Me encanta mezclar especias y frutos secos en las comidas. Este pollo une un poco todo esto, una mezcla de especias y frutos secos, con una miel de caña de mi tierra que le da un punto a la salsa oscuro y meloso, una mezcla dulce salado que al pollo le va que ni pintado.
Desde siempre, en mi casa, existió la máxima consuetudinaria de: «el pollo y el cerdo, han de ir disfrazados. Si sois de mi misma religión, esta versión de pollo asado a la marroquí, os va a encantar. Por supuesto, la cosa mejora mucho si escogéis un pollo de corral Campero de la conocida marca gallega COREN. Lo único que tendréis que hacer es pedirle a vuestro carnicero que lo corte en 6 grandes trozos, y, ya de paso, que os retire la grasa sobrante.
En un recipiente amplio disponemos: 2 cucharadas soperas de la mezcla de especias marroquí, ras el hanout, más el zumo de 2 limas, más sal y pimienta. Introducimos los trozos de pollo en ese marinado, añadimos el tomillo fresco, o seco, y los untamos bien por todas partes. Pelamos las cebollas rojas y las cortamos en 6 trozos. Pelamos las zanahorias baby y las cortamos longitudinalmente en 4 partes. Y no os digo más… Receta diferente y de guardar. Y si sois de la liga del pollo disfrazado, ¡hacedme caso!
El tajine o tagine es la olla de barro de forma cónica que retiene la humedad y el calor para cocinar alimentos. El tajine cocina las verduras y la carne con muy poco líquido, similar a la forma de cocinar de la olla lenta.
Pollo jugoso con orejones, garbanzos y verduras.
Puedes cocinar más cantidad y congelar una ración.
Course: Principal
Cuisine: Marroquí
Difficulty: Fácil
4 horas en BAJA (LOW).
La olla lenta que tengo yo, es esta de Crockpot.

Si te ha gustado esta receta, seguro te interesa el pollo al curry en olla lenta.
Ingredientes
- 1 kg de contramuslos de pollo, sin hueso ni piel
- 1 cebolla, picada
- 2 dientes de ajo, en láminas
- 1 puerro, picadito
- 2 zanahorias en trozos medianos
- 1/2 pimiento rojo, picado
- 6 orejones
- 8 ciruelas secas, sin hueso
- 200 g de garbanzos cocidos de bote, escurridos
- 1/2 taza de salsa de tomate
- 6 hebras de azafrán
- 1/2 cucharadita de Ras al Hanout
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta
Procedimiento
- Pon el aceite a calentar en una sartén mediana, fuego alto.
- Sal pimienta el pollo y cocínalo en la sartén.
- Deja que se dore por ambos lados y pásalo a la olla lenta.
- Agrega el resto de verdura a la sartén, cebolla, zanahoria, pimiento, puerro y ajo. Añade sal y deja que se cocine unos 3-4 minutos. Cuidado que no se queme.
- Añade la salsa de tomate, azafrán y el Ras el Hanout. Cocina durante 1 minuto y pásalo todo a la olla lenta.
- Agrega los garbanzos, los orejones y las ciruelas secas a la olla. Añade 1 taza de agua, mezcla bien y coloca la tapa.
La olla lenta que tengo yo, es esta de Crockpot.
Si estas buscando una olla lenta y no sabes cómo elegir una te dejo aquí un post con información que te va a ayudar.
⭐ Para qué sirve una OLLA DE COCCIÓN LENTA ❓ Descubriendo Chup Chup, la SLOW COOKER de Cecotec
Inicio
Ingrediente principal
Carne
Pollo rebozado Àvia Maria
Carne, Dificultad baja, Menos de 30 min
La cocina de las abuelas. Un título que bien podría servir para un best seller gastronómico y que resume, sin necesidad de muchas más explicaciones, un saber y experiencia de un valor incalculables. Ojalá fuera sencillo recoger este conocimiento en algún medio que permitiera conservarlo indefinidamente, poderlo consultar cuando fuera necesario y reproducirlo a la perfección. Desgraciadamente, la cocina es algo más que un conjunto de ingredientes y técnicas de elaboración y cocción. La cocina también es amor y eso, consciente o inconscientemente, lo tenían claro nuestras abuelas. En mi caso particular, hay una receta que está tan ligada a mi abuela Maria que no podía darle otro nombre que no fuera el de pollo rebozado Àvia Maria (àvia significa abuela en catalán). Con el perdón de todas aquellas personas que, como yo, disfrutaron de esta deliciosa comida durante su infancia. La receta no tiene mucho misterio y su sencillez es un reflejo del tipo de cocina que practicaban muchas de nuestras abuelas los días de cada día. Hacer las cosas simples y fáciles suele llevar tiempo, a diferencia de lo que algún ignorante bienintencionado pueda pensar. Lo más difícil es hacer las cosas realmente fáciles. Y la receta de este pollo rebozado es un ejemplo. El hecho de macerar los filetes de pollo con el jugo de limón permite romper las fibras del pollo y que sea más tierno, la canela molida ayuda perfumar la carne y la fritura final, una cocción breve en aceite de oliva bien caliente, permite conseguir una textura melosa y para nada seca.
1 pechuga de pollo en filetes muy delgados (aprox.
Pasado este tiempo, enharinar los filetes de pollo macerados, pasarlos por huevo batido y freír en abundante aceite de oliva hasta que estén dorados, poco menos de 1 minuto por cada lado.
Tal vez te gustará también la receta de la pastela marroquí de pollo y almendras.
¡Anímate a probarla!
Pollo Crujiente.
La semana que viene publicaré una ensalada con pollo crujiente que queda super rica.
Para esta receta yo he optado por freír el pollo (queda mucho más crujiente) y lo he rebozado con copos de maíz (cereales del desayuno - Corn Flakes).
Espero que os animéis a preparar esta receta en casa y ya sabéis …..
Pon los copos de maíz en una bolsa, ciérrala y tritura los cereales.
Echa los copos de maíz triturados en un plato hondo, añade una pizca de sal fina y de pimienta negra molida.
Por último pásalo al plato con los copos de maíz y reboza completamente el pollo.
Pon una sartén a calentar con al menos dos dedos de aceite y cuando esté caliente fríe el pollo por ambos lados durante unos 6 minutos en total, hasta que quede el rebozado bien dorado. Vigila que el aceite no esté demasiado caliente para que no se queme el rebozado.
Cuando el pollo esté bien frito sácalo de la sartén y ponlo sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Y eso es todo …. Es muy importante controlar bien la temperatura del aceite. Hay que tener en cuenta que si la temperatura del aceite está muy alta el rebozado se tostará enseguida y tendremos que sacar el pollo muy rápido para que no se queme, con el riesgo de que el pollo no quede bien cocinado. Otra cosa a tener en cuenta es la cantidad de aceite que usamos al freír, cuanto más aceite mejor, ya que la fritura es más uniforme y el rebozado queda más bonito. Las frituras en una sartén con tan solo un dedo de aceite quedan muy poco uniformes y poco apetitosas (suelen tener zonas muy marrones y otras más claras).
Si tu pasas de la fritura puedes preparar este pollo rebozado al horno sin ningún problema. Eso sí, no queda ni tan doradito ni tan crujiente como con la fritura y tiene un pelín menos de sabor ya que las cosas fritas suelen quedar más sabrosas.
Para preparar el pollo en el horno enciéndelo y ponlo a 200ºC con ventilador (220ºC con calor arriba y abajo). Coloca una rejilla en el centro del horno y sigue la receta hasta el punto 7 (incluido). Luego rocía el pollo con aceite en espray y ponlo en la rejilla. Si en vez de rejilla quieres usar una bandeja deben engrasarla bien para que no se pegue el pollo, o usar un papel de hornear. Debes tener en cuenta que al no usar la rejilla, la parte de abajo del pollo retiene humedad y el rebozado en esa zona no queda tan crujiente. Eso sí, recuerda lo que dije antes y no uses trozos demasiado gruesos.
Los filetes de pollo empanados son un clásico de la cocina casera que casi todos asociamos a recuerdos de la infancia; en mi casa al menos eran -y son- uno de los recursos favoritos de mi madre para solucionar comidas y cenas durante un par de días. Freír da pereza y más aún cuando hay rebozados de por medio. Hay que tener algo de experiencia y maña para lograr una fritura saludable y crujiente, que no convierta la cocina en un caos y el pollo en una esponja de grasa. El grosor de los filetes determinará el punto final de la carne. Si nos gustan crujientísimos, mejor apostar por un corte más fino; pero si queremos que al morder esa capa crujiente nos espere una carne más jugosita, es preferible dejar el filete algo más grueso, aunque después lo vayamos a enternecer un poco golpeándolo con un martillo de carnes.
El marinado previo nos asegura un pollo con mucho más sabor que ayudará además a mantener la capa del rebozado.
Batir los huevos en un recipiente grande y profundo con un tenedor; añadir la leche, la mostaza, el pimentón, el comino, el ajo, y salpimentar ligeramente. Batir hasta tener una mezcla homogénea e introducir el pollo, removiendo para que se cubra bien.
Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja grande, con papel sulfurizado o de aluminio pintado con aceite. Mezclar el resto de ingredientes en otro plato o fuente para formar un rebozado homogéneo. Colocar cada pieza en la bandeja y hornear durante unos 20 minutos. Girar cada filete con unas pinzas, con cuidado de no quemarnos, pasados 15 minutos.
Estos filetes de pollo crujientes se prestan a todo tipo de guarniciones, desde un salteado de arroz hasta patatas asadas, ensalada, pisto o unas verduras cocinadas también en el horno. Podemos servirlas recién hechas o a temperatura ambiente, también como relleno de un bocadillo con la salsa que más nos guste.
