La comida española es tan deliciosa y rica como su cultura, y cada región cuenta con sus cocinas únicas y sabrosas, como la tortilla de patatas.
La tortilla de patatas es un famoso plato español que se hace usando huevos y patatas, y algunas veces cebolla.
Este plato español se puede comer frío o caliente; se sirve en palillos de cóctel o como comida para picar.
Tradicionalmente, hechas de papas y huevos, las tortillas españolas se comen ampliamente en España y algunos países de habla hispana.
Antes de aprender cómo hacer tortilla de patatas, necesitamos familiarizarnos con sus ingredientes fundamentales.
Ingredientes Esenciales de la Tortilla de Patatas
- Patatas: El ingrediente principal y el que da su nombre a la receta.
- Huevos: Otro componente básico de la receta de la tortilla de patatas.
- Cebolla: Este es un ingrediente polémico.
- Aceite de oliva: Se utiliza tanto para freír las patatas y la cebolla como para dar sabor a la tortilla.
Lo primero que necesitamos para nuestra receta de tortilla de patatas son los siguientes ingredientes: patatas, huevos, cebolla, aceite de oliva virgen extra y sal.
Para nuestra receta de tortilla de patatas, tenemos que emplear una buena sartén en buen estado, que tenga la superficie antiadherente perfecta para que no se nos pegue; un buen consejo es que solo utilicemos esa sartén para hacer las tortillas y los huevos fritos.
La elección de las patatas es súper importante. Tenemos distintos tipos de patata, unas son muy buenas para cocer, otras para asar y las patatas blancas tipo Kennebec son las mejores para freír y conseguir la mejor textura en la tortilla.
El secreto de una tortilla perfecta está en los ingredientes. Es importante contar con buen género: Patatas de calidad (la variedad, Monalisa). Huevos de tamaño medio. Aceite bien elegido, ya sea de girasol o de oliva, pero de baja graduación para que no transfiera un excesivo sabor a la patata.
Para cocinar la patata, es preciso tener una buena sartén, amplia y en buen estado. Son muy apreciadas las sartenes de hierro, sobre todo si se cocina con fuego de gas. Si cocinamos con vitrocerámica o inducción, lo mejor es una sartén antiadherente de buen tamaño, que facilitará también el cuajado y volteo de la tortilla.
Elaboración Paso a Paso de la Tortilla de Patatas
Ya que conoces los ingredientes básicos, estamos listos para descubrir cómo preparar tortilla de patatas.
La preparación de tortillas españolas comienza con freír papas a fuego lento, y en esta etapa se agrega rodajas de cebolla.
Estos ingredientes se agitan a una temperatura moderada hasta que estén suaves, no marrones.
Ponemos aceite en la sartén y una vez caliente añadimos las patatas y cebollas cortadas como apreciareis en la fotografía.
La cantidad de aceite no se aprecia, pero hay que tener en cuenta que el volumen de las patatas y cebolla se reducirá y hay qué tenerlo en cuenta desde el principio.
Empezamos friendo a temperatura media, para que la patata y cebolla se cueza y a última hora subimos el fuego para dorar un poco las patatas.
Aquí podréis apreciar la cantidad de aceite que puse al principio, aunque no es factor importante.
En este estadio ponemos la sal al gusto.
Terminada la cocción de la patata y cuando ya tiene un bonito color, la ponemos en un escurridor para quitar aceite.
De esta manera se escurrirá mejor todo el aceite sobrante.
Mientras se fríen las patatas podemos ir batiendo los huevos en un bol y añadiremos a los huevos una pizca de sal.
Para conseguir en nuestra receta de tortilla de patatas una textura esponjosa, separaremos las yemas de las claras y las montaremos hasta su punto de nieve.
También podemos añadirle una cucharita de levadura y conseguiremos el mismo efecto.
Una vez batidos los cuatro huevos y salados, si es necesario, añadimos las patatas y revolvemos bien para que la emulsión sea perfecta.
Dejaremos reposar la mezcla 10 minutos para conseguir que la patata se empape bien y adquiera la consistencia adecuada.
El siguiente paso de nuestra receta será poner una cucharada de aceite en la sartén bien limpia.
Ponemos la mezcla en una sartén que la habremos puesto al fuego con un poquito de aceite.
La tenemos a fuego medio fuerte hasta que se vea que sube algún gorgorito a la superficie.
A la tortilla le haremos bailar en la sartén para que tome un color uniforme por toda la superficie.
Momento en que le daremos la vuelta con la ayuda de una tapa plano o un plato llano.
También tenemos que tener a mano un plato con el que vamos a dar la vuelta a la tortilla de patatas.
Este debe ser siempre más grande que la sartén, para no tener problemas en el momento de darle la vuelta debemos hacer un movimiento rápido y con seguridad, con firmeza y decisión.
Ponemos el plato sobre la sartén y lo sujetamos con fuerza con una mano mientras que usamos la otra para darle la vuelta sosteniéndola por el mango.
Si mojamos un poco el plato sobre el que la vamos a girar, resbala y será mucho más fácil el trasvase de nuevo a la sartén.
Devuelve la tortilla a la sartén y ponla sobre el fuego a potencia media.
Si la tortilla es muy gruesa, se puede pinchar con un tenedor para que el calor penetre en ella.
Pasamos la tortilla a un plato limpio y, con esto, ya tendríamos terminada nuestra deliciosa receta de tortilla de patatas.
Con estos pequeños trucos y consejos conseguirás disfrutar de una sabrosa tortilla de patatas, sólo te queda practicar y practicar.
El corte de estos ingredientes. Puede ser de otra manera, algunos ponen pequeños cubos y otros en tamaños más pequeños que los que yo uso.
El punto de cocción: si te gusta la tortilla un poco jugosa por dentro (al estilo tradicional), tendrás que estar atento al tiempo de cocción.
No permitas que los huevos cuajen completamente en la sartén.
Cuando el huevo alcanza temperaturas superiores a los 100ºC empieza a deshidratarse y a tostarse.
Cuando mezclamos una buena cantidad de almidón de patata previamente cocida con el huevo estamos creando una mezcla de pequeñas pelotitas o bolitas de almidón que al estar ya cocidas o gelatinizadas retienen humedad en su interior evitando que el huevo, que se encuentra en contacto directo con la superficie de la sartén y que está sometido a alta temperatura, se reseque mientras la temperatura va adentrándose en el corazón de la tortilla.
Para cantidades pequeñas podemos empezar a agregar huevos uno a uno a las patatas e ir removiendo con una cuchara para que se mezclen con movimientos en ocasiones bruscos.
Ve salpimentando gradualmente.
En ambos casos, seguiríamos agregando huevo batido hasta la consistencia adecuada.
En este momento hay que probar la tortilla así esté cruda para corregir de condimento. Debe estar un pelín por encima del punto de sal que querramos obtener.
Para esto pondremos a fuego fuerte la sartén sin aceite ni ninguna materia grasa, en seco. Caliéntala hasta que al poner la mano a unos 10 cm de la sartén, sintamos un calor soportable pero intenso.
Retira la sartén del fuego mientras bajas la potencia a fuego medio.
Cuando deje de borbotear los bordes de la tortilla, vuelve a ponerla en el fuego.
Lo ideal es que borbotee constantemente en los bordes pero sin que llegue a humear.
Si es necesario, ve retirando y volviendo al fuego la sartén repetidas veces.
Para una tortilla de patatas bien hecha, una forma de comprobarlo es que cuando movamos la sartén en movimientos cortos pero bruscos observemos que lo único que se mueve es la superficie de la mezcla.
Ese es el momento para darle la vuelta.
Cogeremos un plato del diámetro de la sartén, espolvorearemos con unas gotitas de agua para evitar que se pegue, ponlo sobre la sartén y da la vuelta con decisión y rapidez y vuelve a poner la sartén al fuego.
Déjala calentar nuevamente en vacío, cuando esté caliente agrega de nuevo un poco de aceite y con ayuda del plato desliza la tortilla sobre la sartén.
Si se llega a deformar un poco dale rápidamente forma.
¿Te encuentras con algún otro problema al elaborar la tortilla de patatas?
¿Has elaborado alguna otra teoría que quieras compartir?
La tortilla española se puede servir tanto fría como caliente.
Por lo general, se sirve como tapa durante un cóctel o una reunión.
Pero es igualmente bueno como un desayuno o almuerzo sabroso y satisfactorio.
Y no tenga miedo de agregarlo en vegetales como pimientos, alcachofas o chorizo.
A diferencia de otras variantes de tortillas, la tortilla española no se seca rápidamente y permanece jugosa durante al menos 24 horas.
En España, una tortilla siempre se sirve con pan o pimientos de padrón fritos.
Ahora que conoces el origen de la tortilla de patata y cómo preparar tortilla de patatas, es hora de ponerse el delantal y experimentar la alegría de cocinar este plato tan emblemático.
No olvides que, aunque esta receta es simple, cada detalle cuenta.
Preparar una tortilla de patatas es un reto al que todo aquel que le guste cocinar se debe enfrentar.
Toda esta receta para elaborar la tortilla se hace a ojo, y es casi imposible hacer una tortilla de patata con cantidades exactas.
Lo importante es que la proporción entre los ingredientes de nuestra tortilla de patatas casera sea la correcta.
Una regla que puedes usar si te gusta la tortilla de patatas cuajada es la siguiente: por cada patata del tamaño de un puño cerrado pon un huevo y si te gusta la tortilla de patatas muy jugosa por cada 3 patatas hay que poner 4 huevos o 5 si son pequeños.
En primer lugar debemos pelar y cortar las patatas, hay personas que prefieren cortar las patatas en rodajas finitas y otras en dados, lo importante es que todas las patatas tengan un tamaño similar para que todas se hagan al mismo tiempo.
A continuación cortamos la cebolla en trozos no demasiado pequeños, la cantidad de cebolla que utilicemos para la tortilla va en gustos, desde los que no les gusta y no la ponen o ponen una cebolla pequeñita, hasta aquellos a los que les gusta mucho y ponen una o dos cebollas por tortilla dependiendo del tamaño de las patatas y de las cebollas.
A medida que vayas haciendo esta receta de tortilla de patata tendrás que ir probando para dar con la fórmula que más te guste.
Un buen consejo para que no lloremos a la hora de cortar la cebolla es hacerlo bajo el extractor de humos encendido o en un lugar aireado o con corriente de aire.
El punto de cocción debe estar entre fritas y cocidas, casi frita pero no del todo crujiente.
Así no corres el riesgo de que las patatas queden crudas.
El nivel de cuajado del interior de la tortilla es el que más controversia genera en España: muy hecha y compacta o casi líquida con el huevo crudo.
Vosotros hacedla según sea vuestra costumbre, más o menos cuajada, al gusto de cada uno.
Usa tu mejor sartén. De nada sirve tener los mejores huevos y patatas si la sartén que usas está en mal estado y se pega la tortilla.
Os dejo con un truco que le dará a la tortilla un toque diferente y muy rico. Si tenéis en la nevera cebolla caramelizada o la queréis hacer, sustituid la cebolla pochada por la caramelizada.
Si no tenéis mucho tiempo, siempre podéis optar por la tortilla de patatas al microondas. Parece un sacrilegio, pero en realidad está también muy buena.
Para conseguir un punto de cuajado justo (ni seca, ni líquida), cuando eches las patatas y la cebolla a los huevos batidos, coge un tenedor y machácalas hasta conseguir una pasta.
Para que la tortilla quede dorada por fuera y jugosa por dentro es clave no batir los huevos con fuerza.
En el 2023, en el XVI Campeonato de España de Tortilla de Patata de España, el ganador ha sido Pedro José Román, del restaurante Cañadío de Santander.
En octubre sabremos el ganador/a de este año 2024, aunque hace poco se ha otorgado el premio a la mejor tortilla de patatas de la Comunidad de Madrid del 2024 (dónde vivo, porque luego cada comunidad autónoma tiene su propio certamen) ha recaído en el Restaurante Balear del barrio de Valdebebas.
En España, la tortilla de patatas es una religión.
Te puede gustar con la patata más frita o más cocida, con más o menos proporción de huevo, más o menos cuajada, pero lo que nadie discute es que no hay ni un solo español que no la haya probado y cada uno tiene su propio concepto de lo que es «la tortilla perfecta».
Mi versión favorita es con patatas del huerto de mi padre, huevos de corral, cebolla blanca, un poco de sal y un buen aceite de oliva virgen extra bien caliente.
Mimo y mucho cariño.
Además de esta receta, hay otras muchas que son consideradas como una de las comidas más típicas de España.
Los ingredientes y técnica con que se debe preparar este sencillo plato llegan a debate nacional.
Si además os gusta la variedad os recomendamos otros tipos partiendo de la misma base: desde una tortilla rellena, la famosa tortilla paisana, una tortilla de cebolla, de bacalao, al estilo gallego con grelos y chorizo, una tortilla con Boletus… incluso tortilla vegetal.
Hoy os dejo mi receta, la de casa, la que me enseñó mi madre.
Porque la mejor tortilla es la de papa o mamá, la de la abuela, la de casa, la del bar de toda la vida con esa caña bien tirada que la hace suprema, la del desayuno con café con leche en vaso, la de los picnics en verano, la tuya o la mía.
Pelamos las patatas, las lavamos para quitar restos de suciedad y muy importante, las secamos.
Cortamos en láminas semifinas, a mí no me gusta que se deshagan sino que al freírlas se tuesten un poco.
Las colocamos en un bol grande, donde luego vamos a mezclar con el huevo y añadimos sal al gusto.
Elegimos nuestra sartén más grande y antiadherente.
La ponemos al fuego y añadimos un buen aceite de oliva virgen extra.
Introducimos las patatas cortadas y ya saladas y dejamos que se cocinen durante aproximadamente de veinte a treinta minutos a fuego bajo.
El tema del grosor de las patatas también va a gustos.
Mientras se están friendo las patatas, en el bol donde luego vamos a echar las patatas batimos los huevos, reservamos.
En otra sartén calentamos aceite de oliva y añadimos los trozos de cebolla.
Pochamos hasta que tenga un color dorado, que tenga un punto de caramelización pero sin llegar a quemarse.
La cebolla se hará antes que las patatas, así que escurrimos y añadimos al bol con el huevo batido.
Quitamos con una espumadera de la sartén, dejando las patatas con el menor resto de aceite posible, bien escurridas.
Si no queremos nada de aceite extra podemos emplear un colador grande.
Reposamos la futura tortilla durante 15 minutos para que se junten bien todos los sabores.
En la misma sartén en la que hemos frito las patatas y una vez retirado el aceite.
Cocinamos la mezcla que tenemos en reposo.
A mí me gusta poco hecha, que al partirla con el tenedor salga un poco de huevo líquido.
Para este tipo de tortilla sólo necesitamos 4 minutos a fuego medio-alto por cada lado.
Para darle la vuelta yo empleo un plato llano grande que tengo para las ensaladas.
Pero se puede usar una tapadera de borde liso, incluso ahora he visto que venden tapaderas especiales para dar la vuelta a la tortilla.
Emplead el método más cómodo y que más fácil os sea para que no se os desparrame, con cuidado.
Si sólo sois dos o uno en casa y os apetece una tortilla para comer o cenar, no tiene mucho sentido hacer una gigante porque os sobrará demasiada.
El paso a paso a seguir es el mismo que hemos puesto arriba.
Mi tortilla desde siempre ha sido, y será, con cebolla, os advierto porque sé que no a todo el mundo le gusta.
Si no la queréis sólo tenéis que seguir la receta sin ella.
Tortilla de patatas: dos claves antes de empezar
La tortilla de patata se elabora con tres ingredientes: patata, huevo y aceite, si bien admite la incorporación de otros, como cebolla, pimiento e incluso chorizo o pescado.
La tortilla murciana o la paisana son dos ejemplos de esto último, aunque este artículo se ciñe a la receta original.
Imagen: INAOX / iStock
Pela las patatas y córtalas en láminas finas.
Vierte aceite en la sartén y caliéntala a fuego medio.
Cuando el aceite esté caliente, agrega las patatas.
Una advertencia: si se colocan las patatas con el aceite aún frío, absorberán mucho aceite; si por el contrario, se ponen las patatas en un aceite demasiado caliente, se tostarán en exceso y con mucha rapidez, quedando cocinadas por fuera y crudas por dentro.
La clave está en introducir la patata en el aceite caliente, pero no humeando.
Así se hará de una manera más suave (a esta técnica se la denomina confitar).
Hay que cocinar las patatas poco a poco.
Cuando estén blandas y ligeramente doradas, sácalas de la sartén con ayuda de una espumadera.
Ponlas sobre un colador o un escurridor, así no quedarán aceitosas.
Una vez que las patatas estén confitadas, cocinadas y sin sal, déjalas templar.
Mientras, bate los huevos en un bol amplio.
Es importante mezclar la yema y la clara hasta conseguir una consistencia líquida, pero sin que llegue a hacer espuma.
De esta manera, cuando cuaje la tortilla quedará más jugosa.
Un secreto: si se bate el huevo hasta que haga espuma, se cuajará con más rapidez y la tortilla se secará.
Mezcla la patata cocinada con los huevos batidos, remueve y pon a punto de sal.
Así tendrás lista la mezcla para cuajar.
Un truco: cuando hagas esto, la patata debe estar apenas templada; si añades el huevo cuando aún esté caliente, comenzará a cuajarse demasiado rápido, incluso antes de llevar la mezcla a la sartén, por lo que la tortilla puede quedar muy seca.
Coge la sartén antiadherente para cuajar la tortilla.
Vierte un hilito del aceite que has usado para cocinar las patatas y deja que la sartén se caliente bien.
Cuando el aceite empiece a humear, echa la mezcla de huevo y patata, espera unos cinco segundos y mueve la sartén para que la tortilla no se pegue.
Es preferible dar un movimiento de vaivén en vez de introducir una espumadera o espátula.
Baja la potencia del fuego y, con la ayuda de una espumadera o un tenedor, se trabajan los bordes para que la tortilla adquiera su forma redondeada tan característica.
Cuando tengas la sensación de que la parte en contacto con el fuego está cuajada y aguanta su peso, coloca un plato o tapa que encaje en la sartén y dale la vuelta a la tortilla con cuidado (pero de una manera decidida).
Si la tortilla es muy gruesa, se puede pinchar con un tenedor para que el calor penetre en ella.
Dos consejos: primero, que la tapa o plato que se use sea del mismo diámetro que la sartén, para que no se resbale la tortilla; el segundo, no hacer este movimiento sobre el fuego, ya que si se derrama algo de huevo, se ensuciará mucho la cocina.
Los amantes de la cocina lo disfrutarán por la gran cantidad de información que aporta, los que no, se reirán un rato.
“¡Una, grande y con cebolla, por Dios!” Así de contundente se mostraba De Jorge en declaraciones al programa radiofónico ‘Versió RAC1’, a la pregunta gastronómica más recurrente de todos los tiempos.
En la receta del libro usan cebolleta fresca, un buen truco para que se cueza antes, a la vez que la patata.
El asunto consiste en cortar patata a bocados finos, todos del mismo tamaño, y la cebolleta en tiras.
Esa mezcla, sin sal, la cubriremos con aceite frío.
“Arrimamos a fuego majo, y esperamos a que empiece a freír.
Cuando vemos que las patatas se ponen morunas, es el momento de amansar la lumbre”, explican.
“¿Qué patata y cómo freírla?
“La mejor la patata vieja, porque la nueva suelta demasiado almidón, se descompone, pero tampoco hay que ponerse tan quisquilloso”.
Es mejor no chafarlas, pero puede quedar rica de cualquier manera.
“Lo importante es que la patata esté bien cocida.
No batir demasiado los huevos es lo que recomienda Josefina Sagardia, la patrona del casino de Lesaka, inspiración tortillera para David.
Pero este no es un punto vital para que la buena tortilla.
Eso sí, De Jorge recomienda echar la sal a los huevos, antes de hacer la mezcla con la patata y cebolla.
“Es tan acojonante la tortilla, que incluso las he comido buenas siendo mazacotes.
Nos gustan todas “, dice De Jorge.
“Lo importante es que la patata esté bien cocida.
“El hijoputismo de las tortillas rellenas”, así lo llaman los autores.
La cuestión es “cómo tiene que ser de gorda y de dura para que permita un corte transversal y soporte los rellenos”, apunta Javirroyo.
Jamón y queso, pisto, lechuga, ensaladilla… le han llegado a poner de todo.
Karlos Arguiñano bate la tortilla de patata con la minipimer, Dabiz Muñoz hace una fusión con una empanadilla oriental y la llama ‘Spanish Toltilla’, y Ferran Adrià “fue el primero en torturar a una tortilla de patatas para meterla en una copa Martini” y crear la deconstrucción de este plato.
Son muchos los listillos que aseguran que les ha quedado bien, incluso cocida en el microondas.
“¿A qué temperatura está más rica?
“Me gusta hacerla y comerla a las dos horas, dejándola a temperatura ambiente.
Nada de frigorífico.
Aunque claro, si estás en Nigeria y tienes 50 grados de temperatura, si la dejas en la mesa se estropea”.
El libro incluye 9 recetas “que merecen estar en el olimpo de los dioses tortilleros”.
Una de ellas es la tortilla magistral, con patata, cebolla y huevo, y las otras tienen algún ingrediente extra, “hemos recogido los posibles añadidos que menos joden la tortilla”.
Ensalada de lechuga y cebolleta, de tomate, de escarola y ajos, gazpacho, pimientos verdes fritos, salsa de tomate, salmorejo, pimientos del piquillo confitados al horno, o mahonesa.
“¿Las del súper o gasolinera?
“Cumplen una función social, y las hay mejores y peores”, explica David.
“¿Quién no se ha comido una hamburguesa o Coca-Cola cuando no debía?
Si puede ser bien hecha, mejor, pero de vez en cuando tenemos puntos de bajeza… ¡y escuchamos a Melendi, aunque sea en el coche!
Carlos tiene una teoría científica y teórica de casi todo en esta vida.
La primera tortilla la hizo hará unos 8 años pero si hacemos cuentas seguro ha hecho muchas más tortillas que yo o que cualquiera de vosotros que llevamos comiendo tortilla de patatas toda la vida.
¿Por qué?
Porque hizo varios eventos donde tenía que elaborar más de cien tortillas individuales y ahí es donde le tocó aprender sí o sí.
Antes de empezar.
Creo que si hacemos un sondeo, cada familia, cada madre y cada abuela dará una forma de hacer la tortilla distinta y de resultado espectacular.
Todas las formas son válidas pero ésta que te cuento es la que podemos sustentar con una visión más profesional.
La tortilla española se compone básicamente de huevo y patatas.
-Pela, lava las patatas y córtalas de la forma que se desee pero siempre de forma regular: en rodajas, medias rodajas o dados.
- La cantidad de patata a cortar dependerá del tamaño de la sartén donde se realizará la tortilla.
Una forma de medirlo con exactitud es usar la sartén como unidad de medida, llenándola con la patata cortada hasta que rebose, sin aceite ni nada en ella.
Lo ideal es freír la patata en un recipiente distinto a la sartén que se usará para hacer la tortilla.
-Pon la patata en la sartén que usaremos.
Añade aceite de oliva frío hasta que cubra y lleva a fuego fuerte.
Cuando empiece a borbotear, baja el fuego al mínimo y pocha la patata hasta que esté tierna.
Es importante pochar la patata, no freírla.
La idea principal y lo más importante es que una buena parte del almidón de la patata se mezcle muy bien con el huevo batido.
Seguro que alguna vez se te ha pasado de cocción una tortilla francesa.
El resultado es una masa gomosa y seca que además sabe a quemado.






Tortilla de patatas - Receta de cocina española

| Textura | Patatas | Huevos |
|---|---|---|
| Cuajada | 1 patata (tamaño puño cerrado) | 1 huevo |
| Muy jugosa | 3 patatas | 4-5 huevos (pequeños) |