La Comunidad de Madrid ha activado un protocolo de actuación preventivo ante la detección de un foco de gripe aviar en una explotación avícola de Valdemoro. El foco se haya controlado, tras la rápida actuación de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, que activó de inmediato una zona de protección (3 km) y vigilancia (10 km) y estableció los protocolos sanitarios específicos.
La consejería detectó un foco de gripe aviar en una granja avícola de Valdemoro que alberga unas 450.000 gallinas, distribuidas en cinco naves (cuatro en jaula y una en suelo). Ante la posibilidad de que se tratara de esta enfermedad, se procedió a la inmovilización de la explotación en su conjunto, así como a la toma de muestras que fueron enviadas al Laboratorio Central de Veterinaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Allí se ha determinado que padecen la conocida como influenza aviar altamente patógena (IAAP) subtipo H5N1. Tras su confirmación, desde la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación se ha procedido a la aplicación del protocolo de actuación, donde se establecen zonas de protección (en tres kilómetros a la redonda) y de vigilancia (en 10 kilómetros a la redonda).

Asimismo, se ha comunicado a la Dirección General de Salud Pública, al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), a los alcaldes de municipios incluidos en las zonas de protección y vigilancia, así como al Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid.
El alcalde de Valdemoro, David Conde, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a los vecinos de Valdemoro: “el foco está localizado, se ha activado con rapidez el protocolo y estamos en contacto con la Comunidad de Madrid.”
Medidas sanitarias implementadas
La Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid ha tomado las medidas pertinentes y recuerda que se trata del subtipo H5N1 de la enfermedad, tratándose de una zoonosis que se transmite a humanos en casos muy excepcionales y no puede adquirirse a través de carne de ave cocinada, huevos o productos procesados derivados.
Estas actuaciones, que estarán vigentes hasta el 7 de octubre una vez comprobada la erradicación del brote, incluyen una serie de restricciones y prohibiciones para evitar la propagación del virus:
- Prohibición de cría al aire libre de aves de corral (salvo autorización con dispositivos que impidan el contacto con aves silvestres).
- Restricciones al uso de patos, gansos y gaviotas como reclamo de caza.
- Protección de depósitos de agua exteriores.
- Limpieza y desinfección estricta de vehículos y personas que accedan a instalaciones.
- Prohibición de la presencia de aves de corral u otras aves cautivas en concentraciones y certámenes al aire libre.
En concreto, queda prohibida la utilización de pájaros de los órdenes Anseriformes y Charadriiformes como reclamo de caza, así como la cría de patos y gansos con otras especies de aves de corral y la cría de aves de corral al aire libre.
En el caso de que no sea posible evitar la cría al aire libre, la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación podrá autorizar, previa solicitud, el mantenimiento de aves de corral al aire libre mediante la colocación de telas pajareras o cualquier otro dispositivo que impida la entrada de aves silvestres. Siempre que se alimenten y abreven las aves en el interior de las instalaciones o en un refugio que impida la llegada de aves silvestres y evite su contacto con los alimentos o el agua destinados a las aves de corral.
También está prohibido el suministro de agua a las aves de corral procedente de depósitos de agua donde puedan acceder aves silvestres, salvo en el caso de agua tratada, de modo que garantice la inactivación del virus de la influenza aviar. Los depósitos de agua situados en el exterior, exigido por motivos de bienestar animal para determinadas aves de corral, quedarán suficientemente protegidos contra las aves acuáticas silvestres.
Además, se extremarán las medidas de bioseguridad en las explotaciones de cría de aves de corral de cualquier tipo, minimizando las visitas a las instalaciones y aplicando protocolos de limpieza y desinfección a vehículos y personas.
Queda también prohibida la presencia de aves de corral u otro tipo de aves cautivas en los centros de concentración de animales, incluyendo los certámenes ganaderos, muestras, exhibiciones, celebraciones culturales y cualquier concentración de aves de corral u otro tipo de aves cautivas al aire libre.

Actuaciones de salud pública
Además de las medidas implementadas por la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación, desde la Dirección General de Salud Pública se va a proceder a la detección precoz de una posible infección por el virus de la gripe aviar en los trabajadores expuestos. Esto implica realizar un seguimiento de síntomas compatibles de síndrome gripal además de una prueba de cribado mediante PCR.
Se consideran expuestos todos aquellos trabajadores presentes en la misma área que las aves desde el día de la notificación de sospecha del foco hasta la finalización de los trabajos de sacrificio, limpieza y desinfección en la explotación, independientemente de la utilización de los equipos de protección o EPI durante la exposición. En función del resultado de laboratorio y de la posible sintomatología presentada durante el seguimiento se realizará valoración clínica además de pruebas diagnósticas adicionales.
Desde la Dirección General de Salud Pública se informa que el cuadro clínico de una gripe aviar es similar a un síndrome gripal: congestión nasal, malestar general, mialgias, fiebre, tos, y dolor de garganta, entre otros síntomas. El riesgo de padecer tras la exposición laboral una gripe aviar es bajo. Se recomienda que todos los trabajadores de las explotaciones avícolas y porcinas se vacunen frente a la gripe estacional cada temporada.