Explorando la Olla de San Vicente y Saboreando Batatas en Cocción Lenta

El verano llega a su fin y con la llegada del frío, no hay nada mejor que un buen guiso. Y para hacerlos sin esfuerzo, una olla de cocción lenta es ideal. Este modelo dispone de dos ollas extraíbles, una en la que podemos dorar y sellar los ingredientes, si fuese necesario, además esta es apta para usar en vitrocerámica e inducción. Y la otra, la típica de cerámica en la que cocinar a fuego lento para que los guisos queden espesitos y los alimentos con mucha textura.

Olla de cocción lenta con guiso

Dentro de la gama Duromatic, la serie Hotel se distingue por tener un diámetro de 28 cm, 4 más que la mayoría de ollas rápidas para el mercado doméstico. Este mayor diámetro facilita muchas preparaciones, y muy especialmente el dorado que suele preceder a muchas cocciones a presión. El diseño estrecho y alto de todas las demás ollas del mercado hacía que para muchos platos recurriese a otras ollas para dorar la carne o verduras antes de pasarlas a la olla rápida, mientras que con mis nuevas ollas la mayor superficie de contacto permite realizar todo el proceso en una sola olla, lo que no sólo genera un cacharro menos que limpiar sino que retiene en el guiso todos los sabrosos tostados que se producen durante el dorado. También es muy cómodo para preparar arroces o piezas grandes. La olla de 5 litros es bajita, tipo sartén de paredes lisas. El fondo tiene un relieve con función anti-adherente que funciona bastante bien.

El mayor diámetro también permite tener una olla de mucho mayor volumen, 12 litros la más grande, que con el formato convencional resultaría imposiblemente alta. Estos 12 litros resultan utilísimos para ahorrar tiempo preparando fondos. Con poco tiempo más de trabajo se consigue casi el doble de líquido que con una olla antigua. Dado que en invierno se prepara uno o dos fondos cada semana, esto supone un ahorro de tiempo enorme. También se pueden hacer grandes cantidades de guisos como los de legumbres, que congelan estupendamente, o introducir de una vez más recipientes como tarros de cristal para cocinar o esterilizar.

La otra razón que debe justificar el elevado precio es su calidad constructiva y de materiales, mucha gente ha tenido Kuhn-Rikons durante más de 20 años sin tener ningún problema, y ofrecen una garantía de 10 años.

Esquema de las partes de una olla a presión

Base difusora de 21 cm compuesta por tres capas acero/aluminio/acero para una muy buena transferencia de calor. La impresión es que con las Kuhn-Rikon es más fácil mantener una presión dada con menos calor que con otras ollas, y son más estables a la hora de mantener la presión, aunque la diferencia es pequeña.

Tapa cónica con una parte superior que, en caso de sobrepresión, redirige el vapor hacia abajo, evitando así los molestos chorros de otros diseños que pueden llegar a producir quemaduras. El diseño de la válvula es de una sencillez extraordinaria: casi todo en acero, por la tanto duradero y casi irrompible, facilísimo de extraer. En general, la olla destila un diseño «minimalista», basado en un mecanizado impecable, materiales robustos, muy pocas piezas móviles, y casi todos los componentes de metal. Gran tamaño de la olla de 12 litros. Hay que lavarla a mano, según el manual. La rigidez de la junta hace que necesite lubricarse con frecuencia, por ejemplo, con un papel de cocina impregnado en un poco de aceite de oliva.

La Batata: Un Placer de la Tierra en tu Olla

La batata, boniato, camote o papa dulce es un tubérculo parecido a la patata, pero de color naranja y sabor dulce, y en España se consumen asados, en sancocho, en panellets, pastissets, al horno o como ingrediente de algunos potajes.

Variedades de batatas o boniatos

Aquí tienes una receta de guarnición sencilla pero de unos resultados muy reconfortantes: batatas asadas en slow cooker.

Receta de Batatas Asadas en Slow Cooker

  • Raciones: 4
  • Ingredientes:
    • Batatas grandes
    • Tomillo y romero fresco
    • Pimienta negra recién molida
    • Sal gorda o flor de sal
    • Aceite de oliva virgen extra
  • Preparación:
    1. Lava las batatas y sécalas. Pínchalas con una brocheta (seis pinchazos por pieza).
    2. Corta unos cuadrados de papel metálico de cocina, dos por cada batata.
    3. Coloca dos papeles metálicos superpuestos y sobre ellos una batata. Pincela con aceite de oliva, espolvorea con pimienta negra y sal, y coloca dos ramitas de tomillo y una de romero fresco. Añade una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
    4. Cierra el papel formando un paquete hermético. Para ello pliega, haz un par de dobleces en los bordes y séllalas apretando con los dedos.
    5. Repite la operación con las demás batatas.
    6. Coloca las batatas en el slow cooker, pon la tapa y cocina durante 3 horas en ALTA.
    7. Sirve recién hechas, sácalas de los paquetes, córtalas por la mitad y pon un poco de aceite de oliva, sal y pimienta negra sobre la pulpa de batata.
    8. Cocina las batatas asadas calculando cuándo van a salir a la mesa para que puedas servirlas recién hechas.

BATATA O BONIATO ASADO, en Olla GM, fácil y rápido!

La Olla de San Vicente: Un Paraíso Natural en Asturias

Esta ruta de senderismo que finaliza en una poza de aguas color esmeralda, formada por el río Dobra, ofrece un entorno de cuento: bosques frondosos, montañas de fondo y aguas cristalinas donde refrescarse en verano.

Ubicación y Entorno

La Olla de San Vicente se encuentra en el oriente de Asturias, en el límite entre los concejos de Cangas de Onís y Amieva, muy cerca del Parque Nacional de los Picos de Europa. Se localiza en el cauce del río Dobra, un tributario del Sella conocido por la pureza y el intenso color turquesa de sus aguas. El entorno de la Olla de San Vicente es un bosque de ribera bien conservado. Durante la ruta caminarás entre alisos, sauces, fresnos, avellanos y robles que bordean el río, creando sombra y un ambiente fresco. A medida que se avanza, el paisaje se abre a praderas con antiguas cabañas de pastores, para luego estrecharse de nuevo en una senda junto al agua. La joya final es la poza de la Olla: un gran pozo natural de aguas verde esmeralda y gran profundidad (algunos puntos alcanzan hasta ~5 metros). Está enmarcada por rocas y vegetación, con una pequeña cascada río arriba que alimenta la “olla”.

Mapa de la ruta a la Olla de San Vicente

La Ruta

La ruta hasta la Olla de San Vicente es sencilla y apta para casi todos. Es un recorrido corto (unos 2,5-3 km por trayecto, según el punto exacto de inicio) que se suele completar en algo más de hora y media en total (tiempo caminando). La dificultad es baja, ya que el camino es prácticamente llano y sin desniveles importantes. Esto la convierte en una excursión ideal para hacer en familia, incluso con niños pequeños. Muchos asturianos la han realizado en su infancia, ¡es casi una ruta obligada para los locales! Hay que tener en cuenta que, aunque fácil, la segunda mitad del sendero transcurre sobre terreno pedregoso. Tras la zona de pista ancha inicial, el camino se convierte en una senda estrecha de roca y tierra, con algunas piedras sueltas y tramos irregulares. Aunque no representa un gran desafío, sí conviene extremar la precaución para evitar resbalones, sobre todo si ha llovido hace poco y las piedras están mojadas, o si se realiza la ruta con niños pequeños.

Cómo Llegar

El inicio de la ruta hacia la Olla de San Vicente está situado a escasa distancia de Cangas de Onís. Desde Cangas de Onís toma la carretera N-625 en dirección sur (hacia el Puerto del Pontón o Riaño). Recorre unos 6-7 km por esta carretera hasta pasar el pequeño pueblo de Tornín. Al pasar este pueblo, fíjate en la indicación hacia el río Dobra, a mano izquierda encontrarás un restaurante llamado Puente Dobra, conocido también como Bodegón del Dobra. El aparcamiento es limitado, con capacidad para unos pocos vehículos (en temporada alta se llena pronto). Si vas en verano o puentes, es recomendable madrugar para conseguir sitio. Alternativamente, se puede aparcar unos metros más adelante, cruzando el puente viejo (Puente del Dobra o Puente Vieyu) en algún ensanche del camino, pero no es muy amplio y hay que tener cuidado de no obstaculizar la vía. Actualmente no hay transporte público directo hasta este punto, por lo que el coche es la opción más cómoda.

Río Dobra y la poza de la Olla de San Vicente

Mejor Época para Visitar

La ruta puede realizarse en cualquier época del año, pero la mejor época para visitarla depende de lo que busques:

  • Verano (junio a septiembre): Es la época preferida para disfrutar de un buen baño en la Olla de San Vicente. Durante los meses de calor, el río Dobra tiene un caudal más bajo y la poza se convierte en una piscina natural irresistible para darse un chapuzón. Eso sí, ten en cuenta que en verano es cuando más gente acude; el sendero y la poza pueden estar concurridos, especialmente en agosto y fines de semana. También es cuando el aparcamiento se complica, así que llegar temprano es clave.
  • Primavera y otoño: Fuera de los meses punta de verano, la ruta gana en tranquilidad. En primavera el paisaje está muy verde y el caudal del río lleva aguas abundantes (aunque más frías para el baño). En otoño los bosques de ribera se tiñen de ocres y amarillos, ofreciendo un espectáculo de color distinto y muy bonito. Estas estaciones son ideales si prefieres caminar sin aglomeraciones y disfrutar del entorno en silencio. Eso sí, tras lluvias intensas el agua de la poza puede perder algo de su característico color esmeralda debido al barro, y el terreno puede estar más resbaladizo.
  • Invierno: Se puede hacer la ruta en días de invierno suaves. No suele haber nieve en esta baja altitud, pero hará frío y evidentemente bañarse no será viable para la mayoría (¡el agua del Dobra en invierno está helada!). La ventaja es que probablemente estés casi solo. Abrígate bien y lleva calzado impermeable si la haces en esta época.

En resumen: si quieres disfrutar de la poza en todo su esplendor y bañarte, ve en verano o finales de primavera. Si valoras la calma y no te importa el agua fría, las estaciones intermedias son muy recomendables.

Consejos Prácticos para tu Visita

Para que tu experiencia sea cómoda y segura, aquí tienes una lista de qué llevar a la ruta de la Olla de San Vicente:

  • Calzado adecuado: El camino es fácil, pero tiene tramos de roca. Lleva zapatillas de senderismo o deportivas con buena suela antideslizante. Evita chanclas u otro calzado inestable durante la caminata (reserva las sandalias para el momento del baño).
  • Vestimenta cómoda: Opta por ropa deportiva o casual adaptada a las condiciones meteorológicas.
  • Bañador y toalla: Si tienes pensado darte un baño, no olvides llevar el bañador puesto o guardarlo en la mochila, junto con una toalla o pareo para secarte después. También puedes llevar zapatillas de agua o cangrejeras, ya que el fondo de la poza está cubierto de piedras resbaladizas.
  • Agua y algo de comida: No hay fuentes ni bares durante la ruta (solo el restaurante al inicio). Lleva tu cantimplora con agua suficiente, especialmente en días calurosos. Una pequeña mochila con fruta, frutos secos o bocadillos te permitirá picar algo y quizás hacer un picnic en las praderas junto a la poza.
  • Protección solar: En gran parte del camino tendrás sombra, pero en la zona de la Olla y praderas adyacentes el sol puede pegar fuerte en verano. Usa protector solar, gorra y gafas de sol para no quemarte.
  • Teléfono/cámara: Te gustará inmortalizar las vistas de las aguas esmeralda y los paisajes. Lleva tu móvil con batería o cámara de fotos. Aunque hay tramos sin mucha cobertura, siempre es útil por seguridad llevar el teléfono.
  • Pequeño botiquín (opcional): Si vas con niños, nunca está de más llevar curitas, repelente de insectos, etc.

Normas y Recomendaciones para Preservar el Entorno

Para que tu visita a la Olla de San Vicente sea perfecta:

  • Madruga o evita las horas de mayor afluencia: Es una ruta familiar, pero los peques podrían resbalar en las rocas o acercarse imprudentemente al borde de la poza. Llévalos de la mano en las zonas complicadas.
  • No es apta para carritos de bebé ni sillas de ruedas: Aunque el recorrido es fácil, el terreno no es liso. Si vas con un bebé, mejor usar mochila portabebés. Y personas con movilidad muy reducida podrían tener dificultades en la segunda mitad del camino.
  • Cuidado tras lluvias: Si ha llovido recientemente, las partes de caliza pulida y barro estarán resbaladizas. Usa bastones de senderismo si los tienes, o camina con más precaución.
  • Respeta las fincas privadas: Durante el recorrido encontrarás viejas cabañas y prados que pertenecen a propietarios particulares.
  • Tiempo en la poza: Cuando llegues a la Olla de San Vicente, tómate tu tiempo para disfrutar. Puedes bañarte, tomar el sol en las rocas o comer tu bocata bajo los árboles (hay tilos y alisos que dan sombra).
  • Respeta el medioambiente: En el río habitan varias especies de peces y anfibios. Es un placer observarlos nadar en agua tan transparente. La Olla de San Vicente se mantiene tan limpia y paradisíaca en gran parte porque los visitantes cuidan de ella. ¡Sigamos el ejemplo!
  • No dejes basura: Todo lo que lleves, tráelo de vuelta. Usa una bolsa para recoger tus desperdicios (cáscaras, envoltorios, botellas) y deposítala luego en un contenedor adecuado. Incluso los restos orgánicos o biodegradables deben recogerse, para no alterar la zona ni atraer animales a comida no natural.
  • No alteres el ecosistema: Está prohibido arrojar jabones, detergentes u otras sustancias al agua. Si te bañas, hazlo solo con tu cuerpo, no uses champú ni jabón en el río. Tampoco eches comida al agua ni alimentes a la fauna, podrían ser dañinos para los peces o aves.
  • Respeta la flora y fauna: No arranques plantas, no cortes ramas ni te lleves “recuerdos” naturales. Las flores, piedras y demás elementos deben quedarse donde están. Observa a los animales (aves, peces, insectos) sin molestarlos, a distancia. Si vas con perro, mejor llévalo controlado para que no persiga a la fauna salvaje.
  • Prohibido hacer fuego o acampar: En esta ruta no hay zonas habilitadas para acampar ni hacer fuego. Las fogatas son muy peligrosas en un entorno boscoso como este y están prohibidas. Si quieres pasar el día, hazlo en horario diurno y regresa a dormir a un alojamiento o camping autorizado.
  • Silencio y disfrute: Se trata de un paraje natural. Procura no poner música alta ni gritar; los sonidos de la naturaleza (el río, las aves) son parte de su encanto. Otros senderistas agradecerán tu comportamiento respetuoso. Mantén mascotas bajo control y evita que ladren continuamente o incomoden a otros visitantes.

En definitiva, aplica el sentido común y la ética del buen senderista: deja el lugar igual o mejor de como lo encontraste. Después de disfrutar de la Olla de San Vicente, si te quedas con ganas de más aventura acuática en Asturias, te recomendamos vivir el famoso descenso del Sella en canoa.

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