En esta ocasión, te enseñaremos una receta de espaguetis de calabacín con un sofrito muy básico, pero que combina a la perfección con la "pasta" de verdura. Lo prepararemos con cebolla, tomate y calabacín, resultando un plato sano, nutritivo y ligero. Es la versión baja en carbohidratos de la pasta normal y corriente para aquellos que lleven una dieta low-carb, ¡están deliciosos!

Ingredientes para 4 personas
- 2 calabacines (lo ideal es que no sean muy gruesos para que quepan perfectamente en el espiralizador)
- Tomate frito o salsa de tomate casera, cantidad al gusto
- Queso, cantidad y tipo al gusto (por ejemplo, parmesano rallado)
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida (opcional)
- Sal
Preparación: cómo elaborar los espaguetis de calabacín
Preparación de los "zoodles"
Como el proceso de preparar los espaguetis de calabacín va a ser muy rápido, prepara previamente cualquier salsa o condimento que vayas a añadirles. Puedes optar por nuestra salsa de tomate casera, pero también le van geniales la salsa de aguacate o la salsa pesto casera.
- Lava los calabacines bajo un chorro de agua fría y sécalos con papel de cocina. Córtales el extremo que termina en forma redonda (el otro extremo consérvalo, el que lleva el tallo, ya que nos permitirá seguir presionando el calabacín en el espiralizador cuando quede poco).
- Ahora utiliza tu espiralizador para ir «sacándole punta» a los calabacines y obtener los espaguetis de calabacín. Si te fijas, hay modelos con dos sacapuntas, uno para tiras más finas y otro para más gruesas. Lo bueno es que va haciendo espaguetis de todo el calabacín excepto del centro que se va quedando en el espiralizador. Esto es lo ideal, ya que te recomiendo retirar cualquier espagueti que incluya parte de las semillas del centro del calabacín, las cuales estropean el resultado final al cocinarlo, ya que no paran de soltar líquido.

Cocción de los espaguetis de calabacín
Ya tenemos nuestros espaguetis de calabacín. Se pueden cocinar de varias formas, por ejemplo, al vapor tanto en una olla como al microondas e incluso comerlos crudos, pero mi forma favorita es en sartén. Recuerda en todo momento que lo que queremos es mantener su textura firme para que se parezcan lo máximo posible a la pasta, así que hay que cocinarlos muy poco. No cocines en exceso los espaguetis de calabacín, ya que perderían su textura firme y sería una pena. Si te gusta comer el calabacín tierno, te recomiendo cocinarlo de otra forma, pero si lo haces en forma de espaguetis, lo ideal es dejarlos como la pasta, «al dente».
- Pon una sartén a fuego medio-alto con un poquito de aceite y cuando esté caliente, incorpora los espaguetis de calabacín y, si te gusta, un poco de pimienta negra recién molida.
- Hay que cocinarlos solamente 2 minutos, te aseguro que no necesitan más. La forma ideal es dejarlos unos 15 segundos quietos y a continuación cambiarlos de posición con la ayuda de unas pinzas de cocina, otros 15 segundos y así hasta los 2 minutos. Verás que con tan poquito tiempo están riquísimos y para nada crudos. Si los cocinas más tiempo, empezarán a soltar agua, su textura se volverá demasiado tierna y se empezarán a romper. Si ves que incluso en esos 2 minutos están soltando líquido, puedes ir retirándolo con una cuchara.

En cuanto se haya cumplido el tiempo, ya puedes servirlos en los platos, echando ahora sí la sal (nunca antes porque soltarían más agua durante el cocinado) y la salsa de tomate y el queso.
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Sirve y degusta
Estos espaguetis de calabacín deben ir directos a la mesa nada más salir de la sartén, ya que es como más ricos están, con una textura aún firme aunque no crudos y todavía sin soltar agua. Es un plato que no te recomiendo preparar con antelación, ya que requiere poquísimo tiempo y el reposo hace que se ablanden.
Sírvelos en los platos con la salsa que hayas elegido, en este caso, salsa de tomate casera y un poco de parmesano rallado. No es un plato de pasta, pero la sensación en la boca es muy similar y sin duda una fantástica forma de comer verduras con el recuerdo de un platazo de pasta, ¡están de… escándalo!

Información nutricional del plato
El calabacín es uno de los vegetales menos calóricos que existe, su composición es agua en su mayor parte. Posee una gran cantidad de minerales y oligoelementos lo que hacen de este vegetal un gran alimento. Es fuente de fósforo, potasio, magnesio y calcio, y vitaminas A, C y B3. Por su parte, el tomate añade antioxidantes entre los que destaca la luteína, potente componente que ayuda a combatir el envejecimiento de las células. Además, esta hortaliza es fuente de calcio, fibra, potasio, yodo, magnesio, sodio, fósforo y vitaminas A, B7, B9, C y K.
Esta es una receta ligera y apta para un consumo habitual siempre y cuando no esté desaconsejado.
Semáforo nutricional
El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa. Una ración de este plato contiene:
| Nutriente | Cantidad por ración | % IR* |
|---|---|---|
| Calorías | 110 Kcal | 6% |
| Grasa | 7,9 g | 11% |
| Grasa saturada | 1,1 g | 6% |
| Azúcares | 5,1 g | 6% |
| Sal | 0,5 g | 8% |
* de la ingesta de referencia (IR) para un adulto
- Baja: el 10% o menos de la ingesta de referencia
- Media: entre el 10% y el 35% de la ingesta de referencia
- Alta: más del 35% de la ingesta de referencia
La Ingesta de Referencia (IR) es una guía sobre la cantidad total de calorías y de varios nutrientes que debemos ingerir al día para mantener una dieta sana. La información sobre los porcentajes de IR indica lo que supone la cantidad de nutriente de una ración respecto a la IR para ese nutriente en el día. Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal. Las necesidades nutricionales individuales pueden ser más altas o más bajas, en función de sexo, edad, nivel de actividad física y otros factores.
Recomendaciones
Enfermedades para las que está recomendada esta receta:
- Alergia a la caseína
- Alergia al huevo
- Anemia ferropénica (falta de hierro)
- Anemia perniciosa (carencia de vitamina B12)
- Anemia por carencia de ácido fólico
- Diabetes mellitus
- Estreñimiento
- Gastritis
- Hipertensión arterial
- Hipertrigliceridemia
- Intolerancia a la lactosa
- Intolerancia al gluten (celiaquía)
- Meteorismo
- Obesidad o sobrepeso
- Osteoporosis
Enfermedades para las que no está recomendada esta receta:
- Ácido úrico y gota
- Alergia al pescado
- Cálculos en la vesícula biliar
- Cálculos renales
- Hipercolesterolemia
Variaciones y consejos
Variaciones:
- Las zanahorias también se pueden espiralizar de forma sencilla, así que puedes incluirlas en el plato y cocinarlas de la misma forma junto a los calabacines, quedan muy ricas y crujientes.
- A la hora de servir los espaguetis de calabacín puedes dejarlos crudos tal cual (y riquísimos que están), pero también puedes cocerlos al vapor apenas 3-4 minutos o también en el microondas, abriendo cada minuto para comprobar su punto. En estos casos, recuerda escurrirlos antes de llevarlos a los platos y échales la sal después del cocinado para evitar que suelten demasiada agua.
Consejos:
- No cocines en exceso los espaguetis de calabacín, ya que perderían su textura firme y sería una pena. Si te gusta comer el calabacín tierno, te recomiendo cocinarlo de otra forma, pero si lo haces en forma de espaguetis, lo ideal es dejarlos como la pasta, «al dente».
- Cuando los mezcles con una salsa, lo ideal es que esté fría o como mucho a temperatura ambiente para que no se sobrecocinen en exceso. Ya estás viendo que lo único que hay que tener en cuenta con los espaguetis de calabacín es mantener esa textura firme que los hace tan especiales.