  • Almacenamiento inadecuado: Los alimentos conservados a temperatura ambiente por demasiado tiempo pueden contaminarse y los que se conservan en el refrigerador durante un período prolongado pueden echarse a perder.
Infografía sobre cómo se contaminan los alimentos

La intoxicación alimentaria puede ocurrir después de comer o beber:

  • Cualquier alimento preparado por alguien que no se lave las manos adecuadamente.
  • Cualquier alimento preparado usando utensilios de cocina, tablas de cortar y otras herramientas que no estén totalmente limpias.
  • Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa (como ensalada de col o de papa) que hayan permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo.
  • Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se recalienten a la temperatura correcta.
  • Pescados u ostras crudas.
  • Frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien.
  • Jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos (busque la palabra "pasteurizado", lo cual significa que el alimento ha sido tratado para prevenir la contaminación).
  • Carnes o huevos mal cocidos.
  • Agua proveniente de un pozo o arroyo, o agua de una ciudad o pueblo que no haya sido tratada.

23 Consejos de SEGURIDAD ALIMENTARIA para Evitar INTOXICACIONES en CASA

Síntomas de la Intoxicación Alimentaria

Los síntomas de la intoxicación por alimentos, un tipo de enfermedad transmitida por los alimentos, varían según la causa de la infección. Los primeros síntomas suelen aparecer entre 2-6 horas después de la ingesta, aunque este tiempo puede ser más largo o más corto según la causa.

Los más habituales incluyen:

  • Malestar de estómago.
  • Diarrea (puede tener sangre).
  • Fiebre y escalofríos.
  • Vómitos.
  • Calambres abdominales.
  • Deshidratación.
  • Debilidad generalizada.
  • Dolor de cabeza.

En bebés y niños, los vómitos y las heces acuosas pueden ocasionar que los niveles de fluidos corporales disminuyan rápidamente, lo que se conoce como deshidratación. Con menos frecuencia, la intoxicación por alimentos afecta al sistema nervioso.

Cuándo Buscar Atención Médica

Comuníquese con su proveedor si tiene:

  • Sangre o pus en las heces.
  • Diarrea y es incapaz de tomar líquidos debido a las náuseas y al vómito.
  • Fiebre por encima de 101°F (38.3ºC), o su hijo tiene fiebre por encima de 100.4°F (38º C) junto con la diarrea.
  • Signos de deshidratación (sed, vértigo o mareo).
  • Un viaje reciente a un país extranjero y presentó diarrea.
  • Una diarrea que no ha mejorado en 5 días (2 días para un bebé o un niño) o ha empeorado.
  • Un hijo que ha estado vomitando durante más de 12 horas (en un recién nacido de menos de 3 meses, llame tan pronto como comience el vómito o la diarrea).
  • Intoxicación por hongos (potencialmente mortal), pescados o mariscos, o botulismo (también potencialmente mortal).
Gráfico de los síntomas de la salmonelosis

Diagnóstico y Tratamiento

Su proveedor de atención médica buscará signos de intoxicación alimentaria. Estos incluyen dolor en el estómago y signos de que su cuerpo en realidad tiene poco líquido (deshidratación). Se pueden hacer exámenes de heces o del alimento que haya consumido para averiguar qué tipo de microorganismo está causando los síntomas. Sin embargo, los exámenes no siempre pueden encontrar la causa de la diarrea.

En los casos más serios, su proveedor puede solicitar una sigmoidoscopia. Este examen usa una sonda delgada y hueca con una luz en el extremo que se coloca en el ano y se avanza lentamente hacia el recto y el colon sigmoideo para buscar la fuente de un sangrado o infección.

La mayoría de las veces, usted mejorará en un par de días. La meta es aliviar los síntomas y verificar que su cuerpo tenga la cantidad apropiada de líquidos. Recibir suficiente líquido y saber qué comer le ayudará a mantenerse cómodo. El polvo de rehidratación oral puede comprarse en una farmacia. Usted puede hacer su propia mezcla disolviendo ½ cucharadita o 3 gramos de sal y ½ cucharadita (2.3 gramos) de bicarbonato sódico y 4 cucharadas o 50 gramos de azúcar en 4 ¼ tazas (1 litro) de agua.

Si presenta diarrea y no puede tomar o conservar los líquidos, puede necesitar que se los administren por vía intravenosa (IV). Esto puede ser más común en los niños pequeños. Para las causas más comunes de intoxicación alimentaria, su proveedor NO recetará antibióticos. Usted puede comprar medicamentos en la farmacia que le ayuden a disminuir la diarrea. NO utilice estos medicamentos sin hablar con su proveedor si tiene diarrea con sangre, fiebre, o si la diarrea es intensa. NO le dé estos medicamentos a los niños.

Prevención de la Intoxicación Alimentaria

La prevención es clave para evitar la intoxicación alimentaria. Aquí hay algunas recomendaciones:

  • Lávate bien las manos: Lávate las manos con agua y jabón durante, al menos, 20 segundos.
  • Lava las frutas y las verduras: Lava bien los utensilios de cocina.
  • Limpia el refrigerador: Limpia el interior del refrigerador cada pocos meses. Prepara una solución de limpieza de 1 cucharada (14,2 gramos) de bicarbonato de sodio y 1 cuarto de galón (0,9 l) de agua. Limpia el moho que puedas ver en el refrigerador o en los sellos de las puertas.
  • Mantén los alimentos crudos lejos de otros alimentos: No dejes que alimentos crudos como carne, aves, mariscos y huevos se mezclen con verduras, frutas u otros alimentos. Guárdalos en lugares distintos dentro del refrigerador.
  • Descongela, cocina y conserva los alimentos de forma segura: Hay tres maneras de descongelarlos de forma segura. Puedes usar el microondas. Puedes dejarlos en el refrigerador para que se descongelen durante la noche. O puedes colocar los alimentos congelados en un recipiente hermético y dejarlos en agua fría sobre el mostrador.
  • No comas carne ni pescado que esté crudo o que no esté completamente cocido: Usa un termómetro para carne a fin de asegurarte de que la carne se cocine lo suficiente. Cocina trozos enteros de carne y pescado a una temperatura de, por lo menos, 145 °F (63 °C) durante tres minutos como mínimo antes de comerlos. Cocina la carne molida a una temperatura de, por lo menos, 160 °F (71 °C).
  • Refrigera o congela las sobras: Coloca las sobras en recipientes cubiertos en el refrigerador apenas termines de comer. Las sobras se pueden guardar durante 3 o 4 días en el refrigerador.
  • Desecha los alimentos si tienes dudas: Si no estás seguro de si un alimento fue preparado, servido o almacenado de manera segura, deséchalo. Desecha los alimentos con moho. Desecha los alimentos horneados que tengan moho. Desecha las frutas y verduras blandas con moho, como los tomates, las bayas o los duraznos (melocotones). Desecha también las nueces o los frutos secos con moho. Puedes cortar el moho de los alimentos firmes con poca humedad, como las zanahorias, los pimientos y los quesos duros.
  • Seguridad para las personas en situación de riesgo: Para las personas que están embarazadas, los niños pequeños, los adultos mayores y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado, la intoxicación por alimentos puede poner en riesgo la vida. Evita jugos y sidras que no estén pasteurizados.
Pautas de higiene alimentaria para prevenir enfermedades

Impacto en la Salud del Hígado

El hígado, un órgano multifuncional, cumple más de una función en el organismo. Básicamente, es el gran “distribuidor” de nutrientes y energía del cuerpo: los procesa, almacena, transforma y reenvía a diversas partes del cuerpo. Por ello, cuando falla, la salud se resiente notoriamente.

Es necesario saber cuáles son los alimentos que debemos evitar comer en exceso para tener un hígado sano:

  1. Azúcares añadidos: El consumo abundante de azúcares añadidos se asocia con enfermedades metabólicas. La ingesta de postres, refrescos azucarados, caramelos y todo tipo de dulces preparados con azúcar refinada es un factor de riesgo ya que el azúcar en exceso se transforma en grasas en su interior. Es decir, una esteatosis hepática o lo que popularmente se conoce como hígado graso.
  2. Sal: El consumo excesivo de sal aumenta la presión arterial y aumenta el riesgo de padecer hígado graso. Es importante leer las etiquetas de los productos para revisar la cantidad de sodio agregado.
  3. Comida muy condimentada: Aunque se suele hacer énfasis en el consumo moderado de sal, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, es igualmente recomendable hacer énfasis en el uso moderado de las especias y demás condimentos. Las comidas picantes o muy condimentadas también pueden causar diversas molestias y daños en el aparato digestivo.
  4. Grasas saturadas: Los alimentos grasos tienen muchas calorías y aumenta los niveles de triglicéridos que dañan al hígado. Por eso, es importante reducir el consumo de mantequilla, carnes grasas, mayonesa, crema de leche o embutidos.
  5. Harinas blancas y refinadas: El consumo excesivo de carbohidratos pueden evitar que las grasas sean utilizadas como energía. Y en caso de no quemarse las grasas, estas se almacenan en el hígado y esto puede conducir al desarrollo de problemas de salud como el sobrepeso y la obesidad.
  6. Frituras: Las grasas o lípidos consumidos en exceso son dañinas para la salud, ya que se pueden depositar en células grasas, principalmente en adiposidad abdominal. A su vez, esto supone un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades, como diabetes tipo 2 o enfermedad cardiovascular.
  7. Medicamentos: Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios si se toman de manera incorrecta o si se mezclan con alcohol.

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