¿Puede haber algo más rico que unos huevos con tomate? No hay nada más glorioso que unos huevos con patatas fritas, y si le damos una vuelta de tuerca a esta simple receta, podemos preparar este plato de rechupete. Son la cena perfecta y además también es económica, ideal para esos días en los que no te apetece demasiado cocinar pero quieres cuidarte y comer sano y rico. Esta receta incorpora ingredientes muy sencillos, su base es todo un clásico de la cocina: huevos y patatas.

Ingredientes necesarios para 4 personas
Ya sabes lo que me gustan las recetas fáciles, ricas y hechas en poco tiempo. Tienes que probar a hacerla, te aseguro que la repetirás. Para elaborar esta delicia en casa, necesitarás los siguientes productos:
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Huevos | 4 unidades |
| Tomate triturado | 400 g |
| Cebolla grande | 1 unidad |
| Dientes de ajo | 2 unidades |
| Aceite de oliva virgen extra | Un chorreón |
| Especias (orégano, tomillo, pimienta) | Al gusto |
Preparación de la salsa de tomate casera
Comienza por hacer la salsa de tomate. Vierte un chorreón de aceite en la sartén y añade la cebolla y los ajos troceados. Ponlo a fuego medio con una pizca de sal y espera a que se ablanden y empiecen a dorarse. Lo notarás porque la cebolla se pone medio transparente. Añade un poco de pimienta negra, orégano y tomillo. Estas son las especias con las que suelo cocinarlos en casa, si quiere añadir o quitar alguna, quedará muy rico también.
A continuación, añade el tomate triturado. Pon la tapadera dejando un lado abierto para que salga el vapor. También es muy útil porque el tomate empieza a saltar y te vas a ahorrar tener que limpiar la cocina. La clave es dejar que los tomates se cocinen bien, y todo el jugo se evapore, así tendrán todo el sabor concentrado del tomate. Cocina durante aproximadamente 15 minutos a fuego medio para que se haga la salsa de tomate.
Salsa de tomate frito para todo
Cómo preparar las patatas para los huevos rotos
Para que la receta sea unos auténticos huevos rotos, las patatas son fundamentales. Pelamos las patatas, las lavamos en agua fría y las cortamos en rodajas de medio centímetro, es decir, patatas panaderas. También las podéis cortar en tiras, el resultado es similar pero menos vistoso a la hora de presentar el plato. Se ponen en la sartén el aceite para freír las patatas y se fríen primero los ajos.
Se añaden las patatas cortadas como para hacer a lo pobre. Se fríen hasta que empiecen a estar blandas. Retiramos las patatas con una espumadera y las escurrimos bien. Salamos y colocamos en la fuente que tenemos reservada. Esta forma de hacerlos hace mas jugosas las patatas.

El toque final: los huevos y el montaje
El punto clave de la receta está en los huevos. Echamos a la misma sartén una cucharada de aceite de las patatas y freímos los huevos sin que terminen de cuajarse, no deben quedar muy hechos (la yema debe estar líquida). Al hacer la salsa de tomate verás que salpica muchísimo, prepara una tapadera que encaje bien porque la vas a necesitar. Coloca los huevos encima del tomate y vuelve a poner la tapadera, esta vez cerrada. El hecho de poner la tapa así es para que se concentre el vapor y los huevos se cocinen por arriba y la yema se cuaje.
Mantenlo en el fuego hasta que los huevos estén cuajados y a tu gusto. Si los quieres menos hechos, retira la tapa a los dos o tres minutos para que la yema se haga menos. Una vez listos, los colocamos encima de las patatas y los rompemos con una cuchara de madera o un cuchillo. Para elevar el plato a una categoría gourmet, puedes añadir queso Idiazabal, un queso elaborado exclusivamente con leche de ovejas Latxas. Rallamos de manera generosa el queso encima hasta que estén totalmente cubiertos y a la mesa.
Consejos para una receta de diez
- Calidad de los huevos: El huevo es un alimento de alto valor biológico que nos permite comer sano. Los mejores siempre serán los huevos procedentes de gallinas criados en libertad (código 0 y 1 en España).
- Variedad de tomate: Puedes usar tomates maduros de huerta o incluso la variedad Kumato para un sabor más intenso.
- Versión picante: Si quieres darle un toque diferente, puedes usar unas gotas de salsa Tabasco, chiles chipotles o guindillas. La capsaicina del picante regula las secreciones gástricas y favorece la digestión.
- Planificación: Tener platos básicos en la nevera, como la salsa de tomate casera, nos permite jugar y combinar alimentos en poco tiempo.

Esta receta es ideal para dietas "low carb" o dietas cetogénicas si se ajustan las guarniciones. Además, si quieres hacer esta receta para desayunar debes saber que es bastante saciante, perfecto para los días más intensos de actividad. Es como si desayunaras en un restaurante con estrellas Michelín, aunque también puedes hacerla para la comida o para la cena.