La alimentación saludable de tu gato: Adiós a las hamburguesas, hola a la dieta BARF

Adoras a tu misterioso, cabezota e inimitable felino, ¿verdad? Probablemente ya te has dado cuenta de que los gatos pueden ser algo exigentes con la comida. Los gatos tienen fama de ser caprichosos y, aunque hay algo de verdad en eso, lo cierto es que tampoco es para tanto. Los gatos son bastante sibaritas en cuanto a camas, regazos y juguetes, pero sobre todo, en cuanto a su comida.

La comida es la principal motivación de los gatos y está en lo más alto de su lista de prioridades. Prefieren comer en un entorno seguro, de acuerdo con sus hábitos alimenticios naturales. No lo olvides: nuestros gatos domésticos tienen las mismas necesidades, instintos, preferencias y expectativas que sus ancestros salvajes. Si tenemos esto en cuenta, con pequeños ajustes podemos hacer que sus "caprichos" desaparezcan.

Gato sibarita eligiendo su comida

La importancia del entorno para la alimentación

Si tu gato está siendo difícil a la hora de comer, lo más probable es que sus dudas tengan más que ver con la manera en que le estás sirviendo la comida que con la comida en sí misma. Por eso, nuestro primer consejo -y el más importante- es que te asegures de que el entorno de tu gato es predecible, reconocible y seguro, especialmente la zona donde come.

Suficientes lugares para comer

¿Tienen tus gatos suficientes lugares donde comer? Por lo general, recomendamos seguir la norma de "n+1" lugares donde comer (esta norma también se aplica a los bebederos y a sus cajas de arena). Como ejemplo, si en tu casa viven tres gatos, es buena idea que tengas 3+1 = 4 lugares donde puedan comer. Si tienes un solo gato, lo ideal sería que disponga de dos lugares donde pueda comer.

Intenta mantener sus comederos siempre en el mismo sitio. De esta manera, tu gato o gatos podrán elegir un lugar donde se sientan seguros a la hora de comer o beber. La clave está en cederles control. Ah, para evitar confusiones: tres comederos en una misma ubicación se considera un único lugar donde comer. Para un gato lo importante es la ubicación, no la cantidad de comederos.

Esquema de la regla n+1 para comederos de gatos

Separación de comida y agua

En la naturaleza, los gatos nunca comerían y beberían en el mismo sitio. Sin embargo, en nuestras casas a menudo colocamos en el mismo lugar su comedero y su bebedero. Al contrario que los humanos, los gatos no comen y beben al mismo tiempo, prefieren hacerlo por separado. Los gatos sienten de forma instintiva que la comida podría ensuciar el agua y eso hace que no les apetezca tanto beber. Por eso recomendamos situar el comedero y el bebedero en lugares diferentes. A los gatos les cuesta beber por naturaleza, ¡así que tenemos que ayudarles todo lo posible!

La anchura de sus bigotes

¿Seguro que el comedero y el bebedero de tu gato son suficientemente grandes? Cuando sus bigotes tocan cualquier cosa, como el borde de un comedero, ese contacto genera muchas sensaciones. Esto puede resultarle un poco agobiante a tu gato cuando está intentando comer o beber.

Frecuencia y tipo de alimentación

Si alguna vez te has fijado en la manera de comer de un perro, te habrás dado cuenta de lo diferente que es en comparación a un gato. Al contrario que a sus primos cánidos, a los gatos les gusta comer poco y con frecuencia, incluso hasta 10 o 20 veces diarias. Eso se debe a que, en la naturaleza cazan entre 8 y 10 pequeñas presas al día.

Es importante que tu gato decida cuándo y dónde comer. Recomendamos que alimentes a tu gato tantas veces y con tanta cantidad como sea necesario, siempre que se cumplan las siguientes condiciones:

  • debes seguir la regla n+1 sobre la cantidad de lugares para comer
  • comer debe ser suficiente entretenido, por ejemplo, usando un comedero lento (a los gatos les gusta esforzarse cuando comen)
  • tu gato debe hacer suficiente ejercicio a través del juego

Si se dan todas estas condiciones, es muy raro que un gato coma demasiado. La única excepción sería que tu veterinario recomendase restringir la dieta de tu gato a dos comidas diarias. En algunos casos, limitar el acceso de un gato a la comida puede tener un efecto opuesto al deseado, ya que puede obsesionarse con el alimento y comer demasiado.

Alimento húmedo o croquetas

Nuestro consejo es que le des a tu gato un poquito de alimento húmedo todos los días. No solamente les encanta, les ayuda a que su dieta incluya suficiente humedad. Sin embargo, dejar los alimentos húmedos fuera durante demasiado tiempo hace que se sequen, por lo que las croquetas son un buen plan B. Los gatos son muy sensibles a la frescura de lo que se les ofrece para comer. Nuestro plan es que tenga a su disposición croquetas durante todo el día y que mimes a tu gato con algo de comida húmeda por la mañana y/o por la noche.

La temperatura adecuada

En estado salvaje, los gatos atrapan y devoran presas de pequeño tamaño, como ratones. Eso significa que normalmente sus comidas están algo calientes. Si le das a tu gato comida húmeda, asegúrate de que no esté fría. Lo ideal sería que te acostumbres a dejar su comida fuera de la nevera un rato antes de dársela a tu amigo de cuatro patas. Si realmente te apetece mimarlo, ¡siempre puedes calentarla un poquito!

¿Hamburguesa o dieta saludable? La verdad sobre la alimentación felina

Si fuese lo único a lo que estuvieras acostumbrado y si no tuvieras que pensar en tu salud, ¿elegirías una hamburguesa con patatas fritas o una dieta saludable con ingredientes naturales? Pues con los gatos sucede lo mismo. Nosotros sabemos que tenemos que alimentarnos de una forma saludable, pero los gatos no lo saben.

¿Te has fijado alguna vez en la boca de tu gato? ¿A que son iguales? Solo se diferencian en tamaño. ¿Y qué come un tigre? Búfalos, jabalíes, ciervos, antílopes, etc. ¿Y qué come un gato? Comen lo mismo pero cada uno se mete con los de su tamaño, presas que capturan. Tienen dientes para apresar, inmovilizar y matar a su presa. Entonces, ¿Por qué le damos bolitas de pienso a nuestros gatos?

El problema del pienso

La alimentación humana deja muchos desperdicios cuando se preparan harinas y otros productos; los puedo comprar a precio muy bajo, y mezclarlos con los desperdicios de los mataderos, que también me saldrán muy baratos. Así haré unas galletas que van a durar mucho tiempo, que les gustarán a los perros. En aquella época comenzaba a crecer el número de perros guardianes en las casas, así que vendería mucho y rápido. En la Segunda Guerra Mundial, como no había dinero para alimentar a los animales, se fue extendiendo el uso de los piensos con los desperdicios de la industria alimentaria humana.

Sí, todo esto está permitido en un pienso, que no quiere decir que lo lleven todos, pero cuando no se especifica el origen del producto, piensa mal. Además de todo esto, les añaden trigo, soja, guisantes, maíz, arroz, patata, lentejas. Lo cual es una aberración, porque nuestros gatos son “CARNÍVOROS ESTRICTOS”, y su fuente de energía son las proteínas y grasas animales, y cualquier otra cosa que no sea esto producirá un daño en tu animal en el medio o largo plazo.

Los gatos no tienen amilasa en la saliva para metabolizar los carbohidratos, forzamos su páncreas para que produzca más insulina, y les estamos obligando a hacer unas digestiones pesadísimas con alimentos no apropiados para su especie. Ningún pienso extrusionado, por muy sin cereales que te digan que es, baja del 30% en carbohidratos, ya que necesita del carbohidrato para que la croqueta quede compacta. Y esto es una barbaridad para un carnívoro. ¿Le darías a un león un plato de maíz?

Comparativa de la dentadura de gato y león

Otra bondad del pienso es que, para conseguir fabricar las bolitas, tienen que pasar por un proceso de altas temperaturas, lo que consigue desnaturalizar el “alimento”, haciéndole perder casi todos sus nutrientes, por lo que se ven obligados a suplementar con vitaminas y minerales para que tu gato sobreviva comiéndolo. Por otro lado, el pienso es un alimento seco, no llega al 10% de humedad, y un gato, animal del desierto, que de por sí no es muy bebedor, por mucha agua que beba tras su ración de pienso, nunca llegará a la cantidad mínima necesaria de consumo de agua para cubrir sus necesidades hídricas. Por tanto, mantenemos a nuestros gatos en una deshidratación crónica.

Algunos diréis, pues mi gato Félix vivió 20 años y solo comió pienso. Y yo te diré, y mi abuelo fumó toda la vida, vivió muchos, y eso no hace bueno al tabaco. Ya hemos visto lo nocivo que es el pienso. Y te estarás preguntado ¿qué puedo hacer para mejorar la dieta de mi gato?

20 Alimentos Fatales Que Afectan La Salud De Tu Gato

La dieta BARF: una alternativa natural

El veterinario australiano Ian Billinghurst, que siempre había tenido perros, a los cuales alimentaba con huesos carnosos y las sobras; ya en la facultad le convencieron, como a todos, de que dar pienso era lo mejor y más sano para nuestros animales. Pero comenzó a notar en un tiempo relativamente corto que sus perros empeoraban en salud, e incluso sus pelajes se habían deteriorado y perdido brillo.

Así que, ya en su propia clínica comienza a dar huesos carnosos primero a pacientes sanos, y al ver los buenos resultados, siguió con sus pacientes enfermos. Comienza así lo que él mismo denominó dieta B.A.R.F. (Biologically Appropriate Raw Food), es decir, Dieta basada en Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados para la especie, que consiste en: CARNE, HUESOS Y VÍSCERAS, en las proporciones correspondientes a como estarían en una posible presa salvaje.

Nuestros gatos sólo llevan comiendo pienso unos 70 años, es imposible que en tan poco tiempo hayan podido evolucionar y tolerar comer cereales, legumbres y otros. Ninguna especie del planeta evoluciona tan rápido. Deberían pasar miles de años para conseguir algún cambio en el metabolismo de cualquier especie para notar algún cambio. Así que, no te creas lo que te dice la industria del pienso y desconfía.

Transición a la dieta BARF

Es cierto, los gatos son neofóbicos a partir de los 4 o 5 meses de vida, y todo lo que no hayan probado antes de esa edad para ellos no será comida. Este es un gran paso para nuestro gato y tenemos que armarnos de paciencia y perseverancia. Una vez nuestro gato esté acostumbrado a los horarios, una semana aproximadamente, podremos poner al lado de su pienso, en el mismo plato un poco de latita, si puede ser una lata de carne sin cereales y de buena calidad, pero si después de haber probado varias marcas y carnes nuestro gato no lo prueba, podemos comprar los típicos sobres de comida húmeda que todos conocemos que venden en los supermercados, son su comida basura, con mucho saborizante y pocos gatos se resisten a ellos (ojo, estos sobres son sólo para la transición) para que comience a comer húmedo.

Por favor, no mojes el pienso con agua o líquido del atún al natural, porque proliferan las bacterias rápidamente y nuestros gatos pueden contraer enfermedades. No uses pescado para la transición, la base de la alimentación de los gatos no puede ser el pescado, y con el olor tan fuerte que este tiene corremos el riesgo de que se haga adicto a él y ya no quiera otra cosa. El pescado sólo está recomendado una vez a la semana, un exceso de este puede provocar daños renales debido a su alto contenido de fósforo.

Cada día añadiremos un poquito más de BARF, e iremos retirando la cantidad correspondiente de latita, así hasta que hayamos conseguido el 100% de BARF. Este proceso puede durar desde 1 semana hasta meses, cada gato es un mundo y tendrás que ir al paso de tu gato. Ojo, si tu gato ya comía latas de buena calidad, hay algunos gatos que les ofreces dieta cruda y la comen de una vez sin transición ni nada. Si este es tu caso, ¡enhorabuena! El problema de la comida cruda es que no tiene saborizantes y nuestros gatos son adictos a los mismos, tenemos que reeducar su paladar y por eso lo hacemos de forma gradual. Es como si a un niño acostumbrado a comer hamburguesas le plantas un plato de verduras al vapor ¿Qué crees que va a preferir?

Todo esto que he comentado es para gatos sanos, y sin patologías. Cuidado sobre todo con los gatos obesos, ya que a veces los gatos, durante la transición, se niegan a comer, porque no les gusta su nueva comida. Y un gato obeso no puede hacer ayunos de más de un día, ya que podría desarrollar lipidosis hepática.

Gráfico de porcentajes de alimentación en dieta BARF

Cantidades y suplementos en la dieta BARF

Un gato adulto promedio de entre 4 y 5 kg suele comer entre 150 y 200 gramos de dieta cruda al día. Es decir, entre un 3 y 6% de su peso, dependerá del nivel de actividad de tu gato. Pero un gato que vive en una casa sin posibilidad de salir a la calle estaría por el 3% de su peso. Utiliza el sentido común y si tu gato está engordando rebaja la cantidad y viceversa.

Añade siempre en sus menús aceite de pescado de boquerón, sardinas o salmón de pesca salvaje, no de piscifactorías. Nuestros gatos necesitan un aporte de yodo superior a nosotros, y una buena forma de administrárselo es añadiendo a su menú Ascophyllum Nodosum, un alga marina. Además, ayuda contra el sarro, la placa, mal aliento y contribuye a un bonito pelaje y una menor perdida de este.

La taurina es un aminoácido esencial para los gatos, y por tanto, debe ser administrado mediante la dieta. El animal que más taurina tiene es precisamente el ratón, su presa principal. Y en menor proporción está presente en carnes y vísceras del resto de animales, pero debido a la ganadería industrial, a los procesos de congelación entre otros, nadie nos asegura que contienen la cantidad suficiente para cubrir las necesidades de nuestro gato. Por ello, siempre la suplementamos, ya que no se puede sobredosificar porque es hidrosoluble, y todo el excedente se excretará por la orina. Y una carencia de la misma puede provocar problemas de vista, de corazón, en los dientes, en los oídos y de reproducción. No pierdes nada añadiéndola, y si no llegas al nivel necesario le causará muchos problemas a tu gato. Todos los piensos y comida húmeda lo añaden también.

Alimentos adecuados y no adecuados para gatos

La respuesta es sencilla. La alimentación humana deja muchos desperdicios cuando se preparan harinas y otros productos; los puedo comprar a precio muy bajo, y mezclarlos con los desperdicios de los mataderos, que también me saldrán muy baratos. Así haré unas galletas que van a durar mucho tiempo, que les gustarán a los perros. En aquella época comenzaba a crecer el número de perros guardianes en las casas, así que vendería mucho y rápido. En la Segunda Guerra Mundial, como no había dinero para alimentar a los animales, se fue extendiendo el uso de los piensos con los desperdicios de la industria alimentaria humana.

Nuestros perros y gatos carecen de las enzimas digestivas necesarias para asimilar los hidratos complejos. Y la cantidad de amilasa salival y pancreática en ellos es ínfima. Es así como les hemos dado vida a nuestras primeras 7 latas, con 4 sabores para perros y 3 para gatos que harán que tu peludo relama el bol hasta sacarle brillo. Las recetas de nuestros menús Barf están formuladas con las proporciones exactas que debe comer, para perros: 80% de proteína y un 20% de frutas y verduras y, para gatos: 95% de proteína y un 5% de frutas y verduras. No se incluye cereales ni aditivos. Se elaboran a mano en nuestra cocina: cortamos y pesamos los ingredientes, se trituran y preparamos las mini hamburguesas de 50g. Importante: cada gato es diferente, lo que sienta bien a un gato puede que no le siente bien a otro. Por otro lado, si hay un animal caprichoso a la hora de comer es el gato, o sea que no te frustres si le pones alguna cosa de la lista delante y se gira y se va!

Alimentos a evitar o dar con moderación

Los gatos pueden sentirse atraídos por el aceite de oliva, por el olor y por necesidad. No es perjudicial darlo, pero tampoco es estrictamente necesario. Se puede usar, en algunos casos para regular el estreñimiento. Nunca se debe obligar a tomar ningún aceite vegetal a un gato, sino ofrecerlo para que lo elijan por sus medios. Lo mejor es que sea obtenido por procesos mecánicos y sin filtrar.

Poco probable que nuestro gato coma aguacate y los gatos no deberían comerlo por la Persina, una sustancia fungicida presente en el aguacate. Puede producir irritación del estómago por lo que, como siempre, mejor ofrecerlo para que lo elija por sus propios medios y no forzarlo mezclado en la comida. Se habla muy mal del ajo pero la verdad es que es bastante seguro. Como siempre, un gato no comerá una comida con dientes de ajo crudos pero es una buena opción para saborear y enriquecer un caldo de huesos. Apropiada en pequeñas cantidades.

El alcohol, de cualquier tipo, puede producir serias intoxicaciones en gatos aunque muchos de ellos se sienten atraídos por él. Si esto ocurriera, prueba ofrecerle pan de levadura madre o de centeno, esos con buen olor a fermento. Como poder, pueden comer aceites vegetales, pero no los comen. Sólo les hemos visto elegir el aceite de almendras y, como todos los aceites vegetales, no reemplazan a los de origen animal.

Generalmente en Puromenu preferimos no dar cereales ya que no forman parte de la dieta natural de un gato. Los cereales contienen ácidos fíticos, también llamados anti-nutrientes que pueden interferir con la absorción de otros nutrientes. Los gatos son carnívoros estrictos y no tienen la necesidad de comer el arroz. Aunque es común ver arroz en las formulaciones de piensos y comidas húmedas, en realidad no hay beneficio para los gatos y, desde luego basar la alimentación en arroz es totalmente desaconsejable.

La patata es recomendable sólo de forma ocasional para nuestro gato y si no se convierte en la base de su alimentación. Nunca cruda; asada o cocida hasta que esté blanda y sin sal, ni otros condimentos.

A continuación, una tabla con alimentos comunes y su idoneidad para gatos:

Alimento Idoneidad para gatos Notas
Aceite de oliva Moderado Puede atraerles, no esencial. Para estreñimiento ocasional.
Aguacate No recomendado Contiene Persina, irritante estomacal.
Ajo Moderado Seguro en pequeñas cantidades cocido, no crudo.
Alcohol Prohibido Muy tóxico.
Arroz No recomendado Sin beneficio, no apto para carnívoros estrictos.
Banana/Plátano Moderado En moderación, alto en azúcar. Raro que lo coman.
Carne (vacuno, pollo, cordero, etc.) Esencial 95% de la dieta BARF. Cruda.
Cebolla Prohibido Tóxica (tiosulfato), causa anemia hemolítica.
Cereales (trigo, maíz, etc.) No recomendado Anti-nutrientes, no parte de su dieta natural.
Chocolate Prohibido Contiene teobromina, tóxico.
Espaguetis No recomendado No aportan nutrientes.
Hígado Recomendado Rico en proteínas, vitaminas B, hierro y potasio.
Huevos Recomendado Enteros crudos (yema y cáscara pulverizada).
Leche (homogeneizada/pasteurizada) No recomendado Causa diarreas y gases.
Mostaza Prohibido Tóxica.
Nueces No recomendado Puede contener Aflatoxina, tóxica. Altas en grasa.
Patata Ocasional Cocida, sin sal ni condimentos. Nunca cruda.
Pescado Ocasional No debe ser la base, alto contenido de fósforo.
Queso Moderado Puede usarse para transición.
Remolacha Moderado Tubérculo con mucho azúcar.
Taurina Esencial (suplemento) Aminoácido vital, suplementar siempre.
Verduras (zanahoria, calabacín, espinaca) Recomendado Cocidas o en puré, en pequeña proporción.

Los gatos lo pueden comer, pero no es algo que coman por sí solos. Aunque no está entre los alimentos más económicos para alimentar a nuestro gato, el pulpo, siempre que sea para consumo humano es inofensivo para los gatos. A algunos puede soltarles un poco, pero sin mayores problemas. Se puede usar el queso parmesano para la transición a una dieta cruda y el queso proteico como una variedad de proteínas en la dieta de un gato. Es muy nutritiva en proteína, calcio y hierro y a la vez con menos calorías que la patata u otros almidones.

Si tenemos la posibilidad de conseguir sangre fresca, se la podemos dar de vez en cuando. Si no es posible, es bueno complementar una o dos veces a la semana la comida con una pizca de sal. Una de las mejores fuentes de ácidos grasos omega 3 para nuestro gato. Perfecto para el... y muy recomendado.

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