Guisantes con Jamón: Receta Clásica, Sencilla y Saludable

La receta de hoy la vamos a preparar con un producto que, aunque se tiene todo el año enlatado o congelado, también es de temporada. Es una receta que literalmente te va a llevar unos 10 minutos de preparación y es genial para la gente que empieza a cocinar por lo sencilla y rápida que es. Un auténtico clásico en la cocina, además, un plato saludable, sabroso, fácil y muy rápido de preparar. ¡No tardarás más de 15 minutos! Un básico a la hora de preparar guisantes. ¿A quién no le gusta un buen plato de guisantes con jamón?

El contraste del salado del jamón con la dulzura de los guisantes lo hace un plato irresistible y ¡para todos los públicos! Sí, sí. Esta receta puede ser una forma ideal para incluir e introducir en el consumo de verduras a los más pequeños de la casa. También es una buena opción para aquellos que se estén iniciando en el mundo de la cocina.

Plato de guisantes con jamón y huevo

¿Qué son los guisantes?

Pisum sativum es una planta herbácea de la familia de las leguminosas (Fabacea), propia de la cuenca mediterránea aunque extendida en todo el mundo. Recibe distintos nombres, según la zona; entre otros muchos, guisante, chícharo, arveja o arbeyu- y las tiernas vainas que los envuelven, muy apreciados para el consumo humano. En Canarias a los guisantes los llamamos “arvejas”, este vocablo procede del castellano antiguo y del latín ‘ervilia’.

Me encantan los guisantes, me gustan incluso estéticamente, esas bolitas verdes tan perfectas en su forma, con ese verde tan bonito es un regalo para los ojos y también para el paladar. Esta receta es ligera, buenísima para una guarnición de cualquier tipo, pasta, carne, pescados, un par de cucharadas de guisantes le dará alegría a nuestro plato y lo mejor, nuestra salud siempre agradecerá el aporte de las vitaminas que le regala una verdura fresca.

Los guisantes son unas de nuestras leguminosas favoritas, nos gustan mucho los clásicos guisantes con zanahorias, pero también adoramos la tortilla de guisantes con ese sabor tan delicioso que le dan los guisantes marcando la diferencia.

Guisantes frescos en su vaina

Ingredientes necesarios para los guisantes con jamón

  • 500 gr de guisantes congelados (o 1 kg de guisantes congelados a temperatura ambiente). Si puedes, usa guisantes frescos.
  • 1 cebolla (1/2 cebolla).
  • 2 dientes de ajo.
  • 80 gr de jamón serrano en taquitos (o 150-160 g de jamón serrano cortado en trozos pequeños).
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra (o un chorro de aceite, o 50 gr de aceite de oliva virgen extra).
  • Sal y pimienta negra de molinillo al gusto (sal solo si fuese necesario, con la que aporta el jamón serrano suele ser suficiente).
  • 50 ml vino blanco.
  • 1 huevo por persona (2 huevos cocidos mejor de aldea o ECO).
  • 50 gr de agua o caldo (opcional, para ligar la salsa).

Elaboración paso a paso

Preparación de los guisantes

Los mejores guisantes para la receta de guisantes con jamón son los frescos, si los puedes poner frescos, ¡estupendo! Si no es el caso, recurre a los congelados y antes, piensa bien e infórmate de cuáles vas a escoger. Si utilizas guisantes congelados búscalos de buena calidad, si son para una crema, da igual, pero para esta receta conviene que estén tiernos. Los que nunca defraudan son los Findus.

Ponemos a hervir una olla con abundante agua y sal. Cuando el agua empiece a hervir añadimos los guisantes congelados. Generalmente, el tiempo de cocción será de 10 minutos, pero recomendamos seguir las indicaciones del fabricante. Si usáis guisantes frescos, será necesario tenerlos unos 8 minutos para que estén perfectos, verdes verdes y llenos de sabor.

Prepara un bol con agua y cubitos de hielo para que se vaya enfriando. Reserva. En cuanto estén cocinados, escúrrelos y vuélcalos en el bol de agua helada, con este paso, cortaremos la cocción y conseguiremos mantener ese verde tan precioso. Pasados 3-4 minutos, escurre y reserva.

Guisantes hirviendo en una olla

Preparación de los huevos cocidos

En un cazo ponemos los huevos, los cubrimos con agua y los ponemos al fuego para que se vayan guisando. Pon el agua con un chorrito de vinagre y sal en un cazo al fuego. Cuando el agua esté caliente (no hirviendo), añade los huevos, desde que empiecen a hervir deja unos 12 minutos. Pasado el tiempo indicado apaga el fuego, retira, pela y reserva. Si golpeas levemente los huevos para que casque la cáscara y los vuelves a poner en agua (fría o caliente eso da igual) y los dejas un par de minutos (o más) te resultará muy fácil pelarlos.

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Elaboración del sofrito de jamón y cebolla

Picamos la cebolla muy fina, en brunoise o juliana, y los 2 dientes de ajo laminados. En una sartén a fuego medio, pon un chorro de aceite de oliva virgen extra y los 2 dientes de ajo laminados, remueve un poco para que se mezclen y cuando el ajo esté dorado, añade la cebolla. Te recomiendo añadir ahora un poco de sal para que la cebolla se deshidrate y cueste menos que se poche. Rehoga la cebolla durante unos minutos hasta que esté transparente y comience a sudar.

Añade el vino blanco y sigue removiendo cada poco hasta que se evapore el alcohol. Agregamos el jamón serrano muy picado o en taquitos -se agradecen los trocitos de tocino que aportan mucha jugosidad- y se rehogan con la cebolla durante 1 minuto más. ¡Verás que el olor es irresistible!

Sofrito de cebolla, ajo y jamón en una sartén

Uniendo todos los ingredientes

Pasados los 10 minutos (o el tiempo indicado por el fabricante), sacamos los guisantes y los escurrimos. Añadimos los guisantes con una cuchara de madera a la sartén con la cebolla y el jamón. Lo cocinamos todo junto durante unos minutos y ¡salpimentamos al gusto! Pon en una sartén 4 cucharadas de aceite y dora los ajos laminados, ten cuidado de que no se quemen, y dalos vuelta para que el dorado sea uniforme. Apaga el fuego y añade el jamón, con el calor, se templará y quedará más rico.

Puedes añadir una puntita de harina y un cucharón del agua de la cocción de los guisantes para ligar un poco esa salsa de cebolla, jamón y harina. Se mezcla el conjunto hasta que forma un cuerpo uniforme y se decora con una hojita de salvia o con otro brote aromático y se lleva a la mesa inmediatamente.

Presentación y complementos

Dispón los guisantes en platos de servir, espolvorea sal (con prudencia, no olvides que el jamón está salado) y pimienta negra, y riega el aceite ayudándote de una cuchara. A nosotros nos encantan los ajitos doraditos, si a vosotros no os gusta, deséchalos. Parte los huevos en 4 y distribúyelos en la superficie.

Sirve frío o templado. Los guisantes con jamón, en mi casa son con jamón y huevo, puedes escoger. Es un primer plato que triunfa siempre en mi casa, y para cenar es óptimo, no os lo perdáis de vista. El contraste ligeramente dulzón de los guisantes con el pellizco de salado del jamón nos dan un plato bien redondo y gustoso que nos procura una receta muy fácil y excepcional.

Complementos para el plato:

  • Huevo cocido.
  • Arroz blanco.

Así podemos terminar con nuestra receta de guisantes con jamón de una manera increíble y deliciosa. ¡Emplatamos!

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