Aunque en mi casa hacemos con más frecuencia las recetas de pasta con verduras o con carne picada o chorizo, reconozco que me encanta probar toda variación sobre las recetas habituales. Por eso, estos espaguetis con salsa de tomate y gambas me parecen una estupenda preparación, que os recomiendo que probéis en cuanto tengáis ocasión, tan rica como los espaguetis con gambas al ajillo.
El ritmo de vida diario hace que dedicarle tiempo a la cocina sea un lujo no siempre alcanzable. La pasta es siempre una opción de calidad para nuestros platos. Acompañar un buen plato de pasta con una salsa italiana deliciosa y saludable, convertirá nuestra receta en un plato de primera.

La salsa napolitana: el corazón de la receta
La salsa napolitana es quizás una de las más sencillas y sabrosas que podemos encontrar en el inmenso repertorio de la cocina italiana clásica. Tomates de calidad, ajo y/o cebolla y albahaca fresca, es todo lo que necesitamos para preparar una deliciosa salsa napolitana casera. Es una receta de pasta tradicional italiana en la que los protagonistas son los tomates y el resultado queda muy sabroso.
Con una base de sofrito de cebolla y ajo y un toque de albahaca y cocinada tranquilamente vas a ver lo espectacular que queda esta salsa napolitana que acompaña a la pasta. Es de esas salsas de las que apetece preparar una gran cantidad para guardarla en conserva o congelada y así tenerla a mano cuando queramos porque además no solo queda bien con la pasta sino con cualquier otra preparación a la que quieras acompañar con una de las más ricas salsas de tomate.
Ingredientes para la salsa napolitana casera (para unas 8 raciones)
- 1 kg de tomates. Si son frescos es mejor que estén maduros, tipo pera o en rama. También puedes utilizar tomates en conserva triturados o troceados, como prefieras. Yo en esta ocasión he utilizado tomates en conserva troceados y pelados.
- 3 dientes de ajo.
- 1/2 cebolla.
- 15 g de azúcar blanco.
- 1/2 cucharadita de postre de sal.
- 1/4 cucharadita de postre de pimienta negra molida.
- Aceite de oliva.
- Unas hojas de albahaca fresca.
Preparación de la salsa napolitana
- Empezamos preparando la salsa napolitana. Pela los dientes de ajo y la cebolla y pícalo todo bien finito.
- Échale un chorrito de aceite de oliva a una olla, ponla a fuego medio-suave y cuando esté caliente echa los ajos y la cebolla y sofríelos hasta que la cebolla esté tierna y ligeramente dorada, tardará unos 10 minutos.
- Si vas a utilizar tomates frescos lávalos con agua, sécalos con papel de cocina, pélalos si lo prefieres y córtalos en trocitos o tritúralos, retirándoles previamente la zona central amarilla si está un poco dura o fibrosa. Si vamos a emplear tomate en conserva, este ya suele estar sin piel. Retiramos las semillas de los tomates frescos o escurrimos el líquido de los tomates en conserva.
- Incorpora el tomate a la olla junto con la pimienta negra, la sal y el azúcar y cocina la salsa a fuego suave entre 45 minutos y 1 hora, aunque realmente dependerá mucho del tipo de tomate que hayas utilizado. La salsa estará lista cuando haya reducido bastante su volumen y esté un poco espesa y con el tomate bien cocinado. Recuerda removerla de vez en cuando.
- Como es una salsa que suele salpicar un poco pero queremos que se vayan evaporando los líquidos, si vas a tapar la olla no lo hagas del todo para que salgan los vapores. También puedes reducir el fuego para que no salpique nada, aunque eso suponga tener que cocinarla durante un poco más de tiempo. Otra opción es utilizar una olla bastante alta y así no tendrás este problema.
- Cuando tengas la salsa napolitana lista apaga el fuego, pica las hojas de albahaca, échalas a la olla y mezcla un poco.
- Pruébala por si tienes que rectificarla de sal o, si la notas un poco ácida, añade un poco de azúcar y mezcla un poco para que se integre con el calor que aún conserva la salsa.
Consejo: Es una salsa que reposada está más potente de sabor aún que recién hecha, por lo que lo ideal es prepararla el día anterior al que vayas a consumirla.
Salsa Napolitana Casera en 4 Pasos🥫 ¡RECETA ITALIANA!
Las gambas: el toque marinero
Con un caldo de gambas mezclado con la fritá de tomate casero, conseguimos un sabor intenso pese a que apenas utilicemos cinco ingredientes para hacer esta salsa. Para la salsa yo he usado langostinos (o camarones como los conocen en Latinoamérica), pero podéis usar gambones o gambas.
Preparación de las gambas
- Comenzamos cociendo las gambas en agua salada durante 5 minutos para hacer un caldo. Una vez cocidas, las pelamos y las reservamos.
- Añadimos las cabezas al caldo y trituramos todo junto con una batidora de mano, pasando después ese caldo por el colador fino.
- Preparamos un buen tomate frito casero y le añadimos el caldo de la cocción de las gambas, dejando después que reduzca unos minutos para que se unifiquen los sabores.
- Agregamos las gambas a la salsa de tomate y caldo.

La pasta: la base perfecta
En casa gusta mucho este plato, somos unos apasionados de la pasta y realmente es un plato sencillo y rápido. Y para ello, vamos a utilizar la pasta apropiada para esta receta, una pasta larga como los Spaghetti que están hechos con sémola de trigo duro con una superficie rugosa que ayuda a agarrar bien la salsa de esta receta.
Ingredientes para los espaguetis (para 4 personas)
- 400-500 g de espaguetis, según si prefieres unas raciones más o menos generosas.
- Sal.
Cocción de los espaguetis
- Cuando ya tengas casi lista la salsa napolitana, puedes empezar a cocer la pasta. Pon una olla a fuego alto con abundante agua (un litro de agua por cada 100 g de pasta, es la medida recomendada por persona) y cuando esté hirviendo échale una cucharadita de postre de sal y los espaguetis.
- Cuando empiece a hervir a borbotones echamos 1 puñado generoso de sal, unas 2 cucharadas rasas por cada 500 gramos de pasta. Removemos con una cuchara de madera para que las espirales no se peguen y queden sueltas.
- Cuando vuelva a hervir el agua empieza a contar los minutos que muestre el paquete de pasta (en este caso han sido 10 minutos). Debemos guiarnos por los tiempos que nos recomienda el fabricante, así conseguiremos lo que se llama pasta “al dente” o en su punto justo.
- Cuando estén listos los espaguetis escúrrelos y sírvelos en los platos de los comensales. También podrías volver a echarlos a la olla, verter la mitad de la salsa por encima y mezclarlos para servirlos directamente así.

Montaje y servicio
Incorporamos los spaghetti cocidos a la cazuela de la salsa y mezclamos bien para que se integre totalmente. Si no has mezclado la salsa con la pasta entonces échala por encima de los espaguetis en los platos. Espolvoreamos con pimienta negra, orégano y queso parmesano y llevamos a la mesa inmediatamente para que la pasta llegue bien caliente.
Acompañamiento y variaciones
El mejor acompañamiento para esta receta de espaguetis con salsa de tomate y gambas, -que por otro lado puede serviros perfectamente como plato único- es una ensalada de burrata con tomates secos, piñones y rúcula, y así tenéis un menú netamente italiano. Termina con un poco de queso rallado y unas hojas de albahaca.
Si te sobran, no te preocupes, aguantan fenomenal en la nevera unos 3 días y también puedes congelarlos.
tags: #espaguetis #con #salsa #napolitana #y #gambas