Atención!! Redobles de tambor para estos pastelillos de hojaldre. Deliciosos, triunfada total. Dificultad casi nula. En serio, a qué estás esperando? No es que haya empezado muy emocionado, es que lo que digo es cierto y me gustaría que lo comprobaras. Seguro, segurísimo que has hecho recetas mucho más difíciles y con menos éxito que esta.
Esto tiene trampa? Bueno pues puede que sí, según como lo veas. El hojaldre que he utilizado para estos pastelillos es hojaldre fresco pero comprado, no he hecho yo el hojaldre, esa es la trampa y por eso son tan sencillos. No tengo mucha experiencia con el hojaldre hecho en casa como para atreverme a publicar cómo se hace, por otra parte existen hojaldres ya elaborados que nos dan unos resultados más que satisfactorios, y aquí está la clave para que estos pastelillos te salgan de rechupete. Olvida los hojaldres congelados, directamente ha de ser hojaldre fresco.
El otro punto importante es el relleno, en este caso los pastelillos están rellenos de nata montada y crema pastelera. Luego hablamos de montar la nata, pero si tienes en casa una batidora de varillas no tendrás problema.
Preparación de la crema pastelera y la nata montada
Primeramente haremos la crema pastelera. Lo conveniente incluso es hacerla el día anterior o al menos unas horas antes para que se enfríe bien y tenga más consistencia. La receta en la que os explico cómo hacer la crema pastelera indica más menos medio litro, por lo que os sobraría.
Para montar la nata es necesario seguir una serie de aspectos para que salga bien. Si tienes una batidora de dos varillas genial, posiblemente funcione a varias velocidades y puedes montar más cantidad de nata. Si como en muchos casos tienes una batidora convencional con el accesorio de varillas también funciona bien. En este caso te recomiendo montar cantidades de nata que no superen el 1/4 litro, o incluso un brick de 200 ml y utilizar el vaso de la batidora.
- Guarda la nata en el frigorífico al menos el día antes para que esté a unos 4-5ºC (yo por defecto la guardo siempre así no hay problema).
- La nata ha de ser para montar, no para cocinar. La diferencia está en la cantidad de materia grasa (M.G.) que ha de ser del 35% (algunas marcas indican 35,1% M.G., otras bajan hasta 33%, para nata de relleno como esta valen ambas, pero cuanto más alto sea el porcentaje de M.G.).
- Con todos los utensilios y la nata fríos comienza a batir en el vaso (en estos vasos, al ser altos y estrechos llegas bien a todo el líquido).
- Continúa batiendo con las varillas hasta que se monte la nata y adquiera una textura dura, que permanezca al cogerlo en una cuchara sin caerse. Aquí viene el problema de cuándo parar, si sigues batiendo la nata se puede cortar y formarse mantequilla, así que hay un punto de parar, cuando notes que ha endurecido es el momento de dejar de batir.
Esto te puede sonar un tanto ambiguo, lo sé, lo mejor en la cocina es hacer las cosas y verlas por tí mismo, así que te propongo un mini curso práctico que te costará unos 45 céntimos, que es lo que nos cuesta un brick sencillito de 200 ml de nata para montar. Haz todos los pasos de enfriarlo, etc. y móntalo, observa cómo va cambiando su densidad, sus tiempos y si quieres sigue batiendo hasta que se te corte, así verás qué es lo que le pasa a la nata con el batido y lo verás tú mismo (para esta prueba no es necesario que añadas azúcar). Para no tirarlo, puedes aprovechar la mantequilla que se forma, escurriendo bien el líquido (el suero) que se forma y desayunar o merendar esa mantequilla en unas tostadas.

Montaje y horneado de los pastelillos
Colocamos las formas de hojaldre en una bandeja con papel de horno y ponemos unos granitos de almendra cruda en cubitos. Metemos en el horno caliente hasta que se doren. Sacamos del horno y dejamos enfriar bien los pastelillos de hojaldre.
Una vez fríos con un cuchillo abrimos a la mitad. Con una manga pastelera rellenamos la mitad de los pastelillos con nata montada y la otra mitad con crema, o a vuestro gusto. Espolvoreamos con azúcar glass y a disfrutar.

Una técnica ingeniosa: el uso de la cubitera
A estas alturas todas las personas tenemos claro que la mejor manera de llevar una buena dieta es comer alimentos saludables, sin saltarnos ninguna comida y no someternos a dietas milagro para perder peso o ganar masa muscular. Tanto si estás en periodo de déficit o superávit calórico, necesitas una serie de tentempiés para poder picar entre horas, por un lado, es fundamental matar el gusanillo y no llegar con un hambre voraz a la siguiente comida y, por el otro, es imprescindible ingerir proteínas para sacarle el mayor partido al entrenamiento de fuerza.
En NovaMás nos hemos propuesto darte ideas para picotear entre horas y hemos encontrado una técnica supersencilla, que seguro que tienes a mano en casa y que, además, da unos resultados sorprendentes. Se trata de hacer unos bocaditos utilizando la cubitera. Sigue leyendo que te explicamos cómo.
Utiliza la cubitera como molde
La gracia de esta técnica es sacarle un uso a la cubitera del congelador que probablemente nunca hubieras pensado. Consiste en utilizarla como molde para elaborar pequeños bocaditos para picar entre horas.
Para llevarlos a cabo solo necesitas elegir una masa -puede ser hojaldre o de pizza o de empanada, la que prefieras- y colocarla sobre la cubitera, asegurándote de que la masa queda ajustada a las paredes de cada una de las secciones. Después introduce el relleno que desees y cubre la cubitera con una nueva capa de la masa que hayas elegido. Para facilitarte la faena y asegurarte de que las dos masas quedan bien compactadas, puedes ayudarte de un tenedor para hacer pequeñas hendiduras por las juntas.
Una vez hecho esto, mételo unos minutos en el congelador y cuando ya tenga una forma consistente, dale la vuelta a la cubitera sobre una superficie plana. Al desmoldar te quedará un pastelito de secciones. Corta con un cuchillo cada porción y tendrás un montón de bocaditos listos para hornear.

Un relleno infalible: sabor pizza
Esta idea tan ingeniosa la hemos visto en varias cuentas de redes sociales y los creadores de contenido proponen un relleno de pizza que seguro que tiene muchos adeptos. A continuación te explicamos cómo hacer bocaditos de pizza con una cubitera.
Ingredientes:
- 2 hojas de masa para pizza
- 1 lata de tomate natural triturado
- 100 g de jamón York
- 100 g de mozzarella
- 1 cucharada de AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
- 50 g de orégano
Modo de elaboración:
- Extendemos la hoja de masa sobre la cubitera y nos aseguramos con los dedos de que se adapta a cada espacio.
- Colocamos una cucharadita de salsa de tomate, un trocito de jamón York y cubrimos con mozzarella.
- Cerramos el pastelito con otra lámina de masa de pizza y aseguramos las juntas con un tenedor.
- Introducimos en el congelador.
- Sacamos la cubitera del congelador, cortamos los bocaditos con un cuchillo y los colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno.
- Pintamos con AOVE con un pincel o con un espray y coronamos con orégano antes de introducirlos en el horno.
Ideas para rellenar los bocaditos
Como puedes imaginar, esta elaboración admite cualquier tipo de relleno. Si lo que estás buscando, en cambio, es hacer unos bocaditos dulces para acompañar el café o el té de media tarde, puedes rellenar cada sección de plátano, pistachos y miel o de almendras y frutos rojos, por ejemplo.