Hacer ganache de chocolate es un placer y una de las técnicas fundamentales en pastelería. La ganache es una emulsión, una mezcla suave y aterciopelada de chocolate y nata líquida. Aunque la versión clásica utiliza chocolate negro, preparar una ganache de chocolate con leche es un acierto total para quienes prefieren un sabor más suave, dulce y cremoso, perfecto para niños y los más golosos.

Ingredientes y proporciones clave
Para obtener un resultado profesional, la calidad del ingrediente principal es fundamental. Los chocolates de baja calidad tienen saborizantes y espesantes que pueden afectar el resultado final. Además, es vital usar nata para montar con al menos un 35% de materia grasa.
Debido a que el chocolate con leche tiene un menor porcentaje de cacao y más contenido graso, las proporciones varían respecto a la receta clásica de chocolate negro:
- Ganache de chocolate con leche: La proporción recomendada es de 2 partes de chocolate por 1 parte de nata (por ejemplo, 200 g de chocolate por 100 ml de nata).
- Nata para montar: Debe tener un mínimo de 35% de materia grasa. No utilices natas para cocinar con otros ingredientes añadidos.
- Mantequilla: Añadir una pequeña cantidad de mantequilla blanda al final es tu truco de brillo tipo “ganache espejo”.

Pasos para una elaboración perfecta
- Troceado: Cuanto más pequeño trocees el chocolate, más fácil emulsiona y más fina queda la textura. Colócalo en un bol que resista el calor.
- Preparación de la nata: Calienta la nata hasta que esté bien caliente y empiece a “temblar” por los bordes, pero sin que hierva a borbotones.
- Emulsión: Vierte la nata caliente sobre el chocolate. Deja reposar la mezcla durante un minuto sin moverla para que la nata empiece a derretir el chocolate.
- Mezcla: Con una espátula o varillas, comienza a mezclar suavemente desde el centro hacia fuera. Poco a poco verás que se forma un remolino y los ingredientes se integran perfectamente.
- Acabado: Cuando la mezcla esté homogénea y brillante, puedes añadir la mantequilla blanda poco a poco para obtener una textura más suave y sedosa.
GANACHE MONTADA! Como lograr la mejor, cremosa, sedosa y deliciosa!
Consejos para cubrir y rellenar tartas
La consistencia de la ganache cambia según la temperatura. Recién hecha queda más líquida, ideal para usar como salsa o cobertura brillante. Si la dejas reposar 1-2 horas a temperatura ambiente, espesará hasta alcanzar una consistencia similar a una crema de avellanas, perfecta para rellenar o cubrir tartas con bordes definidos.
Si la ganache se corta durante el proceso, suele ser por temperaturas demasiado altas o por remover demasiado tiempo. Solución rápida: calienta la mezcla 10-15 segundos en el microondas y remueve con suavidad desde el centro.
| Estado | Uso recomendado |
|---|---|
| Templada / Líquida | Bañar tartas, glasear o fondue. |
| Temperatura ambiente (reposada) | Relleno y cobertura de tartas. |
| Fría (nevera) | Trufas y decoraciones firmes. |
Recuerda que esta crema se conserva bien en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Antes de consumir una tarta decorada con ganache, es recomendable sacarla de la nevera media hora antes para que recupere su untuosidad y no se sienta dura al paladar.